La Casa De San Martín
En Boulogne-Sur-Mer

Pasó de todo ese día. De todo.

Cuando decidimos ir a Lille, miré el mapa y vi que no muy lejos estaba Boulogne-sur-mer así que le propuse a Ale ir para conocer la casa donde falleció San Martín. Sabíamos que hay un tren que nos llevaba pero al averiguar su precio, no podíamos creer lo que costaba:  €22 la ida y €22 la vuelta cada uno!

… Pero a Ale se le ocurrió una idea. 😉

BlaBlaCar

Este es un servicio que «contratás» casi como si fuera un Uber. Te bajás un App y te fijás quién está por viajar a un destino al que vos también querés llegar, te contactás con esa persona y pagás lo que pide la persona que maneja. No suele ser caro porque la persona que te lleva está más interesada en interactuar y charlar que en hacer dinero y les ayuda  a cubrir el costo del viaje y además, es ecológico!

Así que «contratamos» a Gautier, que cobraba €10 a cada uno y nos encontramos en un lugar estipulado y muy simpático nos dio la mano y emprendimos el camino charlando en inglés; él quería practicar y me hizo un favor porque si no, me iba  terminar hirviendo la cabeza de tener que hablar en francés todo el tiempo!!

Llegando a la ciudad.

Gautier nos contó que él nació y creció en Boulogne-sur-mer y le pregunté si conocía la historia de San Martín y me dijo que sí, que lo estudió en la escuela pero que también él estuvo investigando porque le parecía increíble la hazaña de cruzar los Andes y nos dijo que lo admiraba mucho.

Boulogne-Sur-Mer

Después de haber tenido un ameno viaje de una hora y media, Gautier se bajó con nosotros del auto, nos señaló unos lugares para ir a comer y nos despedimos. Sabíamos, por la información que vimos en internet, que la casa de San Martín estaría cerrada el domingo y lunes de pascuas y que el sábado, el día que fuimos, estaría abierta a la mañana hasta el mediodía y luego abriría a partir de las 2pm.

Fuimos a almorzar y cuando salimos vimos este mural!

Fue pintado por Antonio Seguí y se llama El Libertador.

Desde allí, caminamos unos pocos metros y llegamos a la casa.

Qué emoción ver la bandera argentina!

Y este cartel nos descolocó.

No lo podíamos creer. Qué desilusión! Yo escribí en un papelito que habíamos venido especialmente desde Londres y que la información online decía que estaría abierta y que era una pena que no pudiéramos conocer la casa. Y lo metí en el buzón.

Nos fuimos con la frente marchita, Ale no quería hacer nada, bah, como que no estaba interesado en nada y yo le dije que recorriéramos la ciudad, que seguro habría cosas para ver.

El Monumento

Sabíamos, porque nos lo dijo Gautier, que había un monumento a San Martín, frente al mar.

Allí fuimos y sacamos unas fotos.

Un seguidor de Twitter, Maxi, me contó que hay solamente dos monumentos en Francia en que la Libertad está representada a los pies de quien se conmemora. Uno de ellos es este.

Para esta hora, ya estábamos sintiendo el frío, el viento y no con el mejor ánimo, volvimos a la ciudad para recorrer algo. Caminamos en dirección a la catedral y volvimos a pasar por la casa, cerrada, obviamente.

Caminamos más y se largó a llover. Decidimos entonces con Ale ir a una especie de outlet de varios negocios casi en las afueras porque en un par de horas nos íbamos a encontrar allí con el chofer de BlaBlaCar que nos llevaría de vuelta a Lille.

Desandamos camino, a Ale no sé por qué se le ocurrió decir: «Vayamos por esta calle» y llegando a la esquina veo que estamos por pasar otra vez por la casa de San Martín y en ese momento VEO A DOS PERSONAS ENTRANDO!

Vamos!

Enloquecí, le dije a Ale y corrí hasta la puerta y veo que una persona estaba despegando el cartel. Le pregunté al hombre si estaba abierta la casa y me dijo que no pero que podíamos pasar y le dije que nosotros habíamos pasado antes y que había dejado una notita. «Ah! Ustedes son los que vinieron de Londres! Nosotros justo salimos un rato a caminar, pero pasen, pasen a la casa, la pueden conocer, vengan que se las muestro!»

Así que entramos! Y Martín nos mostró cada rincón, nos comentó y contó de todo sobre San Martín! Fue todo tan emocionante!

La Casa De San Martín

El hall de entrada.

San Martín falleció en esta casa, el 17 de agosto de 1850. Hacía ya dos años que vivía en esta casa, alquilando el segundo piso, donde también residían su hija Mercedes, Balcarce y las dos hijas del matrimonio. En la planta baja vivía el propietario.

El Estado Argentino la compró años después y fue Consulado hasta el momento en que se hizo museo. Muchos de los muebles y algunos objetos son réplicas porque los originales están en el Museo Histórico Nacional en Buenos Aires.

Las fotos pequeñas muestran a los dueños originales de la residencia.

Vení, vamos a recorrerla. Donde veas collages, te sugiero hacer click en cada foto para verlas mejor.

La biblioteca.

Enfrente se encuentra una reproducción del sable de San Martín.

En la vitrinas hay objetos que conmemoran al general, por ejemplo porcelana y diferentes monedas.

Hay sectores donde encontrás los diferentes uniformes de los países que liberó San Martín.

El escudo que se ve en la foto tiene una historia muy particular: Había sido colocado frente a la casa el 5 de octubre de 1934, cuando se inauguró el museo. Durante la Segunda Guerra Mundial, este escudo fue robado por desconocidos. En el año 2000, Monseiur Jean Pierre Duboi, un vecino de Boulogne-sur-mer lo encontró en un mercado de pulgas, lo compró y decidió donarlo al museo.

Hay algunos vecinos de Boulogne-sur-mer que crearon una sociedad para estudiar a San Martín y se reúnen regularmente.

Están orgullosos de que su ciudad haya albergado a un ciudadano tan ilustre!

Nos quedamos con la boca abierta al enterarnos que cada dos meses la municipalidad de Boulogne-sur-mer cambia las tres banderas que están en la puerta, la argentina, la francesa y la de la ciudad. Y no se le cobra al estado argentino por eso!

Este es el jardín.

Hay jardín, claro que sí, y la esposa de Martín, Noemí, es quien se encarga de tenerlo lindo. Recientemente había plantado unos tulipanes que les fueron enviados especialmente desde Holanda por una visitante al museo que reside en ese país. Se enteró de que Noemí tenía ganas de plantarlos y muy amorosa, le mandó los bulbos por correo!

Hay muchas placas puestas por autoridades que pasaron por el lugar.

Solo dos presidentes en ejercicio visitaron la casa, Alfonsín y Perón y también está la placa de la tripulación de la Fragata Libertad cuando fue allí hace un par de años.

Se acuerdan cuando nosotros la fuimos a ver a Liverpool?

Subiendo al segundo piso, pasamos a la habitación de San Martín.

Martín nos comentó que la cama es chica porque en esa época la gente dormía casi sentada. Tenían miedo de dormir acostados totalmente porque se pensaba que se podían morir.

Estos son otros sectores de la habitación.

Ese cuadro tan icónico, el que recuerdo muy bien porque uno tamaño gigante había en el hall de la Cultural donde toda mi vida estudié inglés, fue pintado por Mercedes! No lo sabía, me lo contó Martín.

Aquí lo que se ve es la habitación de Mercedes que es donde falleció San Martín. Ese día se había levantado sintiéndose mal y decidieron llevarlo a la habitación de ella.

La cama de Mercedes, donde falleció San Martín.

Su escritorio.

Este es un diagrama que hizo una de las nietas de San Martín, la única que llegó a avanzada edad.

Dibujó de memoria cómo estaba ubicado cada mueble en la habitación para que fuera todo reproducido fielmente.

En otro sector de la casa hay un lugar dedicado a Malvinas.

A la salida, firmamos el libro de visitas.

Y acá estamos con Martín!

Hay muchos otros sectores, objetos e historias y anécdotas que me quedaron por publicar pero es que si no, el post se hace eterno! Te la dejo picando para que vos vayas y conozcas por vos mismo!  😀

Ya que saben que Lille es tan linda y está cerca de Londres por Eurostar, si van para París, paren un par de días, entonces en el norte de Francia y visitan la casa del Padre de la Patria!

Es algo maravilloso ver un poco de Argentina en otro país y que sea tan respetado!

Gracias Martín y Noemí por abrirnos las puertas y darnos todo su tiempo!

Si querés ver un poco cómo es Boulogne-sur-mer, acá te dejo un video cortito para que tengas una idea!

Qué te pareció esta visita?

 

Comentario (86)

  • Marchu22| 10 abril, 2018

    Que hermosa experiencia tuvieron, muy emotiva me imagino. Al menos me emociono tu relato!! Estuve hace unos dias recorriendo la zona de Aquitania y me encontre con lugares maravillosos y buena gente. Un cariño

    • Alicia's Own| 11 abril, 2018

      Gracias Marchu! A mí me encantó y emocionó estar allí y poder compartirlo me hace revivir todo gratamente! Cariños para vos también!

  • max| 10 abril, 2018

    Muy linda experiencia! Recuerdo haber leído por twitter el sube y baja de emociones. Me pone muy contento que les haya salido perfecto. Saludos!

    • Alicia's Own| 11 abril, 2018

      Sí, Max, fuiste testigo de la desilusión que tuvimos al principio, fue un paseo un tanto «triste» pero terminó de la mejor manera! 😀 Gracias por estar!

  • Marisa| 10 abril, 2018

    Me encantó.

  • Ricardo Lecot| 11 abril, 2018

    Se me cayó un lagrimón de la emoción. Que post mas sentido y hermoso, tan lleno de argentinidad. Gracias por compartirlo con todos nosotros.

  • Ricardo Lecot| 11 abril, 2018

    «Todos los caminos de la memoria lo conducían a Corrientes, la Roma íntima de San Martín. Las lágrimas del viejo general estaban hechas con las mismas aguas de Saladas, el pueblo donde había nacido un coprovinciano del que se acordaba cada día de su vida.

    Como el estratega que supo ser, dibujaba un campo de batalla en la arena negruzca de la orilla del Sena. Miraba el Sena como si fuera el Paraná y se figuraba in mente el mapa del combate.

    Si los realistas hubiesen desembarcado donde él lo había previsto, frente al convento, las cosas hubiesen sido más sencillas. Pero no, tuvieron que hacerlo siete leguas río arriba. Eso cambió los planes. Cada día se le aparecía la cara morena de ese muchacho, la sangre que le brotaba a borbotones. Si hubieran desembarcado frente al convento… quién sabe… se decía.

    Sus compatriotas lo habían olvidado. Había tenido que machar al exilio, leía las cartas que le traían sus amigos con noticias funestas: el país que él había liberado estaba en un guerra fratricida.

    Pero una idea doliente se imponía sobre todas las demás. Cada día, una y otra vez, se imaginaba cómo debió haber sido esa batalla. Con una ramita, dibujaba el convento como una casita infantil con una cruz.
    Representaba los barcos españoles como lo hacen los niños. Pero en lugar de ponerlos donde él imaginaba, los ubicaba, en escala, siete leguas más arriba. Con flechas semicirculares indicaba el operativo de tenazas sobre los realistas. Los quince minutos de la batalla eran el resumen de su vida.

    Entonces, los ojos se volvían hacia los vericuetos de la memoria: su caballo, herido de bala, caía tumultuosamente y él quedaba atrapado bajo el peso de la grupa del animal. Veía el filo de una bayoneta enemiga y, como un santo de cara morena, aparecía el gesto desesperado de aquel muchachito zambo, mezcla de indio y africano.

    La batalla había terminado: San Martín asistió al soldado Cabral, que no era sargento, sino un granadero raso. Lo veía con los ojos de un padre.
    Él también tenía la piel morena. En el delirio del final. El soldadito de ojos aindiados y pelo mota, tomó la mano del coronel San Martín y confundiéndolo con su padre, un esclavo angoleño, le dijo algo en guaraní.

    San Martín que hablaba mejor el guaraní que el francés, le apretó la mano y asintió. Cuando el soldadito expiró, el coronel escribió:
    “No puedo prescindir de recomendar particularmente a la familia del granadero Juan Bautista Cabral natural de Corrientes, que atravesado el cuerpo por dos heridas no se le oyeron otros ayes que los de viva la patria, muero contento por haber batido a los enemigos”.

    Pero en realidad, el muchachito zambo, en su minuto final, se acordó de lo que se acuerda un chico antes de dormirse:
    -Cuide a la mama –le había dicho a San Martín confundiéndolo con su padre. O acaso, sabiendo antes que nadie quién era ese hombre de piel oscura, ojos acuosos y manos fuertes. Como las de un padre.»
    Federico Andahazi- El eterno recuerdo de San Martín.

  • Monica Romanp| 11 abril, 2018

    Qué buena descripción de tu visita a la casa del Padre de la Patria! Dan ganas de irse ya!!!
    Tanto mi marido como yo somos admiradores de San Martín, hiciste que lo agende como probable visita en un próximo viaje a Europa…
    Felicitaciones!

    • Alicia's Own| 11 abril, 2018

      Claro, Mónica! Hay que ir! Por suerte hoy en día queda todo «cerca» 😀 Gracias por pasar y me alegra mucho que te haya gustado el post!

  • arquitectoxhora| 11 abril, 2018

    Genial el post!!!.
    No te contaron que el reloj de su habitación marca las 15hs, porque se detuvo justo a la misma hora del fallecimiento de San Martín? Fíjate que en una de tus fotos se ve.
    Me dejaste con la emoción a flor de piel.
    Gracias!!!!

    • Ale Sarco| 11 abril, 2018

      Hola Arqui, nos contaron que en realidad, en esa época se acostumbraba a detener el reloj de la casa (usualmente había uno solo) cuando una persona fallecía, para poder luego confeccionar el certificado de defunción con la hora correcta. o sea, no hay nada de sobrenatural en el hecho.
      Saludos!

  • Maria Gabriela Vagliente Cooper| 11 abril, 2018

    Que emoción transmite tu relato!!! Pisar suelo argentino estando tan lejos debe haberte producido una catarata de recuerdos, nostalgia y emoción… Además admirar la austeridad en la que vivió sus ultúlti días el mayor héroe de la Patria me resulta tan admirable, sobre todo mirando como se manejan los políticos en la actualidad (Salvo honrosas excrpcionee como el Dr. Illia). Gracias por compartirlo y gracias también a Ricardo Lecot por su relato, me puso la piel de gallina…

    • Alicia's Own| 11 abril, 2018

      Muchas gracias María Gabriela! Sí, se tiene esa emoción que imaginás, da piel de gallina ver tu bandera en otro contexto y saber lo respetada que es la memoria de San Martín en Boulogne-sur-mer te llena de orgullo! Besos!

  • Julieta| 11 abril, 2018

    Qué emoción, dan ganas de llorar de alegría, nunca me hubiese imaginado el amor que le tienen a San Martín a tantos km de Argentina, gracias por compartir esta experiencia, me encantaron las fotos y son de muy buena calidad, como para hacer zoom jaja.
    Espero poder visitar en alguna oportunidad Boulogne, y por supuesto esta casa.

    Te mando un saludo grande desde Buenos Aires,

    Julieta

    • Alicia's Own| 11 abril, 2018

      Muchísimas gracias querida Julieta! Qué lindos comentarios está trayendo este post, todos por el amor y admiración a San Martín! Que se te cumpla tu sueño de conocer esta casa! Besos!

  • Pao| 11 abril, 2018

    Amo a San Martin. Gracias Alice. Me encantó la visita a su casa.
    Beso grande,

    Pao!

  • Martin| 11 abril, 2018

    Fue así como dice Alicia!! Soy Martín el Conservador de la Casa del Gral San Martín en Boulogne sur Mer, Francia. Aquí estaré para recibirlos a todos aquellos que deseen visitar esta hermosa Casa. Les mostraré cada rincón de ella (como dice Alicia). Es un pedacito de Argentina.
    La visita es gratis, solo tienen que aceptar que yo los acompañe jeje. El resto que no les contó Alicia, se lo cuento yo cuando la visiten!!!!
    Un cordial saludo a todos!!
    Por favor, antes de iniciar el viaje a la casa, envíen un correo a: [email protected]. De esta forma se aseguran que la casa estará abierta y coordinamos la visita.
    Saludos!!

    • Alicia's Own| 11 abril, 2018

      Gracias Martín! Espero que la casa tenga un aluvión de visitas!

    • SERGIO OMAR ILLUZZI| 13 abril, 2018

      Muchas gracias Martin. Soy un argentino que conoce a Ale quien visitó junto a Alicia la casa y armó este Post tan bello.!!! Te agradezco por todo lo que haces y como te dedicas a cuidar esta casa tan sagrada. Espero un día poder ir a conocerla. Y nuevamente gracias por toda tu dedicación y esmero, y por tu cordialidad, vaya este agradecimiento tanto a tí como a tu esposa. Cordiales saludos desde Bs,As, Argentina. SERGIO

  • Ana| 11 abril, 2018

    Emocionante!

  • Andres| 11 abril, 2018

    Qué buena experiencia! Y qué linda revancha el poder entrar (aunque no estuviese abierta al público) luego de la desilución. Realmente la admiración por nuestro Libertador se agiganta al ver el respeto que le dedican. Mas allá de que la casa se observa perfecta, les comentaron si sufrió daños durante la IIGM? Porque al ser zona ocupada y cercana a Calais, imagino que los combates por el lugar habrán sido muchos, y cruentos.
    Saludos!

    • Alicia's Own| 11 abril, 2018

      Hola Andrés! No, no sabría decirte sobre daños durante la guerra, supongo que no habrá pasado nada porque Martín no lo comentó. De todas formas, fijate que en esta sección de comentarios Martín dejó su email, por ahí te podés comunicar con él y preguntarle! 😀 O podés ir vos y preguntarle personalmente! Qué bueno sería, no? Gracias por pasar y dejar tu comentario!

  • Liliana| 11 abril, 2018

    GENIAL LA NOTA ALICIA… LA COMPARTÍ CON MIS AMIGOS DE FACEBOOK. ME PARECE DE GRAN VALOR
    GRACIAS MARTÍN EL «CONSERVADOR» POR TU TRABAJO …
    Te digo sin exagerar que me emociono cuando relatas que ya se iban y vieron gente en la puerta de la casa…. jajaja…. me dio alegría como si me hubiera pasado a mi …que bien relatas o narras no se!!!!
    GENIA!!!!

    • Alicia's Own| 11 abril, 2018

      Muchas gracias Liliana! En serio te pude transmitir la frustración? Sos muy empática, me parece! La verdad es que sí, fue una alegría inmensa ver que entraban a la casa y pensar que fue pura casualidad! Besotes!

  • Brian| 11 abril, 2018

    Hola Alicia! Que visita más emocionante!
    Gracias por compartirlo
    Saludos

  • rod| 11 abril, 2018

    Muy linda visita Lita. Martin y Noemie son argentinos? Viven ahi en la casa, digo por lo que decis que te dijeron «salimos a caminar un rato»? Beso !

    • Alicia's Own| 11 abril, 2018

      Hola Rod! Sí, son argentinos y viven en la casa, en el último piso. Cada dos años cambian la persona a cargo que debe pasar un examen riguroso de estudios sobre San Martín. 😀 Tenés que ir! 😀

      • rod| 12 abril, 2018

        Ah bueno, todo un tema! Mirá vos que bien 🙂 Siempre me gustaba pasar por la casa donde vivió (o «he stayed here» para ser precisos) en Londres, cerca de Regent’s Park.

  • Anónimo| 11 abril, 2018

    Que buena experiencia, Alicia! Gracias por el post!

    • Alicia's Own| 11 abril, 2018

      Gracias a vos, por pasar y comentar, lástima que no dejaste tu nombre!! No te olvides la próxima que pases por aquí! 😉

  • Maria Marta F.| 11 abril, 2018

    Q emocionante tu post y la visita!!!!! Trajo a mi memoria y a mi cuerpo el deseo que tenía perdido de algún día visitar ese lugar…
    me prometo a mi misma ir, y te agradezco por las fotos y el relato!
    Todos tenemos un cariño especial por el padre de nuestra Patria, y ver el lugar donde pasó sus últimos años debe ser especial.

    Beso Ali!!!!!

    • Alicia's Own| 11 abril, 2018

      Es que yo recuerdo de chica aprender de San Martín y que murió en Boulogne-sur-mer y me parecía un lugar tan inalcanzable… y mirá! Acá está y es tan fácil llegar, así que prometete y cumplite ir! Te agradezco mucho que hayas pasado y comentado! Besos!

  • Laura| 11 abril, 2018

    Alicia, muchas gracias por este post, las fotos, las pequeñas anécdotas…todo. San Martín es, como para tantos otros, mi Prócer favorito, me emociona todo de él. (De hecho, a la primera foto del interior de la casa, la de las escaleras, se me hizo un nudo en la garganta y me brotaron las lágrimas, a ese nivel. <3).
    Un abrazo grande para vos y Alejandro. Gracias a ustedes, a través suyo, vuelvo a Europa muy seguido. La vuelta real será en poco más de un año. 🙂
    Laura.

    • Alicia's Own| 11 abril, 2018

      Hola querida Laura! Muchas gracias a vos por tus palabras tan amorosas y qué bueno que podés venir seguido así que espero que tengas la posibilidad de visitar la casa del Libertador! Te lo merecés! Beso!

  • Graciela| 11 abril, 2018

    Lo dije en twitter y ahora lo digo acá: hermoso y emocionante post! Y tan bien contado que por lo menos yo, me sentí muy cerca de todo lo que vivieron. Se lo leí a mi hijo y le encantó. San Martín creo que representa lo mejor de nosotros. Gracias a vos y a Alejandro por compartir la experiencia.

    • Alicia's Own| 12 abril, 2018

      Graciela, qué lindo lo que decís de San Martín! Es cierto, representa lo mejor de nosotros y es un gran orgullo ver que se lo respeta tanto en Boulogne-sur-mer! Besos y gracias por tus palabras y por leérselo a tu hijo!

  • Silvina G.P. (@Sil_vin_a)| 11 abril, 2018

    Qué emoción, Alicia y Alejandro!! Qué hermosa experiencia! Creo que indiscutiblemente San Martín es nuestro héroe indiscutido, y es maravilloso leer que se lo recuerda y respeta tanto! Gracias por compartir la experiencia!!

    • Alicia's Own| 12 abril, 2018

      Hola Silvina! Me encanta saber que te ha gustado la experiencia, me ha despertado muchas ganas de leer y saber más sobre San Martín! Gracias por pasar y dejar tu comentario! Besos!

  • MARU| 12 abril, 2018

    Pura emoción este post Ali !! Y que lindo como lo contás!!! Increíble como lograron entrar , q hayas dejado el papelito.. La casa re bien mantenida , y que experiencia inolvidable haber ido !!
    Me encanto tu mensaje en el libro!! Felicitaciones por tan lindo relato !!
    Besos!!!

    • Alicia's Own| 12 abril, 2018

      Por suerte dejamos un papelito pero más suerte tuvimos que, de pura casualidad, los vimos entrar si no, seguíamos de largo y bien tristes que estábamos! Pero bueno, tenía que ser y por suerte, fue! 😀 Estamos felices y más compartiéndolo acá y leyendo las reacciones de todos! Muchas gracias Maru por dejar tus impresiones aquí! Besos!

  • dinhaviajera| 12 abril, 2018

    A esta altura de mi vida empiezo a emocionarme con más frecuencia.
    Todo lo que tiene que ver con el país y la Patria me emociona mucho con lágrimas a flor de ojos, sobre todo porque esto es lo que necesitamos, recuperar estas cosas sin cuestionarnos nada ya que son parte de nuestro ser nacional y porque demuestran claramente por qué se es un héroe. Ver esa cama con la bandera me hizo saltar las lágrimas. Gracias!

    • Alicia's Own| 12 abril, 2018

      Gracias a vos, Dinha querida. Y no sabés lo que es vivir fuera del país y ver a tu bandera en otro lugar, con otro idioma… y también emociona conocer de San Martín, lamentablemente no tuvimos más timepo con Martín porque nos teníamos que volver pero él sabe un montón y tiene mucho para contar del Padre de la Patria! 😀 Besos!

  • Elisa| 12 abril, 2018

    Hola Alicia, no te imaginás lo sorprendida y emocionada que estoy contigo relato, te comento que estoy viajando a trabajar y que al subir al colectivo en mi ciudad que se llama Boulogne Sur Mer en Buenos Aires, prendí el celular para ver la hora y ví el título de la nota, me puse a leer pensando que era aquí en mi ciudad, jajaja… sorprendida cintura relato y el de Ricardo Lecot, gracias, simplemente gracias.
    También ví en internet que hacen un homenaje al general San Martín en Estados Unidos en el día de su nacimiento.
    Gracias por compartir.

    • Alicia's Own| 12 abril, 2018

      Gracias a vos, querida Elisa, de Boulogne-sur-mer! Gautier sabía que en Argentina había una ciudad con el mismo nombre de la suya!! En USA el homenaje que se le hace a San Martín supongo es uno que lo hace la Embajada Argentina en la estatua que está en el Central Park. Mirá, por ahí te interesa este acto argentino en New York que tuvimos la dicha de ser parte en conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo, acá te dejo el link: http://www.aliciasown.com/2010/05/new-york-dia-2/

  • pflorenze| 12 abril, 2018

    Hola Alicia La Casa de San Martín es uno de mis grandes pendientes de Europa. Ojalá pueda ir pronto así Martín nos guía Qué bueno que finalmente hayan podido visitarla!!! Valió la pena ir hasta Boulogne Sur Mer.

    • Alicia's Own| 12 abril, 2018

      Claro que valió la pena, Paula! No me iba a perdonar estar tan cerca y no ir! Gracias por pasar y claro que tenés que ponerlo en tu lista de pendientes! Besos!

  • migue2015argMiguel| 12 abril, 2018

    Hola Alicia.
    Que emocionante estar en la casa en que vivió San Martín, el gran héroe de nuestra historia. Te felicito por la decisión de ir.
    Sería una cita obligada para mí, si alguna vez visito Francia. Pero, si no lo consigo, lo vivo a través de la experiencia de ustedes, que como siempre nos hacen sentir como si estuviéramos ahí.

    • Alicia's Own| 12 abril, 2018

      Muchas gracias Miguel! Crucemos los dedos para que vayas! Te vas a re emocionar! Gracias por pasar y compartir!

  • Natalia| 12 abril, 2018

    ¡Que hermosa experiencia! Me encantó.

  • Laura| 12 abril, 2018

    Gracias Alicia por el relato. Hermosa experiencia!

  • SERGIO OMAR ILLUZZI| 13 abril, 2018

    Hola Alicia! me llamo Sergio y soy de Buenos Aires, Argentina. Descubrí este Post ya que lo vi publicado en el Facebook de Ale, quien fue mi compañero de estudios en la Universidad de Palermo donde ambos nos recibimos. Es literalmente IMPRESIONANTE lo que mostras y contas en este Blog!!! me hiciste vivir un pedacito de ese lugar y es como si hubiera viajado hacia allí y esuviese en la casa misma donde vivió el Libertador en sus útlimos años de vida. La verdad que los felicito por compartirlo y ojalá un día yo también pueda ir a visitarlo. Invreible lo que se siente al ver nuestra bandera allí y que Francia conserve ese lugar tan bien cuidado, rindiendo un grato homenaje al querido Padre de la Patria. Te mando un beso y un afectuoso saludo también para Ale.

    • Alicia's Own| 13 abril, 2018

      Hola Sergio! Muchas gracias por tu saludo y por pasar y dejar tu comentario! 😀 Ojalá se te cumpla pronto tu sueño, te vas a re emocionar! Y te va a parecer increíble, al mismo tiempo!

      • SERGIO OMAR ILLUZZI| 14 abril, 2018

        Otra cosa que me llamó la atención es que… la casa donde vivió San Martín, la cuida alguien llamado «Martín» !!!! qué hermosa casualidad, no???

  • bettysreisen| 14 abril, 2018

    Fue una gran suerte que pudieran entrar o el universo no quiso que se fueran sin verla!
    Emoción a flor de piel al ver todo eso y pensar que por ese suelo caminó el gran San Martín….
    Besos!

  • Sergio| 15 abril, 2018

    Hola Alicia!

    ¡Muy linda la nota!

    Es muy emocionante visitar los lugares que uno veía en los libros de historia, y que pensábamos que eran imposibles de conocer.

    Saludos desde Vancouver!

    • Alicia's Own| 15 abril, 2018

      Si, Sergio, es así! Visitamos un lugar del que tanto leímos en la escuela, estar ahí fue por momentos increíble! 😀

  • Mirta| 21 abril, 2018

    Hola Ali! Estoy un poco atrasada en la lectura del blog y no quiero comentar en todos los post, pero en este no podía dejar de hacerlo porque me emocionó tanto! cuando leía lo desilusionados que estaban por no poder entrar compartí ese sentimiento y cuando encontraron a los encargados, que alivio!, Gracias por compartir cada detalle, realmente es un pedacito de Argentina. (Me gustó mucho verlos en el vídeo de Brujas).

    • Alicia's Own| 21 abril, 2018

      Hola Mirta querida! Muchas gracias por tu comentario, me alegro mucho que te haya gustado tanto el post, fue emocionante como bien lo cuento ahí! 🙂 Besos!

  • Eduardo| 18 agosto, 2018

    Hola gente…¡Que hermoso post! Lo descubrí mientras buscaba imágenes referidas al Gran General y cuando vi una foto de su casa en Francia, hice click para visitar la página y me dí con él. Al leer que no podían hacer la visita al principio, me invadía el alma una sensación de derrota, y se me cruzaban sensaciones similares a las que experimento cuando me contacto con algo referido a Malvinas…pero luego la emoción se encendió, cuando leí que finalmente pudieron entrar. También la lectura de esta publicación me causó un dejo de nostalgia y un viaje en el tiempo que me hizo volar imaginariamente por todos los episodios de la historia que mencionas. Admiro profundamente a José, creo que fue, es y será un gran hombre, superlativo entre los hombres del mundo. Hace poco estuve en Mendoza donde visité Cerro de la Gloria y un museo que otrora era residencia del General en esta ciudad. Bueno. Mil gracias por compartir esta experiencia tan conmovedora. Buenos deseos.
    Atte.
    Eduardo

    • Alicia's Own| 18 agosto, 2018

      Muchas gracias Eduardo! Qué lindo tu comentario y que compartas tu admiración con San Martín! Espero que puedas visitar la casa en Boulogne-sur-Mer, te será inolvidable!

  • Fernando D'Abramo| 20 agosto, 2018

    Aprovecho para comparturles una historia sobre San Martin, escrita por Enrique D’Atellis./Patria Oscura
    Carlos Enrique D’Attellis
    Las selvas y los campos de las Misiones estaban poblados por jesuitas y guaraníes, conviviendo en armonía en un gobierno suave, con trabajo productivo, estudio de lenguas, en armonía social, con desarrollo de la arquitectura en templos misionales; y música llenando de alegría el ambiente pacífico. Un clima de comprensión social, de justicia, de arte. Los jesuitas fueron expulsados, pero esa semilla prendió en el pueblo guaraní. Años después, el cura José mantenía aquella iglesia predicando el evangelio y manteniendo la fe de los pobladores, que era su misión. Lo ayudaba en sus tareas la negra Carmen, esclava. Preparaba su comida, mantenía en orden la sacristía y la habitación de José. También compartía su cama. Un día nació un niño negro como la madre. El cura lo aceptó y le dio su apellido. Eran épocas de mezcla de pueblos, de invasores europeos y pobladores nativos. Inevitable. El Papa sentenció: el defecto de origen se corrige con la adecuada educación. Así, los españoles podían legitimar su descendencia. En este caso era un cura, pero los caminos del Señor son impredecibles. El cura, cumpliendo su deber, lo bautizó. Carmen agradecida, su hijo era un cristiano. Quizá el cura, recordando a quien bautizó en el río Jordán a aquel judío célebre, le puso el nombre de pila: Juan Bautista. Su negra madre lo amamantó, lo crió con cariño. Y el negrito creció feliz en ese ambiente.

    Las misiones se repartían por toda esa zona. Un centro importante fue Yapeyú, y mereció la atención española por su proximidad con la frontera de los portugueses, que siempre mostraban interés por avanzar hacia el sur. Allí fue enviado a ocuparse de asuntos de límites y fronteras un marino español, que se hospedó en la casa del gobernador del lugar. Lejos de su hogar, se ocupó de sus asuntos, pero quedó deslumbrado por los encantos de una guaraní que trabajaba en esa casa, Rosa. Como era inevitable en esta tierra de invasores
    varones y mujeres locales, tuvo un hijo. Fue bautizado con el nombré de José;
    pero esta vez el padre no le dio su apellido, Alvear, que tenía su prestigio y no debía entregarse a un mestizo, según creyó. Pero no lo abandonó. Los dueños de casa, Juan y Gregoria, lo adoptaron . Le dieron su apellido. El padre verdadero se ocupó de su educación y Rosa lo crió entre caricias guaraníes. Unos años después todos desaparecieron de la escena, menos Rosa, que quedó sin su hijo, sola y esperando su regreso. Pero el niño mulato, de tez oscura, fue llevado por sus padres adoptivos a España, de donde habían venido.El padre verdadero lo ayudó desde muy joven es su carrera militar. Progresó en los ejércitos del Rey, combatió por él, ascendió, tuvo su fama. Y un día volvió a Buenos Aires. A su llegada, el Triunvirato vio la oportunidad. En una tierra de gente a caballo, no había un regimiento de caballería. Le encargó la organización de uno a José. Había que seleccionar a sus integrantes. Un tal Doblas fue el encargado por el Triunvirato para tal tarea. Viajó a las Misiones para buscar jóvenes aguerridos, decididos, e integrarlos al nuevo regimiento. Allí encontró, entre otros, al negro Juan Bautista, y lo sumó. No alcanzó Doblas a cubrir el cupo. requerido. Otros fueron elegidos por el mismo José en la cárcel. Allí estaban los revoltosos soldados del regimiento de Patricios que no aceptaron cortarse el pelo, símbolo de su orgullo orillero. El bárbaro Rivadavia los encarceló, no sin antes fusilar a varios. Al fin José organizó y entrenó a su regimiento.

    Un día entraron en acción. Fue al lado del convento de San Lorenzo, a orillas del Paraná, Los españoles avanzaban con sus barcos por el río, los criollos pretendían pararlos con su nuevo regimiento. Los godos desembarcan y se enfrentan. Avanza el enemigo a paso redoblado y despliegan su rojo pabellón. En una acción del combate, el caballo de José cae y él queda atrapado. En el fragor de la lucha los gritos en guaraní se entendieron. Su soldado, el negro Juan Bautista, corre en su ayuda y lo salva. Pero los realistas lo cruzan con sus aceros y lo matan. Su cadáver va a parar al campo santo del convento. El mulato José mira el campo de batalla, sus muertos, heridos y prisioneros. Más adelante lo llamarán a José Libertador de América, Padre d la Patria; le dirán a Juan Bautista soldado heroico que se cubrió de gloria. Lo repetirán nuestros chicos en las escuelas y nuestras bandas militares.

    Pero nadie se acuerda de esas madres gloriosas que hicieron nuestra patria. Los tenderos de la burguesía porteña hicieron correr la deplorable idea que nuestro pueblo se hizo con los que bajaron de los barcos. Necedades del liberalismo argentino que armó la falsa historia oficial que nos agobia. Ni se las recuerda ni sabemos dónde están sepultadas. Solamente sabemos que las cobija nuestra tierra, que tanto les debe.
    Vayan aquí sus nombres completos, como pequeño homenaje: la negra Carmen Robledo y la guaraní Rosa Guarú, madres de Juan Bautista Cabral y de José de San Martín.
    Todos esos pueblos fundacionales quedaron fuera de nuestra historia. Lamentable,
    Nos enseñó Borges:
    A qué cielo de tambores
    Y largas siestas se han ido
    Se los ha llevado el tiempo
    El tiempo que es el olvido.

  • Ana Monica Aveni| 30 octubre, 2018

    Hola Alicia,me emocione mucho al ver tus imagenes yo soy de Argentina ,vivo en Buenos Aires pero naci en Mendoza.Tuve la inmensa alegria de donar un cuadro para el Museo del Libertador Gral San Martin el 17 de Agosto del 2013,te imaginaras la sorpresa de verlo colgado en el Primer descanso de la escalera del Hall de entrada.La Obra se llama» Patria Mia»y tuve la suerte de llevarla y verla ahi expuesta,pero verla nuevamente me hizo emocionar.Luego me contactare con el nuevo Conservador de la casa Martin.Con respecto a las otras conversaciones tengo entendido que el monumento a San Martin en Plaza Argentina fue lo unico que quedo en pie luego del bombardeo si lo recordas esta lleno de esquirlas .Gracias nuevamente por esta alegria. Besos espero conocerte pronto

  • Raúl| 7 noviembre, 2018

    Maravilloso! Espero poder visitar la casa de Nuestro Padre, pronto. Y este relato, no hace más que incentivar nuestros deseos. Gracias Alicia!. Raúl, de Santos Lugares.

    • Alicia's Own| 7 noviembre, 2018

      Hola Raúl! Muchas gracias por tu comentario, claro que sí, que se cumpla tu deseo y que vayas! Gracias por tu comentario!

  • Anónimo| 12 febrero, 2019

    Simplemte genial.Gracias por comparir su experiencia

  • Cesar Gustavo Ledesma| 12 febrero, 2019

    Repito mi comentario,creo no fue editado.Genial tu experiencia y gracias por compertirla