El País De Los Sonrojados

Florence, la hija menor de David Cameron.

En todas partes del mundo existen las personas tímidas, las que no son tímidas, las que no les importa nada y los que tenemos más de cuarenta y  la timidez que pudimos haber tenido se voló hace rato por la ventana de la vida.

Entre las personas tímidas, están aquellos que pueden disimularlo y aquellos a los que se les nota, porque se sonrojan.

Viste que uno siempre tiene un amigo o amiga que se pone colorado o colorada?

Bueno, acá eso es la norma y a cualquier edad; acá la gente se sonroja con mucha facilidad.

Se sonrojan si hablan y muchas personas les están prestando atención casi sin comentar y tienen que seguir hablando y se hace un discurso un tanto largo, por ejemplo. Es como que si se dan cuenta de que son el centro de atención, aunque sea por un ratito, “ufff, qué incomidad…” y se ponen colorados.

Se sonrojan si te ayudan con algo. Y si vos les decís gracias con algo de efusividad, más colorados!

Se sonrojan si recién llegada al país los saludás de la forma que se saluda en el tuyo pero acá no es tan común: Un beso o dos. (Aunque ahora es un poco más común pero siempre un/a colorado/a te cruzás!)

Por lo que veo, tiene que ver con cómo se educan desde pequeños y ya es algo tan cultural y tan arraigado que me parece que se aprende en la escuela, en la casa, en la sociedad…

Por qué? Porque los niños, cuando son pequeños, son como cualquier otro niño: tienen berrinches, hablan fuerte pero una vez que empiezan la educación pre escolar, de ahí en más, los niños son callados, silenciosos donde vayan y si un adulto les habla, se ocultan, miran para abajo, se sonrojan, hablan bajito, se meten la mano en la boca… es como si socialmente se esperara que se comporten de esa manera.

(Después, cuando empiezan el secundario, toda esa timidez social muta a desparpajo total!)

😛

Lo encuentro más evidente cuando voy a Argentina, donde veo todo lo contrario. Me sorprendo al ver la cabida que se les da  a los chicos, cómo hablan casi de igual a igual con un adulto y cómo los adultos los escuchan, les prestan atención y se entablece un diálogo de (casi) iguales.

No me malinterpretes: Aquí a los chicos también se los escucha pero no se les habla como si fueran un igual. Los adultos cambian la voz para dirigirse a ellos o reaccionan de una forma un tanto actuada cuando los chicos les cuentan algo.

Lo que veo es que al chico acá se lo trata como lo que es,  un niño y no se lo trata ni se le habla como si fuera un adulto. Uno siente acá que de ellos se espera que tengan actitudes consideradas típicas de un niño, como la que puede ser, sonrojarse.

De todas formas, no veo que una forma sea la correcta y la otra no. Simplemente son diferencias culturales, diría; manifestaciones de una forma de vivir o de encarar la vida en sociedad.