Pecados De Mujer

“Castígate, mujer, porque has pecado.

Hace varios días que vienes consumiendo pastas, papas, tortas, tartas, pan, cremas y sandwiches. Debes de purgar tus culpas, además de lo obvio y aguantar tu merecido martirio.

Castígate mujer, pues, con:

Sopas. Traga, traga, son horribles pero llenan! (Y al rato, con hambre otra vez!)

Ensaladas sin condimentos, frutas, jugos. (Bebidas y fibras, qué combinación para salir corriendo… al baño!)

Vegetales varios hervidos. (Y te aguantas el hedor con el que queda la cocina después!)

Agua, mucha agua. (Y será posible! Nunca llego al litro y medio diario!!)

Barritas de cereal. (Por qué nos mienten los comerciales diciendo que son deliciosas!)

Cereales varios. (Tortura al amanecer!)

Y gruñe, mujer, gruñe. Cuenta las calorías, trata de caminar más y verás que por más esfuerzo que hagas, el paso de los años te boicotea, además de tu optimismo, el achicamiento de tu vientre, de tu derrière y de tus caderas…”

… Se ha expresado, con total impunidad, mi conciencia…

Es que eso siento, que las mujeres nos castigamos cuando nos portamos mal (léase: comer de más; comer con culpa; comer lo que nos autoimpusimos como prohibido) y nos llenamos la bocota con esas cosas a las que llamo comida de mina*, o sea, lo detallado arriba.

Y qué amargura!

Eso sí, lo que nunca comí fueron las famosas galletas de arroz, que de ver a varias comiendo eso me hacía sentir arcadas imaginando que estaban comiendo telgopor.

Cómo cuesta contenerse! Cómo cuesta portarse bien a la hora de comer!

Qué sosa, insulsa y/o triste es la comida del trabajo!

*mina en lunfardo argentino, significa mujer.