El Día Después

Fuente: Daily Mail

Ayer vi sólo los 5 últimos minutos del alargue. Preferí meterme en la cocina y cocinar y cocinar y cocinar y cada tanto me asomaba. Te digo, es un poco difícil hacer el repulgo de una empanada cuando te tiemblan un poco las manos pero prefería eso a estar sentada y mirando.

No soy futbolera y a pesar de estar lejos de Argentina y no estar viviendo la previa, estaba un poco tensionada: Habíamos puesto TN para ver qué se comentaba antes del partido y leído unos tweets desde la mañana, donde la mayoría describía lo ansiosos que estaban!

Y todo eso contagia! A la distancia también!

A la tarde llegó Laura, la amiga que anda por Londres y colgamos la bandera en el balcón, bandera argentina que ella compró justamente acá en Londres!

Ella y Ale miraron el partido y lo sufrieron.

Al final, yo que estaba tranquila antes de que empezara, me tensioné también pero creo que fue auto-defensa.

Porque después del final, la decepción y desolación fue mínima comparado con el silencio que había en casa y con las cosas que se twitteaban en ese momento.

Allá en 1987, cuando preparábamos y esperábamos nuestro ansiado viaje a Bariloche, alguien me dijo: “Disfrutá de este momento, lo que más se disfruta de este viaje es esperarlo.”

Creo que, claro, bueno, como el resultado fue adverso, todos quedamos con la ilusión truncada aunque deberíamos buscar el sosiego en las horas previas, cuando la ilusión nos daba fortaleza y alegría.

Fue duro e injusto, no?

Contame cómo fue tu caso, habiendo estado en Argentina o lejos, como nosotros.