A Veces Quisiera Rezar

Volviendo del supermercado hoy, con un sol lindo, temperatura tibia y mirando el río, me encuentro con una escena muy triste.

Ahí, a unos metros de distancia, vi que había tres o cuatro personas paradas mirando a un hombre que estaba en el piso. Había una ambulancia al costado y unos tres paramédicos.

No había forma de evitar verlo, estaba ahí y mi camino era en esa dirección. Algunas personas que pasaban seguían de largo pero miraban para atrás cuando se alejaban.

En eso veo que comienzan a hacerle resucitación y masajes cardíacos y me empezó a dar escalofríos, al tiempo que estoy pasando justo por al lado.

Apenas vi que se trataba de un chico de no más de 30 años y que tenía los ojos abiertos, la vista fija, completamente vacua.

Enseguida tuve la urgencia, la necesidad de… qué? Rezar? Quería rezar o algo así, no sabía qué hacer porque lo que me urgía era querer pedir que se salvara, que no le pasara nada, porque me parecía tan injusto que un chico que había salido a correr con sus amigos, terminara de esta manera…

Quería poder desear que, si había fallecido, su alma encontrara algún resguardo… Pero por qué? Yo no creo en nada desde el punto de vista religioso. Sí creo en la finitud total de la vida humana y en que no hay nada más allá de la vida terrenal, esta que tenemos y vivimos.

Sin embargo, quería, de alguna manera, acompañarlo con algún tipo de pensamiento, deseándole lo mejor, que se salvara, que se levantara…

Me sentí muy inútil. No podía hacer nada! Como muchas otras veces que quise rezar y no pude. Porque no me sale, porque no soy creyente y porque, si lo pienso de una forma poco amable, desde mi punto de vista no tiene sentido.

Pero en ese momento sí sentía que podía tener sentido. Y no lo hice.

Ojalá se haya salvado.