La Paciente Se Impacienta

Tengo una relación rara con la medicina. En principio, siempre me tomé muy a pecho eso de no auto-medicarse. 
Durante nuestra infancia, solamente tomábamos remedios si estábamos enfermas y si las había prescripto el médico. Mamá jamás nos dio vitaminas ni aspirinas. A lo sumo, creo que un Mejoralito. Pero si estábamos enfermas, con fiebre o gripe, después de haber visitado al médico: cama, tomar el remedio recetado y a esperar a mejorar.
Mis padres tampoco se auto-medicaron nunca y claro, después cuando mi hermana sí se enfermó, obviamente que ella tomaba los remedios que le decían los médicos y desde entonces mis ganas de visitar a un médico se esfumaron, porque me parece que inconscientemente asocio “médico = enfermedad”.
(La frase que dice mi mamá: “Para qué vas a ir al médico? Cuando vas, siempre te encuentran algo!” Qué pícara. Lo dice cada vez que le toca ir a ella!)
Sin embargo, cuando la escucho decir eso, me siento identificada un poco por lo que infiero que estoy teniéndoles a los médicos la misma aversión que les tiene mi mamá. Pero quisiera dejar algo en claro: yo no desconfío de la medicina ni de los profesionales sino que asumo que el problema lo tengo yo.
Primero, me cuesta reconocer que hay que ir al médico, aunque sea para un chequeo.
Segundo, si voy, ok, me hago el chequeo correspondiente y hasta hace unos años, podés creer, muy rara vez iba a buscar los resultados. Una kamikaze, realmente.
Tercero, el tiempo de espera a tener el resultado es de lo más tortuoso, así sea 20 minutos, 3 o 15 días. Es el período donde se fermentan los peores y más negativos pensamientos!
Cuarto, cuando tengo el resultado, pocas veces me lo creo e imagino que en cualquier momento me llaman por teléfono para decirme que se equivocaron, que me dieron el de otro paciente.
Está clarísimo que más que médico, necesito un psicólogo!!!!
Y vos cómo sos vos como paciente?