El 2012

Se va el 2012, el año en que íbamos a dejar de existir o eso inflaron los medios.

Bueno, se va y a mí me surge meditar sobre este año y puedo decir que estuvo bien.

A esta altura de mi vida con que un año sea estable ya es decir mucho y es para agradecer.

Ningún sobresalto es bienvenido aunque, cuando pasan, suelen dejar cosas buenas o buenas enseñanzas.

Como siempre pasa en estos días, a mí me dan ganas de agradecer todo lo que nos sucedió a Ale y a mí; agradezco a las personas que volví a ver y a las que conocí; a seguir teniendo familia aunque lejos, pero están.

Y también te agradezco a vos, que me visitás, me leés, me dejás un comentario, me dedicás unos minutos de tu tiempo… Es un mimo que valoro.

Así que te deseo un 2013 como el que soñás tener, con esos deseos que esperás se cumplan y que todo a tu alrededor sea de tu agrado.

Gracias por pasar. Gracias por estar. Feliz 2013.