A La Hora Menos Pensada

porridge

El porridge de Pret, el más rico y cremoso!

Uno de niño es educado con ciertas normas y reglas que nos ayudan a comportarnos socialmente.

Según tu perfil psicológico, a esas normas:

  • las respetás a rajatabla hasta convertirte en un ser humano controlador y TOC-dependiente;
  • las respetás mucho y cuando no, sentís que te estás portando mal;
  • las respetás un poco pero también te das cierta flexibilidad;
  • o no las respetás nada y hacés lo que se te canta.

Bueno, eso hablando en general. Tampoco hay que exagerar porque de lo que se trata este post es de esas pequeñas cosas que uno espera que sucedan a cierta hora y… pues hay aquellos rebeldes que no lo respetan.

Muchas personas acá tienen la costumbre de desayunar porridge: lo que en Argentina se conoce como Avena Quaker y en mi vida de niña y de adolescente y de joven y de adulta viviendo en Argentina, jamás consumí.

Cuando vine acá y empecé a notar su existencia y a indagar de qué se trataba, me parecía un espanto. Pero hubo una información que me llamó la atención: comés porridge y no te agarran esos ataques de hambre a la media mañana y capaz que hasta tirás hasta el mediodía.

Así que hace unos años, cuando me enteré de esto, decidí comprarme unos sobrecitos de porridge instantáneo y como vienen saborizados, confieso que me gustó. Y es cierto, llena bastante!

Pero me pasa como con el yogur: Me encanta pero me aburro enseguida. Entonces tengo temporadas. Como hasta que me canse. Dejo un tiempo. Retomo.

Ahora estoy en la época de retomar (o recomer 😛 ) porridge y no necesariamente lo como a la mañana. A veces lo como a media tarde y me salva de querer comerme una torta entera con café.

En el trabajo me miraban raro, “Porridge in the afternoon?!?” pero por qué no? Y me hizo acordar a esas cosas que a veces uno come a la hora menos pensada:

  • A Ale le encanta la pizza fría (que sobró de la noche anterior) en el desayuno.
  • O las empanadas.
  • Mi tía Mema acostumbra a cenar café con leche con galletitas.
  • En España se come bocadillo (sandwich) de tortilla de papas a la mañana.
  • En algunos países de Asia, se desayuna pescado.
  • Mi amiga Araceli un día acompañó su té matinal con una pata de pollo.

Y así.

Y a qué otros ejemplos insólitos se te ocurren? Contame, seguro que tenés algo para contar!