Copenhague Día 1

Costó.

Costó entender Copenhague el primer día. Costó encontrarle la vuelta, ese algo singular…

Por momentos parecía que le faltaba pimienta…

Es ordenada pero según donde estés, es un orden desaliñado. Los pocos colores que ostentan algunas fachadas no dicen mucho. Pero la caminamos igual y bastante.

Y ahora, al final del día, de noche, algo cansada y con mucho sueño, te aconsejo nunca te dejes guiar por las primeras impresiones! Ni tampoco te dejes influir por cómo te sientas el día en que estás visitando un lugar. Eso también tiene mucho que ver!

Al día lo comenzamos como es debido:

Con un festival de carbohidratos en un mercado.

Como decidimos no cuidarnos en las comidas mientras estemos de viaje, volvimos a las adictivas harinas y carbohidratos en general. Lo que nos pasa ahora es que las cosas nos caen más pesadas que de costumbre (que la costumbre de antes) y nos llenamos enseguida!

Volviendo a nuestro paseo, nunca me pidas que te busque algo por Google Maps o que te indique el camino.

Conmigo perdés.

Porque no hay forma, no me hallo y fue por eso, por un gran error de cálculo (y andá a saber qué marqué o qué creí encontrar) que le dije mal a Ale por dónde ir y perdimos así la oportunidad de hacer un tour a pie gratuito por Copenhague.

Llegamos 15 minutos tarde al lugar del encuentro así que nos quedamos dando vueltas hasta que decidimos ir al Visitor’s Service y tomar un mapa clásico de los típicos que tienen una ruta típica.

Pasamos con el City Hall, o sea, la municipalidad.

Flanqueada por estos dragones.

Y esta gran fuente que muestra un dragón luchando con un toro.

Justo había terminado un casamiento de dos chicas.

Nos encontramos con que había una carrera de natación amateur, me parece.

Recorrimos un poco hasta que más o menos se hizo la hora en que teníamos que ir al encuentro del segundo tour que ya teníamos reservado. Este tour era sobre Christiania, un sector especial de Copenhague.

Cuando llegamos al punto de encuentro, era una banda de gente. Tanta, que para que tengas una idea, había tres guías. Dos en inglés y, ahí, en el momento, nos enteramos que había uno en español. Nosotros habíamos reservado en inglés porque en el website no decía que  hoy, a esa hora iba a haber uno en español.

Cuando vimos que el guía en español era argentino, nos fuimos sin chistar con él.

Gabriel, argentino.

Gabriel nos hizo una breve introducción de algunos sitios de Copenhague primero.

Y qué bueno que estuvo Copenhague!

Ahora sí, todo comenzó a teñirse de colores, de historias, anécdotas y comentarios graciosos que hacía Gabriel, quien hace 8 años que vive aquí, después de haber conocido y haberse enamorado de una danesa con quien tiene un hijo de 2 años.

Caminamos por una buena hora y media a buen ritmo, mirando edificios…

…aprendiendo de estilos arquitectónicos y demás detalles.

Cuando llegamos a lo que sería el límite de Christiania, Gabriel nos contó que no la recorreríamos con él porque la comunidad se empezó  a quejar de que fueran como expuestos o mostrados como si fueran animales en un zoológico. El turismo es siempre bienvenido pero no en la forma en que se los invitaba a ir con un guía.

Nos despedimos de Gabriel.

Pero antes nos adviritió sobre un tema importante:

Las drogas

En Christiania hay un sector donde se venden drogas. Vender, comprar y consumir drogas, así sea para uso personal, es ilegal en Dinamarca. Pero por más razzias que hubo y ha habido en este sector, no han podido erradicar esta costumbre, este “negocio” que mueve como un billón de coronas danesas anuales. O sea, mucha guita.

Hay un sector específico donde se venden y es ahí el único sector donde no se pueden sacar fotos ni correr. No se pueden sacar fotos porque los que venden están ahí fáciles de ser identificados. Hay muchos que no saben si vos sos policía infiltrado o no así que si te ven sacando fotos, se te acercarán y te dirán que no se puede sacar fotos y si te hacés el que no entendés o qué, te sacan la cámara o el teléfono y te lo estallan contra el piso y ya. Entendiste?

Otra cosa que no se puede es correr porque eso despierta el alerta de que puede estar llegando la policía. O sea, los muchachos se asustan un poquito y enseguida, supongo, tendrían que disparar a esconderse en algún lado.

De todas formas, sos bienvenido a moverte por ese sector sin problemas y sin que nadie te acose.

Pero…

Qué es Christiania?

Es una comunidad o barrio casi autogobernado, una comunidad de vecinos que se autoproclamaron independientes, anárquicos y democráticos a la vez (vaya contradicción!) donde todos absolutamente todos los habitantes viven en comunidad aunque tienen sus propias casas. Se auto-gobiernan mediante una asamblea de 75 miembros.

Entramos nomás.

Yo ya estaba medio paranoica por no decir asustada y con mala onda de tener que estar en un lugar, paseando y cuidándome de que oh, no puedo sacar fotos. Para qué perder el tiempo en un lugar así!

Gabriel nos había contado que hace unos años había habido un gran problema con la adicción a la heroína y se decidió que esa droga no sería más aceptada en la comunidad.

Es por eso que está el dibujo de ese puño rompiendo la jeringa.

Le dije a Ale “Yo a esa calle no voy ni loca!” “No, justamente, ahí es donde quiero ir a ver!” me dice Ale.

Ay qué buena esposa soy. Fuimos.

Caminás un poco por algún sector lindo, se podría decir.

Y luego encontrás este cartel: La Zona Verde.

Ves, como se indica ahí, mientras estés ahí, en ese sector, no podés sacar fotos.

Querés te que describa cómo es?

Imaginate una plaza con varios puestitos de colores, mostradores de madera sobre los cuales se exhibe la mercadería adentro de diferentes estilos de packaging: en bolsitas de diferentes tamaño, en tubos de ensayo con tapitas de colores, en “ladrillos” o “piedras”, horneados en brownies o cupcakes…

Era como estar en una feria de comidas nada más que se vendía marihuana!

No había tanto olor a porro como me imaginé, eh, pero había mucha gente comprando o mirando o dando vueltas por ahí.

Para que tengas una idea, hay un lugar donde podés hacer de cuenta que.

“El primero te lo regalan. El segundo te lo venden”

😛

Cuando nos alejamos de ese sector, nosotros seguimos sacando fotos mientras otros sacaban humo!

Había lindos sectores de linda naturaleza.

Luego emprendimos una caminata para ir a ver las casas, porque son todas originales.

Te muestro algunas

Esta está hecha con marcos de ventanas.

Había de todo!

Unas eran realmente bonitas!

Estas también.

Las de más allá también!

La chimenea de esta casa es un dragón!

Y mucha gente por muchos lados.

El lugar es super seguro, todos ahí están para caminar, fumar, pasarla y / o pasearla bien. No creas que hay peligro.

Cerca de donde estaba la salida hay unos restaurants y bares.

Y la comida no sale tan cara porque en Christiania no hay impuestos.

Eso sí, la comida será barata pero no te comen vidrio.

Mucho amor y paz, sexo, drogas y rock and roll pero parece ser que para un comunista no hay nada mejor que un capitalista!

😛

A la salida, todo una declaración de principios!

Qué tal esta forma inusual de conocer Copenhague?

Mañana haremos una excursión a las afueras y recién en nuestro tercer día haremos el típico paseo por los típicos lugares. Esperanos!

Te gustó lo que visitamos hoy? Irías? Contame!