El Hotel “Vela” De Barcelona

“El doble uve”

La última vez que visité Barcelona, tuve la oportunidad de volver a ver a Federico. Ha pasado un año desde que nos vimos en Londres y, como lo imaginé, Federico ya está trabajando en un lugar mejor y en un puesto importantísimo dentro de este novísimo hotel, el W, al que todos en Barcelona llaman “El Vela”.

El hotel W desde el paseo de la Barceloneta.

Con Pity allí fuimos y tuvimos el privilegio de recorrerlo guiadas por Fede.

Qué importantes nos sentíamos tener un manager para nosotras que nos llevaba para aquí y para allá, mostrándonos todos los hermosos rincones que tiene este hotel!

A la derecha del lobby de entrada está el W Bar. A la izquierda, el restaurant Wave.

Al final del pasillo, en la foto de arriba, encontrás esto:

Hermosa decoración y una puerta...

La puerta te lleva a la pileta.

Aquí uno puede remolonear si no tiene ganas de meterse al agua. (Como haría yo!)

Mientras tanto, Federico nos explicaba sobre la filosofía de este hotel, una onda cool, laid-back, canchera diría un argentino, pero a la vez con mucho estilo.

Nos acercó hasta estos ascensores…

Y nos llevó hasta el piso donde se encuentra la suite más cara de Barcelona: 10.000 euros la noche!

Atrás de la silla del escritorio está el primer diseño, a mano alzada, del hotel.

Wow! Con Pity no sabíamos para dónde mirar y nos quedábamos ahí… Reaccionamos cuando Fede dijo “Sacá fotos si querés.” Uh! Ahí nomás Pity y yo comenzamos! Y luego ella, muy como no queriendo molestar, preguntó: “Me puedo sentar?” “Por supuesto!” dijo Fede. Ah! Entonces yo también probé los sillones!

Esta suite tiene dos habitaciones. La principal, es ésta:

Atrás del respaldo, empieza el baño. Miren el ventanal donde da la bañeraaaaa!!!

Esta es la otra habitación, de dos camas.

Cuenta con una pequeña cocina y cava.

Lo que nos dejó muda fue el balcón, gigante largo y con jacuzzi, sillas, mesas, camas… de todo para disfrutar de una vista espectacular!!!

Qué ganas de quedarme ahí!

Se podían ver estas sillas, muy famosas.

(Ayudame, Pity, por qué eran famosas estas sillas!?!?!?)

Perdón, Fede, no soy tan buena alumna como lo eras vos!

Luego fuimos al Bar Eclipse. Lo estaban limpiando y me gustó ver cómo todos saludaban a Federico muy amablemente y con una genuina sonrisa.

Ahí se puede ver a mi amiga.

Después tomamos otro ascensor.

Pasamos por el restaurant Bravo.

El broche de oro fue el almuerzo en uno de los tres restaurantes, el Wave, con el que cuenta el hotel.

Esto comí yo! Pero con Pity compartimos la entrada y el postre, eh!

Y Fede nos dejó mientras nosotras no parábamos de sentirnos tan mimadas, tan cómodas, tan bien, deleitándonos con el lugar, la vista y la comida!

Cuando estábamos terminando se acercó Fede otra vez para presentarnos otro manager y para regalarnos una caja de chocolates.

Muy ricos chocolates y preciosa presentación!

Fue todo muy agradable pero todo el tiempo yo estuve felicisísima de ver este chico que ha sabido aprovechar el estudio, un chico sano con ideas claras… Si yo, que fui su profesora desde sus 10 hasta sus 17 años, me siento así… Cómo se sentirán los padres! Pero es que me sentí por las nubes cuando me enteré de que la entrevista para entrar a este hotel fue completamente en inglés… Ah! Felicidad y orgullo!

I’m very proud of you, Federico! The sky’s the limit! Thank you so much!