En Los Zapatos Del Otro

Cuando salgo del trabajo siempre veo gente comiendo, más que nada cenando en lugares al paso y pienso: “Pero qué ganas de gastar plata! Vas a tu casa, te hacés algo rápido y casero… Mejor eso que comer un sandwich por ahí!”

O bien: “Qué ganas de ir a tomar algo después de trabajar que tienen algunos! Qué mejor que ir a tu casa, relajarte, poner música o la tele, escribir, leer…”

O si no: “Digo yo, esta mujer que está entablando una animada conversación sobre nada con la cajera del súper, no tiene otra cosa qué hacer? No se da cuenta de que estoy apurada para irme a mi casa?!?!”

Pero desde hace 10 días hasta hoy, entendí el por qué.

Hoy llegó Ale desde Argentina ya que estuvo unos días visitando a la familia.

Por primera vez, desde que vivimos aquí, me tocó estar sola en casa.

La verdad es que fue muy raro llegar a casa y no verlo. Lo extrañé… Y entendí muchas cosas y a mucha gente… Mejor dicho, entendí lo que es estar y sentirse sola…