Reflexiones

Marmota

– Ay, pero tu novia parece una marmota!
(Ex suegra, comentando sobre mi facilidad
para quedarme dormida en cualquier lado)

A lo largo de mi vida me he quedado dormida (y sin haber tomado alcohol nunca):

– En un reservado en un boliche, con el novio al lado.

– Sentada y con la cabeza apoyada sobre la mesa.

– En los viajes de ida de egresados, tanto el de primaria como el de secundaria, con todos cantando alrededor.

– En un tren en invierno, con las ventanas rotas.

– En un concierto de música de cámara.

– En recitales de heavy metal, en dos oportunidades.

– En el teatro, en dos oportunidades.

– En el cine cuando fui a ver la primera película de Harry Potter, la segunda y tercera de El Señor De Los Anillos, la última de Star Wars.

– Durante el despegue del avión, en una oportunidad.

– Durante el aterrizaje del avión, la mayoría de las veces.

Un romántico mi marido, las fotos que me saca.

Thank you, Marian

Mi foto favorita con Marian, del 2006 cuando cumplió 80 años.
This is my favourite Marian photo, from 2006, at her 80th birthday do.

Estas fotos son de hace un mes y medio, cuando fue su cumpleaños y le llevé como regalo una torta de limón.

These photos are a month and a half old, when it was her birthday and I took her a lemon cake as a present.


La torta.

The cake.

Aquí con su hermana Kate. Les estaba mostrando unas fotos en la laptop de Jonathan.
Here she is with her sister Kate. I was showing her some photos on Jonathan’s laptop.


Marian es la mamá de mi amigo Jonathan. La conocí en 1999 cuando vine al Reino Unido por segunda vez. Me quedé en su casa y nunca me cansaba de su ingenio, inteligencia y sentido del humor. Cuando me tuve que ir, pensé que nunca la iba a ver otra vez (porque nunca me hubiera imaginado que iba a volver a Inglaterra – y menos a vivir!) entonces antes de despedirme le dije que había sido un placer hablar con ella, escucharla y aprender de ella. Recuerdo las palabras vívidamente porque salían de mi corazón, no era un discurso que había preparado. Pero seguimos en contacto a través de alguna llamada telefónica o tarjeta.

Honestamente, me puse contenta enterarme de que teníamos la oportunidad de volver a Inglaterra porque eso significaba que iba a poder ver a Marian otra vez!

Una de las primeras cosas que hice fue ir a visitarla y hasta hoy trato de ir cuando es posible (aunque no quiero aburrirla! – en serio!)

Lo raro es que ella es la que a veces me dice “Alicia, te debo estar aburriendo con todo lo que hablo”, a lo que yo siempre le aseguro que no es el caso.

Marian es cálida y afectuosa, atenta y muy activa. Además, siempre tiene algo interesante para contar. Escucharla es, para mí, como viajar a través del tiempo y aprender historia. Es culta e instruída y si hay algo que no se acuerda o de lo que no está segura, agarra un libro o lo chequea en internet enseguida.

Si uno tiene una duda acerca del origen de una palabra o frase o se pregunta la razón de algo, ella te lo explica pero también trae libros, enciclopedias, de todo!

Y siempre es como ir a una clase de inglés académico avanzado por las palabras y expresiones que usa, aprendo todo el tiempo!

Por éso, el título de este post.

Marian is my friend Jonathan’s mum. I met her back in 1999 when I came to the UK for the second time. I stayed at their home and never tired of her wit, intelligence and sense of humour. When I had to leave, I thought I was never going to see her again (because I would have never thought I would come back to England – let alone to live here!) so before I said goodbye I told her that it had been a pleasure to talk to her, to listen to her and to learn from her. I remember the words very vividly as they came out of my heart; it wasn’t a speech I had prepared. But we kept in touch through a phone call or a card.

So I honestly say that I was really pleased to learn that we had the chance to go back to England because that meant I would get to see Marian again!

One of the first things I did was to visit her and to this day I try to call whenever possible (although I don’t want to bore her! – really!)

Funnily enough, she’s the one who sometimes says “Alicia, I must be boring you with all I say”, and I always assure her it’s not the case.

Marian is warm and affectionate, attentive and very active. Besides, she always has something interesting to tell. Listening to her is, for me, like travelling through time and learning history. She’s learned and educated and if there’s something she doesn’t remember or she’s not sure about, she gets a book or checks it on the internet right away.

If you have a doubt about the origin of a word or phrase or wonder about the reason of something, she explains that to you but she also brings along books, encyclopaedias, anything!

And it’s always like attending an advanced academic English class because of the words and expressions she uses, I learn all the time!

So that’s why the title of this post.

De Rumores y Versos


Hoy encontré un DVD que compramos cuando estuvimos en Buenos Aires y todavía no habíamos visto, una película que Ale y yo recordamos haber visto en nuestra infancia, Can’t Stop The Music, con Village People.

Mientras preparábamos un sandwich Ale me dijo: “Me acuerdo que en esa época se comentaba que la mina (o sea, la protagonista) salía en topless pero que habían cortado la escena.”

“Sí,” respondí. “Y Kiss pisaban pollitos en el escenario.”

Vimos la película y, efectivamente, en una escena aparecía la mina en topless. Era verdad el rumor!

Y después de tanta canción y coreografía ochentosa y de aguantarnos la sobreactuación de TODOS, empezamos a reírnos de algunos rumores que escuchamos cuando éramos chicos y cuando fuimos más grandes pero en época pre-internet, cuando no había nada a nuestro alcance para chequear datos.

Se acuerdan, amigos, de cuando se rumoreaba que…

– Kiss pisaban pollitos sobre el escenario.

– Guns N’ Roses habían dicho que después de llegar a Argentina se iban a limpiar las botas sucias de barro.

– Que la rubia de ABBA se había muerto.

– Que la rubia de ABBA era la cantante de Roxette.

– Que la cantante de Roxette se había muerto.

Y una tarde escuchando la Rock & Pop con mi hermana, a-no-na-da-das escuchamos a Mario Daniel entablar conversación telefónica con alguien que hablaba inglés, confirmando la muerte de Phil Collins!!!

Y sin todavía poder creerlo, me fui porque tenía que ir a estudiar, y mientras esperaba el colectivo, veo a mi hermana que viene corriendo a las carcajadas y me dice “Lo de la muerte de Phil Collins era un verso de Pergolini!!! Enseguida la gorda de FM Hit salió llorando por la radio y puso música de Génesis!”

Esa vez el rumor pudo ser chequeado al instante!

(Les dejo la canción de Tato -“imca”, como se pronunciaba entonces. El video es el original, no es de la película.)

De Mujer a Mujer


Se ha escrito mucho sobre el tema pero yo no lo hice nunca: amistad entre mujeres.

A mí siempre me fue más fácil hacerme amiga de varones, tal vez porque me sentía más cómoda discutiendo cosas con ellos que con ellas. Tan acostumbrada toda la vida estuve (y estoy) a discutir y plantear cosas con mi padre, que para mí era (y es) lo más normal y cómodo hablar mano a mano con cualquier muchacho.

Pero durante la secundaria, colegio de chicas mediante, tuve amigas y/o compañeras con quienes compartía salidas a bailar o me quedaba a dormir en sus casas y escribíamos, nos intercambiábamos libros, etc. (Qué nerdas!)

Durante los 20, facultad, trabajo y novios mediante, ya me era más difícil sostener una amistad femenina.

Y un día, en la universidad (mi licenciatura, snif! cuándo la retomaré!?!?) no sé qué estuvimos conversando con unas chicas, que un comentario de Dorita me llenó de ternura. Y me hizo pensar que la verdadera amistad entre mujeres se basa en la ternura, sobre todo. En algo que yo nunca había explorado.

Entonces ahora me permito ser más abierta con las chicas, tengo para practicar, somos varias aquí. Y me siento muy cómoda y si bien a veces nuestras vidas son muy distintas y, por ende, los temas de conversación se centran por el momento en niños y embarazos, trato de disfrutarlo.

Todo ésto por qué? Porque a mí Sex and the City (la serie) siempre me pareció una pel*tudez atómica. Bah, todavía sostengo esa opinión pero, sin embargo, la película me resultó bárbara, entretenida, divertida y tierna! Sentí que reflejaba muy bien ese costado de la amistad entre mujeres y de la lealtad incondicional que somos capaces de tener.

Me dio más empuje y confianza. Y para seguir practicando, el jueves nos vamos todas a tomar un té bien inglés para festejar el cumple de Vale.

Nos vemos, chicas.

Tradición y Familia

Es sorprendente cómo las vivencias o simplemente el camino que una elige te van llevando a las fuentes y un día te das cuenta de que eso que te molestaba que te dijeran cuando eras chica (“Ay, igual que tu mamá!”) a cierta edad es motivo de orgullo.

Cómo se explica que yo, que trabajé y estudié desde los 18 años y que soy un ejemplo perfecto de lo más remotamente lejano a un ama de casa, ahora me encuentre cocinando con placer, llevando tortas y tartas a los cumpleaños y pensando en hacer pastelitos para el 25 de mayo para celebrar la fiesta patria con amigos aquí en Londres?

La respuesta está en el ejemplo que me dio mamá sin saberlo: cocinar algo rico y que te salga bien por la atención y el esfuerzo puesto es la forma perfecta de demostrar que los demás te importan. Y de que querés que te quieran.

Gilligan Recargado

Cuando era chica miraba La Isla de Gilligan encantada, me gustaba cada capítulo porque me daba la ilusión de que por fin se irían de esa isla pero siempre pasaba algo al final y allí se quedaban.

Me preguntaba cómo hacía Ginger para no repetir vestidos de un capítulo a otro y cómo El Profesor sabía TANTO como para inventar TODO lo que se necesitara en algún momento.

Me intrigaban Los Millonarios, que a pesar de vivir igual que los demás, hacían lo imposible para seguir viviendo como ricos y tomaban el té en tacita. Y adoraba a Gilligan y su inocente torpeza y no me gustaba cuando El Capitán lo retaba. Y yo quería que Gilligan se pusiera de novio con Mary-Ann.

Y un día La Isla de Gilligan se fusionó con Lord Of The Flies (El Señor de las Moscas) y dio como resultado:

No juzgo a quienes ven la serie con tanta devoción ni a los que siguen debates por foros como si estuvieran discutiendo física cuántica (Hello! Es una serie de televisión!).

Yo vi, creo, dos temporadas. Ni terminé de ver el capítulo final. Me cansaba tanto “gancho”. Tengo que reconocer que para crear misterios hacia el final y para los flashbacks, los escritores la tienen clara. Pero me dí cuenta de que Lost es éso: gancho hasta el próximo capítulo. Y flashbacks. Y ahora flashforwards.

Cuando el otro día Ale estaba viendo un capítulo y vi de ojito que Jack aparecía de traje, le pregunté “Eh! Cuándo se fueron de la isla?” y Ale me explicó lo de los flashforwards.

Ay, no se imaginan la carcajada diabólica que se me escapó! “De-ja-te-de-jo-der!” me escuché decir.

Bueh, disculpen. Pero lo que pasa es que nunca le tuve paciencia a las series. Y cuando veo algo me gusta creérmelo, que la historia que me presentan es posible.

Y ver en Lost que las chicas no tienen nunca el pelo enredado, que no se queman con el sol a pesar de ser tan blancas, que nunca les crecen las raíces negras, que el gordo siga tan gordo como cuando recién naufragaron… Ale dice que es por el misterio de la isla misma… Sí, para todo ésa parece ser la explicación.

Vieron que las casitas que armaron con ramas y juncos en la playa son perfectas y prolijas? Que siempre hay gente dando vueltas por atrás de los protagonistas? Que cada vez hay más protagonistas? Que cada vez hay más extras?

Cuánta gente viajaba en ese avión!!?!?!?!

(Oh no, tampoco me olvido de Los Otros, los malos re re malos…)

Cuánta gente vive en esa isla!!?!?!?!

Sé que los que miran la serie son casi devotos. No quiero ofender a nadie, les comento, estoy abriendo el paraguas. Yo simplemente describo lo que me produce Lost.

Habiendo visto la serie por dos temporadas para mí fue suficiente para llegar a la conclusión de que las series largas, problemáticas, complicadas porque sí, no son lo mío. Prefiero leer un libro.

Resumiendo: (clickeando los nombres se accede a las fotos)

Gilligan y/o Hurley

El Capitán y/o Jack

El Profesor y/o Locke

Mary-Ann y Ginger juntas: Kate

Los Millonarios y/o matrimonio de los coreanos Jin y Sun

Viejita

Algunos dirán qué viejo que estás.
Por favor, hablemos de verdad.
(Cuánto Tiempo más Llevará – Serú Girán)

Me estoy dando cuenta que con los años una se va poniendo un poquito mañosa (por no decir hincha pelotas!). Y para demostrarles mi autocrítica y esperando que con ésto se me alivie un poco, paso a enumerarlas:

– No puedo sentarme a comer si no tengo una servilleta sobre la mesa.

– No salgo a ningún lado si no tengo un paquete de pañuelos descartables en el bolsillo o la cartera.

– No soporto comer comida tibia cuando se debe comer caliente.

– Me pongo insoportable si tengo sueño o hambre.

– Tengo una taza para el desayuno y otra para el té a la tarde.

– Cuando me saco los zapatos dejo el izquierdo en el lugar del derecho y viceversa.

– No tomo ni analgésico ni aspirina aunque me esté retorciendo del dolor. (Nada que no sea recetado por el médico.)

– Cuando ordeno mi ropa y zapatos siento que me estoy traicionando. (Porque odio ordenar!)

– Cuando algo me interesa soy una lectora compulsiva del tema.

– Cuando me contradicen me salta la tanada y grito, protesto, me enojo, lloro (según la intensidad de la discusión) y a los cinco minutos estoy como si no hubiese pasado nada!

…Ah, si!!! Ahora les toca a ustedes…

Mi primer amor

Me inspiré, che. Les gusta mi dibujito? Soy yo, a los 10.


Un día, a los 6 años, vi en la vidriera de un negocio un libro de tapas violetas con un dibujo de una muñeca y con el título “Las Poesías de Mari Pepa”, escrito por Alejandro Cifra. Le pregunté a mi mamá si me lo podía regalar para mi cumpleaños y eso hizo.

Fue mi primer libro, mío mío, y lo leí hasta el cansancio, aunque siempre me gustaba releer las primeras dos páginas que eran prosa, contando la historia de Mari Pepa.

A partir de ese momento, los libros para mí fueron sagrados. Me hice más extremista cuando una maestra de tercer grado profesaba que los libros no se escriben ni se cortan.

Cuando comencé a estudiar inglés, la biblioteca del instituto no sólo contaba con libros en ese idioma, sino en castellano y de todos los niveles. Fue así que durante los 10 años que estudié allí, sacaba libros prestados o bien iba como dos horas antes de empezar la clase y me quedaba leyendo…

Y, sí, amigos, tiene un por qué, traigan al psicólogo: Si me pidieran que describiera a mi viejo en una imagen, diría “leyendo”. Si me pidieran que describiera a mi abuelo en una imagen, diría “leyendo”. Con el agregado de que cada vez que iba a visitar a mi abuelo me inundaba el olor a libro de páginas marrones que emanaba de su biblioteca.

Ese olorcito aún hoy me emociona encontrarlo en los libros viejos ya que me recuerda a él.

Cuando voy a la casa de alguien, lo primero que miro es los libros en la biblioteca. Y si entro en confianza, saco alguno, lo hojeo, pregunto cosas al respecto, etc. Sean del tema que sean.

Tuve épocas con los libros: Durante la adolescencia leía novelas que me prestaba Araceli, esas novelas para adolescentes; también leía libros cristianos que me prestaba la hermana Marisa del colegio, que, se imaginarán de qué temas trataban además del tono moralista, pero bueh, no está demás leerlo cuando tenés esa edad.

Después me agarró una etapa mística y leía el Nuevo Testamento!

Y cuando empecé el profesorado no me permití leer más en castellano ya que tenía que aprovechar al máximo la oportunidad de expandir más mis conocimientos del inglés. Así que todo lo que leía eran clásicos, sobre todo Charles Dickens que adoro, adoro y adoro!

Así seguí hasta hace unos años cuando me vine a vivir aquí. Ya que estoy acá, me dije, aprovechemos para leer algo más contemporáneo. Entonces empecé a leer novelas en tono de humor pero empecé con una biografía de la reina actual y de ahí sin escalas hasta leer biografías y libros de historia! No puedo parar!

Yo creía que leía poco, pero contando, tanto en el 2006 como en el 2007 leí 9 libros en cada año. Es mucho? Es poco?

Hace muchos años, cuando me hice socia de la biblioteca del instituto donde había estudiado inglés (esta vez siendo alumna del profesorado) pregunté si de casualidad tenían mis tarjetas de cuando estudiaba allí. La buscaron pero no las encontraron. Una lástima. En ellas estaban anotados todos los libros que yo había leído desde los 8 a los 17 años.

Otro tracito de historia que se perdió.

Oral y Escrita

I could be wholesome
I could be loathsome
(Grace Kelly – Mika)

Aprendí mi lección: Uñas cortas conservan la amistad.

Cuando uno lee, no sólo se informa sino que interpreta. Y al mismo tiempo, uno lee e interpreta con esa vocecita interior que todos tenemos y le da vida al texto. E imaginamos el tono de voz y las expresiones en la cara de quien escribió algo y procesamos todo eso de tal forma que lo que leemos nos puede caer bien o no.

Yo hablo hasta por los codos y gesticulo mucho y muevo las manos, la cabeza, hablo en voz alta, y andá a saber qué otras monerías hago.

Para que te des una idea, una vez una amiga me presentó el novio y a los 5 minutos de haber empezado a hablar no sé qué estaría contando pero levanté las manos y le clavé toda mi uña al pobre santo, en el ojo! Se tuvo que ir al baño a chequear que todavía tuviera córnea!

Y ésto a qué viene? A que yo muchas veces escribo como hablo, por eso te encontrás con muchos signos de admiración, muchas letras repetidaaaaaaaas, muchas comas, pocos puntos.

Porque quisiera hacerte leer un texto vívido, lleno de “gestos” para que no te parezca chato.

Pero, después mi querido/a, como lo interpretes vos, yo ahí ya no tengo nada que ver.

Si hay algo que te cae mal, échale la culpa a tu imaginación.

A la palabra oral se la lleva el viento. A la escrita, tu interpretación.

Gracias Totales

Nothing comes from nothing
Nothing ever could
So somewhere in my youth or childhood
I must have done something good
(Something Good – The Sound of Music)

Se acercan las fiestas y por aquí casi por cada cosa que comprás, te dicen que donan algo para caridad, hay niños cantando villancicos y otros pasando juntando dinero para instituciones, etc.

Tal vez tenga que ver con un mea culpa que muchos hacen a esta altura del año o quizás con eso de sentirse culpable por comprar y gastar de más, entonces hay que colaborar con los que no tienen… De cualquier forma que sea, está bien.

En otro orden, yo quisiera ser invadida por este espíritu navideño y en vez de estar pidiendo disculpas por lo que me toca, me gustaría este año dar las gracias:

– Gracias por el marido maravilloso que tengo con quien me divierto, me enojo y me vuelvo a reír.

– Gracias por el país divino donde me toca vivir en estos momentos. Me da gusto pagar los impuestos aquí.

– Gracias por la familia que tengo en Argentina, mis viejos, mis tíos interminables, mis primos que a la vez me dan más primitos, mis vecinos y sus hijos que no paran de darme vecinitos, mis sobrinos que, che, ya que son tantos, podrían darme más sobrinitos nietos.

– Gracias por mi gata, arisca y arrogante, orgullosa y quisquillosa, una negra que ya tiene 13 años, toda una adolescente. No te tengo miedo, no te hagás la mala con tu madre.

– Gracias por haber visto a todos los que vi la otra vez que fuimos.

– Gracias por el presente que me toca vivir.

– Gracias a vos por leerme.

Felices Fiestas.

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