Carnívora En Londres


Soy argentina y soy carnívora. Soy de la generación que se crió comiendo churrasco con ensalada todos los días y tomando Vascolet con pan con manteca y dulce de leche a la tarde mirando Carozo y Narizota.

Toda mi vida comí carne y muy poco pescado pero no porque no me gustara, al contrario, sino porque no teníamos la costumbre de comprarlo. Pollo a lo mejor se comía los domingos cuando no se hacían pastas.

Y qué hace una carnívora como yo en Londres? Mucha gente argentina me lo pregunta. “Y conseguís carne buena?” “Y… no”

Tuve que adaptarme: Aquí la carne de vaca es comprable, no cuesta cara pero si comparamos su precio con el precio del pescado y uno quisiera no gastar mucho, pues compra pescado. O pollo. O cerdo.

La carne acá viene en bandejas, de Nueva Zelandia sobre todo, o Sudáfrica y cuando recién vine a vivir, me acuerdo de haber encontrado de Argentina pero salía el doble.

Por supuesto que hay carnicerías, pero yo voy al supermercado. Hay algunos súpers que tienen una carnicería interior y te atiende el carnicero con su delantal a rayas y sombrerito de paja (típico uniforme).

También hay muchas carnicerías halal, esto es, carne de animales que han sido preparados para ir al matadero según la religión musulmana. Pero no me parecen muy limpias.

Un chico argentino que conozco, cada tanto compra bastante carne en Smithfield Market y hasta hace poco conseguía de Argentina a muy buen precio y ahora ya no, entonces compra de Australia que me aseguró es muy buena también.

Pero cuando yo compro carne, compro mucho cerdo porque los churrascos de vaca como se venden acá son gruesos gruesos y la idea es que son para hacer a la parrilla y comer entre 200: Un pedazo de carne al horno que en Argentina lo come uno, acá se lo corta en lonjitas finitas (como al pavo en Navidad) y se lo complementa con muchas verduras hervidas y papas. Una tristeza.

Así las cosas, hay restaurantes donde se puede comer buena carne pero acá se tiene la idea de que tiene que estar rosa, casi cruda por dentro y cocinada alrededor. Puaj. Yo siempre la pido cocinada pero jugosa, o sea, medium well-done.

El sábado pasado tuvimos la oportunidad de ir a un restaurant que sin saberlo nosotros, se especializaba en carnes. Es una cadena de restaurants americanos llamado The Palm.

El restaurant es muy elegante aunque tiene ese dejo informal que tanto caracteriza a la elegancia impecable de los americanos: sus paredes tienen pintadas las caras de muchos celebrities y los que han concurrido, han dejado su autógrafo debajo de su retrato.

Ale se quiso sacar cerca de Patrick Stewart.

El mozo se acercó y nos comentó la calidad de la carne que ellos ofrecen y nos mostró una bandeja con la carne cruda:

De izquierda a derecha: bife de costilla (T-bone steak), lomo (fillet mignon), ojo de bife ancho (rib eye steak) y bife de chorizo (sirloin strip).

Nos contó que salvo el bife de costilla, los demás cortes son carne de vaca americana alimentada con maíz y eso se nota porque hay muchas pequeñas líneas de grasa en la carne y eso hace que la carne sea más jugosa y muy sabrosa.

El bife de costilla es carne de vaca de Escocia alimentada a pasto, por lo tanto, es más sabrosa.

Yo me decidí por:

El bife de costilla.

Y Ale eligió:

El ojo de bife ancho.

Se podían pedir con tres tipos de salsa a un costadito y elegimos hollandaise con chimichurri pero Ale dice que no tenía gusto a chimichurri y yo ni la probé.

Para acompañar, Ale pidió half & half:

Mitad papas fritas, mitad cebollas rebozadas y fritas.

Yo pedí:

Tomates Capri: con mozzarella y albahaca.

Ale pudo terminar toda la carne pero no el acompañamiento. Yo no pude terminar nada y me llevé el paquete (sí, y qué? Acá nadie te mira mal!) en una muy monona bolsa del restaurant.

Así y todo, a Ale le quedó lugar para el postre y yo justamente, no terminé el plato principal porque también quería algo dulce.

Ale pidió un cheesecake New York Style:

No sé si se nota pero era una bestialidad de grande! Pero cremosísimo!

Yo pedí una torta de chocolate flourless (sin harina). No de-jé na-da!

Qué manera más argentina (?) de festejar el cumple de Ale!