Nápoles Día 4

 Souvenirs.
Día número 4 en Nápoles y el último!
Dejamos el departamento, dejamos las valijas y salimos a caminar los últimos metros de Nápoli. 
Esta vez decidimos desayunar pizza en dos lugares emblemáticos, Di Matteo y Da Michele, este último siempre fue famoso pero ahora estalló aún más de fama porque fue ahí donde Julia Roberts comió pizza en la película Araceli intitulada: Comer, Rezar, Amar.
 Da Michele con gente adentro y afuera. Eat, eat and eat.
Decidimos desayunar pizza porque hasta el momento veníamos comiendo otras cosas (ya escribiré al respecto) y si desayunábamos otra cosa para el mediodía yo no iba a tener mucho hambre de pizza. 
Fuimos a Di Matteo y luego a caminar para bajar lo comido!!
(Insisto: Ya escribiré un post sobre la gastronomía napolitana probada por nosotros!)
Este último día me dediqué a observar mucho a la gente. Era lunes y era “pasqueta”, era el feriado que sucede a la Pascua y parece que todo el mundo sale a pasear.
Fuimos a un parque, Giardini dei Molosiglio donde estuvimos mirando la gente y me llamó la atención la cantidad de niños jugando al fútbol en familia o adolescentes jugando con amigos, pero todo el mundo estaba con una pelota!
Fútbol! Fútbol! Fútbol! Fútbol!
 
También notamos esta columna en el centro de la plaza.

 Que, obviamente, tenía graffiti.

 Qué graffiti!

 Ahí nomás del parque estaban estos botes.

Caminamos por la Via Nazario Sauro, bordeando el mar.
Podíamos ver el Vesubio.
 
Había cantidad de gente paseando: familias, adolescentes… a montones! 
Todos a pasear!
 
Me llamaba la atención de la cantidad de adolescentes paseando en grupo, de la mano, abrazados (los varones también y algunos hasta paseaban del brazo) y todos de aquí para allá y por momentos no había más que adolescentes paseando!
 Adolescentes por aquí…
Me pregunté por qué me llamaba tanto la atención ver tantos adolescentes juntos por la calle y me dí cuenta de un detalle: en Napoli no hay shopping centres. Tal vez ésa sea la razón de por qué Nápoles me pareció una ciudad teen.
Seguimos caminando con dirección al Castel dell’Ovo donde hay lindos restaurants y se come muy bien pero nosotros estábamos todavía llenitos. Así que seguimos paseando.
Castel dell’Ovo.
Restaurants varios.
Pasamos por algunos lindos hoteles.
… y volvimos al departamento a buscar las valijas.
Me fui de Nápoles y creo que (exceptuando la comida) podría resumirla con estas fotos:
Humor que me hacía acordar a las comedias de los ’70.
Adolescentes por todos lados.
Basura por todos lados!
Graffiti hasta en las piedras!
Gente muy apasionada!