Familia Muy Normal

A la mayoría de los novios que tuve, les conocí sus familias: padres, hermanos, tíos, primos, amigos de la familia, novias de hermanos… Nunca tuve una mala experiencia con ninguno ni menos con las posibles suegras. Con muchos integrantes me encariñaba tanto que si decidía cortar con el novio, me entristecía pensar que nunca más iba a ver a la familia.

Y después de los llantos de rigor, ya una vez sola me venía la melancolía de extrañarlos. Y como con todos me llevé bien, tengo buenos recuerdos de cada integrante. Es que para mí eran como mi propia familia, así como el novio era parte de mi familia también y conocía a mis primos, tíos, amigos, etc.

Muchas veces recuerdo a alguna familia o a otra. Tal vez vea algo que sea como un disparador de recuerdos.

Justamente, el otro día vi algo que me trajo a la memoria la familia muy particular de un novio muy particular. Cuando los conocí, el primer día que los fui a visitar, no me dejaron irme! Me hicieron quedar! El papá se puso a tocar el violín y el hermano a tocar la guitarra! Con lo que a mí me gusta la gente musical! Quedé encantada!

Más adelante, cuando yo iba, todo seguía funcionando normalmente. Lo que signifique normalmente en esa familia.

Empecé a ver cosas que para mí muy normales no eran pero que me causaban gracia y me hacía quererlos más!

El papá era un personaje! Cocinaba él porque la mamá, desde que se casó, jamás cocinó. Cuando digo jamás, digo j-a-m-á-s. Entonces él se encargaba de todas las comidas, incluso cuando yo me quedaba a dormir, al otro día nos tenía listo el desayuno! Pero así como te cocinaba las tres comidas, capaz que a la nochecita se le antojaba algo y tipo 3 de la mañana empezabas a sentir un aroma a comida rica…

Y lo podías encontrar en la cocina, cocinando… en calzoncillos!

Una vez me lo crucé al hermano en paños menores y se lo comenté al novio. Él se rió y me dijo “Tuviste suerte que no te lo cruzaste cuando salía de ducharse porque éste sale en bolas directamente!”

Les juro, yo no me horrorizaba porque nada era con mala intención y veía que para ellos era lo más normal. No podía juzgarlos; me sorprendían, sí, pero no me caían mal sus costumbres.

De lo que sí me horroricé pero después me calmé porque vi que a ellos no se les movía un pelo, es que una mañana me levanto y encuentro al novio hablando animadamente de política y economía con su madre, mientras hojeaban el diario, ella sentada y él de pie junto a ella en camiseta… y sin calzones!

Cada casa es un mundo, como siempre ha dicho mi mamá.

Ah, qué fue lo que me hizo recordar esta familia?

Este video! 

Divertidísimo!