Portarse Mal

A veces me porto bien… Pero muchas otras, MAL!

Me levanto con sueño y siempre me digo: “Tengo sueño, podría dormir más”.

Me acostumbré a desayunar agua caliente con jugo de limón y no pensé que me iba a sentar tan bien. Me hace sentir liviana y he notado que ya no me broto de granos.

Me voy al gimnasio y cuando salgo, camino al trabajo voy diciéndome lo de siempre: “Qué HAMBRE que tengo!”

Pero llego al trabajo y me lleno los dos vasos de medio litro cada uno de agua.

En realidad tengo más sed que hambre y para las 10.30 sí tengo hambre. Qué hago? Ah, ya sé, todavía no tengo mucho hambre entonces me voy a portar bien. Me preparo un té.

Mientras hierve el agua en la pava, voy a recepción a llevar unas carpetas y me encuentro con que hoy hay un Bake Sale! Venden tortas y muffins a precios de risa para colaborar con una fundación que ayuda a adolescentes con cáncer.

No me pueden hacer esto… Compro un muffin.

Subo, me tomo el té con el muffin y por más que esté rico, me arrepiento porque como todo muffin, me cae pesado.

Ok, entonces al mediodía me tomo una sopa.

Llega el mediodía, voy a la cantina y la sopa es de lentejas con verduras. Si como eso, exploto: las lentejas calientes me caen fatal.

Me voy al salad bar y me como una ensalada.

Ok, muy bien. Me como una manzana como postre.

Media hora pasó? Me como una banana.

Por qué!?!?!? Me enojo conmigo misma mientras tengo los cachetes llenos como un hámster.

Al rato otra vez… Ok, mejor me tomo un chocolate caliente.

Se me terminó!!! Ahora qué hago?

Qué hago? Meto la mano en una bolsa de galletitas que me ofrece mi compañero de oficina.

Me odio, me porto mal.

Me da bronca pero te como igual!

Pareciera que si me programo el día para comer poquito, no, me rebelo y como más.

Estoy en la oficina, dentro de un rato me voy a casa y estoy sufriendo… Me tomaré una sopa cuando llegue a casa?

Qué hago en esta última hora? Me tomo un chai latte y me calmo?

En mi mente, llego a casa, me tomo una sopa y me voy a dormir.

Pero me conozco… Ok, me tomo la sopa pero seguro sigo con una fruta. Y después, un cuadradito de chocolate.

Y así.

Los dulces me pueden!

La comida me puede! Y hay días en que todo es más intenso y más te querés frenar y más te desesperás y menos escuchás tu conciencia!

Soy la única o a vos también te pasa?