Cansancio Del Viernes Por La Noche

Antes de partir. Autofoto.

Esto es así: Desde principios de diciembre que se vienen organizando cenas y cocktails para despedir el año y he tenido la suerte de haber sido invitada a varios. Venía todo tranquilo a razón de un evento por semana pero esta última ya fue demasiado y “una ya no tiene 20 años” (como alguna vez escuché decir a dos señoras cargando sus compras por mi barrio… yo tenía 19 años y me reía bajito: “cuánto me falta a mí para decir eso…” pues acá estoy, diciéndolo).

Tuve cenas de fin de año con compañeros de trabajo, cena de fin de año con amigas argentinas, cocktail una noche y cena este miércoles último en la residencia de la embajada argentina (ya lo mostraré más adelante), el jueves cena despedida de un compañero de trabajo y anoche cena de fin de año del trabajo de Ale.

Desde la semana pasada venía preocupada por cómo iba a aguantar semejante ajetreo porque al otro día hay que levantarse temprano y trabajar lo mismo. Menos mal que acá las fiestas terminan temprano pero igual, che, a esa hora yo estaría tranquila en casa en pantuflas y no parada sobre tacos.

Pasó que llegó el viernes y ya estaba cansada. Llegué de trabajar, me bañé, me lavé el pelo, me lo sequé, me quedó prolijo pero horrible y como se me estaba haciendo tarde (la cena empezaba a las 7.30 pm) salí sin maquillarme pensando: “Total, seguro no habrá luces fuertes y con esa clase de iluminación, qué se va a notar que no estoy maquillada!”

Los fashionistas que me leen me van a saltar a la yugular por pensar semejante burrada!

Como hacía mucho frío y estaba nevando, me puse dos pares de medibachas transparentes, el vestido de fiesta y encima un saquito finito, una pashmina como bufanda y un tapado pesadito. El problema eran los pies. Con lo friolenta que soy, cómo me los cubro!?!? Y los zapatos de fiesta que tengo son lindos pero esos taquitos no te previenen de caerte sobre la nieve escarchada!

A mis 40 años me importa poco y nada el que dirán. Y menos en este país, donde nadie te mira escaneándote qué tenés puesto. Así que me calcé unas medias de lana, unos zapatitos chatos y cómodos para caminar y los zapatos de fiesta los metí en la cartera.

Así salí a la calle.

A las apuradas en el colectivo decidí por lo menos ocultar las ojeras con un poquito de corrector, me puse rimmel, me hice unas líneas finitas sobre los ojos con delineador plateado y me pinté los labios. Ya está, che, que estoy cansada.

El dress code de la fiesta era formal así que para los hombres se requería evening suit (lo que nosotros llamamos smoking) y es de lo más común usar eso en las fiestas importantes, sobre todo en esta época del año.

Ale estaba muy elegante y me fue a buscar a la parada del colectivo. Cuando llegamos al salón, noté que el guardarropas estaba justo como enfrentando el hall de entrada donde estaba todo el mundo parado tomando champagne. Había luces bajas sí, pero no pude evitar cierta incomodidad al tener que pasar por allí con mi atuendo de La Flaca Escopeta. Un horror. Mi seguridad en mí misma se había esfumado.

Ale entró.

Y mientras yo me quedé con medio cuerpo afuera y medio cuerpo adentro (y haciéndole señas a Ale de dónde corno me cambio los zapatos), un hombre de seguridad vino a mi rescate y me dijo discretamente: “Madam, si quiere ir al ladies a cambiarse, está por aquí” y me señaló el lugar. Un divino, sí, pero tuve que cruzar el salón de todas formas!

Entonces entré al baño, me cambié los zapatos, me quedé con la pashmina y el tapado y cartera quedaron en el guardarropas.

La fiesta era una cena y entre entrada y plato principal hubo un espectáculo de circo. Después hubo postre y café y una banda tocó en vivo y todo el mundo se puso a bailar.

Nuestra mesa.

Ale y yo bailamos todo el set que tocó la banda que fue bastante y para cuando terminaron, mis pies y mi resistencia física estaban agotados. Así que POR PRIMERA VEZ EN MI VIDA, le pregunté a Ale si nos podíamos volver. Realmente, estaba muy cansada.

El cantante vio que Ale me estaba sacando fotos y se coló. (Qué cara de cansancio la mía, por favor!)

Todos divirtiéndose. Ale de smoking.

Mirando las fotos me di cuenta de cuán equivocada estaba pensando que no se iba a notar nada que yo no tuviera maquillaje. Aunque sí en la fiesta hubo luces bajas, se nota verdaderamente cuando no pusiste mucho interés en tu apariencia. Y no me puedo ver con esas mechas!

Necesito un flequillo o algo en la cabeza!

Y mucho maquillaje!

Y muchísimo más descanso!!!

NECESITO 15 AÑOS MENOS!

Les dejo fotos de este lugar espectacular:

El living vacío mientras todos estaban sentados cenando. La barra del final es el mostrador del guardarropas.

Había 4 pantallas con Wii para que la gente juegue. (Estos techies! Quién va a una fiesta a jugaaaaarrrr!!!)