Gastro

Shanghai Día 4

Escrito el domingo 26 de setiembre…

Qibao.

Último día en Shanghai y el día no invitaba a pasear (y mi cansancio tampoco!).

Salimos alrededor del mediodía, pero antes fui al shopping cercano a comprarme un par de zapatos cómodos y cerrados (había llevado dos pares de sandalias y estaba un poco fresco afuera). Encontré un par muy cómodo, me compré un par de zoquetes (tampoco había llevado medias), volví al hotel y salimos a pasear con paraguas en mano.

Fuimos a pasear a la zona de Jiangnan, donde hay muchos canales, una zona muy parecida a (salvando las distancias) Venecia.

Elegimos visitar Qibao, no necesariamente, según leímos, el más lindo de los canales pero allí fuimos porque era el único al que se puede acceder por subte al ser el más cercano al centro.

Cuando llegamos a la estación, caminamos alrededor de una cuadra y encontramos una calle central empedrada, a sus costados muchos negocios de ropa, souvenirs y chucherías. Todo se veía prolijo y limpio.

Había una pequeña plaza ahí nomás y caminando un poquito más adentro, se veían los puentes sobre el río.

La plaza.

Aquí adentro había una campana que había sido encontrada flotando hace muchos años.

Subimos a un pequeño puente y desde allí sacamos varias fotos, como ésta:

Botes sobre el canal.

Los botes eran empujados con un remo y se movían bastante de un lado al otro!

La verdad, no nos dieron muchas ganas de pasear en los barquitos. Estaba lloviendo finito y era muy molesto así que pensamos que ya nos iríamos cuando vimos que había varios pasillos con mucha gente y puestos de comida, uno al lado del otro.

Qué manera de empujarnos con los paraguas!

Puestos de dulces.

La comida china es rica y tentadora pero lo que no era tentador eran los puestitos mismos. No sé, no me parecía muy higiénico tanta comida exhibida al aire libre.

Muchos pajaritos y demás carnes que no sé qué eran!

Algunos puestos tenían tablas donde cortaban la comida que no parecían muy limpias, por eso traté de no entusiasmarme con querer probar todo lo que veía. Aparte, casi todo estaba rociado con esa salsita marrón que se me hace un poco dulce…

Al mismo tiempo me decía: «Bueno, pero si como algo y me cae mal? Mañana viajamos, no puedo arriesgarme a viajar descompuesta!». Admito que esto fue que hizo que no probara de todo!

Juro que hubiese comido uno de esos pajaritos!

Ale se tentó igual y pidió lo que parecían ser rabas. El vendedor tomó una porción y las volvió a freír y las puso en una cajita. Cuando iba a ponerle sal, le hicimos señas de que no lo haga, entonces tomó otros dos recipientes y espolvoreó pimienta negra y otro polvito rojo.

Eran rabas y estaban riquísimas! Probé un poquito.

Seguimos caminando y viendo otros puestos:

Patitas y otros cortes de cerdo.

Frutos secos y un agente de seguridad.

De este fruto gigante cortaban pedacitos y te los servían en bandejas.

Vegetales hervidos y diferentes tipos de porotos.

Ale encontró un puesto de pizza china.

Pizza china.

Pidió una porción y lo que hizo la chica del puesto fue cortar una porción en tiritas, ponerlas en una bolsita y le dio unos palitos para comerla.

Ale comiendo pizza china.

Me tenté y también probé. La masa es muy finita y tiene gusto a como si hubiese sido frita. La salsa tenía bastante gusto a ajo pero estaba deliciosa!

Al terminar este paseo, volvimos a tomar el subte y caminamos por un barrio llamado The French Concession pero no vimos nada extraordinario y al haberse hecho de noche, preferimos parar a tomar un café en un Starbucks y descansar un poco.

Una vez que volvimos al hotel, le pedimos al conserje que llamara a un restaurant para que nos reservara una mesa. El restaurant se llama Secret Garden y comimos muy rico, verdaderamente.

De entrada, yo pedí unos rolls de tofu rellenos de verdura hervida acompañados de calamar relleno de pasta de salsa de soja y Ale pidió solamente tajaditas de calamar relleno.

La entrada.

De plato principal yo pedí pato con vegetales salteados. Un pato entero! Pero Ale ayudó…

Mi plato principal.

Ale me ayudó a comer el pato porque su plato principal fue mínimo!

Una tajada de jamón caramelizado con una especie de masa hervida, parecida al dim sum.

El restaurant.

Una linda forma de terminar nuestro último día en Shanghai!

Las Apariencias Engañan


Hará un par de meses, cuando todavía estaba Araceli visitándonos, fuimos los tres a un lado alejando del sudeste de Londres a buscar una encomienda que estaba en un depósito del Royal Mail, donde hay muchos otros depósitos gigantes que pertenecen a diferentes compañías postales.

Pero para llegar hasta allí, además de tomarnos un colectivo, tuvimos que caminar bastante atravesando un barrio diría yo, clase media trabajadora (en idioma argentino) o working class (en inglés).

En un momento pasamos por un negocio y había cantidad de gente esperando afuera y cantidad de gente adentro comiendo en mesas largas. Las ventanas a la calle estaban abiertas y ahí mismo se veían las ollas.

Ahí se ven las tapas de las ollas.

Todo era muy rústico y el aroma que salía de allí no era el típico de un restaurante. Cómo describirlo? Era como si estuviesen haciendo sopa.

Me pareció pintoresco pero pensaba que era un lugar donde se le daba de comer a desposeídos, o a homeless

Fuimos a buscar el paquete y luego desayunamos por ahí.

El fin de semana pasado, tuvimos que ir a buscar otra encomienda y volvimos a pasar por este lugar.

Como habíamos ido temprano al mediodía, esta vez no había tanta gente pero sí algunos, tanto afuera como adentro.


Miramos bien y vimos que el menú era solamente pie and mash (tarta o pastel de carne y puré de papas) y stewed and jellied eels (estofado de anguila y anguila en gelatina). Lo crean o no, este es el plato tradicional de (como se dice aquí, aunque suena condescendiente) la clase trabajadora.

Cuando pasamos, Ale preguntó: «Y si vamos?» «No… Es que es un lugar… no sé, las ollas dan a la calle… será muy higiénico? El aroma… Vamos si querés vos, no sé…», dudaba yo.

Lo que notamos es que el frente del negocio era muy tradicional pero tenía un moderno toldo y vi que tenía un sitio web!

Entonces decidimos buscarlo en el telefonito de Ale, cuando volvíamos de buscar el paquete. Era un lugar con mucha historia! Desde 1902 que está allí, un negocio familiar donde las recetas de su limitado menú siguen siendo las mismas de antaño y donde la décor original ha permanecido prácticamente intacta!

Son afamados por lo delicioso de sus recetas, y ahí fue cuando dijimos «Sí, vamos!»

Y fuimos!

Los precios eran baratísimos! Y la comida se pide en el mostrador, pagás y te sentás. Al ratito viene una de las chicas que atienden y te traen el pedido. Ale pidió «Two pies, one mash» (dos tartas, un puré) y la señora pensó que era un plato solo y así nos lo sirvió.

El mostrador.

Bueno, qué importa! Buscamos los cubiertos y comimos de un solo plato.

Las mesas son de mármol y los asientos son estos bancos donde te sentás con gente, hayas venido con ellos o no.

Riquísimo el pastel, la masa de hojaldre deliciosa y crocante. El relleno de carne era bueno para la calidad de la carne que hay aquí, el puré estaba bien y lo que le agregan a este plato es lo que en este lugar se llama liquor y es una salsa de perejil que dicen ellos, tiene un ingrediente secreto.

Ñam!

Sal, pimienta, vinagre y vinagre picante.

La cantidad de la comida estuvo bien también, no salimos rodando, salimos satisfechos y contentos.

Para la próxima, el guisito de anguila!

Paris Mon Amour?


Volvimos! Somos masoquistas o no aprendemos más! O quizás quisiéramos darle más oportunidades a esta ciudad?

En realidad, volvimos porque Ale encontró una muy buena oferta volando por el A380, el avión de pasajeros más grande del mundo. Ya habíamos volado en este avión el año pasado cuando fuimos a Australia pero esta vez la oferta fue porque Air France está entrenando a la tripulación en estos aviones.

El vuelo en sí tardó 40 minutos, tiempo suficiente para tomar algo con un snack.

La gente (Ale incluído) estaban encantados y enloquecidos sacando fotos de cualquier rincón. Viajamos en clase turista pero a la salida pasabas por First Class y te dejaban posar y sacar fotos. Y también te dejaban pasar a la cabina del piloto cuando aterrizamos.

Posando (solamente) en First Class y Ale contento. Se nota, no?

Desde el aeropuerto tomamos un tren hasta Gare du Nord y de ahí otro subte hasta nuestro hotel. Viajar en ambos medios de transporte fue un viaje de infierno, literalmente. Hacía tanto pero tanto calor adentro, que cada vez que se abrían las puertas, los 34 o 35 grados de afuera nos parecía una brisa fresquita!

Llegamos al hotel, en pleno barrio Les Marais. El hotel era muy lindo, lo que se llama ahora un hotel boutique. Me lo dijo Ale, para mí era un hotel y gracias. Y tenía aire acondicionado, así que para mí estaba bien.

Patio interno del hotel.

Nos sentíamos tan agotados que salimos a comer algo en un pequeño negocio de comida griega, el único lugar donde pudimos, ya que los restaurantes que estaban abiertos a esa hora (a eso de las 5 – 6 de la tarde) no te servía comida. Bebidas, nada más. Y te lo hacían saber con unos modales que invitaban a mandarlos al demonio.

En fin, luego de comer, regresamos al hotel, nos bañamos y decidimos descansar para poder pasear a la noche. Habíamos decidido navegar el Sena.

Pues a eso de las 11 de la noche tomamos el catamarán donde se escuchaba un recorrido grabado en francés, inglés, japonés y español argentino. Fueron muy amenas las reseñas que se escuchaban y el viaje fue muy placentero.

Tomamos un barco más grande pero parecido a éste y nos sentamos arriba.

En ese viaje sentí por primera vez que París era esa ciudad tan romántica que todos describen y la que hasta ese momento no había experimentado. La manera en que los edificios se ven a la noche y la brisa cálida a esas horas y el deslizar del barco hicieron que me dejara conquistar… Aunque sea por un ratito… O por lo menos lo que duró el paseo, una hora…

Te admito que París es bellísima de noche. Oui, oui.

Notre Dame y fíjense cuánta gente hay al costado del río! Algunos bebían, otros estaban de picnic…

Al otro día nos encontramos con Gera que había estado allí desde el lunes con su empresa.

Un año que no nos veíamos!

Tota y Porota en París.

Con él desayunamos y luego nos dirigimos a Les Invalides donde, entre otros museos, está la tumba de Napoleón.

Les Invalides.

En los anteriores paseos a París no tuve el tiempo de ir y por suerte esta vez se dio. Ale no entendía por qué mi fijación con la tumba de Napoleón. Pero es que son esas cosas que a veces te quedan de chica: Recuerdo perfectamente la foto de la tumba que había en el libro de Historia de Europa que estudiábamos en 2do año del colegio y para mí eso simbolizaba algo imposible de alcanzar, jamás me hubiese imaginado a mis 14 años que yo iba a tener la posibilidad de ir a París.

Este monumento representaba para mí el hecho mismo de estar en una ciudad que me parecía inalcanzable. Representaba el viajar.

Et voilà!


No bien entrás ves este gran círculo y la tumba se encuentra mirando hacia abajo. Que te inclines implica que te estás reverenciando ante Napoleón. Esto se leía bajo la foto en aquél libro de Historia.

La tumba.

Ahí lejos, arriba, se me ve. Se dan cuenta del tamaño de este monumento!??!

La cúpula.

Un altar.

Ahí sí amé La France!

Igual después me seguí quejando de la suciedad, de los modales de los mozos y de ciertos caprichitos a la hora de tener la vida un poco más cómoda: o sea, no los hay. Ningún restaurante está refrigerado, ni los colectivos ni subtes ni trenes, ni nada. No vimos un solo aire acondicionado empotrado en ninguna pared de ningún edificio. La mayoría de los lugares turísticos son los más descuidados y desprolijos. Sigo? Mejor no, porque hubo cosas que me gustaron, por ejemplo, la comida.

Steak-frites para mí y muchas tortas y postres para mirar.

Ale probó todas las croissants que pudo de las panaderías que encontrábamos abiertas. Muchas no abren los domingos!!!

Fuimos a una que es famosa por hacer la croissant más rica de todo París pero estaba cerrada por vacaciones!

Me encantaba cómo le hacían «orejitas» a los paquetes. Ahí adentro hay una croissant.

Qué calor aplastante hizo en esos tres días que fuimos. Más de 34 grados, demasiado, yo ya estaba harta. Cuando llegamos al Sacré Cœur no me aguantaba más! La iglesia será divina pero la estación donde te bajás y el barrio donde está es de lo más sucio que hay!

Así que subimos por un funicular pequeño (sin aire, obvio, y con los vidrios sucios así que las fotos salieron horribles) y vimos la iglesia, le sacamos fotos y no me dieron ganas de entrar. Comí algo y bajamos.

La Sacré Cœur.

(Ay, sí, me pongo insoportable cuando hace mucho calor y no puedo refrescarme! Es que me baja la presión. Realmente, lo sufro mucho.)

Seguimos paseando y encontramos un muro donde está escrito «Te amo» en 311 idiomas. Ese lugar está en la Place des Abbesses.

Rita Hayworth dice: «Amar es un lío. Entonces, amemos!»

Ya estaba de mejor humor porque había descubierto esta especie de bebedero de donde cae agua constantemente y la gente pone sus botellitas y las llena.

Yo metí mano y me mojé el pelo, los brazos, la cara, qué placer! Reviví!

Qué frescor, como dicen los españoles.

En nuestra última noche fuimos a un restaurant argentino. Volví a pedir carne y Ale pidió milanesas.

Cuando nos fuimos ya estaban cerrando por eso no se ven mesas o sillas en la vereda.

La gente me pareció de lo más agradable. Esta vez descubrí que todo el mundo se dice «Bonjour». Se ve que antes no prestaba atención, pero toda la gente se saluda: entrás a un negocio y se espera que saludes aunque ellos saludan primero. Cuando eso sucedía, me daba un poco de vergüenza no haber saludado antes porque yo estoy acostumbrada a que acá, con una sonrisa es suficiente cuando, por ejemplo, entrás a un negocio o te cruzás con alguien.

En París te saluda hasta el colectivero! Qué lindo!

En resumen, este viaje fue bastante tranquilo a pesar de haber sufrido tanto calor. Paseamos como hasta la 1 de la mañana cada noche porque había tanta gente afuera disfrutando (disfrutando?) del calor y se aprovechaba para socializar, caminar, comer algo, etc.

Restaurant en el Quartier Latin.

Algunas perlitas:

Desayunamos en la vereda.

Les Halles.

Place Des Vosges. Linda.

Hôtel De Ville. Es la intendencia. Bello.

Place de la Bastille. Bella.

Centro Pompidou. Horrrrrrrrrible.

Las paredecitas de París tienen un no sé por qué… Por qué se dibujarán tantos símbolos de antiguos video juegos? O dibujos?

Me alegraba encontrarlos cada tanto.

Localidades agotadas!

Borough Market


Borough Market es el paraíso del gourmet. Acá vienen a comprar la mayoría de los chefs. Se consiguen productos de excelente calidad y hay mucha variedad.

Los precios son convenientes en lo que se refiere a materias primas. Es un mercado que abre de 2 a 8 de la mañana todos los días para vender al por mayor. Pero de jueves a sábado está abierto al público en general y es una fiesta, te lo puedo asegurar! En estos días abre desde las 9 o 10 de la mañana hasta cerrar tipo 5 de la tarde.

Los jueves y viernes, aunque te parezca que está lleno de gente por todos lados, en realidad parece poco transitado por la gente que se junta los sábados!

Por eso se ven muchos puestos de…

… frutas y verduras…

… carnes…

… pescados… (y eran frescos porque no había olor horrible!)

… aceites de oliva y muchas muchas aceitunas…

… quesos…

…frutos secos…

… bebidas…

… y también flores!

Es un lugar ideal para ir a probar comida de todo el mundo y hecha in situ. Si querés ir a probar un poquito de todo, te recomiendo ir a las 11 con el estómago vacío porque a partir de las 12 se empieza a llenar con la gente que sale de las oficinas y las colas son larguísimas.

Yo me pedí un wrap de falafel con humus y ensalada griega.

Ahí me lo estaban preparando…

Ñam!

Muchos tienen la oportunidad de mostrar sus habilidades culinarias y nadie decepciona! Todo es rico!

Panes de toda clase!

Si sos de los que te gusta probar antes de comprar, este es tu lugar también! Todos, todos los puestos tienen pequeñas porciones de sus productos para que los degustes sin problemas. No te sientas incómodo, ellos mismos te invitan a hacerlo!

Eso sí, cuando te compres lo que te guste, preparate para comer parada aunque siempre se encuentran lugarcitos donde acomodar las asentaderas…

De todas formas, si comés de parado, quién se va a espantar aquí!

Al sol, en el patio de Southwark Cathedral, que está pegada al mercado.

Para los golosos, hay productos de sobra!

Cupcakes!

Chocolates!

Ey! No podían faltar, por supuesto!

El Festejo


El día de mi cumpleaños lo pasé con Ale (me regaló una cartera diviiiina!) y alguien más: el día anterior llegó a Londres Débora a quien vi crecer, hija de una amiga de toda la vida y que acaba de cumplir 18 años y no quiso ni Bariloche ni nada: La nena no anduvo con chiquitas, pidió Londres. Y aquí está.

Con ella pues, fuimos a celebrar el cumpleaños en el restaurant Espelette en The Connaught. Fuimos a tomar el té a este hotel tan elegante donde nos sirvieron con la mejor predisposición y donde nos sentimos muy a gusto los tres.

Te daban la carta de tés y luego se venía, de a poco, con toda tranquilidad, los sandwiches y cakes.

Yo, como gordita que soy, les paso a mostrar lo que comimos.

Primero fueron los Finger Sandwiches.

De salmón, curry chicken, egg mayonnaise y pepino.

Luego, los scones.

Tiernísimos, servidos con diferentes mermeladas y clotted cream.

Y por último las cakes.

Tiramisu, mini trifle y Christmas chocolate log.

También, como broche a tanta comida, nos ofrecieron unas rodajas de unos bizcochuelos como nunca comí en mi vida, tan tiernos, esponjosos y deliciosos.

Si quieren seguir babeándose, acá tienen el menú.

Ale había avisado al maître d’ que era mi cumpleaños así que aparecieron con un hermoso plato decorado con chocolate.

Me encantó.

Bienvenida mi lauchita.

Típico Menú De Navidad

Sueño realmente con alguna vez en mi vida tener una opípara cena navideña como las que se ven en las películas, con la mesa tan barrocamente decorada y con amigos y/o familia acompañando.

Lo que les muestro a continuación es el típico menú navideño inglés. A algunos les parecerá puaj, a otros les interesará pero creo que a muchos les dará ideas para recrearlo adaptándolo al gusto de su país, por qué no?

Por eso mismo incluyo las recetas. Todas son para 8 porciones.

Entrada

Salmón ahumado con mousse de camarones

250g ricotta
250g camarones
400g salmón ahumado
Jugo de 1 limón
2 cucharadas de aceite de oliva
7g ciboulette bien picada
1 rabanito

1. Reservar ocho lonjas de salmón y picar el resto junto con los camarones y ponerlos en un bowl. Agregarle la ricotta y mezclar. Sazonar con pimienta y enfriar hasta servir.

2. Mezclar el jugo de limón, el aceite y la ciboulette. Para servir, poner una lonja del salmón que se reservó antes en cada plato, ponerle encima algunas hojas de rabanito, agregarle un poco de la mousse. Y antes de servir, sazonarlo con la vinagreta de limón.


Plato Principal

Pavo

1 pavo de 4-6kg
2-3 hojas de laurel fresco, cortados por la mitad
1 limón, cortado en cuartos
1 cebolla, pelada y cortada en cuartos
450g relleno (opcional)
50g manteca derretida

1. Calentar el horno a 190°C. Sacarle los menudos y sazonar la cavidad y colocar el laurel, el limón y la cebolla

2. Rellevar la cavidad del cuello con el relleno si se usa, tapar el cuello con la piel usando un palillo para asegurarlo.

3. Pintar la piel del pavo con la manteca derretida y hornear según las instrucciones del paquete del pavo (dependiendo de tiempo por kilo de carne) y cubrir con papel de aluminio si se dora mucho.

Acompañamientos

Popurrí de tres vegetales

250g repollitos de Bruselas, cortados en cuartos o por la mitad
2 puerros, cortados diagonalmente
150g judías verdes, unas chauchas finitas y cortitas
40g semillas de pino/piña (son ricas, eh)
1 cucharada de aceite de oliva
70g panceta cortada en cubos

1. Hervir los vegetales, colarlos y secar con papel. Enfriar.

2. Dorar las semillas en un wok y reservar. Calentar el aceite, agregar la panceta y dorarla. Cuando estén poniéndose más oscuras, agregar los vegetales y por último las semillas. Servir.

Zanahoria y nabo al horno, glaceados con miel

500g zanahorias peladas
500g nabos pelados
2 cucharadas de aceite de oliva
4 cucharadas de miel
2 cucharadas de mostaza en grano

1. Calentar el horno a 220°C. Calentar una fuente en el horno y mientras cortar las zanahorias y nabos a lo largo.

2. En un bowl mezclar el aceite, la miel y la mostaza y agregarles los vegetales hasta que queden todos cubiertos. Colocarlos en la fuente caliente y cocinar por 30 minutos hasta que estén tiernos y caramelizados.

Papas crocantes al horno

1.5kg papas para horno
3 cucharadas de grasa de ganso o aceite de girasol

1. Precalentar el horno a 190°C. Cortar las papas y ponerlas en agua bien fría. Luego hervirlas, colarles el agua y agrearlas a la olla. Calentarlas por 1-2 minutos para secarlas un poco. Mientras, poner la grasa o el aceite en una bandeja y calentarlo por 5 – 10 minutos.

2. Sacar las papas y ponerlas en la bandeja. El aceite o grasa debe estar burbujeante. Cubrir todas las papas y cuidar que no estén muy cerca unas de otra porque si no, el vapor no puede salir y las papas no saldrán crocantes. Cocinar por 50-60 minutos, habiéndolas dado vuelta a los 20-30 minutos para que se doren uniformemente.

Estofado de repollo colorado y manzana

1 repollo colorado pequeño
25g manteca
1 cebolla grande cortada fina
½ cucharada de diferentes condimentos en polvo
¼ cucharadita de nuez moscada
1 manzana rallada
4 cucharada de vinagre de vino
2 cucharada de azúcar negro
2 cucharada de gelatina de grosella

1. Cortar el repollo finamente. Derretir la manteca. Agregarle la cebolla y cocinar por 5 minutos hasta que esté tierna pero no marrón.

2. Agregar los condimentos, el repollo, la manzana, el vinagra, el azúcar y 100ml de agua fría. Mezclar bien hasta que esté todo mezclado y el azúcar se haya disuelto. Sazonar.

3. Hervir, tapar y dejar a fuego lento por una hora, revolviendo ocasionalmente hasta que el repollo esté tierno y se haya evaporado el líquido. Agregarle la gelatina y que se derrita.

Es típico servir diferentes tipos de salsa. Creo que esto se debe a que el pavo es muy seco y no tiene mucho gusto a nada. Por lo menos el que se come aquí. Aparte se lo sirve cortado en aburridas finas lonjas, nada de darte el ala, la pata, el rabo…

Las salsas más típicas

Salsa de pan

1 cebolla chica, cortada fina
8 clavos de olor
2 hojas frescas de laurel
568ml leche
50g manteca más un poco para terminar (opcional)
200g pan blanco del día anterior sin corteza
½ cucharadita de nuez moscada
4 cucharadas de crema

1. Poner la cebolla y los clavos de olor en una sartén pequeña. Cortar las hojas de laurel por la mitad y agregarlos junto con la leche y la manteca. Sazonar con pimienta. Hervir y luego dejar a fuego lento por 20 minutos hasta que la cebolla esté tierna. Sacar del fuego y dejar por una hora o enfriar durante toda la noche.

2. Sacarle las hojas de laurel y los clavos. Cortar el pan en pedazos del mismo tamaño, mojarlos en leche. Agregar la nuez moscada y sazonar. Ponerlo sobre el fuego lento por 3 o 4 minutos. Agregarles la crema y servir caliente con un poco de manteca arriba para que no se forme costra.

Gravy de pavo

caldo de pavo
Menudos del pavo
1 zanahoria cortada en cubos
1 cebolla cortada en cuartos
1 apio cortado en pedacitos
3 hojas de laurel frescas
3 ramitos de tomillo
4 tallos de perejil
6 granos de pimienta negra

gravy
2cucharadas harina común
750ml caldo de pavo caliente
100ml vino blanco seco

1. Para hacer el caldo, lavar los menudos, hervirlos en 1.5 litros de agua. Sacarles la espuma cada tanto. Agregarles los demás ingredientes, cubrir y dejar a fuego lento por 30 minutos. Sacar la tapa y dejar a fuego lento por otros 30 minutos hasta que se reduzca a la mitad.

2. Colar y dejar enfriar.

3. Sacarles la grasa, cocinar por 2-3 minutos revolviendo constantemente.

4. Sacar del fuego, agregarle la harina y cocinar por otros 3 minutos.

5. Sacar del fuego, agregarle dos cucharones de caldo. Cocinar por dos minutos, e ir agregando gradulamente el caldo y vino. Hervir, revolver constantemente hasta que se espese. Dejar 5 minutos más, sazonar y colar.

Salsa de arándanos

250g arándanos
1-2 tiras de cáscara de naranja
75g azúcar negro

1. Poner los arándanos en una cacerolita con 150ml de agua fría y hervir. Reducir el fuego y dejarlo 5 minutos o hasta que se abran los arándanos.

2. Agregar la cáscara de naranja, el azúcar y revolver. Dejar a fuego lento por 7-10 minutos o hasta que espese. Sacar la cáscara y poner la salsa en un bowl y servir caliente o o frío.


Postre

Trifle de frambuesas y lemoncello

1 bizcochuelo
2 cucharadas de mousse de limón o cuajada de limón (hecho)
2 cucharadas de lemoncello
300g de frambuesas
250g mascarpone
500g postre de vainilla o flan (hecho)
300 ml crema batida
2 cucharadas de semillas de pistachio

1. Cortar la torta en porciones, untarles la mousse de limón, hacer ‘sandwiches’, cortarlos en pedacitos y ponerlos en un bowl con capacidad de 2 litros. Humedecerlos con lemoncello. Agregarles las frambuesas y reservar algunas para decorar.

2. Con una batidora eléctrica, batir el mascarpone y flan o postre de vainilla hasta que quede una mezcla homogénea. Agregar esta mezcla sobre las frambuesas. Batir la crema y agregarla a la mezcla anterior. Decorar con los pistachios y las frambuesas que fueron reservadas.

La mesa dulce

Navidad no es navidad por estas latitudes si no se termina con un…

Christmas Pudding (flambé)

175g ciruelas secas
2 cucharada de diferentes especias
50g almendras picadas
200g azúcar negro
100g manteca blanda
2 huevos grandes batidos
100g ciruelas pasa
400g pasas de uva
3 cucharadas de brandy
cáscara rallada y jugo de 2 naranjas
75g migas de pan fresco
75g harina común

1. Picar las ciruelas pasas y las ciruelas secas. Ponerlas en un bowl junto con las pasas de uva. Mojarlas con el brandy, jugo de naranja y agregar la cáscara rallada y mezclar bien. Cubrir y dejar toda una noche hasta que el líquido sea absorbido del todo.

2. Agregar los ingredientes y batir hasta que todo esté bien combinado.

3. Enmantecar un molde de 1.2 litros de capacidad y forrar la base con papel manteca. Poner la mezcla en el molde. Cubrir con papel de aluminio enmantecado con algunos pliegues para permitir la expansión del pudding. Cubrir con este papel todo el molde hasta por afuera y atarlo con una cinta para que no escape nada de vapor.

4. Poner el molde en una olla con agua para que se cocine a baño maría sobre el fuego. El agua tiene que llegar hasta la mitad del molde.

5. Cuando hierva el agua, dejar 5 horas a fuego lento si se quiere un pudding claro u 8 horas si se quiere uno bien oscuro. Chequear el nivel del agua regularmente.

6. Dejar enfriar, sacar el papel de aluminio y reemplazarlo por uno nuevo. Poner en le heladera o freezer hasta por un mes.

7. Para recalentarlo, poner en fuego lento a baño maría por 1½ hora hasta que esté bien caliente. Ponerlo en un plato. Calentar brandy en un cucharón, prenderlo fuego y rociarlo sobre el pudding.

Qué alternativa para el pan dulce!

Se animan con alguna de estas recetas? Adaptarían alguna?

Bon apétit!

Fin De Semana Idílico

Ale tenía una sorpresa para este fin de semana de aniversario: En casa sólo me dijo que armáramos una pequeña valija pero que pensara lo que me iba a poner. Para que tenga una idea, él se iba a poner traje: Ah! señal de que no íbamos a cualquier lado! Pero… y qué me pongo!?!?

– No sé, fijate.

– Pero y dónde vamos?

– No te voy a decir, es una sorpresa.

– Pero y yo cómo sé qué me tengo que poner?!?! Un vestido?

– No, para tanto no…

– Pero entonces qué zapatos… Qué me pongo!?!?

– Ufa, dale.

Tomamos el subte acompañados de la pequeña valija y caminando por Regent’s Street donde se hace Langham Place, ahí lo ví y ahí caí… The Langham! Un hotel precioso y elegante donde Ale me tenía reservada la sorpresa: Pasar el fin de semana allí, tomando el afternoon tea en el Palm Court, luego cena en el restaurant, The Landau, y al otro día, el desayuno!

El restaurant del hotel.

Fue todo tan lindo y tan monono!

Empezando por la atención, por la decoración, los pequeños detalles…

Parte del lobby.


la habitación…



Siguiendo con el servicio de té, la vajilla,


las cakes…


y la ambientación…

La cena estuvo muy bien también aunque a todos les cuesta entender que no tomamos alcohol…

Al otro día, después del desayuno, Ale se metió en la pileta, yo también y salí a los dos minutos. Decían que estaba a 28 grados, no sé, yo me morí de frío, salí, me puse la bata, hojeé una revista mientras Ale nadaba un poco.

Volvimos a casa relajados, con energía para empezar la semana…

Lunes otra vez…

Típicos Platos Ingleses

Debo decir que quedaron fuera de mi lista muchos platos. Incluyo aquí lo más típico.

Y nunca digan nunca, eso de «De este agua no he de beber», ni tampoco «De este plato no he de comer». Yo lo dije y no sirvió de nada, sucumbí a la gastronomía inglesa.

Empecemos por el Full English Breakfast. A mí me daba asco el sólo pensar que alguien podía comer todo ésto a la mañana. Pero me he acostumbrado. No es típico comerlo todos los días. Generalmente se come en las casas algún fin de semana, cuando la familia se levanta tarde. También se lo suele conocer como fry-up, porque casi todo está frito, aunque es mucho más rico y sano hacerlo al horno, como lo hago yo. Lo que ven ahí es: huevos fritos, tomate, bacon, morcilla, champiñones, tostada, hash brown (papa cortada en pedacitos, aplastada y frita), porotos en salsa, salchichas o chorizo y tostada. Yo como todo eso menos los porotos con salsa! Y prefiero los huevos revueltos a los fritos.

Toad In The Hole o Sapo en el Agujero. Básicamente se hace una pasta con huevo, harina y leche, parecida a la del panqueque pero más espesa. Se hornean o fríen las salchichas (o chorizos, no son como las salchichas de Viena) y luego se les hecha la pasta encima y se mete al horno. Este plato todavía no lo probé. Es que no es muy apetecible que digamos.

Jacket Potato. Muy muy típico, se hornea la papa en el horno, se la parte al medio y se la rellena de lo que se te ocurra. La de la foto está rellena con tuna mayonnaise, que es mezclar atún con mayonesa y granos de choclo. Pero lo más típico es rellenarla con baked beans o los porotos con salsa, ésos que aparecen en la foto del desayuno.

Fish and Chips, pescado frito con papas fritas. No hay cosa más inglesa que este plato. Pero el pescado no se reboza como en Argentina, con pan rallado y huevo. Se hace una mezcla parecida a la que se hace para Toad In The Hole, con eso se cubre el pescado y se lo fríe. Es muy tradicional servirlo con salsa tártara y con arvejas o puré de arvejas. Y muchos rocían las papas con sal y vinagre de malta.

Ploughman’s Lunch es una comida rápida que originalmente consistía en pan y queso pero es muy tradicional que ésto sea acompañado por una ensalada, un relish o condimento agridulce, una especie de mermelada hecha con pickles.

Gammon and Chips. Con el mismo acompañamiento de Fish and Chips pero en vez de pescado se sirve gammon, una lonja gruesa de jamón cocido que se cocina al grill.

Cumberland Sausage o chorizo hecho en Cumberland. Es un chorizo largo que se sirve enroscado como en la foto. Está hecho con carne de cerdo y sazonada con pimienta blanca y negra. Se sirve con puré o papas fritas y arvejas.

Cornish Pasty o empanada. Son iguales a las empanadas, nada más que mucho más grandes que como las hacemos en Argentina. Generalmente se la rellena de carne, papa y cebolla. Pero hay de todos los gustos. Hay puestos de Cornish Pasties en casi todas las estaciones de tren y de subte. Se fríen o se hornean. La masa es de hojaldre.

Steak and Kidney Pudding o pastel de carne de vaca y riñón. La masa se hace con harina y grasa, no hojaldre. Se cocina primero la carne, se rehoga cebolla y luego se lo utiliza de relleno. La masa se pone en moldes pequeños y se hornean en una fuente con agua, o sea, a baño María.

Cottage Pie o nuestro querido pastel de papa. Es éso.

Shepherd’s Pie o pastel del pastor. Parecido al pastel de papa pero el relleno contiene carne y vegetales.

Hay variaciones, hasta para algunos el cottage pie o el shepherd’s pie es lo mismo.

Bangers and Mash o chorizo con puré. Yo digo chorizo porque para mí salchichas no son. Bah, ni sé qué diferencia hay, pero no son las salchichas típicas como las que conocemos en Argentina.

Lancashire Hotpot o estofado de Lancashire. Es carne con cebolla rehogada y cubierta con láminas de papa.

Si me vienen a visitar, prometo cocinarles un plato de éstos. Cuál me pedirían?

Mi Tecito

Así como Noelia, la maestra creada por Antonio Gasalla, tampoco yo «no puedo estar sin mi tecito».

Acá es fácil hacerse adicto al té porque es muy barato y aparte los ingleses lo toman con la misma asiduidad con la que nosotros tomamos mate, o sea, a cada rato! Y uno los ve y se engancha!

Claro que el té no cae como el mate. Por lo menos a mí me altera (más!) los nervios si tomo más de uno por día y luego me cuesta dormir de noche. Así que disminuí el hábito hasta tomar uno por día. Y con leche. Y sin azúcar.

Oh sí, la mayoría de los ingleses lo toman así y me acostumbré aunque, cuando escuché ésto por primera vez, puse la misma cara que habrán puesto ustedes. Pero les aseguro, se siente mejor el sabor del té y de la leche. Y de paso cortan varias calorías.

En esta tierra bella hay muchos lugares bellos donde tomar tés, o cream teas, los tés con tortitas y sandwiches.

Lo más común es que el té venga acompañado con sandwiches hechos de pan de molde sin los bordes marrones y rellenos de:

– egg mayonnaise and watercress (una mezcla de huevo duro picado, mayonesa y berro)

– cucumber (mi favorito, pan untado con manteca y/o mayonesa y con pepino crudo cortado en láminas)

– fetas de salmón ahumado

También agregan uno o dos scones (un cream tea que se precie debe contener al menos uno y tibio) generalmente con pasas de uva. Y para untar sobre el scone, se sirve clotted cream (crema con alto contenido de grasa, batida bien espesa, tanto que tiene la consistencia de una manteca blanda pero con gusto a crema – slurp!) y mermelada.

Y puede completarse con alguna que otra torta dulce.

Ahora bien, formas de hacer el té hay varias y cada uno tendrá su método o no. A muchos les parece un espanto el saquito de té, a otros que las hebras son de snobs, qué sé yo, eso va en gusto de cada uno.

Si eligen hebras, lo que hace todo el mundo es, antes de que el agua rompa el hervor, poner un chorro dentro de la tetera, la sacuden un poquito y tiran el agua. Esto es para calentar la tetera y que el té se conserve caliente por más tiempo. Luego se agregan las hebras, el agua y se deja reposar tanto tiempo según la intensidad con que se guste tomarlo aunque lo máximo es alrededor de 4 minutos.

Este es el momento en que se puede cubrir la tetera con un cubre tetera o tea cosy. Hay modelos para elegir, uno nunca sabe con qué quedarse. Me parece una costumbre muy monona.

Cuando estamos todos listos para tomar el té, ponemos un coladorcito sobre la taza, pero, si uno lo va a tomar con leche, generalmente se vierte primero la leche en la taza y luego el té, así (dicen) no se escalda la leche.

Si se lo quiere con limón, se agrega una rodaja finita de limón en el fondo de la taza y luego el té. (Basta con esa costumbre de apretar el gajo de limón que con los chorros que salen disparados para cualquier lado podemos dejar ciego a más de uno!)

Y una vez que todos nos hayamos hecho los finos con estas instrucciones, empezamos a morfar!

Delicious!

Oxford

El otro día fuimos a pasear a Oxford. Quisimos aprovechar el sol DIVINO que había y tomamos el tren hasta esta hermosa ciudad.

El viaje duró una hora. Un tren veloz, ultramoderno, silencioso, suavecito, cómodo, que da para que, en otro post, le muestre a Cristina las clases de trenes que hay en este país y ya sé que ella tiene la mejor intención y quiere que sus ciudadanos vivan el primer mundo, pero primero, arreglemos el jardín antes de comprar enanos. (Ay, perdonen, se me acaba de ocurrir esta frase, espero que se entienda lo que quiero decir…)

Mientras reflexionamos sobre el estado de mi salud mental, les muestro un poco de la campiña inglesa (lo poco que pude filmar, porque el tren era tan veloz que por ahí Ale decía «Uy, mirá aquello» y cuando yo alzaba la vista, ya me lo había perdido!).

Llegamos a la una del mediodía (porque era sábado y no nos levantamos temprano) y tomamos un tour a pie con un guía que se contrataba en la oficina del turista.

El tour no comenzaba hasta las 2 y media así que paseando por el centro encontramos un French Market y nos metimos y vimos (y compramos) quesos y salames diferentes, no lo pudimos resistir.

Como tampoco pudimos resistirnos a estos camarones gigantes al ajo, que un señor francés preparaba y vendía sin parar!

Los camarones gigantes al ajo. (Parecen gatas peludas rosas!)

Se hizo la hora y fuimos al encuentro del guía, Joseph – me acabo de dar cuenta, se llamaba igual que el guía de Praga! Y en verdad, era igual al guía de Praga, en el sentido de que se iba por las ramas y por momentos la visita se hacía tediosa pero como lo de alrededor era tan grandioso y espectacular, uno se podía distraer un poco.

El pasto del quad en Lincoln College.

Al igual que en Cambridge, está terminantemente prohibido pisar el césped que hay en cada college. Solamente lo pueden pisar los profesores.

Si Cambridge se caractiza por los científicos que egresan de ella, Oxford puede jactarse de sus egresados que se especializan en economía y política y muchos terminan en el gobierno. Un ejemplo es que todos los primer ministros de Inglaterra desde los años 40 han estudiado en Oxford, salvo el actual, Gordon Brown, y Winston Churchill (Churchill nunca fue a la universidad).

Lincoln College.

Visitamos la Bodleian Library, una biblioteca que tiene la colección más grande de manuscritos del mundo. Entramos unos cinco minutos y no se imaginan, unos libros medievales con letras góticas, con dibujos, cartas, diarios, en fin, una colección que estaba en exhibición y que era una mínima parte de todo lo que deben tener! Pero no saben lo que se siente tener ante tu vista un librote medieval y ver sus tapas gastadas, sus hojas finitas… O te emocionás o se te cae la baba.

Si quieren tener una idea de lo que describo, clickeando aquí acceden a ver algunos manuscritos.

En esta biblioteca se filmó una de las pelis de Harry Potter, fue usada como el interior de la escuela Hogwarts. Disculpen que no les pueda decir con precisión cuál película.

La entrada a la biblioteca daba a un patio interior donde está esta estatua

La estatua de Duke Humprey.

Esta es una torre sobre otra de las entradas al patio de la biblioteca.

Esta es Radcliffe Square.

Y atrás queda esta iglesia

St Mary The Virgin.

Cuando visitamos Oriel College pudimos entrar al comedor, miren qué señorial, a mí me daría lástima morder una tostada y que se caiga una miguita! La mesa perpendicular a las demás es donde comen los profesores.

Quiero ese estilo para el comedor de mi casa!

Christ Church, de un costado.

Entrada principal de Christ Church College.

Mientras buscábamos dónde comer (cuando ya hubo terminado el tour) vimos este negocio

que de afuera no dice mucho, pero si mirás arriba…

Oh, qué sorpresa!

Este negocio aparece en uno de los dibujos (los originales) de Alicia en el País de las Maravillas. Era un negocio de golosinas que era visitado por la Alicia original, la niña que inspiró a Lewis Carroll (quien se educó y vivió en Oxford hasta su muerte).

Al lado de este negocio encontramos un lindo salón de té donde la gorda se sentó y se dió el gusto de pedir un cream tea (té con tortas y sandwiches).

Alicia, qué delicia! Sandwiches de pepino (mis favoritos), de salmón ahumado y de huevo y mayonesa. Y un cheese cake, una carrot cake y una coffee cake. Y me lo comí todo yo solita!

Y seguimos paseando…

Un equipo en plena filmación. No reconocimos al actor.

El río Thames.

Había algo que yo quería preguntarle a Joseph y le dije a Ale… Él me replicó «Qué va a saber!» pero mi curiosidad pudo más y le dije «Joseph, hay un jugador muy famoso, Maradona…» «Ah, sí sí!», me interrumpió «estuvo aquí, dando una charla hace unos años!» «Sí! Y dónde fue?» le pregunté. Me dijo que fue en Oxford Union, en St Michael Street y ahí fuimos luego. Ya estaba cerrado, pero igual le saqué una foto:

Oxford Union.

La Municipalidad.

Carfax Tower.

Esta torre es considerada el edificio más antiguo de Oxford, es una torre anglosajona c.1040.

Te gustó mi blog? Podés compartirlo clickeando: