Niño Rico, Niña Pobre

Siempre que Ale y yo hablamos de nuestras respectivas infancias, yo termino pensando lo del título. Sí, claro que es exagerado pero no puedo sentirme de otra forma!

Mi infancia fue normal pero en familia clase media-medio-venida-abajo. Me acuerdo que una vez, cuando yo tenía 11 años, mi papá quedó sin trabajo y, a pesar de que nunca nos faltó un plato de comida, se notaba que costaba comprar las cosas.

Aparte mis viejos siempre fueron muy frugales y nunca nos compraban más cosas de las que necesitábamos. No comíamos galletitas todos los días, golosinas nunca; mayonesa, paty, salchicas… qué era éso!?!?!? Ni hablar de las gaseosas. Todo eso se comía en los cumpleaños.

Quiero aclarar de todas maneras que, a pesar de ésto, mi infancia fue la de una niña contenta. Y como en casa el dinero no sobraba, pues tampoco a mí se me ocurría pedir cosas. (Se ve que en ese sentido era una niña buena, a pesar de que me peleaba con todo el mundo!)

Pero tenía tele y veía propagandas. Y deseaba tener el Packo Pega (No, che! Era un pegamento y venía de muchos colores) “El Packo Pega? Yo los tenía de todos los colores y de tamaño grande!” A gatas mi madre pudo comprarme uno blanco y chiquito.

Del sitio de Damián.

Yo deseaba el Maletín Puky, el que contenía maquillaje para las muñecas… “Vos, si hubieses sido mujer, seguro que lo tenías!”

Soñaba con tener un Segelín. “Ah, sí, yo lo tenía aunque era muy chiquito y no me dejaban usarlo”. Revancha! A los 30 años lo vi en un catálogo de Avon y me lo compré! Y todavía lo tengo ahí en la caja, sin abrir, pero el gusto me lo dí!

Estoy segura de que no pagaban ningún royalty! Miren la cara de ese Mickey! Y la cabezota deformada de Donald!

El Cerebro Mágico! Yo quería jugar con uno! Y no lo tenía! Y cuando tuve como 13 años mi vecina hizo limpieza de juguetes de su infancia y me lo pasó. Je. Un poco tarde.


Y cuando había que comprar figuritas para el álbum de turno? El mío casi siempre estaba vacío, realmente costaba comprar un sobrecito de tres o cuatro míseras figuritas. Y de qué me entero? El niño quiso llenar su álbum de figuritas del momento y se compró una caja de paquetes!

El álbum de figuritas Muñecas!

A Alicia la pobre no le pudieron comprar muchas cosas. Si le regalaban un cuentito para pintar, pintaba un poquito cada día, para que no se terminara enseguida. Pero si le regalaban un libro para leer… lo devoraba! Y pedía más! Pero como no había más dinero, estaba la biblioteca de donde estudiaba inglés.

Así y todo, mis padres nunca me dieron la sensación de que vivieron con culpa o angustia el hecho de que no pudieran darnos más. La escuela primaria fue gratuita y mi papá que sabe de cualquier cosa mucho, nos ayudaba con los deberes. Y había que pagar inglés y las clases de guitarra y Bellas Artes para mi hermana.

Y no me amargaba. Por eso pienso que uno de chico se sobrepone fácilmente o sortea los obstáculos más estoicamente que los adultos. Y se adapta rápidamente a la falta de algo material.

Pero todavía sigo abriendo muy grande los ojos cada vez que menciono algún juguete que quería tener y Ale dice “Ah, sí, yo lo tenía!”. La niña que alguna vez fui no puede dejar de sorprenderse.