Gastro

Momo, De África A Londres

 Bello Momo.


Alguna vez probaste la comida argelina o marroquí? Que cómo es? Es deliciosa! 

Si te gusta la comida turca, árabe o griega, andá sin problemas ni inseguridades. Sobre todo si vas a un lugar que es una preciosura hasta en los mínimos detalles y te tratan como si fueras el único comensal con unos modales por demás impecables.
Detalles.

Gracias a Pity, conocí Momo. Fuimos dos veces, la primera vez (para mí) fuimos las dos solas y la segunda, hace poco con Ale y Marlon y Luis, unos amigos mexicanos.


Momo se encuentra muy escondido al ojo turista y siempre hay gente y al mediodía hay quienes van a almorzar on business y la clientela suele ser de profesionales pero por lo que he visto, los fines de semana suelen ir familias de la comunidad. 
Y si vos ves que un restaurant de comida de un país determinado tiene comensales de ese país, significa que están haciendo las cosas bien.
Como decía, este restaurant está lejos del mundanal ruido de Regent Street, en una especie de callejuela donde hay muchos restaurantes mononos.
Si venís desde Piccadilly Circus, caminando por Regent Street, a tu izquierda verás una callecita llamada Heddon Street, donde se encuentra el ahora llamado The Regent Street Food Quarter.

 Mirando para arriba, lo encontrás!

La calle dobla a la derecha y sobre ella, está Momo. 

Pero no es el restaurante del toldo ni el de enfrente.

Seguí caminando y allí oculto en la hojarasca, lo encontrarás!

Marlon, Pity y Luis a punto de entrar.

A uno y otro lado, encontrás estos cómodos sillones donde muchos aprovechan para fumar lo que fumen o shisha.

A la derecha.

 A la izquierda.

La entrada principal.

Y nos sentamos y todo fue agradable.

Pedimos el menú y mientras decidíamos qué comer, nos trajeron:

Aceitunas.

Pan en monona canastita.

Adoré la cristalería!

Para ir calentando motores, pedimos:

Hummums, por supuesto! Con pedacitos de cordero sautés.

Con (más!) pan!

Berenjenas baby con queso labneh, pesto, habas y hebras de cáscara de limón. 
Briouats, una especie de empanaditas rellenas de queso y menta, de pollo, de pescado.
Bueno, éramos cinco! Compartimos todo así que nos quedó un poquito de lugar para el plato principal!

Pity pidió el “pescado del día”, o “cacho del día” como traduce Ale al “catch of the day”.
Y aparte pidió couscous.

Ale, Luis y yo pedimos un tagine de cordero con salsa charmoula y huevos pochés. Un tagine es una especie de guiso o estafado que se cocina en unos recipientes de barro que se llaman así y consisten en un plato con una tapa de forma cónica.
Así nos lo presentaron y el mozo levantó la tapa y se la llevó.
Y esto fue lo que comimos!
Marlon pidió harira, una tradicional sopa marroquí.

Todos los platos estaban deliciosos y no había nada que no nos gustara. La comida no es picante, por el contrario, es muy sabrosa por las especias y la forma de cocinarlo. Momo cuenta con unos hornos de carbón de leña donde hasta hacen el pan y todo lo que se ofrece en el menú.
Cuando estábamos terminando de comer, Pity me recordó lo bello de los baños así que agarré mi cámara y hacia allá fui.
Había tan poca luz que no pude sacar una foto decente. Pero el encanto reside en que las puertas son bajas y se nota que son antiguas y estoy segura de que han sido adquiridas en algún mercado de antigüedades.

 Se baja por una escalera.

Y en este pasillo, a la derecha están las dos puertas para entrar al baño.

Dónde está el de mujeres? Oh, ahí está el dibujito bien claro!!

Sinceramente, no hubo lugar estomacal para el postre. Así que nos limitamos a seguir hablando, mirando el lugar y sacar más fotos.

Esto fue antes de que se empezara a llenar.
Comodísimo.

Este sector es precioso! Tiene luz natural y está sobre una plataforma.

Cuánto dolió todo esto? La verdad es que es muy conveniente: El Set Menu está a 2 platos por £15.50 o tres platos por £19.50. Si le sumás a eso la experiencia de comer en un lugar tan agradable con una atención, repito, impecable, es una salida que recomiendo totalmente!
Si venís para Londres, donde se prueban los platos de todo el mundo, date una vuelta por acá. Vale la pena!


Los Meal Deals De Tita Baratita

Cuando uno pasea por Londres se da cuenta de que hay tanto para ver que puede llegar a desesperar por querer ver TODO y a la turista-mujer, en general, le puede suceder que por querer abarcar tanto, se olvida o pospone comer pero si viaja con turista-hombre, éste se lo recordará y si viaja con turistitas-niños, ni hablar!
Pero es posible seguir disfrutando de la ciudad y todo lo que ofrece mientras uno come. Porque si sos el turista ansioso, podés comer mientras caminás o sentado en un banco de una plaza o en el cordón de una vereda (si ves a otros ahí comiendo) o parado apoyado sobre un árbol… Nadie te mirará raro (bah, nadie te mirará) y notarás que acá a mucha gente le gusta comer afuera. Literalmente.
Eso sí, todo suma y Tita Baratita ha vuelto con algunos consejos sobre dónde comprar menús realmente económicos y en qué constan.
Tita te cuenta que hay muchos negocios que ofrecen menús económicos para llevar y que los principales son cadenas que encontrás por todos lados y hay a cada paso por zonas donde hay mucho turismo, o sea, por todo Londres!
Obviamente, Tita recomienda los más económicos. Luego, cada uno tiene libre albedrío.
Comencemos.
Gregg’s es una cadena de “panaderías” y allí te ofrecen desayunos por £2, por ejemplo:

 Porridge (avena) y un jugo.

Un sandwich de bacon y un café de filtro.

Otra opción es Pret. En Pret no hay un menú fijo pero lo más económico del lugar para el desayuno es una medialuna de manteca (hay otras que tienen almendra y / o chocolate pero a otros precios) y café de filtro que lo podés pedir como white filter coffee y te lo dan con leche sin costo extra. El precio: la medialuna de manteca riquísima y el café a £0.99 cada uno.

O sea, tenés un menú de desayuno por £1.98.

Si te gusta un desayuno un poco más suculento y / o no tomás nada caliente a la mañana, tenés la posibilidad de ir a Boots y podés elegir tres ítems para hacer un Meal Deal: una bebida (Coca Cola, agua, jugo, licuado) + un yogur con cereales o un plato de frutas cortadas o una gelatina + un snack (un sobrecito de frutas, una barrita de cereal, un paquetito de frutas secas) y todo eso te puede salir £3.29 o en ciertos lugares, £3.79.

En Boots. En esta foto, la góndola del medio tiene los ítems para el desayuno.

En Tesco no hay un menú específico de desayuno ni bebidas calientes, pero recomiendo mucho las medialunas (frescas, no de paquete) que son gigantes, valen 70p, y realmente la calidad es mucho más de lo que uno podría esperar en un supermercado. Pero estas medialunas se compran en la sección panadería. Hay que fijarse bien, sin embargo, porque algunos Tescos son muy pequeños y no tienen panadería in situ.

Estas medialunas se pueden acompañar con una gaseosa que usualmente tienen a 2 al precio de 1 (o 2 x £1.50), o con un yogurt, en todo caso sale menos de £2. 

(Ay! Si sólo dejaran sacar fotos en los negocios!)

Notarás, querido turista, que en Boots y Tesco también podrás comprar tu almuerzo a los mismos precios y aquí tienes algunos ejemplos:
 De Boots: sandwich, jugo y una barrita.

 Un ejemplo más saludable: gelatina, jugo y wrap.

 Más saludable todavía: jugo, sobre de frutas y un wrap light.

 Otro: sandwich (viste? son gigantes!), licuado y una porción de torta.

Algunos ejemplos de Tesco:

 Una bandejita de pasta (fría, puaj!), unas papitas y un jugo.

Una bandejita de sushi, un paquete de frutas y jugo.

Y si te gustan los sandwiches, hay.

En Boots también se puede comprar bandejita de sushi para el Meal Deal y según Ale, la calidad es muy buena, son muy ricos y hasta mejores que algunos sushi que probó en Argentina, en lugares monos.

Superdrug es otra cadena parecida a Boots, que también vende muchos cosméticos, regalos, remedios, etc., y ofrece un menú para el almuerzo a £2.99 pero es muy básico:


 Un sadwich, un snack y una Coca Cola.
Gregg’s también ofrece un menú muy básico para el almuerzo.
Parecido al anterior, no? A £3.
Pret ya no es taaaan económico para almorzar, igual aquí Tita te muestra lo más económico que pudo encontrar.
Hay otros supermercados como Sainbury’s o Asda o kiosco-librerías como WH Smith y otros negocios independientes que también ofrecen menús para desayuno y / o almuerzo pero el precio puede llegar a los £5 o más. M&S tiene Meal Deals pero la bebida es sólo agua y el menú está a £3.50 o más. Se puede elegir entre un sandwich o ensalada, papitas y la bebida.
Quedan las cadenas como Burger King, McDonald’s, etc, pero Tita prefirió mostrarte otras alternativas un poco más saludables.
Dos detalles para agilizar: 
– Los Meal Deals se encuentran en heladeras siempre muy cercanas a las puertas de entrada y / o salida. No necesitás meterte hasta adentro del negocio.
– Aquí es muy importante el código postal. Tita sugiere que averigües el código postal del hotel o lugar donde te alojás así en los respectivos websites de los negocios mencionados, podés encontrar el más cercano a donde estás.

Bon Appétit!

Flaugnarde De Arándanos

Un postre que parece verse en muchos lados es el clafoutis, que consiste en hornear cerezas con sus carozos en una mezcla de huevos, leche y harina, parecida a la de un panqueque.

El clafoutis es clafoutis cuando se hace con cerezas. Si se hace con cualquier otra fruta, estamos hablando de un flaugnarde.

Pues eso hice yo la semana pasada. Cada vez que voy al supermercado no puedo no tentarme con los arándanos; me tienen enamorada, siempre me traigo unas cajitas, todavía están a buen precio.

2 cajas por £4, nada mal, eh?

Al momento de comprar las cajas no sabía bien qué iba a hacer pero las compré justamente para tener una razón para probar algo nuevo.

Este es un postre muy fino y muy fácil de hacer. Les sugiero usar un molde de vidrio de unos 25 cm de diámetro o una fuente de cerámica mona. Como yo no tengo ninguno de ellos, usé ese molde descartable de aluminio pero como el postre lo serví en platos en la mesa, me guardé el secreto!

Igual salió muy rico y, aunque se recomienda comerlo tibio, yo iría por comerlo frío acompañado con crema. Si lo comés tibio, que no sea de postre porque te noquea!

Ingredientes

75g de harina común
1 pizca de sal
75g de azúcar fino
2 huevos medianos
1 clara de huevo
300ml de leche
400g de arándanos

Procedimiento

– Encender el horno a 190°C

– Enmantecar el molde.

– Cernir la harina y la sal en un bowl y agregarle el azúcar.

– Batir aparte los huevos y la clara  luego verterlos en el centro de los ingredientes secos e ir batiendo con cuidado mientras se va incorporando lo de alrededor.

– Lentamente agregar la leche hasta que se obtenga una mezcla suave.

– Desparramar los arándanos en el molde.

– Verter la mezcla líquida sobre los arándanos.

– Una vez que está todo vertido, meter al horno.

Todo listo para ir al horno!

– Hornear por 35 minutos hasta que la mezcla haya levado un poco y esté algo dorada.

Recién sacado del horno.

Me gustó que los arándanos (salvo uno!) conservaran su foma.

Y cuando lo cortás, nada se desparrama.

Tanto el clafoutis como el flaugnarde se completan rociándolos con azúcar impalpable. Yo no lo hice, quería probar el gusto mismo de los arándanos sin que fuera tan dulce. Valió la pena pero va en gustos.

El flaugnarde también se puede hacer con manzanas, peras o ciruelas si no tuvieran arándanos a mano.

Lo harían ustedes? Y con qué fruta?

Con un poquito así quedás satisfecha pero contenta de comer algo rico!

De Festejo 10 Años Después

Desde casi principios de este año ya pensaba en querer festejar nuestros 10 años de casados de alguna forma. Se me ocurría una renovación de votos que no fuera en una iglesia o templo. Averigüé cómo es si no es de forma religiosa y, sinceramente, no era el tipo de ceremonia que nos gusta.

Después Ale supo que nos podíamos volver a casar acá por el Registro Civil. Pedí turno y el día de la entrevista para decir qué día queríamos casarnos, nos preguntaron si dudábamos de la validez de nuestro casamiento de Argentina. Dijimos que no, para nada, que era legítimo.

La entrevistadora nos dijo que si uno decide casarse otra vez por civil puede suponer que uno duda del anterior. Como nosotros no dudamos de la legitimidad de nuestro matrimonio, decidimos entonces no casarnos otra vez.

Pues nos quedaba festejar en casa con amigos. Por qué no?

Nuestro aniversario fue el 12 de agosto pero recién este sábado 15 de setiembre pudimos festejar. Agosto es el mes de las vacaciones y fue el de los JJOO, así que eligiendo setiembre, me aseguré de que vinieran todos!

Me acordé de que tenía aquí mi vestido de novia y decidí ponérmelo (por suerte todavía me entra!) y Ale no tiene su ropa original pero igual estuvo bien.

Les confieso que cuando me lo volví a poner, me emocioné un poco, estos 10 años pasaron rápido y vivimos muchas cosas juntos y seguimos juntos y es, por lo menos para nosotros, muy importante.

 Las sandalias las compré acá.

 Así que eso hicimos. Ale me pidió que no cocinara nada, que compráramos el catering así yo también podía disfrutar de la reunión.

Fue una nueva experiencia para mí elegir y comprar el catering por internet. Elegí Waitrose Entertaining, que es una cadena de supermercados de alta calidad y no me defraudó para nada!

Porque lo que compré llega en las mismas condiciones en que aparecen en las fotos. Las tortas, los canapés, los cake pops, todo vino intacto, nada roto ni desprolijo ni chorreado.

Lo pedí para que lo enviaran el mismo día de la reunión y llegaron en estas cajas:

Monas y prolijas.

Les muestro qué comimos? Las fotos son las del website porque yo iba poniendo sobre la mesa y todo iba desapareciendo, cuando quise sacar fotos, siempre faltaba algo! Pero eso era señal de que todo estaba delicioso!

(A mí me encanta todo lo que tiene que ver con catering!) Las fotos muestran una pequeña cantidad de lo que se pidió. Igualmente, no sobró nada!!

Lo salado:

 Vol au vents, gallettes, sandwiches de pescado, carne y vegetarianos, canapés de masa filo, sushi y selección oriental.

Lo dulce:

Cake pops, cheesecake New York style, cheesecake de frutos rojos, panacottas, tarteletas dulces, profiteroles, tarta de limón y torta mousse de chocolate.

Les juro que todo llegó en esas condiciones!

También compramos vinos pero no se tomó mucho porque la mayoría éramos argentinos y algunos de los británicos que vinieron, vinieron en auto así que no podían.

Como nosotros no tomamos, no teníamos ni idea de cuánto se puede consumir. Compramos 12 botellas de vino, 6 tintos, 6 blancos y cervezas Stella Artois, Corona y Sol y seis botellas de Quilmes. Sí! Las venden en el supermercado!

Nuestro amigo Alejandro, feliz!

Sólo se consumieron 3 botellas de vino y cervezas quedaron pocas. Obvio que también hubo gaseosas y agua!

Y nuestros queridos invitados:

Marlon, Pity, Luis, Neil, Tamia, Sergio, Romi, Marta, John, Z, Alejandro, Carlos, Roxana y Brendan.
 
 Los niños Alex y Selene, Luciana, su mamá, en el balcón y Jonathan y Kate.
Tanto Ale como yo disfrutamos mucho de la reunión aunque tal como pasó en la fiesta hace 10 años, no comí casi nada y Pity me juntó unos bocados en un plato antes de que desapareciera todo y de todas formas, no pude comerlo!
 
Pero con lo dulce sí me dí revancha!
Ale y yo 10 años después!

Casa De Té Twinings

No hay nada más mono y delicado que tomar un té: con amigos, con la tía, cuando te duele algo, cuando estás sola o cuando se te viene en gana. Lo bueno es que hoy en día no se limita a un té común, ya que no sólo hay muchos sabores sino también variedades.

Entonces uno descubre que hay té negro, té blanco, té verde… Té con sabor a frutos rojos, a rosas, a jazmín…

Y todo el tiempo aparecen cosas nuevas. Hay quienes prefieren las hebras y otros el saquito.

Actualmente podés combinar los dos. Se venden tés en hebras dentro de unos muy delicados saquitos (el género del saquito es diferente) y también hay tés arrollados a mano, hechos una bola que cuando las sumergís en agua hirviendo, se abren y dejan ver diferentes tipos de flores.

Como todo eso a mí me encanta, es siempre una buena idea pasar por el negocio de Twinings.

Bienvenidos.

Recuerdo que lo encontré de casualidad, cuando recién vine  a vivir aquí. Caminábamos por The Strand, una calle que durante la semana es un ir y venir de gente que trabaja en esa zona porque ahí está, entro otros, Somerset House, Royal Courts of Justice, el Savoy Hotel, o sea, muchos edificios importantes.

Y justamente, enfrente del Royal Courts of Justice, ahí chiquito y escondido, está Twinings. Lo único que molestaba era que cerraba todos los días a las 4.15 de la tarde! Ahora por suerte ha extendido su horario y cierra a las 7.30 y está abierto los fines de semana.

Si no estuviera ese cartel sobre el piso, es muy fácil seguir de largo!

Hay dos locales más muy modernosos en los shoppings Westfield que pusieron hace poco pero este local es el original que abrió por primera vez en 1706.

Foto sacada desde la entrada.

Foto sacada desde el fondo.

No bien entrás, no podés dejar de maravillarte por lo hermoso que es todo alrededor.

 Las latas!

Para empezar, las cajas divinas de madera, marrones o negras, con 2, 4 o 12 compartimientos, a £20, £25 y £40 respectivamente. No recuerdo cuánto salían con los tés pero podés llenarla vos mismo eligiendo los tés que están a 10 sobres por £1.50. Sí, yo tampoco podía creer el precio! Podés comprar los saquitos sin la caja también.

 Las cajas y los tés para elegir.

Hay cuadros de la familia Twinings.

Podés sentir las diferentes variedades, las podés tocar y oler.

También venden café y chocolate.

Y si seguís caminando hacia el fondo, vas a ver vitrinas donde hay diversos objetos de hace muchos años, como latas, cajas, tazas…

 Hermosas las teteras, las tazas y los jarritos!

Otros tipos de teteras y tés.

 Libros.

Antiguas teteras y tazas de porcelana.

 Ese día que fui, ofrecían degustar tés.

Te podías sentar aquí.

Las chicas preparando todo.

El staff es por demás amigable, te dejan sacar fotos y son muy simpáticos.

Yo me compré dos cajas.

Una de mi preferida del momento, té blanco con granada y otra de diferentes combinaciones de menta.

Una de 20 saquitos, la otra de 25 y a £2 cada caja. Y me regalaron esos saquitos sueltos, de vainilla y de cuatro frutos rojos.

 
Las bolsas.

Les gustó el paseo? Tienen algún té favorito en particular?
 

Crumble Perfecto De Arándanos

 Base crocante, crumble también… Una delicia!!

Tener varios libros de cocina y la internete a mí me sirve para investigar, para aprender, para experimentar y también para inspirarme.

A veces veo una foto de una tarta y cuando leo los ingredientes, tal vez no tenga algunos, tal vez tenga todos pero no coincido con los sabores mezclados… Entonces parto de la foto para hacer mi propia receta.

Eso sí, si me gusta todo de una receta, la sigo tal cual, sobre todo en repostería, uno no puede hacer todo más o menos.

Esta vez vi en un blog divino llamado Butter Me Up Brooklyn, una tarta de arándanos de la cual me gustó el aspecto sólo que había algunos ingredientes que se me antojaron cambiar.

Partí de la idea de hacer un crumble y cuando me puse a investigar un poquito sobre cómo es un crumble básico, encontré este sitio que es genial porque te da la receta básica y un montón de variedades, crumbles dulces y salados.

Lo importante es que las proporciones básicas de un crumble es que la cantidad de manteca tiene que ser la mitad de la cantidad de harina y cantidad de azúcar igual a la cantidad de manteca.

Decidí hacer un crumble de arándanos, tenía dos cajitas de 300g cada una y procedí a sacar lo mejor de cada sitio para este crumble de arándanos que lo llamé como lo llamé porque salió perfecto!
 

Ingredientes (para un molde de tarta finita de 23cm de diámetro)

Para el crumble

300g de harina común

100g de harina de almendras o almendras pulverizadas

200g de manteca

200g de azúcar

Para el topping

600g de arándanos

16g de azúcar

10g de maizena

Jugo de medio limón

Procedimiento

– Encender el horno a 200°C

– Cortar la manteca en pedacitos y ponerla en la heladera.

– Mientras tanto, en un bowl mezclar las dos harinas.

– Agregar al bowl la manteca y con las manos bien limpias y sin anillos, ir deshaciéndola hasta que quede como arena.

– Agregarle el azúcar y seguir desmenuzando.

Tiene que quedar así.

– Si hace mucho calor, poner el crumble en la heladera.

– En un bowl mezclar el azúcar con el jugo de limón y luego agregarle la maizena cuidando de que no se hagan grumos. Si lo hacen sobre fuego muy muy suave y revolviendo con batidor de alambre, se aseguran de que no se hagan grumos. Si queda muy caliente (no debería) esperar hasta que se enfríe.

– En el bowl donde tengan los arándanos verterle este líquido y luego de un ratito volver a pasar todo a otro bowl así se aseguran que todos los arándanos estén  bien mojados con esta mezcla.

– Enmantecar el molde y separar una taza y media (yo lo hice a ojo) y con el resto forrar el molde aplastando el crumble con la mano o cuchara hasta que quede así:

Todo parejo.

– Colar los arándanos y ponerlos sobre el crumble aplastado.

 Así.

– Espolvorear el crumble sobre las frutas.

 Voici.

– Llevar al horno por alrededor de 20′-25′ o hasta que vean la tarta dorada.

Queda así de linda. (Aunque un minuto de descuido y se me “bronceó” un poquito el borde!)

No saben qué rica que es porque se siente un leve gustito a limón pero también lo dulce de la fruta.

Haberlas embebido en esa mezcla con maizena, como aconsejaba Butter Me Up hace que las frutas tengan una consistencia de mermelada espesa.

Me convidan un mate para acompañar esta porción?

Comer En Canadá

Somos lo que comemos? Y qué somos, entonces? Porque en nuestro caso, comemos de todo: carnes varias, vegetales, frutas, dulces…

También nos gusta comer lo típico del lugar que visitamos. Cuando compramos una guía de viaje siempre nos detenemos a leer con tiempo qué es lo típico para comer.

Y una vez allí, si vamos a un restaurant, por lo menos yo, pido siempre lo más exótico (mientras no sea agridulce…) o algún animal que no haya probado o algún plato que probé hace mucho y hacía rato que no comía.

Con respecto a qué se come en Canadá, nada fue tan planeado. No compramos guía ni averiguamos qué comer. Sabíamos que nos encontraríamos con amigos que nos aconsejarían bien.

Y sí lo hicieron!

Les paso a mostrar platos típicos de las zonas de Canadá que visitamos y alguna que otra foto de los lugares. Pero también decidí agregar fotos de otras comidas que son más universales pero me gustó cómo fueron presentadas.

Tienen listo el tenedor y cuchillo?

Comencemos con los desayunos.

El primero, en Québec. Con bebida cola orgánica para Ale!

Un pan, una medialuna, manteca, el café… Qué tiene de particular? El sabor! En Québec la manteca es sabrosa, es salada y es muy raro encontrar manteca sin sal. El pan tiene gusto a pan y la medialuna es deliciosa!

Sobre todo si desayunás en un sitio tan bonito como J. A. Moisan, una épicerie abierta desde 1871.

Oh, gloriosos desayunos en Chez Cora! Alta calidad y sabor, precios normales. Deliciosos! Fuimos dos mañanas y comprobamos que los platos son realmente abundantes.

 Te traen el acompañamiento primero.

Lo que me pasó fue pedir té y me trajeron esa teterita y luego una caja de donde elegir los saquitos. Como no conocía la marca, le dije que quería regular tea. Me dijo cuál era y noté que el saquito decía orange pekoe y pensé que era de naranja pero no, ése es el nombre del típico té negro que le dan allí.

 Omelette de jamón con papas al horno.

 Crêpe de queso con hongos y acompañamiento de frutas frescas.

Huevos Benedictinos con papas y frutas frescas.

Sandwich de huevo, jamón y queso y frutas frescas.

Salís rodando pero es combustible hasta la cena!

Aquella vez que fuimos a desayunar con Rod y Chloé, además de sacarnos fotos juntos, desayunamos lo que se puede desayunar en todo desayuno buffet, así que no fue muy distinto de lo que te podrías encontrar en cualquier hotel. Pero sí decidimos sacar fotos a lo que elegimos de la mesa dulce, porque esos ítems suelen ser más particulares u originales.

Cada uno iba por su lado y cuando nos sentamos a comer, Rod y yo comprobamos que somos hermanitos separados al nacer. 

 Mi plato.

El plato de Rod.

Los dos elegimos 6 ítems y coincidimos en 4!

Llegó la hora de almorzar!

Rod y Chloé nos aconsejaron probar poutine (pronunciado “putín”) que es algo típico de Québec y consiste en ser papas fritas con una salsita tipo gravy y por arriba se esparece queso cheddar sin curar del todo, como si fuera una mozzarella no tan húmeda y con un poco más de sabor.

Hay muchas variantes. Nosotros compartimos un plato porque eran como las 4 de la tarde y nos había dado ganas de comer alguito.

 Por favor, no hagan como yo que me equivoqué y pedí “putain”. Lo juro, fue sin querer!

Ale acompañó esta comida con un licuado y me encantó la forma en que lo presentaron.

Mono, no?

En Toronto, en ese glorioso mercado que visitamos, en un puesto de pescados que arrrrrrrdía por la cantidad de gente que había haciendo cola, pedimos lo siguiente:

 Ale, rabas con papas fritas. Era una montaña, ahí no lo parece pero era un montón!

 Yo, pulpo grillado con papas fritas. Unos tentáculos gruesos y carnosos, para nada gomosos.

El día que nos encontramos con Gabriel, comimos algo tranquilo.

 Ale un hot dog y unas papas deliciosas!

Yo, algo que se comía bastante por allí, llamado pierogies, una especie de tortelettis rellenos de ricota, en este caso, acompañados con unos champignones.

Eh! Varénikes!

A tono con la proximidad con EEUU (y con los gustos de Sergio, el amigo de Vancouver) comimos unas hamburguesas muy ricas en Fatburger, una cadena americana de fast food.

Hacía millones de años que no comía en un local de estos!

Las cenas!

La última noche en Québec fuimos a un restaurantito que nos recomendó Chloé para comer poutine no tan gourmet como el que habíamos comido antes.

El lugar era muy popular con chicos skaters y medio heavy metal así que nosotros no desentonábamos para nada (!)

 
Poutine con bacon para Ale.
Poutine con carne para mí. No me gustó mucho este.
 Cuando cenamos en la CN Tower, en Toronto, pedí gallina. Estaba deliciosa pero no la pude terminar!

 Ale pidió carne asada, al grill, andá a saber!

 Acompañada con batatas fritas.

Y ahora… a los postres!

 Me encantó esta forma de presentar el clásico tiramisú aunque no le hubiese agregado los frutos rojos.

Esta es una treacle tart con pasas de uvas y nueces pecanas que pidió Ale.

El cafecito?

Cómo no, si se toma en Tim Hortons!

El equivalente canadiense de Starbucks!

Lo que nos quedó por comer son Beavertails o Queues de Castor o colas de castor.

En qué consiste? Es una especie de masa frita alargada, no muy grande, y se le pone cualquier clase de topping. El póster de abajo muestra la clase de toppings que podés pedir.

Generalmente se come a la tarde pero claro, a la tarde nunca teníamos tanto hambre!

Retomando el hilo del comienzo, en cómo catalogarse según lo que uno come, viendo y considerando lo expuesto, puedo llegar a afirmar que somos muy aventureros, le hincamos el diente a todo!

Unas Horas En New York City

– Hola mami. Cómo estás?

– Hola! Bien y vos?

– Bien! Me tomé un avión para ver cómo andabas, así que bueno, todo bien, me vuelvo entonces. Chau!

– Chau! Saludos!

Este es un sueño recurrente que tengo. Que voy a Argentina sólo para chequear que ande todo bien y me vuelvo enseguida. Aunque les resulte raro, me despierto relajada, como sintiendo satisfacción de haber estado ahí realmente.

Bueno, algo parecido, si se quiere, sentí ese día cuando estuvimos sólo unas horas en New York City. Habíamos tomado el avión en Toronto a la madrugada con destino a New York y a las 8 pm teníamos que embarcar para volar a Vancouver.

Qué hacer? De lo que estaba segura era que yo QUERIA DORMIR en algún momento, no iba a aguantar tanto tiempo despierta pero también estaba segura de que QUERIA IR A ALGÚN LADO.

Ale la tenía clara desde el momento que habíamos dejado Londres: Ir a Katz’s, famosísima delicatessen  y restaurant estilo kosher, que desde 1888 está en Lower Manhattan. Como yo no soy muy shopping ni (lo confieso, lapídenme) muy amante de NYC, me pareció una buena idea.

Llegamos al aeropuerto, reservamos una habitación por el día en un hotel cercano (no todos ofrecen ese servicio) y nos tomamos un tren que salía de allí y luego subte para el Lower Manhattan.

El tren llegando a la estación del aeropuerto.

Salir del subte y estar en Manhattan se sintió surrealista. Hacía unas horas que veníamos de Canadá y caminar por las calles de las películas y saber que al poco tiempo te tomabas otro avión te hacía creer que llegaste en tu jet privado, bajaste a darte un capricho y te ibas a otro destino! Me sentí La Su.

Pues tras caminar unas cuadras (acá sí hay cuadras!) llegamos a Katz’s.

“Katz’s – That’s All!”

Por afuera no dice mucho.

 Pero si mirás las vidrieras ves cosas interesantes!

“Ah!” sorprendida le dije a Ale “fue acá esa famosa escena?”

Sí, fue acá!

Entramos y estaba lleno!

Pero no es que entrás y te sentás. No, no, no. Katz’s tiene sus propias reglas.

Llegás y pegado a la puerta hay una especie de garita donde hay dos cajeros y al otro lado hay dos personas que te dan tickets rosas, uno para cada uno y te enfatizan que no los pierdas.

Inmediatamente después te encontrás con un hombre de seguridad parado atrás de un atril que verifica que tengas en mano ese ticket y te dice que no lo pierdas porque si lo perdés, debés pagar una multa de U$D 50.

Te vas al mostrador y hacés tu pedido.

Lo que es muy exitoso es el sandwich de pastrón caliente y pedimos uno cada uno más unas papas fritas y unas bebidas y fue en ese orden que te van dando las cosas, vas moviéndote a lo largo del largo mostrador y un empleado distinto te va dando las diferentes cosas que querés y cada uno anota algo en tu ticket rosa.

Cuando pedís el sandwich de pastrón, sacan un trozo de carne bien caliente y lo cortan ahí mismo.

Podés ver cómo lo preparan.

Te dan un cachito para probar mientras muy simpáticos te preguntan de qué país venís, te dan charla, etc.

Simpáticos? Sí, como lo demuestra el jarrito para que dejes propinas! 😉

Acá están los postres a los que sabíamos que no íbamos a llegar!!

Te vas a sentar y sólo debés sentarte en las mesas que no están contra la pared. Esas están reservadas para quienes quieran ser servidos por mozos así que si vos querés que te atiendan de esa manera, cuando entrás, en vez de irte para el mostrador, te vas directo a esas mesas.

Y son inflexibles, eh. Hubo una pareja con un bebé que se sentaron ahí con su comida y los sacaron enseguida, no hubo caso.

Nos sentamos y coincidimos en que el sandwich no era del mismo tamaño al que comimos en Carnegie’s.

Tampoco era tan rico como aquél pero era rico lo mismo y muy jugoso!

Acompañado por pepinos en vinagre, obvio! Qué delicia!

Pero a pesar del tamaño pequeño, les puedo asegurar que un sandwich se puede compartir entre dos perfectamente. Nosotros no pudimos terminarlo.

Luego nos dedicamos a ver alrededor.

Hay muchos carteles y algunos son muy graciosos. Este lo vi cuando estaba yendo al baño.

Dice: Acabás de pasarlo y la flecha señala para donde está el baño.

Y muchas fotos con famosos que fueron a comer allí.

Está el cartel que señala la mesa donde se sentaron Meg Ryan y Billy Crystal.

También hay otro que te sugiere enviar un salame a un soldado.

Esta es una práctica que viene de hace muchos años. Katz’s produce salames y vos si querés, pagás y ellos se encargan de hacérselo llegar a un soldado. Esta costumbre comenzó durante la Segunda Guerra Mundial y así los padres de los soldados podían mandarle un salame. Hoy en día los mandan con un packaging especial a Afghanistan e Iraq.

 Ahí se ven los salames colgando.
Todos esos empleados eran latinos. Los escuché hablar en español.

Estos son los tickets nuestros que devolvimos al pagar.

Con la pancita llena de estos sandwiches y pepinos, caminamos para la Penn Station y nos fuimos para el hotel, donde habíamos dejado las valijas.

Y después de dormir y, en consecuencia, de buen humor, tomamos el avión para ir a Vancouver.

Estuvo bueno cambiar de aire por unas horas, no? Les gustó?

Taste Of London 2012

  Pity y yo con los libros-souvenir de recetas! Y la bandera!

Ayer abrió oficialmente Taste Of London 2012 y releyendo la última vez que fui, en el 2009, me doy cuenta que aún conservo cierta dignidad: No pienso pagar una entrada de 40 libras para un evento donde una vez adentro, tenga que seguir gastando!

Por suerte Ale ganó dos entradas para ayer, para el slot de 12 a 16hs, porque a partir de las 17hs entraban otras personas hasta las 21hs.

Pero no pudo ir por el horario así que invité a Pity que aceptó encantada.

Lo bueno de estas entradas fue que incluían ciertos beneficios:

– Eran VIP (o sea que no hacías tanta cola y podías entrar a un sector VIP que creo que lo único que te daban era champagne o no sé qué)

– Te regalaban 20 coronas (la moneda que se usa ahí adentro, o sea cupones, bah) que equivalían a 10 libras.

– Te regalaban un libro de recetas.

– Ubicación primera fila para cualquier demostración de cocina de platos que quisiésemos ver.

A punto de entrar!

No bien entramos, los representantes del Perú nos recibieron con un ceviche picantito pero rico.

Así como ha venido siendo todos estos años, en esta exhibición están presentes los restaurantes más importantes de Londres, que ofrecen un menú fijo de entrada, principal y postre en pequeñas porciones así que podés degustar aquí y allá y terminás comiendo como un cerdito sin darte cuenta.

Aparte también hay muchos stands de bebidas, de productos regionales como aceites de oliva, panes, repostería, lo que te imagines!

Y una especie de escenario donde cada hora y media cocinaba algún chef mientras explicaba qué hacía.

Como había leído algo en el website para saber qué actividades había, también sabía que British Airways tenía un espacio gigante de dos pisos llamado el Height Cuisine donde iban a exhibir Taste of Britain, Taste of Moscow y Afternoon Tea with Twinings and The Dorchester.

Como yo tengo una tarjeta de voladora frecuente, pude entrar y pensé que iba a estar atiborrado de gente. Había gente, sí, pero no tanta y vi unos chefs dando vueltas y en eso se acerca y nos dice: “Vengan, pasen, suban que vamos a empezar la muestra”.

Pity y yo nos miramos sorprendidas y dijimos “Ok!” (nos habrá visto cara de hambrientas?) y subimos a la planta alta y, es de destacar, toda la gente que estaba allí, todos te recibían con una sonrisa y unos modales que te hacían sentir muy cómoda.

Muy cordiales y elegantes, la azafata bromeaba que ese era su uniforme oficial!

Nos sentamos en un lindo sector y el chef que nos invitó era, además del encargado de hacer la presentación, el Diseñador Manager de los platos que íbamos a comer.

Estábamos todos muy cómodos.

Yo pensé que eran unos canapés o cositas así…

Pues no. Era la comida de First Class en porciones pequeñas!

La entrada: Heritage tomato salad with Laverstoke farm mozzarella and basil dressing.

Tres tipos de tomates dulces y deliciosos con mozzarella y condimento de albahaca.

Plato principal: Herefordshire fillet of beef with new forest girolles, spinach tortellini and madiera sauce.

Una carne riquísima y tierna con una salsita de vino y unas verduritas cocinadas pero crocantes y un tortellini de espinaca al dente.

Postre: Chilled chocolate fondant.

El famoso “volcán de chocolate” pero de adentro salía una salsa de caramel levemente salado, delicioso! Lo de arriba son hilos de caramelo.

Todo muy lindo, delicioso, la calidad excelente, aplaudimos agradecidos y vimos que a la media hora empezaba Taste of Moscow. Nos apuntamos, como diría Pity, bajamos, nos regalaron una bolsa con panes adentro, esperamos la media hora, subimos y nos sentamos nuevamente!

El mismo chef presentando ahora el menú que se sirve cuando uno toma la ruta a Moscú.

Entrada: Smoked salmon tartare with Oscietra caviar, pickled cucumber and radish salad.

Tartare de salmón ahumado con caviar, unas tiras de pepino y “ensalada” de rabanitos.

Plato principal: Chicken Topaca with pickled vegetables salad and pont neuf potatoes.

Pollo con una ensalada picante, papas y vegetales.

El postre fue el mismo que el anterior así que con Pity dijimos “no, thank you.”

Al rato vino una especie de supervisor y amablemente nos preguntó si había algo malo con el postre, que no lo comíamos. Le aclaramos que no, que no era que estábamos disconformes sino que ya lo habíamos probado.

El chef decía que en las alturas, uno pierde un 30% del gusto por eso tienen que diseñar las salsas y la comida en general con sabores un poco más fuertes de lo habitual.

Los chefs explicando. Parecen una boy band!!!

La verdad es que la estábamos pasando genial! Y eso que no tomábamos el vino que nos servían, para la entrada blanco, para el principal tinto y para el postre uno muy dulce!

Bajamos y vimos que a las dos horas servían el té. Preguntamos si nos podíamos anotar. Pues sí.

En esas dos horas que faltaban recorrimos un poco la exhibición aunque se hizo un poco difícil porque llovía y paraba y volvía a llover, a cada rato!

Lo vimos a Michel Roux! Pity como loca “Michel! Michel!” y se acercó, pura sonrisa y Pity le dijo que era su “biggest fan” y que si se podía sacar una foto con él y dijo que sí!

Un divino! Pero yo no me animé a pedirle una foto…

Vimos un puesto del restaurant Gaucho… 
Pero bueno, ya habían pasado las dos horas, así que nos fuimos a tomar el té.

Preparada? Lista?

Lo lindo de esta degustación fueron los tés mismos. Los sandwiches y facturas estaban bien pero no eran wow, yo tuve la suerte de tomar el té en el Dorchester y nada que ver, pero bueno, la excusa era probar los nuevos sabores de Twinings y su nuevo packaging.

Sandwiches y dulces.

 Los sabores: Mint Humbug, Red Berry Fool, English Breakfast y Jasmine Pearls.

La verdad? Riquísimos pero el mejor, para mí fue el de menta porque verdaderamente tiene un aroma y sabor a menta que no sentís en ninguno al menos que lo hagas con las hojas frescas. Un excelente digestivo!

Cuando salimos de allí, nos dimos cuenta que ya se estaba cerrando todo para quienes teníamos la entrada hasta las 16hs así que buscamos el libro de recetas que teníamos incluido con la entrada y me gasté las 20 coronas en un platito que tiene como espinas sobre el cual frotás el ajo o el genjibre o chocolate o queso y se hace como una pastita.

Con un cepillito y pelador de ajo de regalo.

Así que cansadas de haber estado todo el día caminando… mentira! Comimos más de lo que anduvimos pero sí que estábamos cansadas: de hablar!, nos saludamos con Pity y cada una emprendió camino a su casa.

Y aquí les muestro lo que me traje de recuerdo:

Una cajita con dos muestras de cada sabor que degustamos.

Unos panes artesanales riquísimos que venían en la bolsa que nos dieron al principio.

Lástima que las 4 horas que estuvimos resultaron insuficientes para recorrerlo con más tiempo, pero la verdad, no me puedo quejar de esta experiencia gastronómica!

Volveré el año que viene?


Cómo Sigue La Dieta

Sigue! Sigue!

Sigue bien y estoy contenta!

En la segunda fase de la dieta Dukan incorporás verduras y no les miento, ese primer día que me preparé una ensalada, temblaba de la felicidad! Para mí las verduras y frutas son esenciales aunque en esta fase no podés comer frutas todavía. También debés tener un día de carne/proteínas solas por semana pero para la forma en que quiero bajar yo, como leí en el libro, debo tener dos días, lunes y jueves.

Yo quiero bajar despacio, no tanto y según el libro, la segunda parte que lleve más días con dos de proteínas, es ideal para las que tenemos caderas importantes.

Les comento cómo fue esta fase: He notado que no tengo hambre, que no me muero de hambre salvo cuando es la hora de comer y como no como porque sí, no me da ansiedad. De Ale había adoptado la costumbre de sentarme a ver la tele y mientras comer algo. Ahora, no. No como si no tengo hambre.

Creo que es porque no como ni harinas ni papas ni arroz ni azúcar. No me muero por comer nada con harina, no me muero por comer postres ni tortas! No-lo-pue-do-cre-er.

De todas formas, he adaptado un poco las cosas: descubrí las gelatinas, así que después de almorzar o cenar suelo comerme un potecito de gelatina, a algunas les agregué frutos rojos así que me hago unos lindos aspics dulces. También me permito comer el pollo con piel. No concibo comer el pollo pelado!  

Claro que ha habido tentaciones, sobre todo con ocasiones sociales. Se acuerdan que tomé el té en Harrods? Bueno, ahí estaba en plena segunda etapa pero tampoco quería no ir por los familiares. Comí lo que tenía que comer, sin culpas y al otro día seguí con la dieta. Increíblemente, no subí. Pero porque seguí cuidándome. Permitirme ese desbarranco no fue excusa para decir “Bueno, no sigo nada con la dieta, si no la respeté…”

Después estuvo el Pageant. Ahí comí pero nada con pan. Bueh, tampoco comí tanto. Es que me lleno enseguida!

Después estuvo el cumple de Ale. Comí un pedacito de la torta para probar cómo me había salido, comí un par de sandwiches de miga hechos por mí, un poco de tarta y creo que una porción de tiramisu y el postre con sabor a rosas.

Y ayer un muffin de unos que hice para llevar a la casa de una amiga.

Además me fijé que si como algo con harina como poquito, nada que ver con las súper porciones de antes ni tampoco repito. No me dan ganas, no sé. Es algo que siento que está en mi inconsciente, no puedo comer tanta cosa con harina. Es como que se me hizo parte del metabolismo no comer pan ni tortas ni arroz y sólo los pruebo cuando es una ocasión especial y así y todo no como mucho.

Bueno, mi peso oscila entre 200 gramos más un día o 200 gramos menos otro, pero he bajado. Tampoco quiero bajar mucho, no puedo ya que sería poner en riesgo mi salud pero compruebo en mi cuerpo que esta dieta es efectiva. No tengo más panza, se me afinaron las piernas y la cintura y se me achicó la zona que utilizo para sentarme. A las caderas todavía no las medí.

Después de estos veintipico de días, entré a la fase tres donde tenés una comida celebración por semana, podés comer dos rodajas de pan integral, 40 gramos de queso y una porción de frutas por día y seguir  con un día mínimo de proteínas exclusivamente.

Sinceramente, no he incorporado el pan por temor a que me vuelvan las ganas de comer de más. A la mañana tomo mi infaltable mate cocido con leche y una rodaja de queso o de fiambre magro, como el pastrón. Al mediodía carne con ensalada y a la noche carne con ensalada y/o verduras hervidas. O un guiso de carnes con verduras, sin arroz. Cosas así.

Me parece que esta dieta es más para adoptar como modo de comer en tu vida que para bajar de peso solamente. Porque generalmente, uno sigue una dieta y la cumple y cuando la abandona… Ahí creo que es cuando recuperás todo lo bajado.

Creo que lo que te alecciona son esos 5 días de proteínas puras al comienzo: Si podés llevar adelante 5 días así, podés sobrellevar cualquier fase de la dieta!

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