Shanghai Día 1

Shanghai Surprise!

Al empezar nuestra caminata.

Luego de 11 horas de vuelo y con 7 horas más tarde de diferencia con respecto a Londres, llegamos a Shanghai a las 8 de la mañana.

Como abordamos en Londres a las 14hs., dormir durante el vuelo se hizo difícil, particularmente para Ale que no pegó un ojo. Yo, obviamente, dormí pero no tanto como hubiese querido.

Así que no bien llegamos al hotel dormimos unas 3 horas y me costó muchísimo levantarme… Y recién eran las 2 de la tarde!

Cuando salimos del aeropuerto gigante que hay aquí, Pudong, tomamos el tren bala, el Maglev (por Magnetic Levitation; no hay vías, va levitando), tan veloz que llegó a 430 km/h. Veíamos el contador de kilómetros y daba impresión; llegó un momento en que iba como de costado y yo, dando grititos de ansiedad.

El Maglev: No hay vías!

Im-pre-sio-nan-teeeeeeee!

La plataforma.

Por supuesto que llegamos enseguida a la estación para tomarnos un taxi (estábamos muy cansados como para tomar el subte) y llegamos al hotel. Me siento Madonna: estamos alojados en una suite que tiene living, una tele gigante ahí, otra gigante en la habitación y otra más chica empotrada en la pared para verla mientras tomás un baño de inmersión.

Después de dormir, salimos a caminar y lo primero que visitamos, porque queda acá nomás, es la Plaza del Pueblo, desde donde se puede avistar muchos edificios que parecen de otro planeta.

En la plaza.

El día estaba soleado, nada de humedad pero había un poco de viento, suficiente para que yo sintiera que me moría de frío, menos mal que llevé un saquito liviano, pero cuando cayó la tarde, fue lo mismo que nada.

Encontramos varios parques con mucha vegetación y puentes de madera, debajo de los cuales corría agua.

Parque Baxianqiao.

Ale buscaba y encontró, un lugar del que había leído que se daban muy buenos masajes. Nos hizo muy bien para poder seguir caminando aunque cuando salimos de allí ya había anochecido y teníamos hambre.

Fuimos al patio de comidas de un shopping y comimos comida china muy rica. Tenía tanto hambre que no quise perder el tiempo luchando con los palitos así que agarré la cuchara que me trajeron con la sopa y comí con eso.

Ya estamos de vuelta, cansados pero mañana seguimos paseando, eh!

A la vuelta, antes de ir a cenar.

NOTA: Estamos en China, donde internet está restringida y no se tiene acceso a Blogger. Gracias a Ale que es un techie, podemos acceder pero se tarda MUCHÍSIMO para subir fotos. Así que sepan disculpar estas poquitas.