Pity

Winchester

Pity y yo desde el mirador de Westgate.

El fin de semana pasado, visitamos con Pity la hermosa ciudad de Winchester.

Winchester se encuentra en el condado de Hampshire, a 1 hora 45 minutos en tren desde Londres y vale la pena el viaje. Bueno, para nosotras estuvo buenísimo porque no paramos de hablar!

Al llegar a la estación, caminamos guiadas con un mapa mientras pasábamos por parques y plazas con hermosos colores de otoño.

Plazas y parques.

Enseguida llegamos al centro de la ciudad, donde lo primero que ves es la estatua del rey anglosajón (Anglo-Saxon) Alfred The Great, quien lo fue desde el año 871 al 899 y defendió a la ciudad de los vikingos.

King Alfred The Great.

Caminar por Winchester me hizo acordar a Canterbury. Tiene aires medievales y también como Canterbury, esta ciudad también tiene ruinas romanas.

Es pequeña, se recorre con facilidad y es para ir a pasear un día caminando tranquilos.

Ahí nomás de la estatua ya se empiezan a divisar esos edificios tan preciosos que se descubren en cada ciudad o pueblo de este país. A lo mejor, muchos se parecen con otros pero no dejan de tener su encanto.

Winchester Guildhall.

Winchester City Council.

The Welcome Gospel Hall.

No podía faltar una catedral. La Catedral de Winchester es la más larga de Europa y originalmente fue construida en 1079 y aquí se encuentra la tumba de Jane Austen.

Vista de un costado. Es tan grande que no es fácil sacarle fotos!

Vista de adentro. Lo dorado es una placa que marca la tumba de Jane Austen.

Para fanáticos de esta escritora, les cuento que también está la casa donde vivió sus últimos días y donde falleció.

La última casa de Jane Austen.

Descubrimos el Westgate Museum.

The Westgate.

En rigor, es una entrada a la ciudad, de la época de la Edad Media y actualmente tiene un pequeño museo y unas escaleritas que te llevan a una parte alta desde donde tenés esta vista:


Al costado nomás del Westgate, hacia la izquierda, sale el camino que te lleva a Winchester Castle, un castillo fundado en 1067, del cual sólo queda el Great Hall que se construyó entre 1222 y 1235.

Una emoción realmente, sabíamos que veríamos la famosa mesa redonda del rey Arturo, que nunca existió, pero bueno, la mesa es la original construida en el siglo XIII y repintada como se ve ahora, en la época de Henry VIII.

Por entrar al Great Hall.

Cuando nos estábamos acercando, salió un hombre al cual le escuchamos decir: «La mesa, en realidad, está colgada de una pared…»

Ay, la cara de Pity cuando lo escuchó!!!

Qué desilusión!!!

Nos imaginábamos que íbamos a ver la mesa como tal, sobre sus patas sobre el suelo…

Pero igual estuvo bueno entrar.

Imágenes de La Mesa Redonda.

El hall es gigante y al costado de dicha mesa se encuentra una estatua de la Reina Victoria.


También había hermosos vitraux y un gran portón de acero inoxidable que fue construido como un regalo de la gente de Hampshire en conmemoración del casamiento de Charles con Diana en 1981.

Y en las paredes están escritos los nombres de los miembros del Parlamento de Hampshire desde 1283 hasta 1868.

Por suerte nos tocó un día de otoño con sol pero cuando fue cayendo el sol, el frío se empezó a sentir. Así que dejamos Winchester después de haber comido unas sabrosas hamburguesas de verdad, en un pub irlandés.

Algunas cosas que vimos por allí, mientras paseábamos:

The Mill. Un molino de agua restaurado.

Preciosa esta casa de estilo Tudor, al costado de The Pilgrims School.

Dean Garnier Garden, un jardín dentro del predio de la catedral, para que disfruten todos.

Tumbas y ruinas.

The Gun Salute


El 10 de junio no sólo cumplió años Araceli: también cumplió años el Duque de Edimburgo, el esposo de Su Majestad. Y cuando algún royal de los importantes (la reina, el consorte, Charles y creo que nadie más) cumple años, hay una celebración que se llama Gun Salute que consiste en disparar municiones desde cañones, ahí al costadito de la Torre de Londres.

Tuve la suerte de ir a tres de estas ceremonias, gracias a mi amigo Jon que es miembro del Honourable Artillery Company. En la primera ceremonia que fui, hace ya 11 años, él fue uno de los que estuvo parado al lado de un cañón.

En la segunda, fue uno de los que gritaba «Fire!» y en esta última oportunidad, él fue uno de los que manejaba un jeep porque anda medio clueco de una rodilla.

En fin, que esta ceremonia fue muy parecida a la de la otra vez.

Jonathan me llamó unos dos días antes contándome de esto y le dije que ese día yo me tenía que encontrar con Pity pero pensé que a ella le podría interesar venir.

«Claro que sí!» me dijo contenta.

Pity es una blogger amiga que conocí hace un par de meses y fue encontrarnos y hacer click inmediatamente: nos divertimos, comemos, cocinamos, hablamos, y tratamos de vernos seguido.

Es muy muy divertida y siempre tiene anécdotas graciosas para contar.

Nos encontramos en la puerta del HAC y cuando entramos, nos dijeron que nos quedáramos al costado de la van blanca donde íbamos a ser trasladados hasta la torre. Es que nosotras y otro par de personas más, éramos VIP.

Mientras mirábamos alrededor:

Jugando al cricket. Creo que estos eran soldados pero con la ropa blanca que se usa en ese juego.


Los jeeps y los cañones atrás.

Y luego fuimos testigos de cómo inspeccionaban (muy formalmente) los uniformes de todos.


Inspeccionando los uniformes. La primera de la izquierda es una chica.

Inmediatamente después nos pidieron que subiéramos a la van y allí fuimos: Adelante nuestro iban tres jeeps cada uno llevando un cañón y más adelante unos cuantos policías en moto cortando el tránsito.

Qué bueno que estuvo! Realmente, como contaba hace unos años, te sentís que sos parte de la realeza y ver que todo el mundo está parado mirando y sacando fotos sin poder creer semejante espectáculo, por llamarlo de alguna manera: Los jeeps son sin techo y llevan uniformados sentados y muy serios.

Pity en un momento se puso a saludar a la gente desde la camioneta!!! Una señora al lado nuestro le dijo «No, no, así no» y le mostraba cómo tenía que mover la mano, como saluda la reina!!!

La cuestión es que yo estaba contenta y Pity fascinada!

Cuando llegamos a la torre, fuimos a nuestro sector VIP desde donde teníamos esta vista.

Llegamos a la torre. Estos eran los policías que iban cortando el tránsito.

Y a la 1 en punto empezó la ceremonia.


Empezando la ceremonia.

En total fueron algo como 60 y algo más de cañonazos, no me acuerdo cuántos.


«Fire!«


La gente que visitaba la torre ese día pudo ver la ceremonia también.


Pity y los Beefeaters. (No parece el nombre de una banda de rockabilly!?!?)


Un Beefeater con su uniforme de verano.


Cuando terminó la ceremonia, todos desfilaron a sus puestos.

A la vuelta, estuvimos invitadas a almorzar y mientras esperábamos a que estuvieran todos listos, fuimos al bar, donde Pity pidió una limonada.

Lo gracioso es que el barman a cargo nos escuchó hablar en español y nos dijo que él es argentinoooo y de Caballito!! Que hace 30 años que vive en en UK y 20 que trabaja allí. Yo no podía creer que no haya perdido el acento para nada! Le conté que yo más de una vez estuve allí así que lo habré cruzado todas esas veces, increíble!

Pity y Carlos atrás, en el bar.

La cuestión es que mientras mirábamos alrededor, Pity divisó el bearskin (o gorro hecho de oso) que usan los Grenadiers. Se moría por ponerse uno y sacarse una foto y yo le decía que no estaba segura de que ello fuera posible, conociendo cómo son los soldados ingleses, tan formales y tan de seguir normas estrictas.


El bearskin y la gorra que se usa el Grenadier.

Pues por suerte mi amiga no se rindió ni me hizo caso y acudió a Carlos y le dijo si él podía interceder para preguntarle al Grenadier que estaba ahí si no le prestaba el sombrero para una foto. Carlos, que en todo momento tenía una sonrisa, se puso serio, lo pensó pero igual le dijo que le preguntaría.

El Grenadier, cuando escuchó el pedido, se puso serio y sus compañeros también, se miraron entre todos… y accedió!

Es que todos se ponían serios por la sorpresa, porque era como que nadie nunca les había hecho un pedido así!


Pity feliz!

Se morían de risa cuando la veían posar a Pity con el sombrero mientras yo les sacaba fotos (No! Yo no me animé! Pity insistía pero no… me daba como vergüencita, soy una tonta, ya lo sé…)

Y después nos sacamos fotos con los que estaban ahí. El Grenadier es el de rojo.

Al rato llegó Jonathan, le presenté a Pity y cuando le contamos lo que acabábamos de hacer se puso serio pero porque tampoco podía creer el pedido que había hecho!

Pity con Jonathan.

Almorzamos en un salón comedor divino que hay allí, rodeado de cuadros de la reina y demás monarcas.


El comedor y un cuadro de George VI, padre de su Majestad.

Otro sector del comedor y un cuadro de Su Majestad a lo lejos. Nosotros nos sentamos en otras mesas.


Aquí nos habíamos sentado nosotros.


Esta es una mejor perspectiva del salón.


Las escaleras de la entrada.

Desde el momento en que nos sentamos vimos que a lo largo de esa mesa larga había unas copas de plata muy monas. Cuando terminamos de comer Pity tomó una y quiso preguntar algo pero Jonathan y su amigo pusieron cara de pánico y se quedaron en silencio mientras ella preguntaba para qué servían: «Eh… Se supone que no debemos tocarlas!» dijeron.

Pues parece que es así, esos son trofeos antiguos que sólo se ponen sobre las mesas cuando hay alguna comida ceremoniosa como a la que fuimos invitadas.

Nos reímos con Pity cuando nos contamos que yo pensaba que era para poner hielo y ella para poner azúcar!

Después de almorzar, sacamos unas fotos:


Los vitraux muestran a San Jorge, patrono de Inglaterra. Y a la izquierda, Prince Albert, que fue un Grenadier también.

Y luego salimos para sacarnos otras con Jonathan y nos despedimos agradeciéndole su cortesía de invitarnos.

Con Jonathan.


Con Pity.

La verdad es que fue un día muy divertido.

Aquí les dejo unos pocos segundos para que vean cómo era la ceremonia. Aquí sólo muestro un cañón, pero había dos más.


00:26

PD: Entren por favor al blog de Pity. Van a alucinar con sus fotos y sus recetas!!!
error

Te gustó mi blog? Podés compartirlo clickeando: