Hampton Court

Past time with good company I love, and shall until I die
Grutch who lust, but none deny so god be pleased thus live will I
For my pastance, hunt, sing and dance my heart is set;
All goodly sport for my comfort, who shall me let?
(Past Time With Good Company –
Henry VIII / Blackmore’s Night )

Vista desde el puente, a la salida de la estación.

El domingo pasado visitamos Hampton Court, un palacio fantástico y gigante donde Henry VIII se estableció en 1536. En realidad, este palacio se construyó para un favorito del rey, el cardenal Wolsey, pero después estuvo todo mal con él, y Henry “tomó posesión” de esta residencia.

Entrada principal.

Lo lindo de este palacio (además de todo lo hermoso que es y lo bien conservado que está) es que a diferencia de Windsor Castle (donde no se puede sacar fotos) y de Kensington Palace (del cual me quejé), aquí se puede visitar todo, se puede tocar todo y se puede sacar fotos de todo y en cualquier parte.

Cuando llegás te dan un plano y un cronograma donde se listan las actividades del día que tienen que ver con distintas etapas en la vida de Henry VIII y todas están representadas por actores y uno se convierte así, en un privilegiado testigo de otra época.

Acá lo atajé a Henry antes de que se fuera a su ceremonia de casamiento.

En nuestro caso, llegamos un domingo a las 2 de la tarde, en estos lares es tarrrde pero tuvimos tiempo de recorrerlo bien al palacio aunque no nos quedó tiempo para ir al laberinto.

Con tu entrada de £14 tenés acceso al palacio, al jardín y al laberinto y también a una guía auditiva. Vale la pena realmente.

Caminando por este pasillo me sentía Elizabeth I.

La única sección vedada a la fotografía es la capilla y unos pilares con sus respectivas biblias que usaban Henry y su esposa de ese entonces, Catherine Howard.

Mirando el palacio y visitando sus diferentes secciones, uno alcanza a darse cuenta de que se requería de un gran número de personas para mantener el funcionamiento de semejante lugar.

Un ejemplo de ello es la cocina y las diferentes y enormes secciones en que estaba dividida. Había un lugar especial para cocinar la carne, el pan, los pasteles, los pescados, etc. Las chimeneas siempre estaban con fuego encendido y con gente cocinando kilos y kilos de comida.

Diferentes secciones de la cocina.

La bodega.

Henry pasó a la historia no sólo por su carácter volátil sino también por su peso. Comía y bebía en exceso y eso le costó la salud.

Aquí era donde se hacían sus banquetes.

La mesa principal.

A lo largo de la historia vivieron otros reyes allí, como por ejemplo, William III y Mary II (quienes gobernaron juntos) y George II.

Por eso es que se pueden ver diferentes estilos de decoración, dependiendo de qué monarca se exhiben las pertenencias.

Entrada a Mary II’s apartments.

William and Mary’s apartments.

Hay muchos cuadros. Este por ejemplo, muestra a Henry con sus tres hijos, Mary, Elizabeth y Edward. Los tres fueron monarcas, aunque no en ese orden.

Henry y su prole.

Y se dice que por este pasillo merodea el fantasma de Catherine…


Este lugar tiene colgados tapices antiquísimos y es donde el rey y su corte se entretenían con música y juegos.

Se podía jugar y tocar ese instrumento.

Al costado, esta hermosa ventana con vitraux.

Fountain Court.

Y de esta fuente salía vino.

Y lo vendían a £3.50 el vasito.

Había un reloj astronómico.

Cuando se sale para el jardín y te das vuelta, ves esta sección del palacio:

Se llama East Gate.

Y tenés esta vista del jardín.

A medida que te vas acercando, ves todo con más detalle y no podés dejar de sorprenderte! Es que está todo tan bien cuidado!

La fuente con un arco iris.

Y esta es la vista de la East Gate a lo lejos.

Deambulando por ahí nos acercamos a estos patos raros.

Soy yo o me parecen raros? Ese color… no sé. No me gustaron mucho.

Terminamos nuestro día in style, tomando un tecito en un lugar muy monono. Hacía tanto calor que fuimos al patio, muy verde por cierto!

Té en verano? Pues sí y con una porción de Victoria Sponge.