Desayuno (casi) Inglés

Cada vez que, por alguna razón, salía el tema del desayuno inglés típico, yo decía: “Cómo pueden comer eso a la mañana… Yo vomito…”

De sólo pensar que uno recién levantado con el estómago vacío sea capaz de comer algo tan pesado…

Es más, recuerdo que hace muchos años, cuando vine por segunda vez a pasear, en un Bed and Breakfast me preguntaron cómo quería mi desayuno al día siguiente; miré el menú y elegí lo que pude: tocino con tostada y unos tomates crudos y té con leche.

Sin embargo uno cambia. O no sé qué es. Si el aire que se respira acá o los hábitos que cambian o ver que todo el mundo hace lo mismo o la simple curiosidad, te lleva a probar lo que vos alguna vez juraste nunca hacer.

Tomar un gran desayuno inglés es lo mejor cuando uno se encuentra de viaje. Te da energía y te da fuerzas.

Si estamos en un hotel donde uno se sirve el desayuno, comienzo con un par de lonjas de algún fiambre y una de queso, sin galletitas. Sigo con unos huevos revueltos u omelette si los preparan ahí mismo con tocino y una tostada y si hay, hongos que me encantan. Y a la vez voy tomando té con leche. Si me acordé, llevo mi propio saquito de mate cocido. Luego busco alguna torta o factura chiquita, o sea, algo dulce y termino siempre con una ensalada de frutas. Y por último, un vaso de jugo de naranja o pomelo y un vaso de agua.

Con TODO ESO, estoy lista para enfrentar un día de puro paseo y no me da hambre hasta las 4 o 5 de la tarde, lo cual es muy conveniente porque no hay que interrumpir la marcha para ir a comer. Después de un almuerzo, generalmente te agarra tal modorra o sueñito que no te dan muchas ganas de seguir paseando. Por lo menos eso me pasa a mí.

El típico desayuno inglés contiene todo lo que describí aquí y te pruebo todo menos los porotos con salsa (baked beans).

Me encanta preparar un gran desayuno cada tanto. El bacon lo hago al horno y los huevos revueltos los aprendí a hacer gracias a un video de Gordon. A veces, cuando nos levantamos tarde, sea un sábado o domingo, me da ganas de mimar a Ale con un desayuno cargadito aunque adaptado a nuestros gustos.

Este es uno que preparé hace poco.

Mi desayuno: huevos revueltos, tocino, hongos y una medialuna calentita.

Desayuno de Ale: tocino, huevos revueltos, croquetas de papa (se las compró él) y una medialuna, todo cocinado en el horno.

A mi casa han venido algunas amigas profesoras de inglés tan dispuestas a vivir lo inglés pero cuando les propuse hacerles un desayuno así aceptaron con una condición: que se los diera como cena!

Y ustedes qué desayuno probarían: el mío o el de Ale? O los dos!??!