Recetas

Menú De La Suerte

Hacía un montón que no nos encontrábamos y hace poco le recordé que la última vez que nos vimos le pregunté qué quería comer si viniera a casa y me pidió ñoquis.

Y Wishina un día vino. Entonces le preparé unos ñoquis.

Los primeros que hice alguna vez en mi vida, ever.

Me salieron perfectos! Y de dónde saqué la receta? Pues del sitio de Myri quien, además, nos cuenta su secreto para que los ñoquis de papa salgan livianísimos.

Nos comimos casi todo. Sólo sobró media porción.

Y luego se me ocurrió hacer un postre que hacía mucho quería hacer pero nunca había tenido la oportunidad. Le comenté que no sabía si me iba a salir bien y Wishi me dijo «Hacelo porque yo traigo suerte. Todos me lo dicen. Y los ñoquis te salieron riquísimos». Le hice caso y saben qué?

Tenía razón! Wishina trae suerte!

Aquí les paso mi Menú De La Suerte:

Plat Du Jour: Gnocchi (si nos hacemos los finos, lo hacemos bien!) Aquí la receta.

Dessert: Chocolate Fondants (De mis archivos)

Les paso la receta del postrecito que tiene que quedar casi líquido adentro y crocante por fuera y que se comen calientes y/o tibios. Si no les gusta así, pues déjenlo un ratito más en el horno y comerán unos deliciosos y pequeños bizcochuelos. Y leudan un montón!


Para cuatro porciones aunque a mí me salieron 5:

Ingredientes:

– 100g de manteca más extra para enmantecar los moldes (los de soufflé).

– 20g de cacao en polvo.

– 140g de chocolate semi amargo o el que les guste.

– 130g de azúcar fina.

– 4 huevos.

– 80g de harina común.

Preparación:

– Prender el horno a 170 grados.

– Enmantecar los moldecitos y luego poner un poco de cacao en polvo, taparlo con una mano y sacudir hasta que todo el molde quede cubierto del cacao.

– Poner el chocolate y la manteca en un bowl y un minuto en el microondas hasta que se derrita la manteca. No importa que esté casi líquida. Sacar del micro y amalgamar los dos ingredientes bien.

– Batir los huevos e ir agregando el azúcar en forma de lluvia hasta que se hagan muchas burbujas y sea de un color claro.

– Agregar a lo batido la mezcla de chocolate y manteca. Mezclar bien y luego de a poco, mezclarle la harina (cirniéndola de a poco) con movimientos envolventes, como decían en Utilísima.

– Poner los moldecitos sobre una asadera y verter la preparación en cada molde pero no hasta arriba de todo, dejen algo así como un dedo antes del borde (como dice Blanca Cotta: Ud. me entiende…) y cocinar por 8 o 10 minutos.

Buen provecho, amigos! Espero que prueben el Menú De La Suerte!

Y recuerden mis queridos:

«Lo que no es, puede llegar a ser. Como te ven te tratan y si te ven mal, te mal-tra-tan».

Chau! Chau!

Un cumple, una tarta

Tarta para Alita

El sábado pasado fue el festejo del cumple de Alita y fuimos cordialmente invitados. Allí estuvimos a partir de las 2 de la tarde donde comimos una picada de nachos con diferentes dips y continuamos con unas empanadas hechas por la cumpleañera y su amiga que estaban espectaculares! Riquísimas!

Yo quise llevarle de regalo una tarta de frutas, sabiendo que Alita está cuidando la silueta. Éramos muchos y entonces tuve que hacer la receta por tres.

Es una tarta de masa dulce, la base bien crocante y luego se unta con crema pastelera (que también hice) y arriba le puse frutillas, kiwis y frambuesas.

Les paso la receta de la masa?

Las proporciones son para una tarta de unos 20 cm de diámetro aproximadamente.

Ingredientes:

Harina común 150g
Manteca 60g
Azúcar impalpable 50g
Huevos 30g (un huevo chico)
Sal 1g
Esencia de vainilla 1ml

Procedimiento:

– Tamizar la harina y la sal.

– Batir la manteca con el azúcar. Si se olvidaron de sacar la manteca de la heladera un tiempo antes para ablandarla, córtenla en pedacitos, le agregan el azúcar y meten mano! (Sáquense los anillos primero!) El calor de la mano hará que la manteca se ablande enseguida y se haga una crema divina, bien homogénea.

– Agregar el huevo y la escencia y mezclar bien, hasta obtener una crema un poco más chirla.

– Agregar la harina tamizada con la sal.

– Mezclar bien hasta obtener una masa lisa. No mezclar de más.

– Poner la masa en un recipiente, taparlo y dejarlo en la heladera más de 30 minutos.

Mientras pueden hacer la crema pastelera.

– Cuando pasen los treinta minutos y/o hayan lavado todo lo que ensuciaron antes, poner un poquito de harina y amasar con cuidado la masa. Un método eficiente para amasar y que no se pegue es: poner la masa, amasar con el palote una vez, girar alrededor de 90° la masa, amasar, girar otra vez, amasar, etc., así también le vamos dando una forma más o menos redonda. Ir espolvoreando con harina debajo de la masa cuantas veces sea necesario.

– Cuando esté del grosor ideal (no muy fina, no muy gruesa) enrollan con cuidado la masa sobre el palote, y así toda enrollada la van deslizando de a poco sobre el molde.

– Como esta es una masa que se encogerá un poco cuando se cocine, tienen que cubrir un poquito más allá del borde. O sea, no corten la masa justo a la misma altura del borde, doblen la masa por encima del borde del molde.

– A la heladera otra vez, unos 20 o 30 minutos más. Mientras, vayan prendiendo el horno a 180°.

– Antes de meter al horno, cubran la tarta con papel manteca o de aluminio y muchos porotos por encima para que la masa no se levante. (No usen los porotos que tienen reservados para el truco!)

– Al cabo de 20 o 25 minutos fíjense cómo está la tarta, si ya está cocinada. Si no saben, se pueden guiar por el aroma rico o si los bordes están muuuuuy dorados.

Terminación:

– Dejan enfriar, untan con crema pastelera y decoran con frutas. (A mí, que tengo cero imaginación para decorar, me salió eso que ven arriba, pero confío en que ustedes sabrán combinar todo lindo).

– Una estrategia diviiiiina para presentar una tarta de frutas como debe ser, es que las frutas y los bordes de la masa estén súper brillantes.

– Esto se logra poniendo en una cacerolita una cucharada de mermelada de damascos y una cucharadita de agua. Y que hierva. Vayan revolviendo de vez en cuando.

– Cuando ya haya hervido y esté bastante líquido, lo cuelan y cuando la mermelada esté tibia, la pasan con pincel sobre la masa y la fruta. No saben qué lindo queda!

La razón de elegir la mermelada de damascos es porque tiene un sabor «neutro», no interfiere con el sabor de las frutas. Aunque si la tarta es sólo de frutos rojos, entonces sería bueno que se utilizara mermelada de frutillas.

Dig in! Ale mira interesado (no sé para qué, si no le gustan los postres!) y Caro mira muy seria…

Alicia La Pastelera

En setiembre del año pasado comencé el curso Certificate for Pastry Cooks & Patissiers ya que haber empezado en la bombonería trajo aparejado el darme cuenta de que yo, que creía saber algo, pues no sabía nada. De nada!

Y decidí entonces anotarme en este curso en tan afamado lugar, el Westminster Kingsway College, donde entre otros, estudió Jamie Oliver.

El proceso de selección era bastante extenuante, no por lo que te pudieran preguntar; para mí lo fue porque quedé condicional, iban a ver mi caso con más detalle, porque sólo toman a personas que estén trabajando en algo que tenga que ver con catering y las vacantes eran limitadas. Yo recontra recalqué que estaba como aprendiz en una bombonería. Y me dijeron que esperara.

Cuando a los pocos días veo que el título del mail era «Felicitaciones», no lo podía creer! Me sentí la persona más dichosa del mundo y lo desperté a Ale para contarle.

Soy feliz estando en el college, aprendemos muchas cosas, es un edificio muy grande y tiene cocinas enooooooormes, siempre hay olor a algo rico y nosotros estamos en la cocina pastelería.

En la cafetería del college con algunos de mis compañeros.

El chef se llama Mr Loder, la primer clase me sentí perdida: no le entendía nada. Pensaba «Qué está diciendo este tipo!» y luego me dí cuenta el por qué: es australiano y el acento es muy diferente. Ahora nos acostumbramos, digo «nos» porque éramos varios los que no le entendíamos.

Mr Loder explicando y mostrando cómo se mezcla para hacer friands.


Las clases empiezan a las 3 de la tarde, la primera hora es teoría y repaso de lo aprendido y luego, hasta las 8 de la noche, a la cocina.

Ahí es «sálvese quién pueda» porque vos vas y te buscás los bowls, los tachos, las espátulas, lo que necesites y te ponés a trabajar. A veces lo que hace el chef es mostrarnos algún paso en particular que requiera nuestra atención pero después nos la tenemos que arreglar nosotros.

Igual tenemos todo, cualquier tipo de ingredientes que necesitemos y, además, hay hornos, batidoras, heladeras y lo que te imagines, re profesionales.

Hoy aprendimos a hacer muffins, brownies y friands. Estas son unas masas húmedas.

Con Daiva, mostrando la fuente de brownies que acabamos de hacer y al lado, los friands.


Ya aprendimos a hacer pan, doughnuts, éclairs, carrot cakes, tarteletas, qué se yo!

Les dejo la receta de unos muffins bien ingleses.

Me gustaría que los hicieran y me contaran cómo les salieron:

Tiempo de Cocción: 20 minutos aprox.

Temperatura para hornear: 180 grados C

Ingredientes:

400g harina
220g azúcar
20g polvo de hornear
2g sal
120g manteca
120g huevos (3 a 4 huevos)
220g leche

(si, gramos! Pesamos los huevos que en realidad sacamos de «cartons», o sea, para los reposteros se venden huevos líquidos en cartón. Y también pesamos la leche.)

Procedimiento:

– Mezclar los ingredientes secos y, si se quiere, tamizarlos.

– Mezclar la manteca y el azúcar hasta lograr una crema. O sea, la manteca a temperatura ambiente.

– Mezclar los huevos y la leche y agregarlos a la crema. Homogeneizar, como se dice ahora. Antes era «mezclar»

– Agregar de una, los ingredientes secos. Mezclar todo bien y no estar mucho tiempo revolviendo porque si no, se empieza a formar gluten y ésto hará que no se leve la mezcla.

– Poner en pirotines y meter en el horno.

– Sacarlos cuando los vean blanco-dorados, dejar enfriar y comer!

Y como yapa, les dejo esta receta que se me ocurrió hoy ya que a Ale le cae mal el tomate y yo tenía ganas de comer pizza.

Mi receta se llama Ciabattalicia

Ciabattalicia

– Trituré ajo, perejil y unas hojas de albaca y luego les agregué dos cucharadas de aceite.

– Unté las ciabattas con eso y las metí en el horno.

– Mientras, freí cebolla y morrón.

– Cuando estuvieron listos, saqué las ciabattas, les puse lo que freí antes encima y volví a meterlos en el horno.

– Ya tenía unos hongos (frescos, no de lata) fileteados y los freí con muy poquito aceite en una sartén de teflón, así que no se pegaron pero quedaron doraditos.

– Cuando los hongos estuvieron dorados, saqué las ciabattas, los puse arriba y encima mozzarella.

– Al horno y al estómago!

Buen provecho!

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