El Restaurant Más Antiguo De Londres

“Here’s an idea. Let’s er, let’s have lunch tomorrow at Rules.”
(Downton Abbey, Episode 7, Season 3)

La semana pasada fue el cumpleaños de Ale y se me ocurrió que fuéramos a cenar a un restaurant por la zona de Covent Garden llamado Rules. Rules es considerado el restaurant más antiguo de Londres, fundado en 1798.
Fue fundado por Thomas Rules y ofrece típicos platos británicos y en julio y agosto suele cambiar el menú para ofrecer aves de caza o jabalí u otros animales salvajes como conejo, liebre, perdiz, patos, etc., que cazan en Lartington Estate, una hacienda que pertenece a la firma.
El restaurant es bellísimo por donde mires, muy clásico, no hay cómo negarlo. Es prolijo, es limpio, es regal, es muy British! 
Tuve la oportunidad de pasearlo bien y visitarlo dos veces para sacarle muchas fotos.
Sucedió que después de la cena, lo recorrimos con Ale y saqué fotos pero me enteré de que había unos espacios privados que se alquilan para algunas cenas o eventos especiales y uno puede pedir verlos. Esa noche justo estaban ocupados pero me dijeron que podía volver al otro día a la mañana y eso hice, volví con Pity y sacamos más fotos, por eso verán algunas que son de noche y otras de día.
Teníamos reserva para las 8pm y llegamos puntuales!
En la puerta está el doorman que te abre la puerta del restaurant o la del taxi. 

La recepción. Está el atril donde te recibe el maître d’ . Miles de detalles: almohadones, relojes, cuadros…

Nos dieron un lugar muy cómodo, de donde teníamos una muy buena vista del restaurant por dentro.

Nuestra mesa, la de la esquina. La foto la saqué al otro día cuando volví.

Nuestra mesa cuando nos sentamos. Me encantó el salero!!

Esta foto la saqué desde mi asiento.

Tomamos el menú y pedimos.

Una entrada para compartir: Guinea Fowl Caesar Salad.

Caesar Salad con gallina de Guinea. Estaba bien.

De plato principal, Ale pidió sirloin steak que venía acompañado con papas fritas y salsa Béarnaise y yo quise algo bien británico, así que pedí steak and kidney pie. Me dejaron una jarrita con gravy pero ni loca humedezco con salsa ese pastel!

Una “especie” de bife de chorizo para Ale y para mí, un pastel de carne y riñones. Riquísimo.

En general, me pareció bastante standard la comida, nada que haga que Rules sea considerado un gran restaurant por el sabor de lo que sirve. Creo que el atractivo mayor es el restaurant en sí y tal vez en julio y en agosto sí sea original. Pero no da como para volver por los platos.
Eso sí, las porciones me parecieron bien porque no quedamos así como inconscientes de llenos. Porque hoy en día las porciones suelen ser bastante generosas y aquí fueron la medida justa. Es que usualmente, si yo pido una entrada, después no me queda casi lugar para el plato principal y ni hablar del postre!
Por suerte nos quedó lugar para lo dulce y menos mal, porque fue lo más rico!
Yo pedí merengue con una crema de mascarpone y lemongrass y frambuesas.

Pavlova with raspberries with mascarpone & lemongrass.

Ale pidió una tarteleta de masa filo con relleno de mousse de chocolate blanco y decorada con arándanos.

White chocolate & blueberry filo tart with blueberry coulis.

Cuando terminamos de cenar, comencé entonces a recorrer el restaurant y saqué fotos de algunos rincones.

Se ven algunos comensales todavía.

Estas eran las mesas a nuestro lado y ya se habían vaciado.

Estos tragaluz sobrevivieron los bombardeos alemanes de la Segunda Guerra.
Adoré este espejo giganteeee!

 
Adoré esta caramelera!

Este otro sector es precioso, lástima que la foto me salió tan movida!
 Otro sector…
Al otro día cuando volví con Pity, a eso de las 11.30 am, nos atendió un señor amabilísimo, educado, divino, que, claro, creyó que estábamos ahí para visitar los Private Rooms para alquilarlos para un evento… Yo hice de cuenta que sí y así nos hizo un tour personalizado por el lugar, nos dejó sacar fotos, nos contó historias…
Pasen conmigo…
El private room más grande se llama The Graham Greene, en honor al escritor que, a pesar de vivir en Francia, volvía a Londres a festejar su cumpleaños en Rules.
 Capacidad para hasta 16 personas.

El otro private room es más pequeño y se llama The John Betjeman, en honor al poeta que tanto abogó por la conservación de edificios históricos en Londres. Él lideró una campaña para salvar Rules cuando se lo quiso demoler para extender unas calles, allá por el año 1971.

Es para hasta 10 personas.

Estos sectores están en el segundo piso.

Y en el primero se encuentra The Cocktail Bar.

Está buenísmo!

La chimenea.

Imágenes de Lartington Estate.

Y ahí en un costadito, casi escondido, se encuentra una mesita que solía ocupar Edward VII, el hijo de Queen Victoria cuando todavía era príncipe y un gran playboy

Ahí se ve el retrato de su amante.

Al lado está esta otra mesa.

Parece ser que se encontraba con su amante aquí y entraba y salía por una puerta que hoy en día no está pero está pintada.

 
Para dar una idea.
La puerta exterior por donde entraba el príncipe está pegada a la principal y actualmente por ahí entran los proveedores del restaurant.

Arriba se puede ver decoración que se encontraba en el Savoy antiguamente y cuando se  cerró, se colocó en Rules.

Bajamos a la planta baja, que es donde está el restaurant y nuestro guía nos mostró la mesa donde se filmó esa escena en Downton Abbey, donde Edith se encuentra con su editor.

Aquí fue.

Nos contó que filmaron la escena desde las 5 am hasta las 11 am y que todo el equipo fue muy profesional y dejaron todo tal cual lo encontraron.

 
Sacamos algunas otras fotos…

 
Esta no me gustó nada! 

Es una obra pintada por John Springs y muestra a una Thatcher triunfante después de la Guerra de Malvinas. Pero bueh, le saqué una foto igual. No está ahí para ofenderme a mí así que tampoco me lo voy a tomar tan personal!
Nuestro paseo había llegado a su fin y agradecimos mucho al señor su tiempo y deferencia para con nosotras y muy gentil nos dio una monona carpeta con información del lugar, menúes, precios y demás.

La carpeta.

Lo que me maravilló de este lugar fue, obviamente, cómo es, su historia y cómo una persona quien representa este negocio se tomó todo el tiempo del mundo para pasearnos, esperarnos a que sacáramos fotos… Jamás nos apuró con esto o aquello y me ha dejado una muy buena impresión del restaurant.
Les recomiendo que se acerquen a eso de las 11am si quisieran visitarlo, está muy cerca de Covent Garden. Afuera hay un cartel que dicen que ellos muestran el lugar a interesados en conocerlo, así que no se lo pierdan si se van a dar una vuelta por la zona!