Mimos Varios

Una selección de algunos mimos que, gracias a la red, he tenido la fortuna de disfrutar…

Qué lío entender! El mes pasado, me llegaron unos paquetes y leí una carta firmada por una tal Betty y otra por Marian, a quien enseguida reconocí por sus productos marca Florcita.

Le escribí un mail agradeciéndole el gesto (y la inesperada sorpresa!), me habían encantado los regalos y le pedí que también le agradeciera a Betty, quien asumí que era su socia.

Mariana me contestó el email desbordando de carcajadas cibernéticas. «Cómo quién es Betty!?! Y quién va a ser!!? Es Betty!!!!»

La historia es que Betty me quiso acercar un regalo de cumpleaños y trianguló: Compró desde Argentina, en el sitio de Marian (que vive en Holanda), y me llegó a mí que vivo en Londres!

Así que inmediatamente le mandé un mail a mi querida Betty agradeciéndole!!!

La creadora describe sus productos así:

«La carterita está hecha de fieltro, que es lo que hago yo. La lana marrón de base es en realidad pelo de camello (el pelo de los camélidos en general, es una parte muuuuy suave que es la que se usa para sweaters y sale un ojo de la cara, y la lana mas dura o gruesa que se usa para cosas que se van a usar diariamente como una carterita) y los cuadraditos son lana merino. Las florcitas también son de lana merino afieltrada y yo le cosí a mano las cuentitas.»

Hermosa, hermosa sorpresa!

Y para esa misma época, miren, otra sorpresa más y esta vez es de Mai!!!

Una preciosa tarjeta artesanal con un mensaje tan conmovedor!!! Gracias, Mai!


Y, por último, todo el glamour en una tarjeta de none other but Nituni, mi amoroso! Apareciste!

Gracias, Ariel!

Tener un blog tiene estas cosas…

Y qué tipo de cosas agradables les han sucedido gracias a tener un blog?

Pecados De Mujer

«Castígate, mujer, porque has pecado.

Hace varios días que vienes consumiendo pastas, papas, tortas, tartas, pan, cremas y sandwiches. Debes de purgar tus culpas, además de lo obvio y aguantar tu merecido martirio.

Castígate mujer, pues, con:

Sopas. Traga, traga, son horribles pero llenan! (Y al rato, con hambre otra vez!)

Ensaladas sin condimentos, frutas, jugos. (Bebidas y fibras, qué combinación para salir corriendo… al baño!)

Vegetales varios hervidos. (Y te aguantas el hedor con el que queda la cocina después!)

Agua, mucha agua. (Y será posible! Nunca llego al litro y medio diario!!)

Barritas de cereal. (Por qué nos mienten los comerciales diciendo que son deliciosas!)

Cereales varios. (Tortura al amanecer!)

Y gruñe, mujer, gruñe. Cuenta las calorías, trata de caminar más y verás que por más esfuerzo que hagas, el paso de los años te boicotea, además de tu optimismo, el achicamiento de tu vientre, de tu derrière y de tus caderas…»

… Se ha expresado, con total impunidad, mi conciencia…

Es que eso siento, que las mujeres nos castigamos cuando nos portamos mal (léase: comer de más; comer con culpa; comer lo que nos autoimpusimos como prohibido) y nos llenamos la bocota con esas cosas a las que llamo comida de mina*, o sea, lo detallado arriba.

Y qué amargura!

Eso sí, lo que nunca comí fueron las famosas galletas de arroz, que de ver a varias comiendo eso me hacía sentir arcadas imaginando que estaban comiendo telgopor.

Cómo cuesta contenerse! Cómo cuesta portarse bien a la hora de comer!

Qué sosa, insulsa y/o triste es la comida del trabajo!

*mina en lunfardo argentino, significa mujer.

The British Library

Aquí se guardan muchos originales, desde la época Anglo Sajona hasta la Magna Carta, pasando por incontables obras de la literatura clásica británica.

El sábado pasado visitamos La Biblioteca Británica, un equivalente a la Biblioteca Nacional, un edificiote amplio, rojo por fuera, blanco por dentro, lindo por donde lo mires, con muchas estatuas adornando el lugar y donde por £8 cada uno, tenés una visita guiada de una hora.

Diferentes obras de arte. Hay una estatua de Ana Frank y una imprenta.

Habíamos ido el sábado anterior, no habiendo comprado las entradas previamente por internet y cuando llegamos estaba todo vendido. Durante la semana, previsores, las compramos para ir este sábado pasado y cuando nos reunimos con la guía nos dijo que éramos nosotros dos solamente! Así que tuvimos una guía a quién pudimos hacerle todas las preguntas que se nos ocurría!

La entrada principal vista desde el tercer piso.

El edificio queda al lado de St Pancras Station y al ingresar a la plazoleta ves esta estatua gigante (no pude encontrar por ningún lado las medidas!) de Newton por Eduardo Paolozzi, basado en un dibujo de William Blake.

Newton.

Originalmente, la biblioteca era parte del British Museum pero debido al gran volumen de ejemplares (teniendo en cuenta que reciben 8000 volúmenes diarios para archivar, ya que un ejemplar de cada cosa que se publica, por ley tiene que guardarse en la biblioteca) se tuvieron que mudar. De todas formas, tienen un depósito en Yorkshire.

Si uno quisiera consultar un libro en particular y no está en la sede de Londres, lo pide y en dos días lo tiene: Un hombre con su camioneta viene desde Yorkshire con el o los libros requeridos.

No es la típica biblioteca donde uno puede acceder a las salas de lectura y quedarse leyendo un buen rato. Es tanta la gente que la visita, que es imposible brindar ese servicio. A los reading rooms se accede habiendo llenado un formulario donde te piden una identificación y prueba de domicilio y donde se agrega una foto tuya.

El pase puede ser de 1 mes, 3 meses o un año o 3 años. Cada vez que quieras acceder a consultar en las salas de lectura, tenés que decir qué libro vas a buscar o a leer y si es un libro de los preciados, dar una buena razón.

Entrás a la sala y esperás a que te lo alcancen. La espera promedio es 70 minutos máximo. Hay cuatro subsuelos repletos de estantes con libros.

Entrada a la sala de lectura de Humanidades.

Tampoco se puede entrar así nomás, hay una persona de seguridad en la puerta quien controla tu pase. Y lo que me llamó la atención es que en el subsuelo hay un enorme guardarropas donde podés dejar tus abrigos y también una habitación gigante con muchos lockers donde dejás tus pertenencias y en unas mesas hay cajas con bolsas de plástico transparentes donde ponés lo que sólo podés entrar al reading room: anotador, lápiz (no lapicera), laptop y teléfono pero puesto en silencio.

Bolsas para todos.

Ah, tampoco es una biblioteca de las que prestan los libros para que te los lleves a casa. Pero no da para pensar «Qué malos!» Para los libros (y lo digo sin menospreciar) comunes, están las demás bibliotecas que en Londres hay muchísimas y en cada barrio también.

Volviendo al edificio en sí, lo que llama la atención a la entrada es una gigante columna de vidrio que alberga 65.000 libros y muchos manuscritos, propiedad del rey George III (el rey loco, el de la película La Locura Del Rey Jorge). El rey juntó esta colección entre 1763 y 1820. El espacio que ocupa esta gran e invalorable biblioteca había sido en un principio para poner los muebles que contendrían las tarjetas con la información necesaria para encontrar algún libro en especial.

Pero para la época en que se inauguró la biblioteca, el mundo ya se había informatizado así que el espacio fue espectacularmente bien aprovechado, ya que es un placer para la vista ver estos 6 pisos de libros desde cualquier punto de la biblioteca. Estos libros también se pueden consultar.

La biblioteca de George III. Tiene un ascensor interno.

A los costados de la biblioteca y en cada piso, hay mesas donde cada quien se puede sentar a leer, a tomar o comer algo (hay un par de cafés y un pequeño restaurant) y muchos usan sus laptops. Hay sillones especiales, comodísimos, con una mesita y un brazo del sillón tiene dónde enchufar la compu.

Mucha gente leyendo… las pantallas de sus laptops!

Algunas perlitas:

A la entrada de la sala de mapas, hay un libro llamado Klencke Atlas del año 1660 que mide 1.75m de alto por 1.9m de ancho. Las tapas son de cuero y fue restaurado un poco pero al haber estado cerrado por años y años y años en The British Museum, los mapas están en perfectas condiciones.

Kenckle Atlas.

Hay a la derecha de la entrada principal, un cómodo y bello sillón en forma de libro. Es una escultura donada en 1997.

La bola y cadena representa al libro como «captor» de información de quien no podemos escapar.

Hay muchas sillas por todos lados pero las más originales son estas, sillas para parados!!!

Las probé, son súper cómodas!

A un costado, a la izquierda, se ve este monumental tapiz, del año 1996, de 7m2.

Se llama «What If».

Y encontramos este cuadro de tres dimensiones, espectacular!!! Lo filmamos, no podíamos creer qué buena ilusión óptica!

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