Argentina

Cuatro Hombres Que No Me Banco

Hoy me levanté cruzada y si leo algo, o veo algo por la tele o escucho la radio, seguro me encuentro diciendo: «Quién? No me lo banco!»
En tal caso, qué mejor aprovechar esta fase de me-cae-todo-mal y utilizarlo para algo creativo: enumerar los hombres que no me banco.
Creí que iban a ser muchos (bueno, si cuento los políticos, no termino más!) pero mi lista es bastante corta.
Como no los conozco personalmente, solamente juzgo lo que transmiten que de por sí, a mi entender, es suficientemente desagradable.
Es que me cae mal la gente ventajera, los vivos como los llamamos en Argentina, los que denostan al de al lado para burlarse, por el nimio motivo de sentirse mejor ellos. Ahí te das cuenta la clase de persona insignificante que pueden llegar a ser.
Entonces, chicas (y chicos, si les interesa) repasen conmigo esta lista de hombres que no me banco y está la sección comentarios para ver si coincidimos o no.
Dale?
No me banco a Bilardo. No puedo creer que un tipo ginecólogo sea tan ventajero, con modales poco pulidos, que no cumpla con reglamentaciones… Quedó grabado en mi memoria el famoso «Es gatorei, señorita!» y si era Gatorade por qué lo puso en una botella de champagne y hacía como que tomaba eso en un lugar donde no se podía? Ni hablar de ese mito de las agujas (que es muy posible que sea cierto) que cuando jugaba al fútbol lastimaba a los del otro bando. Y una que lo pinta de cuerpo entero: Leí (habrá sido en El Gráfico u Olé – sí, yo leo cualquier cosa!) que una vez estando en un hotel pidió un cuchillo para poder abrir su laptop recién comprada! El tipo tiene estudios universitarios! No se puede entender!
No me banco a Marcos Di Palma. Me parece un tipo feo, empecemos por ahí, y por demás desagradable de lo machista que es. Para seguir, esa forma de hablar haciéndose el canchero y el humilde me desagrada totalmente y más cuando una vez contó que decidió que las regalías de su libro sean donadas y cuando se enteró de lo mucho que se recaudó se arrepintió totalmente! Aparte, es un guarango, no sé qué le ven.
No me banco a Andy Kusnetzoff. No me gustaba ni cuando estaba en CQC ni después cuando tuvo su programa, ni ahora que está en la radio y a lo mejor no me cae bien porque me quedó esa imagen de canchero y sobrador que tenía cuando era notero. El papá me cae bárbaro, él no.

No me banco a Daniel Tognetti. No me gusta su manera de llevar adelante un programa, no me gusta que al igual que Andy, sobre a los demás y hace poco lo escuché por la radio y no hay «s» que pronuncie! Qué le pasa! Está todo el tiempo con la pose de canchero, del que sabe todo y de todo y me da la sensación de que también es súper machista.
 Me llama la atención que dos son deportistas y dos conductores de la tele o de radio. No viene a mi mente ningún actor que me caiga gordo, será porque un actor interpreta un papel y no suele mostrarse tal cual es. En el caso de un conductor, uno puede hasta conocerlo un poco más.
Y vos también tenés cuatro hombres que no te bancás en tu lista? Quiénes son?

Sabor A Pobreza

Hace unos días, @SoyPecs escribió que tenía antojos de comer budín de pan. Yo le respondí que a mí me recordaba a mi infancia pobre porque prácticamente era el único postre que hacía mi mamá. Para mí no había peor cosa que un budín de pan. Sin  embargo, si no me quedaba otra o si tenía hambre, lo comía. Pero odiaba cuando le ponía pasas de uva.
Yo, igual, le ponía ganas, me gustaba que estuviera cubierto de caramelo pero el interior, por más que fuera suave y cremoso, a mí no me terminaba de convencer porque sabía que era pan desmenuzado en leche y endulzado con azúcar y esencia de vainilla.
A mí el budín de pan me trae recuerdos de mi infancia pobre, cuando a mi papá le costaba encontrar trabajo y cuando lo conseguía, no le pagaban bien y mamá tenía que juntar las monedas para comprar lo más básico. Por eso, el budín de pan me trae recuerdos no muy dulces.
Creo que alguna vez se lo mencioné a papá porque él me comentaba que cuando era chico (y su infancia fue muy muy pobre) él odiaba la sopa de ajo. En su casa se tomaba esa sopa cuando ya no había nada para cocinar y mi abuela se las tenía que ingeniar y cocinaba eso, sopa de ajo y tenían que agregarle pedazos de pan.
Y me empecé a acordar de esas comidas que hacía mami para nosotros, cuando no sobraba el dinero NUNCA, más bien, cuando no alcanzaba el dinero, o sea, casi siempre y entonces en casa se comía:
Puchero: De grande, supe que el puchero lleva chorizos, garbanzos y demás ingredientes pero los de mami eran súper sanos porque sólo tenían papas, zapallo y huesos (a veces con carne) de caracú. Nos encantaba el caracú para comerlo con pan. Qué rico. Y con el caldo se hacía sopa.
Guisos: Mami hacía unos guisos riquísimos cuando no hacía puchero y los hacía con algunos pedacitos de carne, papa, zapallo y a veces, arvejas. Me acuerdo que cuando yo visitaba a mis primos, veía que comían hamburguesas y salchichas, algo que no se comía nunca en casa y me parecía de lo más sofisticado! Por eso, una vez que vino mi prima a almorzar, me sorprendió que le dijera a mi mamá: «Tía, qué rica que es tu comida!» cuando le sirvió guiso. Para mí era de lo más común y de lo más triste!
Arroz con leche: Otro postre que hacía mami cuando no hacía budín de pan y la verdad, no, no me gusta ni ahora. Pero no por un tema de papilas gustativas, no me gusta por los recuerdos que me traen.
Cascarilla: Alguien de ustedes sabe qué es? Es lo que cubre el grano de cacao y lo que me sorprendió fue que cuando trabajaba en la bombonería, se la usaba como decoración y hasta se la consideraba como wow, qué exótico! Cada tanto mamá compraba cascarilla, que era súper más barata que el chocolate y nos hacía una bebida caliente. Y aaaaalgo de gusto a chocolate tenía pero no era lo mismo!
Sin embargo, no recuerdo que mi hermana y yo nos hayamos quejado alguna vez por lo que comíamos. Creo que si alguna vez lo hicimos, mamá nos habrá puesto en nuestro lugar retándonos de que no teníamos derecho a sentirnos disconformes con lo que comíamos porque papá trabajaba mucho para que a nosotras no nos faltara nada. 
A mí mamá jamás la pudimos correr con la culpa porque ella siempre se supo defender o defender a mi papá, así que aceptábamos lo que nos tocaba!
Con el tiempo, me fui amigando con los guisos y los pucheros. Pero si puedo no comer budín de pan o arroz con leche, mejor! 

Mami lo hacía tal cual! Fuente: http://www.queplato.com/receta/budin-de-pan

Sabores Argentinos Para Una Española

Cada vez que tanto ella como yo hacemos un viaje, nos traemos regalitos pero nada de souvenirs: generalmente son algún libro de cocina del lugar y siempre siempre algo para comer. Así Pity y yo nos hacemos probar aquello que a una o a la otra le llamó la atención de la cocina autóctona del lugar que hayamos visitado.
Cuando estuve en Argentina en noviembre le compré un libro buenísimo llamado Nueva Cocina Argentina, de Pietro Sorba, que recién había salido y una caja de alfajores pero rellenos de mermelada. Le encantaron!
Esta última vez, cuando estuve en abril, como no encontré esos alfajores (monopolio total de los de dulce de leche!) le pregunté al quiosquero del aeropuerto si me podía dar una bolsita así elegía golosinas.
Se me ocurrió juntar un picadito de algunas golosinas tradicionales argentinas para que Pity las catara y me diera su veredicto.
Pues aquí están sus conclusiones! Los puntuó de 1 a 10 y agregó para cada uno un comentario.
Turrón y maní Arcor.

Galleta crujiente, interior muy blando y pegajoso, algo difícil de masticar. 
Puntaje: 3
Mantecol

 Dulce y difícil de soltar, me lo comería de una sentada.
Puntaje: 8

Sugus Confitados

A la primera intentona me parecieron demasiado dulces y duros, a la segunda ya me gustaron un poco más.
Puntaje: 6

Bocadito Marroc:


Delicioso y dulce, de mis favoritos, demasiado pequeño.
Puntaje: 9
Tita


Mmmmmmmm!!! Me recuerda a una galleta que comía de pequeña! Buenísima!
Puntaje: 10

Pico Dulce


Sabe a chicle, no está mal, pero demasiado dulce.
Puntaje: 5

Bon o Bon

El Ferrero Rocher argentino, pero mucho mas bueno, ligero y crujiente, delicioso.
Puntaje: 8

Bocadito dulce de leche Bonafide

Súper súper dulce, la cobertura de chocolate muy buena, el relleno peligroso. Menos mal que solo trajiste uno!
Puntaje: 7

Rhodesia

Barquillo relleno y cubierto de chocolate, se puede pedir algo mejor? Delicioso!
Puntaje: 9.5

Vauquita

Eeeehhh, demasiado dulce, parece más blando de lo que es, no sé por dónde pillarlo. (Ay, Pity, qué palabra elegiste!!)
Puntaje: 3

Minitorta Clásica Águila

 
Quitádmelo de aquí que me lo como todooooooo!!!! Demasiado bueno, puede llegar a ser adictivo.
Puntaje: 10
Gracias, amiga!!!

Qué les parecieron las conclusiones de Pity? Coinciden con ella? Le recomendarían alguna otra golosina clásica argentina?

Zona Desmilitarizada

Último día en Corea. Un día intenso, donde vimos muchas cosas interesantes y que impresionaron, sobre todo porque se trata de temas tan sensibles como gobiernos, política, ideología, guerras…
Tuvimos la oportunidad de visitar la zona desmilitarizada de Corea que se encuentra bordeando la frontera y tiene un ancho de 4km todo a lo largo. 
Es una zona donde hay muchos militares americanos y surcoreanos y están constantemente en alerta y patrullando la zona y lo mismo hacen los norcoreanos del otro lado.
Nos levantamos muy temprano para dirigirnos a Camp Kim, una base militar pequeña que hay en Seoul y tuvimos que mostrar nuestro pasaporte para constatar nuestros nombres que ya habían sido previamente enviados cuando reservamos este tour y abordamos un micro.
Éramos alrededor de unas 30 personas, en realidad, el micro iba lleno! Tardamos como 40 minutos en llegar y al ser zona desmilitarizada pero donde hay muchos militares, hubo muchas restricciones para sacar fotos.
Teníamos que esperar a que nos dijeran cuándo sacar fotos.
Lo primero que hicimos fue llegar a la estación de tren Dorasan, una estación enorme que desde donde salía un tren de carga y de pasajeros que cruzaba la frontera hasta llegar a una zona industrializada de Corea del Norte donde, según pudimos entender, trabajaban surcoreanos y norcoreanos.

La estación por afuera.

La estación por adentro.

Pero esto se interrumpió en 2008 cuando el gobierno norcoreano decidió cerrar este cruce de frontera.
Hoy en día podés tomarte el tren para ir para Seoul y tuvimos la oportunidad de verlo, subir y sacar algunas fotos.

 El tren.

De frente.

Adentro.
Las vías.
La parte de la estación que da a las vías.

Así y todo te podías sacar fotos con los militares que se encontraban ahí.

Panel donde figuran quienes colaboraron con la construcción de la estación.

Después abordamos otro micro y nos llevaron a un mini teatro donde un soldado americano nos hizo una presentación de la historia del lugar, de cómo está todo delimitado, incidentes a lo largo de la historia, etc.

Luego fuimos ahí nomás de la frontera. Entramos a una casa donde alguna vez se reunieron los líderes de ambas Coreas para deliberar sobre algún tratado.

Lo loco era que esa «casa» está a ambos lados de la frontera. Nos ubicamos alrededor de la mesa donde se reunieron alguna vez los gobernantes y ahí mismo había dos soldados, que les juro, pensé que eran maniquíes!

La mesa que marca el límite entre las dos Coreas.

Sin querer, me ubiqué justo enfrente del soldado coreano, atrás de la silla cabecera y el soldado americano explicó que esa mesa marcaba el límite entre las dos Coreas y «aparentemente, usted, madam, todavía no se ha decidido» me dijo en chiste!!
Ahí nomás había una puerta y si uno la abría ya estaba en Corea del Norte.

 La puerta. Me gusta mucho la pose de los soldados, con los puños cerrados.
A mí me impresionó el hecho de que todo estuviera tan cerca y a la vez que si te ponés a pensar bien, es peligroso, más con todo lo que estuvo pasando últimamente en Corea del Norte.
Los militares nos dijeron que íbamos a ver a los soldados norcoreanos muy cerca y que nos iban a vigilar pero que no debíamos hacer ningún tipo de gestos ni saludos.
Los soldados surcoreanos se apuestan inmóviles mirando hacia el edificio gris de enfrente donde hay soldados norcoreanos con binoculares y constantemente se están mirando hasta que son relevados por otros y así todo el tiempo.

 El soldado norcoreano con los binoculares.

 El edificio en Corea del Norte.

 Ahí se ve el límite entre los dos países y que divide a esos edificios bajos.

De allí nos llevaron a otro sector de la frontera donde se podía ver a la distancia:

Una bandera de Corea del Norte gigante sobre un mástil altísimo.

Puesto de control #3 y el Puente Sin Retorno.

Demarcación del límite.

Un pueblo fantasma, puesto ahí para simular que vive gente pero en realidad está todo vacío por dentro.

Después de almorzar en un lugar que no supimos bien qué era pero era un hermoso edificio donde también almorzaban otros coreanos, fuimos a ver un túnel.
Se sabe que Norcorea ha cavado 20 túneles para infiltrarse a Corea del Sur desde que terminó la guerra. Hasta ahora se han descubierto cuatro, el primero fue descubierto en 1974 y el último en los ’90.

Monumento a la entrada.

Nosotros visitamos el tercero y caminamos un trayecto de 500 metros, todo el tiempo pendiente para abajo. Nos pusimos un casco y Ale y yo como no somos muy altos no tuvimos problemas en ningún momento pero los altos tenían que caminar encorvados y no me quiero imaginar el dolor de cintura que deben tener hoy!!

Ah, y como habrán notado, no se podía sacar fotos!

El túnel está bloqueado al llegar a la frontera y nos contaron que hay tres muros y un tanque de agua gigante y de intentar derribar un muro, automáticamente se inundaría el túnel del lado norcoreano.

La subida fue trabajosa porque fue muy empinada!

Y volvimos para Seoul!

La yapa, nuestro último día en Seoul.

Todo el día me estuve sintiendo como tristona, nostalgiosa, con pocas ganas de dejar esta ciudad que me gustó tanto y disfruté todo el tiempo.
Nos quedaban unas horas de sol hermoso y aprovechamos para realizar nuestro último paseo, las tumbas reales de la dinastía Joseon.
Habíamos visto unas fotos de las tumbas de forma semicircular rodeadas de esculturas en un muy bello lugar.
Así fue pero lo que no sabíamos es que no se podía acceder a las tumbas en sí y las tumbas junto con las esculturas estaban delimitadas por un cerco y sacamos las fotos como pudimos!

 La tumba del rey.

 La entrada a uno de los templos. 

Hay dos caminos, uno que no se debe pisar, el de la izquierda, por ser sagrado y el otro a la derecha, por donde pasaba el rey, donde sí uno puede pasar.

Aquí hay otro templo.

 No estaba permitido subir por la escalera de la izquierda por ser sagrada. Se podía por la otra.

Aquí se puede apreciar mejor una de las colinas sobre la cual estaba una de las tumbas.
En este predio protegido por la UNESCO, están las tumbas del rey, la reina y el príncipe. Las tres se encuentran cada una sobre una pequeña colina, rodeadas de verde y de las casas de los guardianes.

Había gente paseando, sacando fotos y haciendo picnics.

Y de allí caminamos hacia el World Trade Center de Seoul.

En el camino seguí fascinándome con esta ciudad tan moderna, tan prolija y a la vez tan tranquila! Porque eso sentía todo el tiempo, mucha tranquilidad, todo era agradable a la vista!

Los edificios.

Las esculturas.

El Trade Tower.

Hay un monumento que conmemora el G20 que se realizó en Seoul en 2010 y alrededor de la esfera hay unos postes, cada uno con el nombre, bandera e imagen del presidente de cada país.

Chicos… Estamos en Seoul…

Y constantemente van cambiando de color.

La tarde se fue haciendo noche y fue hora de regresar a hacer las valijas.
Cuesta despegarse de Seoul. Hemos disfrutado a full de un viaje que no nos deparó ningún sobresalto y todo ha sido agradable.
Hay miles de cosas curiosas que vimos y pienso hacerlo en otro post porque son pequeños detalles que nos maravillaban y que de alguna manera le agregaban aún más encanto a esta bella ciudad.
Gracias por seguirnos, leernos y comentar!

Con La Boca Abierta

En este mes que ya se termina estuve pasando unos días en Argentina y poniéndome al día con algunas cosas. A veces de casualidad te enterás de algo que te sorprende y te quedás con la boca abierta y los demás te miran sin entender por qué. También pasa que puedo contar algo que para uno es lo más normal acá y es el otro el que te mira sorprendido.
Algo así me pasó cuando hablando con una persona a cargo de ciertos tests laborales, me enteré de que para algunos puestos, como parte de la entrevista laboral, en Argentina van a tu casa e incluso se pueden llegar a entrevistar con miembros de tu familia.
Yo, argentina, me quedé con la boca abierta. No-lo-po-dí-a-cre-er!
Todavía me cuesta entender con qué razones, con qué criterio uno puede juzgar o decidir si un trabajo es tuyo dependiendo de lo que ve en tu casa, de cómo son tus parientes… O sea, es muy difícil de asimilar. De todas formas, a la otra persona yo también la dejé con la boca abierta cuando le conté que en el Reino Unido:
– No podés publicar avisos para un trabajo diciendo si se necesitan hombre o mujer ni tampoco se puede poner la edad ni mucho menos aclarar «buena presencia». (Lo del sexo no se hace diferencia al menos que para un puesto específico se necesite sí o sí un hombre o una mujer, por ejemplo para limpiar un baño. Pero ni siquiera, eh. A veces pasa que en los baños públicos hay un cartel donde dice de qué sexo es el que limpia para que vos mujer u hombre, no te sorprendas si estás en el baño y ves que el trabajador es del sexo opuesto)
– Cuando hacés tu curriculum no tenés que poner foto ni tu edad ni si sos hombre o mujer (hay algunos nombres que son ambiguos, entonces a veces no hay cómo saberlo) ni estado civil y si el CV pasa de las dos hojas queda poco profesional. Se incluyen generalmente tus últimos 5 años laborales. Si creés que poniendo los años en que egresaste del colegio pueda dar una idea de qué edad tenés, pues no se incluyen los años.
– No hay DNIs o ningún tipo de tarjeta de identificación y si tenés pasaporte, el número no se incluye ni hay por qué decir que tenés uno. Claro que si el trabajo especifica que tenés que tener pasaporte al día porque tu trabajo requiere muchos viajes al exterior, se aclara. Pero no se pone el número!
– Cuando tenés una entrevista laboral, sabés bien que está prohibidísimo que se te hagan preguntas sobre tu familia, sobre tu estado civil, si tenés hijos o no, ni sobre tu edad. Ni siquiera te pueden hacer preguntas indirectas que les hagan saber esto, por ejemplo: «Cómo creés que te organizarías si tuvieras hijos?»
Como ahora yo estoy estudiando Recursos Humanos, lo primero que hice cuando volví de Argentina y fui para la universidad, fue contarles a una de los profesores y a mis compañeros lo que me enteré sobre las entrevistas en la casa. Más que nada para que notaran las diferencias culturales y cómo algo que para una sociedad es de lo más aceptable para otros no lo es para nada.
No les puedo explicar la cara de incredulidad!! Todos, absolutamente todos… con la boca abierta!

Y vos, con todo lo que conté, también te quedaste con la boca abierta?

Lindo

… Lindo haber estado en Argentina unos 11 días, pero algo es algo.

… Lindo haber visto a mi mamá y haberla llenado de besos.

… Lindo haber conocido a una nueva sobrina nieta.

… Lindo haberme enterado de otros dos sobrinos nietos en camino.

… Lindo haber visto a mi hermana. (Qué poco hablamos!)

… Lindo haber ayudado a organizar cosas allá.

… Lindo haber tenido todos días de sol otoñal.

… Lindo haber estado en Olavarría.

… Lindo haber disfrutado de un súper asado hecho por mi primo Daniel.

… Lindo haber estado en familia.

… Lindo haber visto ciertas cosas encarriladas.

… Lindo haber disfrutado de cada pequeña cosa.

… Lindo saberme más tranquila.

… Lindo el regreso.

… Lindo estar en casa.
 

… Lindo este viernes, no es cierto? Cómo pinta el tuyo?

Más Papistas Que El Papa

Así es, el Papa es argentino. (Los adjetivos gentilicios, en español, se escriben con minúscula. En inglés, no. Te lo digo yo que nunca pongo signos de interrogación ni de admiración al comienzo!)

Fue una sorpresa aunque desde que había sido elegido Benedicto que se hablaba que Bergoglio era el más «papable» y que podría haber sido él. Pues lo es ahora.
Mirá, yo justo estoy lejos de mi país pero más o menos estuve al tanto de las reacciones en general gracias a las redes sociales y pude comprobar lo que para algunos puede ser histeria, para otros una gran emoción o para otros una mera noticia que no tiene nada que ver con sus vidas.
Para mí, que no soy creyente, fue una sensación de sorpresa, de un «mirá vos, eh, qué bien» y nada más. Pero me imaginé la que se venía…
Me alegra por los católicos practicantes la sensación de felicidad que están teniendo ahora. Me encanta que estén alegres y orgullosos. Ojalá les sirva para ahondar y reflexionar aún más en su fe; a querer ser mejores personas; a seguir yendo a la iglesia y a observar y cumplir los preceptos. Bien. Disfruten.
(Aunque pensar que, a partir de ahora, todo en el mundo cambiará para bien sólo por el hecho de que un papa sea latinoamericano o argentino, es ser un poco inocentes. Pero bueno, si lo creés firmemente, bien por vos.)
Pareciera que de repente, son todos católicos, como fanáticos del Papa. Bárbaro. Si eso sirve para que haya gente más buena, denle para adelante. Eso claro, si vos asociás catolicismo con ser buena gente. 
Sin embargo, creo que ninguna religión fomenta el odio así que me parece que, en definitiva, no importa de qué religión seas mientras cumplas con aquella en la que vos fuiste educado y creés. (Ojo que profesar una religión tampoco es garantía absoluta de ser buena persona – Y dije «profesar», no «practicar»)

Ahora, de ahí a empezar a enojarse con quien no profesa ninguna religión, hay una diferencia. Yo soy atea o agnóstica, como me quieras llamar, yo no creo en ningún dios ni en los ángeles ni en nada pero en nada de lo que me enseñaron en la escuela. En nada. Porque desde que yo corté todo vínculo con la religión en la que me educaron, sentí una liberación indescriptible que me hizo muy bien. Se ve que era lo que necesitaba o lo que a mí me hace bien.
Y así como no creo en un dios ni me caso con ninguna religión, tampoco creo en el horóscopo ni en la numerología ni en la angeología ni en la globología. En nada! No creo en nada!
Eso sí, respeto muchísimo a quien cree y la fe de los demás. Ponele, entonces, que yo creo en quien cree. Porque, por ejemplo, a mí no me sale rezar ni en los momentos más desesperantes. Me pasó con mi hermana y con mi viejo. Yo pedía a quienes eran creyentes que rezaran. No sé si para cambiar el curso de las cosas. Tal vez haya sido para sentir un poco de paz o para que quien la necesitara, tuviera paz.
Entonces, espero que, de aquí en más, todos aquellos que sintieron orgullo de ser católicos argentinos y salieron a festejar y que hace mucho que no van a la iglesia, empiecen a dar el ejemplo pero con acciones. Nada de ir a misa solamente cuando hay un bautismo o casamiento o comunión o confirmación. Nada de acordarse del cura cuando hay un enfermo o un velorio. Espero ver más caridad y más piedad hacia el prójimo.

Vamos! Adelante! A predicar no sólo de la boca para afuera sino con el ejemplo!

42 Años De Sui Generis

Es larga la carretera
Cuando uno mira atrás.
Vas cruzando las fronteras

Sin darte cuenta quizás.
(Canción Para Mi Muerte – Sui Generis)
 
 Charly y Nito. (Sí, niños, ese de anteojos es Charly García!!!)

Tenía 6 años, mi hermana 5, Sergio 4 e Ileana 2. Éramos vecinos y nos veíamos todos los días. Era muy raro que jugáramos juntos los cuatro porque nos repartíamos: Generalmente en casa jugábamos Ile y yo y al lado, Mari con Sergio. Tal vez me pasaba al lado cuando tenía que ir a buscar a Mari y de paso «devolvía» a Ile. 
Habrá sido en esa ocasión que justo estaba Loli (el papá) con la guitarra y, siempre tan didáctico, decidió cantarnos una canción?
«Llamó a su esposa y le dijo:
 ‘Mamá está muerta en el ropero’ «
Recuerdo que los cuatro nos quedamos firmes escuchándolo:

«Ella puso mal la mesa, 
le hundí un hacha en la cabeza…»
Cuántas carcajadas nos producía, sobre todo imaginar un hachazo partiendo la cabeza de alguien como si fuese un dibujito animado! 
«Se comían los pajaritos
Los perros y los gatitos
Y otros bichos que vagaban por ahí.»
Más carcajadas! Imaginaba chicos como nosotros correteando animales por el patio, comiendo cualquier cosa, sobre todo bichos, qué asco pero qué gracioso!
«Yo no sé por qué el sargento
Me llevó al destacamento
Si somos una familia muy normal.» 
Y más risas nos daba escuchar que, a pesar de todo, se trataba de una familia normal.
Nos gustó tanto esta canción que tenía tanto contenido parecido a lo que veíamos en la tele que una y otra vez le pedimos a Loli que volviera a cantarla. Y cada vez que veíamos a Loli con su guitarra, le rogábamos que cantara «la canción rapidita», porque así sonaba para nosotros ese rock, rapidito.
6 años y primera vez que había escuchado a Sui Generis sin saberlo…

Más adelante en el tiempo recuerdo una propaganda de un disco-compilado de canciones, musicalizada con una de ellas.Y qué tendría yo, 11 años? Ya me sentía un poco  incómoda al escuchar sobre ciertas cosas a una edad en que todo empieza a darte pudor…

«Te encontraré una mañana 
dentro de mi habitación
y preparás la cama para dos.»
Al estar en Córdoba de viaje de egresados con 13 años recién cumplidos, gracias a una compañera, Fernanda, aprendí la letra de Canción Para Mi Muerte (no sabía que así se llamaba). Ella me la escribió en una hoja con su letra chiquitita y me contó que Charly la había escrito para una novia que tenía y se había muerto.
Lo que yo no entendía es por qué cantaba que quería que la novia le preparara la cama si ya estaba muerta… Le estaría cantando a su fantasma?
Empecé el secundario en marzo del ’83 con los últimos cartuchos de la dictadura, y estallaban todo a nuestro alrededor lo que se conocía como Rock Nacional. Yo tenía un cuaderno donde me anotaba las letras de todas las canciones que lograba aprenderme al grabarlas en un cassette de la radio. Me encantaba, me sabía un montón y trataba de estar al día.
Loli ya no tocaba la canción rapidita pero sí me grababa cassettes de sus long plays y como me gustaba mucho Charly García, pues tenía casi todo: Serú Girán, Sui Generis, su etapa solista…
Todas las canciones de Charly me encantaban y particularmente las de Sui Generis eran ideales para poder entender y conocer la adolescencia, ese período que es un torbellino de emociones encontradas.
«Apoyo mis espaldas y espero que me abraces
atravesando el muro de mis días. «
«Quizás porque soy un mal negociante
No pido nada a cambio de darte
Lo poco que tengo, mi vida y mis sueños.»

«Y que me quiera cuando estoy
cuando me voy, cuando me fui
y que sepa servir el té, besarme después
y echar a reir.»

También eran jugadas, decían esas cosas que nos parecían TAN CIERTAS y que tal vez no podríamos nunca expresar por nosotros mismos.

«Y tuve muchos maestros de qué aprender,
Solo conocían su ciencia y el deber,
Nadie se animó a decir una verdad,
Siempre el miedo fue tonto.»

Hasta podrían exacerbar tu rebeldía, no? Si algo que vos pensás aparece expresado en una canción, quiere decir entonces, que tu pensamiento es legítimo y por lo tanto lo tenés que hacer saber como sea!


«siempre fue igual mi profesor
siempre tuvo él la razón.»

Sui Generis ya se había disuelto hace rato, Charly era solista consagrado desde que sacó el disco No Bombardeen Buenos Aires y Nito Mestre estaba por ahí olvidado.

Sin embargo, su arte trascendió a los  grises ’70 y fue el compañero de todo adolescente que creció en los coloridos ’80; unas canciones que expresaban todas tus emociones, pensamientos y pesares porque eran canciones que te reflejaban y te entendían, compuestas por unos chicos tan soñadores, rebeldes y problemáticos como vos, como yo, como todos.

Galletitas Pinolux

Con todo el glamour y buen gusto que me caracteriza, les presento las «Galletitas Pinolux», galletitas de lavanda.
Qué cosa es eso!??! Galletitas de lavanda?!? Con lavanda de verdad?!?!

Así como leés: Se hacen con flores de lavanda disecadas y preparadas especialmente para la cocina. Pero si tenés flores de lavanda en tu jardín y no están rociadas con químicos y no tenés perro o gato que te las haya meado, también podés usarlas. En ese caso, te sugiero averiguar cómo disecarlas y / o por cuánto tiempo.

También podés comprar lavender sugar que es azúcar con florcitas de lavanda en un jarro pero si no, podés hacerla vos misma.

La receta es súper fácil, lleva pocos ingredientes y te perfuma la cocina para todo el día!

Por qué les puse «Galletitas Pinolux»?

Allá lejos y hace tiempo, existía una marca de líquidos para limpieza de pisos y la marca era Pinolux. Obviamente tenían aroma a pino pero también había de lavanda. (Creo que ahora existe una marca que se llama «Pinoluz»)

Nomás fue abrir el paquete de las flores e instantáneamente vinieron a mi memoria los veranos de mi infancia a la hora de la siesta, en Olavarría. Vino la imagen de mi tía limpiando los pisos con Pinolux y me parece que su fragancia favorita era la de lavanda porque enseguida recordé que a mí me encantaba ese aroma y siempre le insistía a mamá que comprara Pinolux, como la Tía Mema.

Mi mamá NUNCA compró Pinolux así que las flores de lavanda me recuerdan a mi querida tía!

Lo que puede la memoria olfativa!

En fin… Pasamos ahora al presente?

La receta original decía que tenía que usar lavender sugar que se vende en los supermercados. Como yo tenía azúcar Y un paquete de florcitas secas de lavanda aptas para la cocina, mezclé el azúcar con 3 cucharaditas de las florcitas.

Noté que había muchos palillos, como a veces tiene la yerba pero más finitos.

Entonces con paciencia, los saqué. Fue rápido, no eran muchos.

Decidí de todas formas, darle al azúcar con lavanda unas vueltas por la procesadora para que quedara todo más uniformado aunque tenía miedo de que las flores se pulverizaran.

Pero nada que ver! Quedó todo divino, prolijito y perfumado!

Este fue el primer paso antes de comenzar con la receta.

Ahora sí, manos a la obra!

Ingredientes

125g  de azúcar
2 – 3 cucharaditas de flores secas de lavanda
225g  de manteca blanda
300g  harina común
50g de harina de arroz o arroz pulverizado en la procesadora.

Procedimiento

– Separar las florcitas del azúcar con un cernidor y reservarlas.

– Mezclar el azúcar con la manteca en un bowl hasta hacer una crema.

Ahí se ven algunas «pintitas» de lavanda.

– Cernir las dos harinas y agregarlas a la crema de manteca y azúcar.

– Agregar las florcitas que se habían reservado y con cariño y cuidado mezclar hasta que todo parezca migajas o pan rallado.

Así.

– Enharinarse las manos e ir juntando primero y luego amasando las «migajas» con paciencia hasta que se forme una masa. El calor de nuestras manos lo hará posible.

Como esta (masa).

– Poner la masa en un recipiente y dejar en la heladera por unos 15 minutos, mínimo.

– Después de esos minutos, sacar la masa de la heladera y extenderla hasta que logre unos 5mm de espesor.

– Cortar la masa con la forma que más te guste.

– Tratá de levantar cada galletita cortada con una espátula o palita bien finita para trasladarlas con cuidado a la asadera que tenga papel manteca o lo que uses para que no se pegue nada. Cuando una masa tiene mucha manteca hay que tener modales delicados.

– Poner la asadera con las galletitas cortadas y crudas en la heladera por 30 minutos.

Listas para la heladera!

– Prender el horno a 180°C.

– Cuando pase la media hora, poner las asaderas en el horno y cocinar por unos 15-20 minutos o hasta que estén apenitas apenitas doraditas.

– Cuando las retires del horno, con la palita de antes, levantalas una por una con sumo amor (siguen siendo delicadas aún calientes) y ponerlas a enfriar sobre lo que uses para tal caso.

 A mí me salieron como más de 40 galletitas, claro que todo depende del tamaño del cortante.

Qué cómo son de sabor? Deliciosamente suaves! Porque no es que comés una galletita con gusto a perfume, el sabor a lavanda es muy tenue y las galletitas tienen gusto a galletita.

Les gustó? Es una buena y muy original idea para ir practicando para San Valentín, no?

Lazos Político-Familiares

Yo tengo lo que llamo el Síndrome Monica Geller: quiero caerle bien a todo el mundo. Tal vez se me hizo carne con tantos años de docencia ya que si a un niño o adolescente no le caés bien, no te aprende.

Entonces en todas las relaciones que entablás, ponés tu mejor cara y por suerte me gusta socializar. Peor sería querer caerle bien a los demás y no querer conocer a nadie!

Por eso cuando veo o noto que me miran de costado o hay cierta omisión, me pregunto por qué y no lo puedo entender. Acá juega mucho el ego herido, claro, «cómo que no les caigo bien, yo que hice / dije / soy bla bla bla».

 Ahora entienden por qué cocino tanto! (Pero de verdad, lo disfruto!)

Ayer hice un poco de insight:

– Ok, bueno, hay gente a la que no le caigo bien.

– Hay gente que no me cae bien? Sí.

– Qué hago yo con la gente que no me cae bien? La ignoro, la dejo pasar, sigo con mi vida.

– Te molesta que sepas que haya gente que no te cae bien? No, qué me importa, que hagan su vida, yo hago la mía.

– Conclusión: Apliquemos el mismo método pero al revés: Si hay gente a la que no le caigo bien y ellos siguen con su vida, pues yo debo seguir con la mía.

O sea, no tengo que vivir como que pierdo puntos si hay alguien a quien no le caigo bien. Ya está, ya fue.

Nuestros padres y tíos nos han enseñado a nuestros primos y a mí a fomentar las relaciones familiares y es algo que nutro como puedo: estando en Argentina, de visita o llamando por teléfono o desde aquí con mails, chats, llamadas, mensajes, tarjetas, etc. Jamás se me ocurrió ignorar a alguien de mi familia y menos que menos por sus ideas políticas.

Con la única persona que hablaba mucho de política era con mi viejo y si he hablado de este tema con otras personas siempre traté de que fueran con quienes pensaban parecido, no para cerrarme sino para debatir tranquilos y / o aprender más.

No busco hablar de política con alguien que piensa distinto al menos que sea para, también, debatir sanamente. No busco debatir con alguien que piensa distinto para confrontar ni para que cambie de parecer ni para denostarlo por sus ideas.

Y estoy notando, lamentablemente, que por mis ideas políticas hay familiares que… están lejos. Que se han alejado. Pero yo sigo siendo la misma! Si antes estaba todo bien, por lo que yo pienso de política me dejan de lado?

Ahí es cuando cuesta ser indiferente a que te ignoren o que les caigas mal. Pero estoy en el proceso de aceptarlo. De aceptar que es así, que a pesar de los lazos familiares hay temas que te separan. Lo que no quiere decir es que yo también me comporte igual. Lo triste, a mi entender, es que se juzgue a uno como persona por lo que piensa políticamente.

Aunque siempre ha habido temas problemáticos en las familias: la religión, la familia del otro, qué hace o qué no hace…

Sólo que cuando te toca de cerca, duele.

Les ha pasado?

error

Te gustó mi blog? Podés compartirlo clickeando: