Es Lindo Lo Mismo

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No existe la verdad absoluta ni reglas estrictas para que lo que le funciona a uno, le funcione al otro. Por suerte, existe el libre albedrío o el destino o como quieras llamarlo, que hace que cada uno viva la vida como mejor le parece.

Hace unos años, una chica que tenía un bebé me preguntó: “Por qué no tenés hijos? Es tan lindo…” a lo que, sin pensarlo (y sin mala onda) le contesté: “Pero mirá que también es lindo no tenerlos, eh…”. Ella miró a su bebé y muy suave dijo “Es cierto, a veces extraño…” y ahí quedó la conversación.

Hace poco leí en Facebook (dónde, si no?) una especie de texto escrito por alguien que de alguna manera sentía lástima o pena por quienes no tienen hijos ya que se pierden un montón de cosas por vivir.

Es cierto, quienes no tenemos chicos nos perdemos de vivir muchas cosas lindas: sus miradas, sus descubrimientos, sus conclusiones rozando lo filosófico, la primera vez que escriben su nombre o leen… tantos eventos! Soy bien consciente de lo que uno como padre puede ir descubriendo porque siempre tuve contacto con los niños y jamás jamás colmaron mi paciencia.

Jamás no me gustaron los niños y lo lindo es que se me acercan todos! Sé cómo tratarlos, me encanta escucharlos y me encanta estar en su compañía.

Simplemente que en la vida uno elije o no, acepta lo que le pasa o no pero lo importante es disfrutar del lugar que te ha tocado vivir. Aprender a enriquecerse con lo que uno puede considerar positivo (aunque del otro lado pueda ser considerado negativo), qué más da, es mi vida y creo no hacerle mal a nadie!

Porque así como unos al llegar a cierta edad no saben lo que es tener hijos tampoco otros saben lo que es llegar a cierta edad y no tenerlos!

Insisto con que lo que uno tiene que rescatar es lo bueno y lo positivo de lo que haya elegido vivir:

Tuviste hijos? Qué felicidad disfrutarlos, crecer con ellos, sentir su amor y verlos crecer!

No tuviste hijos? Qué felicidad planear tu vida a corto o largo plazo o decidir sobre la marcha, disfrutar del ocio o dormir hasta cualquier hora o quién sabe qué más!

La vida de nadie es mejor que la del otro y no tengo por qué juzgar a los demás desde mi punto de vista e historia personal.

Por qué escribo esto? Ah, porque en estos momentos estoy en la playa, desparramada sobre una reposera bajo la sombrilla, disfrutando como loca al mirar cómo se divierten los niños en el mar!