Brasserie Blanc En Covent Garden

Al poco tiempo de venir a vivir en Londres, un día cualquiera fui a visitar a mi amigo Jonathan y a su mamá.

Bajé en la estación Richmond donde tenía que tomarme un colectivo y, como no quería caer con las manos vacías, vi que ahí nomás había una pastelería y compré tres pequeñas tortas, una de ellas recuerdo que era de limón.

Cuando llegué, tomamos el té, comimos las tortas, nos fuimos convidando y yo creí estar comiendo un arco iris de sabores: nunca había probado algo tan delicioso, los ingredientes los sentías frescos, el sabor real de cada uno… una delicia.
Me preguntó Marian, la mamá, dónde había comprado esas tortas tan ricas y le dije que encontré una pastelería al lado de la estación que se llamaba Maison Blanc. 
“Oh, bien,” dijo pensativa, “en estos momentos yo estoy boicoteando todo producto francés porque…” y no me acuerdo qué razón me dio pero era por alguna medida económica de Francia contra Inglaterra.
“Pero bueno,” me dijo “por vos haré la excepción…”
Y cada vez que pasaba al lado de alguna sucursal de Maison Blanc me acordaba de esta anécdota!
Maison Blanc fue la primera auténtica pâtisserie francesa en Inglaterra y la abrió Raymond Blanc, un celebrado chef francés que tuvo su despegue en Inglaterra, justamente.

Creo que Maison Blanc ya no le pertenece pero sí una cadena de brasseries que están en diferentes partes de Londres y que sirven tradicionales platos franceses.

El domingo elegimos visitar la brasserie, Brasserie Blanc de Covent Garden. Vi en el website las fotos y me encantó el lugar!
Al poquito de entrar, comencé a sacar fotos desde donde estábamos sentados.

 Me encantó tanta luz natural! Esta foto la sacó Ale desde su lugar.

 Esta foto la saqué yo desde donde estaba sentada.


Habíamos reservado, menos mal, porque estaba lleno. La brasserie se encuentra en pleno mercado de Covent Garden pero arriba, por lo que se tiene una buena vista.

Vista desde nuestra mesa.


Al poco tiempo de sentarnos, nos trajeron el menú y el pan con manteca.

Standard, nada fuera de lo común.


Me llamó la atención que en la mesa hubiera, además de la sal y la pimienta, aceite de oliva.


Yo pedí agua sin gas para tomar y Ale pidió Coca Light. Le trajeron una “coquita” de 200ml y un vaso lleno de hielo. 

Ale, indignado. Se termina en un suspiro!


Decidimos pedir una entrada cada uno.

 Ale, queso de cabra con chutney de tomate envueltos en masa filo.

Yo… se dan cuenta qué pedí?

Sí! Caracoles! Con salsa de manteca, perejil y ajo… Pero me los sirvieron sin caparazón!


Para plato principal, decidí pedir algún plato que nunca había probado: 

 
Una cazuela de riñones de cordero.

 
Ale, steak-frites.


La verdad es todo estuvo delicioso y bien servido. Estuvimos bien atendidos también y lo que más me sorprendió fue que no sentía que estaba muy llena, que a pesar de haber comido dos platos, estaba bien y todavía tenía un rinconcito para el postre.

Y pedí!

 Un posset de naranja de pulpa roja.


Se me hace agua a la boca de sólo recordarlo, qué postre tan rico y tan liviano!

Los precios? Muy buenos, diría que promedio, al precio de cualquier otro restaurant de la zona y como es zona turística, a veces corrés el riesgo de caer en un tourist trap. Pero no en este caso. El Set Menu es por demás conveniente.

Les recomiendo este lugar si vienen a Londres y están por Covent Garden y se quieren dar un mimito. 

Si vienen en verano, hasta pueden ir a la terraza.


Y si están cerca porque van a ir al teatro, pueden ir a tomar algo al bar, que está ahí mismo.

En la antesala del restaurant.


Por el motivo que sea, bien vale la pena ir.

Y tengo que agradecer a mis amigos Pity, Neil, Marlon y Luis que gracias a que me regalaron una tarjeta de este lugar, lo pude conocer! Qué buenos amigos, no?