Momento Susanesco

Susana Giménez es famosa, quién lo niega y creo que ha sido una de las pocas divas que es alegremente aceptada por las mujeres. Le reconocemos defectos y cosas para criticarle pero me parece que de venir un hombre a denostarla, nosotras somos capaces de saltar a defenderla.

Tal vez nos pase a las que tenemos algunos años y hemos visto cómo su carrera creció hasta lo inimaginable, desde aquella conductora sincera, torpe y distraída hasta convertirse en esta… conductora sincera, torpe y distraída! 
Porque si hay algo que le reconocemos y le aceptamos es que es distraída, una condición que muchos confunden con poco inteligente. Las mujeres nos damos cuenta a la legua que Susana de poco inteligente no tiene nada!
Y si vos sos un lector que no vive en Argentina o no estás al tanto de la historia de La Su, te paso un ejemplo de su distracción, la perla más clásica, la del dinosaurio vivo.
Vivo?!?

Ale y yo la usamos de muletilla casi todo el tiempo, sobre todo cuando aparece alguien, ya sea en los medios o en nuestras vidas después de no haberlos visto por un tiempo:
– Sabés a quién vi ayer?
– A quién?
– A Fulano.
– Vivo?!?
Y nos matamos de risa!
Y creo que todos hemos tenido algún momento susanesco en nuestras vidas, no necesariamente creer que un dinosaurio esté vivo. De hecho, estoy segura de que Susana no se creyó que estuviera vivo sino que quiso decir sorprendida: “Un dinosaurio que se mueve?”. Pero demasiada empatía le jugó en contra y le hizo decir lo que dijo.
Como me pasó a mí una vez.
Estaba en mi primer día de clase como profesora de inglés en un instituto y entre los alumnos había dos hermanos, una nena y un nene. Ella era alta y castaña, él un poco más bajo y rubio.
– Sabés? Nosotros somos mellizos!
– En serio? Y nacieron el mismo día?, pregunté.
Y vos alguna vez tuviste un momento susanesco?