Contrastes En Florida

Como lo había contado en su momento, Miami me había gustado tanto que le pregunté a Ale si podíamos volver ya que íbamos para EEUU otra vez.

Me había quedado muy contenta con mi paseo anterior pero también con la sensación de que podría haber aprovechado mejor la oportunidad de ir a un buen outlet como el Sawgrass Mills y de pasear un poco más por los alrededores.
Entonces con mucha ilusión me hice una lista de lo que me iba a comprar en el outlet así no perdía tiempo decidiendo y no marearme con la gran variedad de ofertas que hay.
Cuando faltaban pocos días para partir, Ale me comenta que se contactó con un amigo que no veía de hacía años y casualidad, este chico ahora estaba viviendo en Miami con su familia y cuando se enteró de que íbamos para allí, muy amablemente nos ofreció quedarnos con ellos.
Aceptamos de buen grado y así nos alojamos en lo de Nuri con su esposa Virginia y su hijita Wanda de 7 años, con quien nos hicimos amigas inmediatamente.
Claro, visitar y alojarte en casa de amigos supone pasar tiempo con ellos por lo que las visitas y paseos entonces se acortaron y se limitaron y sin proponérmelo, fui a Sawgrass Mills una sola vez y por pocas horas. De todas formas, pude comprarme algo de la lista y estoy contentísima de haber conocido a esta linda familia!

Paseando con Wanda. Acá estamos almorzando en el Cheesecake Factory de Sawgrass Mills.
Otro día fuimos a Bal Harbour.

Que no me pareció gran cosa. Es pequeño pero todas las marcas son premium.

El estacionamiento del shopping!

Lo que yo no sabía era que Tita Baratita iba a encontrar a su equivalente masculino, Tito Baratito: Nuri se conoce no sólo los outlets sino los negocios gigantes donde se vende ropa más barata que en los outlets, esas especies de supermercados de ropa que vos los ves desde afuera y lo pensás pero una vez que estás adentro, te desatás!
Este es uno de ellos.
En ese negocio me compré dos vestidos Calvin Klein tipo sastre a $39.90 cada uno que me quedan como si hubieran sido hechos especialmente para mí. También me compré una camisa y un pantalón y una bikini (que ni usé!) y no me compré más porque fuimos tarde y el lugar estaba cerrando.

Los otros a los que podés concurrir son Ross, Marshalls y, por supuesto, T.J. Maxx, que en Londres se lo conoce como T. K. Maxx.

Gracias a Nuri también conocimos otro Miami, el Miami pueblo, un Miami donde hay mucha latinidad y donde se respira mucha alegría, baile y diversión.
Fuimos a conocer el restaurant donde trabaja Virginia, la esposa de Nuri.
Allí te sirven este pescado gigante que se lo conoce como pargo o red snapper al que fríen por 45 minutos y tiene tanta carne como un pollo, por eso sirven uno por mesa y la gente lo va cortando en pedacitos y se los sirven en sus platos.
Lo pruebo en mi próxima visita!
Había gente bailando en la vereda del restaurant que daba a la playa.
Wanda y yo también nos enganchamos a pasarla bien!
También descubrí nuevos sabores. En nuestra primer mañana fuimos a desayunar a un pequeño restaurant cubano donde probé el café con leche más delicioso de mi vida, lo juro, y no estoy exagerando!
Y esto también es café cubano, se llama “colada” y se toma en vasitos minúsculos. Chin chin!
Como se acercaba el día de nuestro aniversario de casados decidimos pasar un par de días en un bonito lugar llamado Naples. Nos alojamos en un resort y descansamos y paseamos un poco.

El resort era típico americano como podrás ver, ese estilo prolijo, recortado, ordenado, demasiado para mi gusto, o sea, nada clásico. Pero estuvimos muy cómodos y la pasamos bien.

Lindo igual.

La estadía fue en un departamento con todas las comodidades y donde teníamos un balcón espacioso.

Desde el cual teníamos esta vista.

Y ya que estábamos por allí, visitamos Marco Island, pero hacía tanto calor! El sol estaba fortísimo así que paseamos en el auto mirando alrededor.

Luego decidimos ir a almorzar y tuvimos una linda experiencia: desde la ventana que daba a un muelle vimos nadar ahí nomás a dos delfines. Fue hermoso!

Vista desde el muelle.

Volvimos renovados y descansados a armar los bolsos. Y nos fuimos al aeropuerto. Y Ale y yo nos despedimos, cada uno emprendiendo su camino por separado. Por ahora. Ampliaremos…