3 Días En Toronto

Toronto.

Toronto? Estamos en Toronto? Ah, cierto! Estamos en Toronto!

Qué difícil fue para mis ojos convencer a mi cabeza de que seguíamos en Canadá!

A simple vista y/ o por cualquier detalle, mi mente me traía a pensar que estaba en Estados Unidos!

Pues no!

Es que el contraste con Québec es muy evidente y a pesar de que Québec es una ciudad grande y moderna, al lado de Toronto en mi mente quedó como un pueblito.

Y mil disculpas por insistir pero… Qué calor!

Toronto es gigante y tan ruidosa como Buenos Aires, con el aliciente de que nadie toca bocina. Poco para conformarse, les confieso. Con el calor que hacía, esta jungla de cemento parecía sacarnos las fuerzas que uno suele tener temprano a la mañana.

Pero disfrutamos muchísimo de esta ciudad tan moderna y pujante.

Se está construyendo por todos lados, hay autopistas, hay autos y todo tipo de medios de transporte; las calles son en realidad avenidas anchas, el tráfico es infinito, el ruido incesante, tanto de día como de noche.

Algunos de los muchos edificios altísimos.

Pero también hay muchas esculturas, muchas atracciones para visitar y muchos rincones para conocer, como así también edificios gubernamentales.

Esculturas varias.

Nos alojamos en un departamento muy mono que tenía una vista buenísima desde el balcón, como podrán apreciar:

La CN Tower bien visible desde nuestro balcón, de día.
Y a la noche.

El depto mono.

Cerca del departamento había un mercado gigante donde se vende de todo pero sobre todo comida y de excelente calidad. Se trata del St Lawrence Market.

Fuimos a curiosear y con el estómago vacío… Fue poner un pie y querer desmayarnos de la cantidad y calidad de comida que se ofrecía que nos desesperábamos por tratar de elegir ALGO porque no podíamos comer TODO!

Cuánto de cualquier cosa!

Hicimos también un recorrido a pie por la ciudad, un recorrido que nos llevó algo así como una hora y media y fue gratuito. Hay una compañía? empresa? que se llama Tour Guys y ofrecen un tour gratuito por la ciudad para todo quien reserve o aparezca así como si nada a las 13.30 a las puertas del edificio antiguo de la municipalidad.

El hermoso edificio de la antigua municipalidad.
Y la municipalidad actual que no me gustó mucho.

Tribunales.

Estuvo interesante todo lo que el guía contó, detalles de tal o cual edificio y muy amable contestaba las preguntas que tuvieras. También recomendaba lugares a dónde ir y ofrecía otros tours que sí tenías que pagar.

Uno de los lugares que nos recomendó fue Kensington Market, el cual describió de tal manera que me imaginé una mini Inglaterra en el medio de Toronto. Contó que allí, en un par de calles, muchas personas comenzaron a abrir negocios pequeños en sus casas y la cosa gustó mucho y se puso de moda y hay cafés y pequeños restaurants también.

Quisimos entonces visitarlo y siguiendo sus indicaciones, llegamos al lugar pero antes pasamos por el Chinatown.

Era muy sucio.

La verdad, no era muy lindo.

Y llegamos al Kensington Market y…

Había muchos negocios de ropa.

Bueno, en las fotos todo sale lindo, colorido y hippie pero las casas eran grandes y daban la impresión de haber sido tomadas pero los precios no eran para nada amor y paz

Oh, sí, Toronto tiene su propio paseo de la fama, la Canada’s Walk of Fame!

La vereda.

Hay muchas estrellas firmadas por muchos artistas, aunque nos llamó la atención que también estuviera, entre otros, Alexander Graham Bell!!!

Yo con la estrella de Jim Carrey!

Tuvimos nuestra noche romántica también. Fuimos a la CN Tower, de 553 metros de alto, hasta no hace mucho, la torre más alta del mundo.

Subimos por el ascensor en 58 segundos!

Y fuimos a cenar al restaurant, que es giratorio.

Después de cenar, pudimos visitar el resto del lugar.

Ya la había visitado en el ‘97 y en esa oportunidad, me había dado un miedo terrible una vez que estuve arriba porque, en una sección, el piso es de vidrio transparente.

 La ciudad a mis pies.

Los años o la experencia me han quitado el vértigo aunque reconozco que aquí impresiona más que cuando estuve en el mirador de Shanghai o Chicago. Supongo que debe ser porque las ventanas por donde mirás, son muy grandes.

No sé si acá se puede apreciar algo.

Cuántos lugares que visitamos! Y a la mayoría llegábamos a pie. Pero para acortar distancias, uno puede tomar colectivos, trams y subtes.

Los trams.

El subte por fuera.

El subte por dentro.

El cospel es diminutísimo! Lo podés perder fácilmente!

De todos esos medios, nosotros sólo tomamos el subte y solamente una vez, para curiosear.

Toronto se conoce fácil y si venís en invierno, tenés el PATH, que es una especie de ciudad subterránea, una sucesión de pasillos con negocios bajo los edificios que te conectan con diferentes calles así no pasás la mayor parte del tiempo muriéndote de frío mientras caminás!

Parte del PATH.
El mapa del PATH. Laberíntico.

Fuimos muy afortunados en que nos hayan recomendado visitar un pueblito cercano, llamado St Jacobs, con fuerte influencia menonita.

Pasan los menonitas con sus carruajes todo el tiempo.

Son un par de calles muy monas, con pequeños negocios, Tal como me había imaginado Kensington Market!

Qué hermosuraaaaa!
No es cierto?

Paramos para comer un snack y charlar con nuestro amigo.

Con qué amigo? Seguro que muchos de ustedes lo conocen…

Con Gabriel!

Cuando supe que íbamos a venir a Canadá, le pedí a Ale pasar por Toronto así conocíamos a Gabriel y a su familia. Justo Gaby su esposa no estaba por tener una diligencia que hacer ese día pero sí sus 4 niños, tan divinos, simpáticos y tan bien educados!

Hablamos hasta por los codos, como se imaginarán y los chicos fueron una parta activa de la conversación, contándonos sus cosas, sus actividades, unos divinos!

Aquí estoy con ellos, amorosos.

Les gustó Toronto? Nos quedaron miles de cosas por hacer como siempre pasa cada vez que vamos a algún lado pero yo siempre tengo el mantra “Bueno, voy la próxima”.

La próxima visita? Vancouver! Vienen?