Gastro

La Cena De Navidad Más Económica

En todas partes del mundo, más allá del tema religioso, la gente espera la navidad para reunirse con la familia y / o para darse algunos gustos: un auto-regalo, aprovechar las ofertas o comer algo rico y tradicional.
Alguna vez hice un listado de lo que se suele comer en navidad por estas latitudes y si bien muchos sueñan con una cena ideal (como yo, todos los años!) a veces conviene comprar alguna que otra caja, por lo conveniente de los precios y porque, por ejemplo, si quiero comerme unos profiteroles, vale la pena hacer una receta como para 6 cuando somos dos y solo una persona (presente!) es la que lo come?
Hace unos días se publicó un informe sobre dónde conviene comprar la cena de navidad más económica y por segundo año consecutivo, ganó el supermercado Morrisons.
La lista incluye los artículos típicos navideños que suelen comerse en este país y son:
 
 
 Pavo (3.6-4.8kg) 4.8kg, £10

– Papas, 1kg, £1.18

Repollitos de Bruselas congelados, 1kg, £1.00

– Nabos congelados, 750g, £1.00

– Zanahorias, 1kg, 59p

– Relleno de salvia y cebolla para el pavo (stuffing), 85g, 15p

– Salsa de arándanos, 200g, 82p

Típico budín navideño (Christmas pudding), 454g x 2  a 85p c/u = £1.98

Torta de frutas abrillantadas (fruit cake), 900g, £3.50

– Crema de manteca con brandy Courvoisier, 200g (para acompañar las tortas y pasteles)    £1.85

Pasteles de fruta abrillantada (Mince pies) pack de 9 unidades,  £1

Esto da un total de £23.07, precio por persona (8 personas) £2.88.

Nada mal, no? Claro que no se cuenta LA CANTIDAD  de alcohol que se toma en esos días!!! Así cualquiera tiene una canasta económica para navidad!
De todas formas, por más que me gusten las navidades con frío, no me adapto a la mesa dulce de este país. Será que no me gustan las frutas abrillantadas o será que no entiendo qué concepto de “dulce” tienen por aquí. Para mí la mesa dulce son las garrapiñadas, el Mantecol, la ensalada de frutas y el helado, por supuesto!
Estas navidades, cómanse un pedacito extra por mí!!!

Desventuras Con El Sushi

Allá lejos y hace tiempo, más precisamente enero de 1997 en New York, paséabame yo por quién sabe qué sector (habrá sido el día que fui al MET?… Fui al MET?! – En esa época no sacaba tantas fotos y no tengo conmigo mi diario de ese año!) y de repente, el hambre. Me dio hambre.
Pero mucho hambre y no encontraba lugar dónde comer, ni un McDonalds y ni loca me iba a comer un hot dog o un pretzel embadurnados de bacterias varias. Así que caminando y caminando encontré un pequeño lugar con una ventana grande y había gente comiendo adentro. Listo. Voy. Están comiendo con palitos, eh? Qué me importa! Tengo hambre!
Entré y en un freezer había varias bandejitas de unos cositos redondos, negros por afuera, blancos por dentro (eso es arroz, no?) y con algo de color en el centro. Las bandejitas estaban etiquetadas con “salmón” “atún” y pensé que arroz y pescado no es una combinación de lo más común, pero dale, tengo hambre. 
Qué poquito, no? Mejor me pido eso que dice… Pollo teriyaki? Y eso? Bueh, es pollo, pido eso también, tengo hambre.
Me senté y al probar el primer cosito, casi me dan arcadas. Qué es este arroz pegoteado?! Qué es esto!? Pescado crudo!? La gente come esto!? Están locos! Decidí dejar esa bandeja y le entré al pollo teriyaki. 
Qué es esto!?! Pollo con salsa dulce?! NO ME GUSTA LA COMIDA AGRIDULCE! Qué horror, del asco, se me fue el hambre! Me fui pensando en lo que contaría en casa cuando volviera: “Comí una cosa horrible de pescado crudo. Se llama sushi. Y pollo riquísimo (porque el pollo en sí estaba rico, eh) pero con una salsa dulce, como de miel, un asco!”
Y por el año 2000 el sushi apareció por Argentina y todos contentos y yo con una ceja levantada esperando las primeras reacciones populares. Sin embargo, nada pasó, a la gente le gustó y a mucha gente le sigue gustando y todos son felices.
Mirá que yo como de todo eh, pero al sushi no lo paso.
Hace unos años, visitando Argentina, unos primos nos invitaron a comer sushi a un lugar japonés y tradicional. Aceptamos porque hablaban de lo rico que era, a Ale le gusta el sushi y a veces soy demasiado buena y voy con la mayoría. 
Me hicieron probar sashimi. Qué asco, por favor, qué asco… Sin embargo dije que estaba bueno porque no quería andar arruinándoles la velada. Creo que después terminé comiendo lo que comían los hijos de mis primos, no recuerdo qué pero por lo menos era comible.
Bueno y así llego al día de ayer, venía de la casa de una amiga, tenía hambre, sabía que Ale no venía a cenar porque había salido con sus compañeros de trabajo y decidí pasar por un local de Wasabi, una cadena de comida japonesa en la cual siempre compro una sopa de tofu y algas que es rica y con el frío que hacía me compré una y ya que estaba decidí comprar algo más…
Sushi vegetariano. Pensé: “Me gustan las verduras, me gusta el arroz, paso las algas, what’s not to like?!?” Y me compré una bandejita y me fui a casa.
 La bandeja. Prometía.
Noté que había como unas empanaditas y agarré una y vi que no tenía base y encapsulaba arroz.
Le doy un mordisco… Qué diablos es esto!?
A quién se le ocurre envolver arroz con una masa que chorrea almíbar?!? Asco número 1.
Seguí con unos rollitos más pequeños. Meh. Bien.
Vi que tenía una salsa de soja. Me gustan los brotes de soja, me gusta la leche de soja. 
 
A ver…  (Aunque desconfío de toda salsa que parezca Coca Cola)
Mojé un roll y la salsa no será dulce pero era salada, demasiado salada y me pareció horrible! Asco número 2.
Seguí comiendo rolls sin salsa pero ya se me estaba empastando la boca.
Fui a por los otros. Estos se ven buenos.
Al comer el número 3, dije basta. Esto no es lo mío.
Basta, BASTA de darle chances al sushi porque no me gusta, porque no lo paso y porque no lo entiendo! Me pone de mal humor comer algo que no me gusta y peor es la desilusión que te llevás con algo que compraste para comer con HAM-BRE.
Admiro terriblemente a la gente que les gusta el sushi, los felicito, disfrútenlo, sé que es una comida súper sana y con muy bajas calorías pero yo-no-lo-pa-so.
Me dieron unas ganas tremendas de comerme un churrasco!
Y vos, de qué lado estás? Sushi sí o sushi no?

The Great British Bake Off

Mañana es el último capítulo de la cuarta temporada de The Great British Bake Off, una serie que despierta pasiones, tanto en quienes gustan de cocinar y quienes no!

Es uno de los programas más vistos de la BBC y cada persona que lo ve tiene su baker favorito y las preferencias se debaten como se hacía antaño cuando se veía Big Brother o X Factor o Britain’s Got Talent. Ni les cuento la ansiedad que se siente cuando van quedando cada vez menos participantes!

Este programa semanal  que comenzó en 2010, se emite los martes a las 8pm, es un éxito y ha enamorado a todos. Lo ven grandes y chicos y cada vez que empieza una nueva temporada, las ventas de moldes e ingredientes para tortas se van por las nubes!
Se trata de un concurso donde 12 (este año hay 13) participantes hornean diferentes ítems y son juzgados y al final de cada episodio, uno se tiene que ir. Se trata de personas comunes y corrientes cuya pasión es hornear y son totalmente amateurs.
Los jueces son Mary Berry y Paul Hollywood.
Mary Berry es una especie de Choly Berreteaga o Blanca Cotta. Hace 60 años que es conocida como cocinera y es muy dulce pero firme cuando se trata de juzgar.
Paul Hollywood (sí, se llama así, no es un personaje de Los Simpsons!) es un afamado panadero que es un poco malo, digamos. En realidad, también es muy firme y muy exigente y no tiene reparos en decir que algo es incomible o que no tiene gusto a nada o que se ve horrible si así lo piensa.
El programa tiene también dos presentadoras, Mel Giedroyc y Sue Perkins.
Son muy graciosas y en realidad, son dos actrices que por muchos años trabajaron juntas y han escrito comedias para televisión.
Cada episodio tiene un nombre y está dividido en tres secciones y cada sección también tiene un nombre. Te pongo ejemplos del capítulo 5 de esta temporada.
Capítulo 5: Galletitas y traybakes.

The Signature Bake: Les piden a los concursantes que horneen algo en particular y con lo que pueden demostrar qué tan bien lo cocinan y qué tan hábiles y prolijos son para decorar, para combinar sabores, etc. Al cabo de un tiempo (que puede ser 2 o 3 horas) se les pide que dejen todo y los jueces se acercan y van probando cada ítem y haciendo comentarios pertinentes.

Los concursantes tenían que hornear su traybake favorito.
The Technical Bake: Aquí les piden que cocinen algo para lo cual les dan la receta pero con pocas instrucciones. Generalmente se trata de una torta o postre o galletitas que requieren cierta pericia y tienen algún grado de complejidad. Los jueces se van y mientras los concursantes batallan en la cocina, ellos explican qué es lo característico de eso que pidieron. Cuando los concursantes terminan al cabo de un tiempo asignado, ponen sobre una mesa su creación detrás de su foto. Los jueces prueban y van rankeando sin saber quién fue el autor. Todo se devela cuando eligen al primero.

Aquí les dijeron que tenían que hacer tuiles.

The Showstopper Bake: Aquí es donde todo se resuelve, se desencadena o, como se dice en Argentina, se ven los pingos. Se les pide una creación que tiene complejidad sí pero donde también se espera que el concursante ponga su toque personal y que no sea algo común. Cuando los concursantes terminan, los jueces otra vez prueban y comentan.

Esculturas con galletitas.

Y se viene el último segmento cuando eligen, según la performance, al Star Baker del día (o sea, al que mejor hizo todo) y a quien tiene que abandonar el programa.

Las tres finalistas de esta temporada son chicas y quienes vemos el programa tenemos una favorita. Han llegado a la final por mérito propio y cada una tiene una particularidad.

 Ruby, Kimberley y Frances.

Ruby estudia Filosofía y es bellísima. Es muy desordenada para cocinar pero sabe combinar sabores y es de decidir sobre la marcha cómo hará todo. Es llorona y a veces tiene accidentes con sus creaciones.

Kimberley, mi favorita, es una genia. Muy pocas veces se ha equivocado o ha hecho algo mal. Es prolija, artística con lo que cocina y muy original para diseñar y elegir sabores.

Frances siempre se caracterizó por darle prioridad al diseño más que al sabor y se lo han dicho varias veces pero últimamente viene cocinando bien y creo que ella está en la final más por los errores cometidos por la concursante que se fue que por ella misma.

Toda linda la teoría pero para que tengas una idea, te dejo el trailer de la temporada que está por terminar. Hasta ayer estaban todas las temporadas y episodios en YouTube. Hoy ya no.

Clickeando acá verás el capítulo de lo que te mostré en fotos. Yo no lo puedo ver, está bloqueado en este país, tal vez tengas más suerte en el tuyo!

Aquí encontrarás la página de Facebook del programa donde podrás ver fotos de TODAS las creaciones y backstage.

Habías escuchado alguna vez sobre este programa? En muchos países se ha adaptado y por ejemplo, está el The Irish Bake Off, The Australian Bake Off. Creo que está hasta en Italia!

Típicas Galletitas Británicas.

A quién no le gustan las galletitas? O galletas, como dicen los españoles. Sean saladas o dulces, todos tenemos alguna preferida. Cuando era chica en mi casa no se comían galletitas porque no se compraban / podían comprar pero alguna que otra vez íbamos al almacén y comprábamos Anillitos, Variedad de Terrabusi, unas de hojaldre que tenían como azúcar quemada arriba…
Cuando vine a vivir a Londres, me maravillé de la variedad y calidad de las galletitas que hay para la venta. No tengo idea de cuántas marcas hay acá y cuántas se venden en mi supermercado amigo y lo más increíble es que son riquísimas y hay para todos los gustos. Yo pensaba que sólo en Argentina se comían galletitas ricas!
Te paso a mostrar las típicas galles y te aclaro que hay muchas, muchas más para probar y descubrir.
Pero mi selección es esta (todas dulces!) y te las paso a describir:
 
La reina es la Digestive Biscuit y te la había descripto acá.

Y algunas otras (pocas!)

Deliciosas! Digestives con una capa de chocolate con leche o chocolate semi amargo. Mis favoritas son estas últimas. Tienen un dejo salado cuando las comés pero el chocolate se siente más. No podés comer una, te juro.
 
Estas se llaman Rich Tea y son parecidas a las Digestives, la diferencia está en que la textura es mucho más suave y son ideales para mojarlas en el té.
Te gusta el chocolate semi amargo full? Estas son para vos! Las Bourbon Biscuits, ese es el nombre y hay de diferentes marcas. La crema que une estas dos galletitas como sandwich es neeeegra, casi amarga pero tan sabrosa!

Las que van mano a mano con las Bourbon son las Custard Cream, galletitas tipo sandwich también unidas por una crema de vainilla muy rica pero yo sigo prefiriendo las otras!

Estas fueron las primeras que comí en Inglaterra allá por el año 1994 y todavía no me repongo del shock que me causaron! Son las Ginger Biscuits, claro, de jengibre pero en aquella época yo qué sabía lo que era “jengibre” y encima, las tomé de un plato, ni había visto el paquete. Para mí eran “galletitas de pimienta picante”. Pero ahora me encantan!
Por favor! Puede haber galletita más rica y más adictiva que esta?!?! Te comés un paquete entero sin darte cuenta, creeme! Como ves, tienen una crema en el medio y arriba una jalea de frambuesas con ese poquitín de azúcar que se ve y… ay, tenés que probarlas, haceme caso! Se llaman Jammie Dodgers. Son las favoritas de Ale, también.
Estas me gustan muchísimo también pero jamás las compro porque no paro hasta bajarme el paquete y después quedo con dolor de panza. Si sos moderado o moderada con las galletitas, compralas, son riquísimas. Son parecidas a las Ginger Biscuits pero más claritas y por supuesto no tienen jengibre.

Querés descomponerte del hígado? Probá estas que encima de no ser para nada livianas (son las mismas que las de arriba) están unidas por una crema deliciosa; obvio que de bajarte un paquete tenés para dos días en cama!

Uh, las Leibniz! En rigor, son alemanas pero muy populares aquí y las de mejor calidad son las que comprás en Marks and Spencer’s. Como verás en la foto, son unas galletitas su-mer-gi-das en chocolate, ya sea con leche o semi amargo. Mortales. De colección. No duran nada.
 
Como creo que ya debés estar con hambre y a punto de correr a la cocina o al supermercado, me despido con estas galletitas que son escocesas pero todo el mundo las compra, incluso se vende mucho en negocios para turistas. Son las Shortbread Biscuits, de manteca pura, tan pero tan ricas si es que a vos no te gustan mucho las galletitas dulces. Eso sí: CUIDADO porque mientras las comés, la vida es bella pero si comés más de dos, te aseguro que te vas a sentir súper pesado! Es que tienen toda la apariencia y sabor de ser livianas pero no lo son! 
Bueno, ahora que tenés hambre, cuál comerías? Creés que tendrías alguna preferida?

El Restaurant Más Antiguo De Londres

“Here’s an idea. Let’s er, let’s have lunch tomorrow at Rules.”
(Downton Abbey, Episode 7, Season 3)

La semana pasada fue el cumpleaños de Ale y se me ocurrió que fuéramos a cenar a un restaurant por la zona de Covent Garden llamado Rules. Rules es considerado el restaurant más antiguo de Londres, fundado en 1798.
Fue fundado por Thomas Rules y ofrece típicos platos británicos y en julio y agosto suele cambiar el menú para ofrecer aves de caza o jabalí u otros animales salvajes como conejo, liebre, perdiz, patos, etc., que cazan en Lartington Estate, una hacienda que pertenece a la firma.
El restaurant es bellísimo por donde mires, muy clásico, no hay cómo negarlo. Es prolijo, es limpio, es regal, es muy British! 
Tuve la oportunidad de pasearlo bien y visitarlo dos veces para sacarle muchas fotos.
Sucedió que después de la cena, lo recorrimos con Ale y saqué fotos pero me enteré de que había unos espacios privados que se alquilan para algunas cenas o eventos especiales y uno puede pedir verlos. Esa noche justo estaban ocupados pero me dijeron que podía volver al otro día a la mañana y eso hice, volví con Pity y sacamos más fotos, por eso verán algunas que son de noche y otras de día.
Teníamos reserva para las 8pm y llegamos puntuales!
En la puerta está el doorman que te abre la puerta del restaurant o la del taxi. 

La recepción. Está el atril donde te recibe el maître d’ . Miles de detalles: almohadones, relojes, cuadros…

Nos dieron un lugar muy cómodo, de donde teníamos una muy buena vista del restaurant por dentro.

Nuestra mesa, la de la esquina. La foto la saqué al otro día cuando volví.

Nuestra mesa cuando nos sentamos. Me encantó el salero!!

Esta foto la saqué desde mi asiento.

Tomamos el menú y pedimos.

Una entrada para compartir: Guinea Fowl Caesar Salad.

Caesar Salad con gallina de Guinea. Estaba bien.

De plato principal, Ale pidió sirloin steak que venía acompañado con papas fritas y salsa Béarnaise y yo quise algo bien británico, así que pedí steak and kidney pie. Me dejaron una jarrita con gravy pero ni loca humedezco con salsa ese pastel!

Una “especie” de bife de chorizo para Ale y para mí, un pastel de carne y riñones. Riquísimo.

En general, me pareció bastante standard la comida, nada que haga que Rules sea considerado un gran restaurant por el sabor de lo que sirve. Creo que el atractivo mayor es el restaurant en sí y tal vez en julio y en agosto sí sea original. Pero no da como para volver por los platos.
Eso sí, las porciones me parecieron bien porque no quedamos así como inconscientes de llenos. Porque hoy en día las porciones suelen ser bastante generosas y aquí fueron la medida justa. Es que usualmente, si yo pido una entrada, después no me queda casi lugar para el plato principal y ni hablar del postre!
Por suerte nos quedó lugar para lo dulce y menos mal, porque fue lo más rico!
Yo pedí merengue con una crema de mascarpone y lemongrass y frambuesas.

Pavlova with raspberries with mascarpone & lemongrass.

Ale pidió una tarteleta de masa filo con relleno de mousse de chocolate blanco y decorada con arándanos.

White chocolate & blueberry filo tart with blueberry coulis.

Cuando terminamos de cenar, comencé entonces a recorrer el restaurant y saqué fotos de algunos rincones.

Se ven algunos comensales todavía.

Estas eran las mesas a nuestro lado y ya se habían vaciado.

Estos tragaluz sobrevivieron los bombardeos alemanes de la Segunda Guerra.
Adoré este espejo giganteeee!

 
Adoré esta caramelera!

Este otro sector es precioso, lástima que la foto me salió tan movida!
 Otro sector…
Al otro día cuando volví con Pity, a eso de las 11.30 am, nos atendió un señor amabilísimo, educado, divino, que, claro, creyó que estábamos ahí para visitar los Private Rooms para alquilarlos para un evento… Yo hice de cuenta que sí y así nos hizo un tour personalizado por el lugar, nos dejó sacar fotos, nos contó historias…
Pasen conmigo…
El private room más grande se llama The Graham Greene, en honor al escritor que, a pesar de vivir en Francia, volvía a Londres a festejar su cumpleaños en Rules.
 Capacidad para hasta 16 personas.

El otro private room es más pequeño y se llama The John Betjeman, en honor al poeta que tanto abogó por la conservación de edificios históricos en Londres. Él lideró una campaña para salvar Rules cuando se lo quiso demoler para extender unas calles, allá por el año 1971.

Es para hasta 10 personas.

Estos sectores están en el segundo piso.

Y en el primero se encuentra The Cocktail Bar.

Está buenísmo!

La chimenea.

Imágenes de Lartington Estate.

Y ahí en un costadito, casi escondido, se encuentra una mesita que solía ocupar Edward VII, el hijo de Queen Victoria cuando todavía era príncipe y un gran playboy

Ahí se ve el retrato de su amante.

Al lado está esta otra mesa.

Parece ser que se encontraba con su amante aquí y entraba y salía por una puerta que hoy en día no está pero está pintada.

 
Para dar una idea.
La puerta exterior por donde entraba el príncipe está pegada a la principal y actualmente por ahí entran los proveedores del restaurant.

Arriba se puede ver decoración que se encontraba en el Savoy antiguamente y cuando se  cerró, se colocó en Rules.

Bajamos a la planta baja, que es donde está el restaurant y nuestro guía nos mostró la mesa donde se filmó esa escena en Downton Abbey, donde Edith se encuentra con su editor.

Aquí fue.

Nos contó que filmaron la escena desde las 5 am hasta las 11 am y que todo el equipo fue muy profesional y dejaron todo tal cual lo encontraron.

 
Sacamos algunas otras fotos…

 
Esta no me gustó nada! 

Es una obra pintada por John Springs y muestra a una Thatcher triunfante después de la Guerra de Malvinas. Pero bueh, le saqué una foto igual. No está ahí para ofenderme a mí así que tampoco me lo voy a tomar tan personal!
Nuestro paseo había llegado a su fin y agradecimos mucho al señor su tiempo y deferencia para con nosotras y muy gentil nos dio una monona carpeta con información del lugar, menúes, precios y demás.

La carpeta.

Lo que me maravilló de este lugar fue, obviamente, cómo es, su historia y cómo una persona quien representa este negocio se tomó todo el tiempo del mundo para pasearnos, esperarnos a que sacáramos fotos… Jamás nos apuró con esto o aquello y me ha dejado una muy buena impresión del restaurant.
Les recomiendo que se acerquen a eso de las 11am si quisieran visitarlo, está muy cerca de Covent Garden. Afuera hay un cartel que dicen que ellos muestran el lugar a interesados en conocerlo, así que no se lo pierdan si se van a dar una vuelta por la zona!

Sabor A Pobreza

Hace unos días, @SoyPecs escribió que tenía antojos de comer budín de pan. Yo le respondí que a mí me recordaba a mi infancia pobre porque prácticamente era el único postre que hacía mi mamá. Para mí no había peor cosa que un budín de pan. Sin  embargo, si no me quedaba otra o si tenía hambre, lo comía. Pero odiaba cuando le ponía pasas de uva.
Yo, igual, le ponía ganas, me gustaba que estuviera cubierto de caramelo pero el interior, por más que fuera suave y cremoso, a mí no me terminaba de convencer porque sabía que era pan desmenuzado en leche y endulzado con azúcar y esencia de vainilla.
A mí el budín de pan me trae recuerdos de mi infancia pobre, cuando a mi papá le costaba encontrar trabajo y cuando lo conseguía, no le pagaban bien y mamá tenía que juntar las monedas para comprar lo más básico. Por eso, el budín de pan me trae recuerdos no muy dulces.
Creo que alguna vez se lo mencioné a papá porque él me comentaba que cuando era chico (y su infancia fue muy muy pobre) él odiaba la sopa de ajo. En su casa se tomaba esa sopa cuando ya no había nada para cocinar y mi abuela se las tenía que ingeniar y cocinaba eso, sopa de ajo y tenían que agregarle pedazos de pan.
Y me empecé a acordar de esas comidas que hacía mami para nosotros, cuando no sobraba el dinero NUNCA, más bien, cuando no alcanzaba el dinero, o sea, casi siempre y entonces en casa se comía:
Puchero: De grande, supe que el puchero lleva chorizos, garbanzos y demás ingredientes pero los de mami eran súper sanos porque sólo tenían papas, zapallo y huesos (a veces con carne) de caracú. Nos encantaba el caracú para comerlo con pan. Qué rico. Y con el caldo se hacía sopa.
Guisos: Mami hacía unos guisos riquísimos cuando no hacía puchero y los hacía con algunos pedacitos de carne, papa, zapallo y a veces, arvejas. Me acuerdo que cuando yo visitaba a mis primos, veía que comían hamburguesas y salchichas, algo que no se comía nunca en casa y me parecía de lo más sofisticado! Por eso, una vez que vino mi prima a almorzar, me sorprendió que le dijera a mi mamá: “Tía, qué rica que es tu comida!” cuando le sirvió guiso. Para mí era de lo más común y de lo más triste!
Arroz con leche: Otro postre que hacía mami cuando no hacía budín de pan y la verdad, no, no me gusta ni ahora. Pero no por un tema de papilas gustativas, no me gusta por los recuerdos que me traen.
Cascarilla: Alguien de ustedes sabe qué es? Es lo que cubre el grano de cacao y lo que me sorprendió fue que cuando trabajaba en la bombonería, se la usaba como decoración y hasta se la consideraba como wow, qué exótico! Cada tanto mamá compraba cascarilla, que era súper más barata que el chocolate y nos hacía una bebida caliente. Y aaaaalgo de gusto a chocolate tenía pero no era lo mismo!
Sin embargo, no recuerdo que mi hermana y yo nos hayamos quejado alguna vez por lo que comíamos. Creo que si alguna vez lo hicimos, mamá nos habrá puesto en nuestro lugar retándonos de que no teníamos derecho a sentirnos disconformes con lo que comíamos porque papá trabajaba mucho para que a nosotras no nos faltara nada. 
A mí mamá jamás la pudimos correr con la culpa porque ella siempre se supo defender o defender a mi papá, así que aceptábamos lo que nos tocaba!
Con el tiempo, me fui amigando con los guisos y los pucheros. Pero si puedo no comer budín de pan o arroz con leche, mejor! 

Mami lo hacía tal cual! Fuente: http://www.queplato.com/receta/budin-de-pan

Curiosidades Coreanas

Corea nos fascinó desde el primer día y lejos de pensar que Corea no es sinónimo de cool, dejame invitarte a este picadito con fotos de curiosidades coreanas que complementan  los posts ya publicados.

La gente

Los coreanos me parecieron esbeltos, vi muy pero muy poca gente con sobrepeso, qué magros son! Me parecieron todos muy elegantes y no vi a nadie vestido con ropas locas o estampados exóticos. No vi gente excéntrica. Todos cuidan de coordinar los colores y vi que las chicas se lo pasan comprando ropa!
Vieron el estilo que se ve en las vidrieras de negocios de coreanos en Argentina? Bueno, así, ese estilo: blazer o saco sobrio, pollera elegante, pantalones oscuros, zapatos… Todos muy prolijos y peinados.
Y además, todos con su Smartphone Samsung y LG, de última generación. Vimos en 7 días un solo iPhone.

Y hay wi-fi en el subte. 

En general, la gente me pareció linda. Pero claro, eso no significa que no estén influidos por los patrones de belleza occidentales:

Póster promocionando operación de agrandamiento de ojos.

Como cuando les conté de José, el nivel de inglés no es bueno y es difícil a veces, comunicarse, más que nada cuando uno busca información. Pero si te faltan mapas, encontrarás en muchos lugares a guías de turismo muy pero muy simpáticos que te darán lo que necesites para guiarte.

Mapas y guías de todo Seoul. Y gratis.
Ser adolescente mujer en Seoul es lo más! Hay muchísimas boybands y grupos para teens y se escucha mucha música por todos lados! 
 A lo mejor son siempre los mismos y yo creo que son varios!!

Hablando de música! Cualquier negocio, ya sea de venta de zapatillas, ropa o lo que sea, tiene música afuera, en parlantes que cuelgan a tal efecto. Hay bares que obviamente los tienen a todo volumen; si se tratan de negocios en barrios, también pasan música pero no tan fuerte pero el sonido es de una calidad que te perfora el tímpano, casi!

La comida típica

Todo, todo, todo TODO es picante. Pero picante de ají de mala palabra. Esa clase de picante. Nosotros por vivir acá en Londres, no sé si es por el aire que se respira o andá a saber por qué razón, ya nos acostumbramos al picante aunque yo no cocine así. Pero el picante coreano, te digo, comerlo todos los días, cansaaaaaa! Pero qué íbamos a hacer? Ir a un McDonalds? Pues, no.
Así como en muchos restaurantes te traen el pan para acompañar, acá te traen kimchi. Kimchi es cualquier tipo de vegetal fermentado en una mezcla de jengibre, ajo, cebollín o cebolla de verdeo y salsa chili.

Bueno, imaginate: fuego.

Varios ejemplos de kimchi. El más común es el del extremo izquierdo, arriba. 

A mí me encantaron los panquequitos del medio, era rábano del grande inmerso en huevo y frito.
Ay, si me creyeras que igual la comida es deliciosa! Lo es, te juro, pero no podrías disfrutarla si no estás acostumbrado a lo picante o si te cae mal.
Bueno, acá podés tener una excepción: el jeon: Se trata de un panqueque que puede tener muchos ingredientes variados.

Este es de verduras y frutos de mar y no era picante.

Eso comimos en nuestro primer día y pedimos uno cada uno y apenas terminamos el primero! Llenan bastante!
Por supuesto que también había dumplings.

Con esa cara de inocentes, no sabés lo picante que eran!!

El bibimbap se sirve en un bowl y contiene como base arroz y se le agregan vegetales sautés, fideos, carne y un huevo. Generalmente tienen cinco ingredientes, número clave en la cultura coreana y el huevo representa el sol.
Te lo sirven ya con la salsa roja de chile y vos lo mezclás todo en el bowl y lo comés y es tan sabroso!

Bibimbap. Uno de los tantos que comimos.
Yo creía que si veía salsa roja, ya sabía que la comida era picante entonces decidí pedir una sopa clarita con un montón de cositas ahí que parecían deliciosas.

Oden.

Fue LO MAS PICANTE que alguna vez comí en mi vida, te juro, sumando todo lo picante que había comido anteriormente. Me sentía una dragona a punto de escupir fuego y comí hasta donde pude aguantar.  Y quise comer eso que parece tripa y en realidad es una goma asquerosa que no pude tragar y pregunté que era y me dijeron “rice cake”. Es lo que se pone Psy alrededor del cuello en este video.
Es raro que yo me refiera a algo comestible como un asco, eh...
Un típico restaurant coreano.

Querés sacarte lo picante de la boca? Tomá agua o té, en los menúes no se ofrecen gaseosas!

Ah! Y se paga en un mostrador a la salida. Y no debés dejar propina! Es un insulto!

Un snack?
Papa en palito. Lo elegís y te lo fríen ahí mismo.
Asado coreano
Korean barbecue o asado coreano, es asarte vos mismo tu carne sobre tu mesa preparada para tal fin. Suena divino, posh, divertido y loco pero es de lo más trabajoso para alguien que no come con palitos. 
Vos los ves a ellos en grupo, comiendo de platitos, bowlcitos, asándose los pedacitos de carne y de vegetales y tan felices y yo no lo disfruté para nada porque o como, o hablo o cocino. No puedo hacer todo a la vez. No puedo caminar y comer chicle, sorry, y menos al final de un día donde me lo pasé caminando.
Nobleza obliga, tengo que reconocer que una moza se ofreció a cocinarnos pero dijimos que no, gracias, preferimos nosotros pero al final la tuvimos que llamar porque, por lo menos yo, ya me estaba hartando!
Pedacitos de chanchito crudo.
La parrilla. Te la cambiaban con cada tanda de carne o si era diferente.
El carbón adentro.
Asando. Ufaaaaaa! Cuándo comemos?!
La ceremonia del té
Salí agotada de allí! Tiene tantos pasos intrincados! Pero creo que lo que me terminó de cansar fue tener que estar arrodillada en todo momento mientras la chica servía el té.
Qué fue lo costoso? Cómo tomar el té, cómo sentarse, qué comer, cómo tomar la taza, por ejemplo: Hay que tomarla con las dos manos, poniendo el pulgar de un lado, otro dedo del otro…
Fíjense aquí.
Qué difícil!
Encima me decían que hay que tomarla erguida, sin tirar la cabeza para atrás para tragar… Me acuerdo y me río!!!

Noté que había una tablita de madera con formas de mariposa  y flores ahuecadas. Me pidieron que tomara una bolita que parecía ser de plastilina. 
Me pidieron que la presionara dentro del hueco y así le di forma de flor a una galletita! 
Eso era una pasta para hacerme una galletita y comerla ahí mismo, acompañando el té. No era muy rica.

Sacale el nylon, eso sí!!!

Los cafés

Nos sorprendimos de LA CANTIDAD de cafés que hay, como 4 o 5 por cuadra, uno arriba del otro, no les exagero. Y todos muy bien decorados, grandes, y LLENOS de gente!

Dos cafés, uno arriba de otro.

Nada tienen que envidiarle a los cafés parisinos con respecto a la calidad y a la variedad de pastelería que ofrecen.

Deliciosas bellezas.

Y además de todos estos cafés tan mononos, también podés comprar cafés en cualquier lado y la variedad es increíble.
Con Ale decíamos que hay heladeras que calientan porque yo un día quise comprarme un café y cuando toqué esta “heladera” me dí cuenta que, en realidad, este receptáculo los mantiene calientes!

Muchísimos sabores y variantes.

Miscelánea

Equipamiento para emergencia. Esto estaba en el subte. Máscaras y protección.

Típico: restaurants uno arriba del otro, accedés al que quieras a través de escaleras o ascensores públicos.

Tenés poco tiempo para hacer las compras? Te bajás el app de un supermercado y luego cuando pases por estas columnas, verás que están empapeladas con fotografías de productos y cada uno tiene un código QR.

 Escaneás con tu teléfono el código de los productos que quieras comprar y listo! Sólo queda esperar que te llegue a casa!

Home plus en Corea. Tesco en el Reino Unido.

No, no es un velorio. Se acaba de inaugurar este negocio!

Sabores Argentinos Para Una Española

Cada vez que tanto ella como yo hacemos un viaje, nos traemos regalitos pero nada de souvenirs: generalmente son algún libro de cocina del lugar y siempre siempre algo para comer. Así Pity y yo nos hacemos probar aquello que a una o a la otra le llamó la atención de la cocina autóctona del lugar que hayamos visitado.
Cuando estuve en Argentina en noviembre le compré un libro buenísimo llamado Nueva Cocina Argentina, de Pietro Sorba, que recién había salido y una caja de alfajores pero rellenos de mermelada. Le encantaron!
Esta última vez, cuando estuve en abril, como no encontré esos alfajores (monopolio total de los de dulce de leche!) le pregunté al quiosquero del aeropuerto si me podía dar una bolsita así elegía golosinas.
Se me ocurrió juntar un picadito de algunas golosinas tradicionales argentinas para que Pity las catara y me diera su veredicto.
Pues aquí están sus conclusiones! Los puntuó de 1 a 10 y agregó para cada uno un comentario.
Turrón y maní Arcor.

Galleta crujiente, interior muy blando y pegajoso, algo difícil de masticar. 
Puntaje: 3
Mantecol

 Dulce y difícil de soltar, me lo comería de una sentada.
Puntaje: 8

Sugus Confitados

A la primera intentona me parecieron demasiado dulces y duros, a la segunda ya me gustaron un poco más.
Puntaje: 6

Bocadito Marroc:


Delicioso y dulce, de mis favoritos, demasiado pequeño.
Puntaje: 9
Tita


Mmmmmmmm!!! Me recuerda a una galleta que comía de pequeña! Buenísima!
Puntaje: 10

Pico Dulce


Sabe a chicle, no está mal, pero demasiado dulce.
Puntaje: 5

Bon o Bon

El Ferrero Rocher argentino, pero mucho mas bueno, ligero y crujiente, delicioso.
Puntaje: 8

Bocadito dulce de leche Bonafide

Súper súper dulce, la cobertura de chocolate muy buena, el relleno peligroso. Menos mal que solo trajiste uno!
Puntaje: 7

Rhodesia

Barquillo relleno y cubierto de chocolate, se puede pedir algo mejor? Delicioso!
Puntaje: 9.5

Vauquita

Eeeehhh, demasiado dulce, parece más blando de lo que es, no sé por dónde pillarlo. (Ay, Pity, qué palabra elegiste!!)
Puntaje: 3

Minitorta Clásica Águila

 
Quitádmelo de aquí que me lo como todooooooo!!!! Demasiado bueno, puede llegar a ser adictivo.
Puntaje: 10
Gracias, amiga!!!

Qué les parecieron las conclusiones de Pity? Coinciden con ella? Le recomendarían alguna otra golosina clásica argentina?

Lugares Y Sabores Napolitanos

Alumnos, eduquemos el paladar.
Los temas que se tratarán en el post de hoy:
– Sandwiches con pan con gusto a pan.
– La pasta.
– La pizza.
– La repostería.
– Los helados.
– El café y el café per portare.
– Algo que por ahí no te gusta.
Comencemos:
Me pregunto si en Italia hay algo feo para comer? No! Nada! Todo es sabroso.
Este viaje que hicimos a Nápoles el mes pasado fue grandioso, para mí, en cuanto a la gastronomía, hasta en lo más cotidiano.
Y te voy a explicar por qué: En Londres uno consigue DE TODO pero de todo lo que te imagines para comer. Pero lo que es difícil de conseguir es SABOR. Pequeño detalle, no?
Vos acá podés ponerte una panadería de panes artesanales de lo más posh pero el sabor a levadura fresca de un pan amorfo o de una base de pizza napolitanos, no lo podés igualar. Como pasa con otros ingredientes cotidianos.
Y te voy a mostrar por qué. 
Comencemos con algo tan universal como un sandwich.
Era nuestro primer día y ya habíamos comido en el avión por lo que pasamos la tarde caminando por todos lados y visitando esto y aquello. Pero llegaron las 4pm, ese momento de la tarde en que el estómago empieza a desperazarse y uno comienza a buscar qué degustar. 
Ya veníamos babeando por haber visto tantas panaderías y pastelerías pero cuando casi desfallecemos de éxtasis fue al ver esto.

Pan. Pan con forma de pan. Pan de verdad.
Era la vidriera finita (como parece ser costumbre en muchos negocios) que pertenecía a una fiambrería atendida por un viejito. Además de fiambres vendía auténtica mozzarella di buffala así que no lo pensamos dos veces. Entramos y le preguntamos al señor si nos podía hacer un sandwich con ese pan y con salami y con mozzarella. 
Muy cortésmente se puso manos a la obra y yo lo observaba ponerle tanta dedicación a nuestro sandwich que me parecía que era mi abuelo que me estaba preparando algo rico. Dejamos a criterio del señor la cantidad de los ingredientes, lo terminó, lo cortó al medio y nos presentó questo:

 Mortal!

Casi nos desmayamos por el precio: €3,50! Yo pensaba que mínimo nos iba a salir €5!

Qué sabor!

Una noche veníamos de pasear y pasamos por un almacencito de la cuadra (que a partir de las 8 de la noche se hacía bar de tragos!! Cerraba una puerta para que no se vean las góndolas de comida, se colgaba una bola de espejos y sobre el mostrador el almacenero era el barman!) y Ale quería comprar una Pepsi y al ver los quesos, los jamones, los salames, la delikatessen en general, no pudimos con nuestro genio y compramos pan, manteca, queso, jamón y salame.

 Me gustó que el paquete deja una ventanita de papel transparente para ver lo que hay adentro.

El sandwich que te muestro a continuación lo compré en un negocio de la estación de trenes, un simple sandwich de jamón pero con rúcula y a esto voy cuando recalco la calidad de los ingredientes. Donde quieras que compres algo para comer en Italia, tenés garantizado que vas a saborearlo! 
La rúcula era picante! Qué delicia!
Una yapa:
El sandwich de milanesas con papas fritas de Ale!!
Ahora pasemos a los platos. Capítulo 1, la pasta.
Obviamente que se puede comer cualquier tipo de pasta y es un plato universal y nunca pido este plato si como afuera porque para mí, de última, es pedir fideos. Y si voy a un restaurant prefiero algo más elaborado o aventurero.
Pero esta vez sí quise comer pastas porque estaba en Italia así que me di el gusto. 
Y la pasta al dente que comí me llenó de alegría.
Capítulo 2, la pizza.
Acá va a haber controversia y los argentinos tenemos el diente gastado de comer pizza y de la buena. Porque la pizza en Argentina es LA PIZZA. Claro, para nuestro gusto, saber y entender. Traté de reflexionar y adaptarme en Nápoles. 
Los argentinos nos creemos los reyes de la pizza y, sinceramente, sí, es cierto pero somos los reyes de la pizza como nos gusta a nosotros: con base crocante, a la piedra finita o un poco más gordita. Pero base crocante.
Una pizza napolitana no es así. Es rica, sí, pero si en Argentina abrís un negocio que venda las pizzas como se comen en Nápoles, no sé cuánto tiempo lo podés llegar a tener abierto!
Por empezar, poco queso.
Otro detalle, la base. 
Mirá, parece casi cruda o mal horneada, pero no. 
Comimos pizza dos veces, una que compramos en una pizzería a unos pocos metros de donde nos alojábamos y otra en la famosa Di Matteo.
Pizzeria Di Matteo.
 Yo pedí esta pizza, la margarita, la que dicen que se inventó en Nápoles.
Ale pidió pizza frita. Si!
Consiste en que a una masa de pizza le ponés los ingredientes normales de una pizza pero adentro y luego la freís.
El resultado es esta bola!
 
Ataque!
Y después se desinfla!
Detalle para tener en cuenta: Acá la pizza es grande y es in-di-vi-dual. Obvio que si querés compartir, no hay problemas, pero no es como en Argentina que te traen la pizza cortada en 6 porciones.
Y en Di Matteo no se venden sólo pizzas! Mirá esos precios! Regalados!!
A otro lugar que quisimos ir a comer pero estábamos llenos fue a De Michele, como conté acá: una famosa pizzería pero que se hizo aún más famosa porque ahí comió pizza Julia Roberts en Eat Pray and Love. (Ay a ver, suspiren, suspiren…)
 La pastelería.
Me mudaría a Nápoles por la pastelería.
Cornetto a la mañana. Una medialuna crocante y sequita.
Si no, briochina (izquierda) o pasterina (derecha).
O por qué no la famosa  baba.
(Que me cayó re mal porque estaba mojada con una mezcla de almíbar y algún licor y yo no estoy acostumbrada a tomar alcohol!)
La compré en Capri en un negocio muy mono, eso sí.
También en Capri morí con la torta caprese, típica de allí, claro.
No has estado en Nápoles si no has probado la Sfogliatella, como bien me recomendó María Marta.
 Hermosas!
 La Sfogliatella para mí es una obra de arte. Es un pastel formado por miles de finas capas de masa filo que dan la forma a un caracol y tradicionalmente está rellena de ricotta con pedacitos de cáscara de naranja confitada.
 Ñam!
Comí una cada día! Qué placer para el estómago y los ojos, no?
 Justo se fueron todos! Este lugar estaba llenooooo!
Sin embargo ahí me compré otra cosa rellena de ricotta.
Una frolla mini.
Hay tanto para elegir y tanto que no comí!!!
Me quieren matar!?!?
Los helados.
Sí, son deliciosos. Sin lugar a dudas. No se requiere explicar más porque los argentinos estamos acostumbrados a comer helado delicioso y bien hecho. Helado artesanal. Helado con gusto a lácteo, no las porquerías que salen de una máquina con palanca.

Tengo dos heladerías para recomendar.

Una es esta, muy premiada. Y hay muchas sucursales.

Pasen, sírvanse. Tienen helado caliente también!!

Qué lindo el uniforme del señor!

Otros helados de ensueño fueron los de esta bombonería famosa.

Gay-Odin. Lo que veas ahí adentro y se te antoje, compralo porque es delicioso!

Delicious!

Soy muy cafetera, pero de un café a la tarde, no a la mañana. Sin embargo, aquí quise tomar café con leche porque, chicos, sorry pero Starbucks no hay en ningún lado!!!
Y por qué?
Primera razón es la calidad del café italiano que no se compara con nada y otra por la costumbre que tienen de tomar un cafecito de dorapa, al mostrador. Por eso el concepto de sentirte la Sarah-Jessica Parker caminando por Manhattan con un latte en la mano no se entiende.

Manera de pedirlo, por lo menos en este negocio.

Obvio siempre hay un turista excéntrico que anda pidiendo café per portare y, amorosos, te lo dan así.

Atendeme la tapita!

Tomalo rápido que te quemás las yemas de los dedos!

Apéndice: “Lo que sólo a mí se me ocurre comer.”

Paseando por la tarde en nuestro último día veo a un señor con la mirada perdida, sentado junto a su chiringo.

 Oh… Por algo estaba con la mirada perdida… Nadie le compraba!

Claro, vendía tripe, que por lo que vi se trataba de todo eso que a muchos les da asco comer: ubre, intestinos, mondongo, patitas de chancho, cuero, puaj.

Yo pedí igual! Y la verdad estuvo riquísimo: Le puso sal y un chorro generoso de limón con gusto a limón.

Y a mí me gustó! Lo que no me gustó fue el precio: €5!

Mi recomendación: Un restaurant pequeñísimo llamado Il Garum en Piazza Monteoliveto, atendido por sus dueños, monono, la comida excelente. El dueño es pescador y todas las mañanas sale a pescar y comés fresco. Fuimos dos veces. Una noche llovía a cántaros y había gente esperando afuera igual!!

Qué me contás? Qué te gustó más?

Brasserie Blanc En Covent Garden

Al poco tiempo de venir a vivir en Londres, un día cualquiera fui a visitar a mi amigo Jonathan y a su mamá.

Bajé en la estación Richmond donde tenía que tomarme un colectivo y, como no quería caer con las manos vacías, vi que ahí nomás había una pastelería y compré tres pequeñas tortas, una de ellas recuerdo que era de limón.

Cuando llegué, tomamos el té, comimos las tortas, nos fuimos convidando y yo creí estar comiendo un arco iris de sabores: nunca había probado algo tan delicioso, los ingredientes los sentías frescos, el sabor real de cada uno… una delicia.
Me preguntó Marian, la mamá, dónde había comprado esas tortas tan ricas y le dije que encontré una pastelería al lado de la estación que se llamaba Maison Blanc. 
“Oh, bien,” dijo pensativa, “en estos momentos yo estoy boicoteando todo producto francés porque…” y no me acuerdo qué razón me dio pero era por alguna medida económica de Francia contra Inglaterra.
“Pero bueno,” me dijo “por vos haré la excepción…”
Y cada vez que pasaba al lado de alguna sucursal de Maison Blanc me acordaba de esta anécdota!
Maison Blanc fue la primera auténtica pâtisserie francesa en Inglaterra y la abrió Raymond Blanc, un celebrado chef francés que tuvo su despegue en Inglaterra, justamente.

Creo que Maison Blanc ya no le pertenece pero sí una cadena de brasseries que están en diferentes partes de Londres y que sirven tradicionales platos franceses.

El domingo elegimos visitar la brasserie, Brasserie Blanc de Covent Garden. Vi en el website las fotos y me encantó el lugar!
Al poquito de entrar, comencé a sacar fotos desde donde estábamos sentados.

 Me encantó tanta luz natural! Esta foto la sacó Ale desde su lugar.

 Esta foto la saqué yo desde donde estaba sentada.


Habíamos reservado, menos mal, porque estaba lleno. La brasserie se encuentra en pleno mercado de Covent Garden pero arriba, por lo que se tiene una buena vista.

Vista desde nuestra mesa.


Al poco tiempo de sentarnos, nos trajeron el menú y el pan con manteca.

Standard, nada fuera de lo común.


Me llamó la atención que en la mesa hubiera, además de la sal y la pimienta, aceite de oliva.


Yo pedí agua sin gas para tomar y Ale pidió Coca Light. Le trajeron una “coquita” de 200ml y un vaso lleno de hielo. 

Ale, indignado. Se termina en un suspiro!


Decidimos pedir una entrada cada uno.

 Ale, queso de cabra con chutney de tomate envueltos en masa filo.

Yo… se dan cuenta qué pedí?

Sí! Caracoles! Con salsa de manteca, perejil y ajo… Pero me los sirvieron sin caparazón!


Para plato principal, decidí pedir algún plato que nunca había probado: 

 
Una cazuela de riñones de cordero.

 
Ale, steak-frites.


La verdad es todo estuvo delicioso y bien servido. Estuvimos bien atendidos también y lo que más me sorprendió fue que no sentía que estaba muy llena, que a pesar de haber comido dos platos, estaba bien y todavía tenía un rinconcito para el postre.

Y pedí!

 Un posset de naranja de pulpa roja.


Se me hace agua a la boca de sólo recordarlo, qué postre tan rico y tan liviano!

Los precios? Muy buenos, diría que promedio, al precio de cualquier otro restaurant de la zona y como es zona turística, a veces corrés el riesgo de caer en un tourist trap. Pero no en este caso. El Set Menu es por demás conveniente.

Les recomiendo este lugar si vienen a Londres y están por Covent Garden y se quieren dar un mimito. 

Si vienen en verano, hasta pueden ir a la terraza.


Y si están cerca porque van a ir al teatro, pueden ir a tomar algo al bar, que está ahí mismo.

En la antesala del restaurant.


Por el motivo que sea, bien vale la pena ir.

Y tengo que agradecer a mis amigos Pity, Neil, Marlon y Luis que gracias a que me regalaron una tarjeta de este lugar, lo pude conocer! Qué buenos amigos, no?


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