Viva La Diferencia!

Aquí hay un programa que se llama Strictly Come Dancing, un formato de la BBC que se exportó a varios países: en USA se lo conoce como Dancing With The Stars y en Argentina como Bailando Por Un Sueño.

Sinceramente, nunca vi SCD ni sé qué días está ni a qué hora pero tiene buena audiencia y en el diario salen notas de qué pasó y no les presto mucha atención. Aunque me acuerdo de una nota que salió una vez que se refería a que mucha gente llamó quejándose a la producción del programa porque una bailarina giró, se le levantó la pollera (la falda, amigos de España) y se le vio que no tenía puesta su malla de baile sino que tenía una bombacha común y se le veían un poco los cachetes de la cola.

Quelle horreur!

Y hace un par de semanas salió en el diario una nota en The Mail On Sunday donde publicaban que (oh!) un hombre bailó topless (un hombre!) y lo que bailaba con su compañera fue un paso doble muy sensual.

En realidad el bailarín es Gavin Henson, un rugbier muy famoso que se acaba de separar de la galesa Charlotte Church, con quien tuvo dos hijos.

Si esto que bailan es un paso doble, yo soy Angelina Jolie!

Esta danza escandalosa fue televisada el 31 de octubre y yo leí la noticia el 1 de noviembre.

Esa semana justamente, en Argentina hubo un gran escándalo gran en el programa Bailando Por Un Sueño: fue el lunes 25 de octubre, cuando dos bailarines de Argentina hicieron un strip-dance y terminó… Mírenlo ustedes!

Lo pueden ver (y en el final van a saber por qué escribo esto) pulsando aquí.

De todas formas, el escándalo, creo, se desinfló un poco porque al otro día de la emisión del programa, murió Kirchner e importaron otras noticias.

Puede ser entendible que haya personas que se sientan ofendidas y llamen a la BBC para quejarse. SCD se supone es un programa para toda la familia.

Pero al mismo tiempo, en la televisión abierta de aquí, después de las 10 pm, hay programas donde se muestran hombres y mujeres completamente desnudos ya sea con fines médicos, educativos o estéticos.

Y sé que en Argentina muchas escenas de tono procaz se emiten a cualquier hora de la tarde.

Entonces es cuando me digo que todo depende del cristal con que se mire: Lo que para unos puede ser una tontera o algo cotidiano de ver en la tele, para otros es un verdadero escándalo.

(Creo que no sólo cabe comparar las performances… También se pueden comparar el animador y el jurado!!! Y no hace falta saber inglés!)

Winchester

Pity y yo desde el mirador de Westgate.

El fin de semana pasado, visitamos con Pity la hermosa ciudad de Winchester.

Winchester se encuentra en el condado de Hampshire, a 1 hora 45 minutos en tren desde Londres y vale la pena el viaje. Bueno, para nosotras estuvo buenísimo porque no paramos de hablar!

Al llegar a la estación, caminamos guiadas con un mapa mientras pasábamos por parques y plazas con hermosos colores de otoño.

Plazas y parques.

Enseguida llegamos al centro de la ciudad, donde lo primero que ves es la estatua del rey anglosajón (Anglo-Saxon) Alfred The Great, quien lo fue desde el año 871 al 899 y defendió a la ciudad de los vikingos.

King Alfred The Great.

Caminar por Winchester me hizo acordar a Canterbury. Tiene aires medievales y también como Canterbury, esta ciudad también tiene ruinas romanas.

Es pequeña, se recorre con facilidad y es para ir a pasear un día caminando tranquilos.

Ahí nomás de la estatua ya se empiezan a divisar esos edificios tan preciosos que se descubren en cada ciudad o pueblo de este país. A lo mejor, muchos se parecen con otros pero no dejan de tener su encanto.

Winchester Guildhall.

Winchester City Council.

The Welcome Gospel Hall.

No podía faltar una catedral. La Catedral de Winchester es la más larga de Europa y originalmente fue construida en 1079 y aquí se encuentra la tumba de Jane Austen.

Vista de un costado. Es tan grande que no es fácil sacarle fotos!

Vista de adentro. Lo dorado es una placa que marca la tumba de Jane Austen.

Para fanáticos de esta escritora, les cuento que también está la casa donde vivió sus últimos días y donde falleció.

La última casa de Jane Austen.

Descubrimos el Westgate Museum.

The Westgate.

En rigor, es una entrada a la ciudad, de la época de la Edad Media y actualmente tiene un pequeño museo y unas escaleritas que te llevan a una parte alta desde donde tenés esta vista:


Al costado nomás del Westgate, hacia la izquierda, sale el camino que te lleva a Winchester Castle, un castillo fundado en 1067, del cual sólo queda el Great Hall que se construyó entre 1222 y 1235.

Una emoción realmente, sabíamos que veríamos la famosa mesa redonda del rey Arturo, que nunca existió, pero bueno, la mesa es la original construida en el siglo XIII y repintada como se ve ahora, en la época de Henry VIII.

Por entrar al Great Hall.

Cuando nos estábamos acercando, salió un hombre al cual le escuchamos decir: «La mesa, en realidad, está colgada de una pared…»

Ay, la cara de Pity cuando lo escuchó!!!

Qué desilusión!!!

Nos imaginábamos que íbamos a ver la mesa como tal, sobre sus patas sobre el suelo…

Pero igual estuvo bueno entrar.

Imágenes de La Mesa Redonda.

El hall es gigante y al costado de dicha mesa se encuentra una estatua de la Reina Victoria.


También había hermosos vitraux y un gran portón de acero inoxidable que fue construido como un regalo de la gente de Hampshire en conmemoración del casamiento de Charles con Diana en 1981.

Y en las paredes están escritos los nombres de los miembros del Parlamento de Hampshire desde 1283 hasta 1868.

Por suerte nos tocó un día de otoño con sol pero cuando fue cayendo el sol, el frío se empezó a sentir. Así que dejamos Winchester después de haber comido unas sabrosas hamburguesas de verdad, en un pub irlandés.

Algunas cosas que vimos por allí, mientras paseábamos:

The Mill. Un molino de agua restaurado.

Preciosa esta casa de estilo Tudor, al costado de The Pilgrims School.

Dean Garnier Garden, un jardín dentro del predio de la catedral, para que disfruten todos.

Tumbas y ruinas.

En Los Zapatos Del Otro

Cuando salgo del trabajo siempre veo gente comiendo, más que nada cenando en lugares al paso y pienso: «Pero qué ganas de gastar plata! Vas a tu casa, te hacés algo rápido y casero… Mejor eso que comer un sandwich por ahí!»

O bien: «Qué ganas de ir a tomar algo después de trabajar que tienen algunos! Qué mejor que ir a tu casa, relajarte, poner música o la tele, escribir, leer…»

O si no: «Digo yo, esta mujer que está entablando una animada conversación sobre nada con la cajera del súper, no tiene otra cosa qué hacer? No se da cuenta de que estoy apurada para irme a mi casa?!?!»

Pero desde hace 10 días hasta hoy, entendí el por qué.

Hoy llegó Ale desde Argentina ya que estuvo unos días visitando a la familia.

Por primera vez, desde que vivimos aquí, me tocó estar sola en casa.

La verdad es que fue muy raro llegar a casa y no verlo. Lo extrañé… Y entendí muchas cosas y a mucha gente… Mejor dicho, entendí lo que es estar y sentirse sola…

Desde Londres

Qué día el de hoy para Argentina!

Se suponía que iba a ser un día tranquilo, la mayoría de la gente tomándose una especie de «feriado» por lo del censo y resulta que se enteran de la muerte de Néstor Kirchner, el esposo de la presidenta de Argentina.

Por ahora no pienso pronunciarme al respecto, ya sea dando mi punto de vista sobre política o lo que sea. Estoy viendo la tele, la BBC, y ni mención de la noticia.

Update: 21.30. Acaban de mencionarlo al pasar, diciendo que murió Kirchner, el esposo de la presidenta de Argentina. Y nada más.

Supongo que mañana se publicará aquí y se le dará un lugar de importancia proporcional a la calidad informativa del diario.

Pero quisiera capturar este momento: Así como todo el mundo recuerda dónde estaba y qué estaba haciendo cuando murió JFK, o Rodrigo el cuartetero o John Lennon (por dar ejemplos dispares), quisiera que me contaran cómo fue enterarse de esta noticia hoy, donde quiera que hayan estado, haciendo lo que estuvieran haciendo…

Gracias…

La Embajada de Argentina en Londres, hoy.

Cambia, Todo Cambia

Esta estampilla te pegaba el censista sobre la puerta de tu casa cuando se iba, una vez que contestabas las preguntas.


«Súmese al censo ’80. Necesitamos contar con usted!»

Ese era el jingle que publicitaba el Censo Nacional de 1980. Yo tenía 10 años y era la primera vez que escuchaba hablar de un censo. No sabía qué era y no recuerdo que nos lo hayan explicado en la escuela. Me lo explicó papá y sabíamos que iba a venir un censista a casa un día en que no teníamos que ir a la escuela.

El día del censo ’80, mi hermana y yo estábamos acostadas pero cuando escuchamos que había venido la censista, Mari se levantó como un resorte, se cambió rapidísimo y fue a la cocina y se quedó aúpa de papá mientras él contestaba las preguntas.

Yo, con mucha fiaca, me quedé en la cama.

El siguiente censo fue en 1991. Ya tenía 21 años y era maestra de inglés en una escuela y me tocó a mí ser la censista. Nos entregaron un manual, habremos tenido un par de reuniones informativas y un día, una semana antes de que se realizara el censo, nos dieron a cada una las calles de las que éramos responsables de censar y visitamos cada una de las casas para presentarnos y recordarles del censo que se llevaría a cabo la semana siguiente.

A mí particularmente me habían tocado unas tres calles y me acuerdo de algunos de mis censados: una mujer grande, de unos 45 años que vivía con un chico joven; un señor jubilado que me invitó a pasar, me hizo sentar, me miró serio y me saludó en inglés. Le contesté. Me saludó en francés. También le contesté. Me saludó en alemán y ahí le tuve que decir que no sabía y se puso contento. Me respondió las preguntas pero se quedó con ganas de charlar.

Me acuerdo de otro jubilado que censé, vivía en una casita humilde y me traía sus documentos y una libreta donde constaba el fallecimiento de su esposa. Le comenté que no íbamos a preguntar ni apellidos ni números de documento, el censo sólo preguntaba el primer nombre, nivel educativo y cómo y con quién se vivía.

A todos les costaba entender que no se pidiera número de documento. No sé si en el de 1980 (plena dictadura) se había pedido.

El siguiente censo se hizo en el 2001 y no puedo creer que no me acuerde de nada! Yo estaba viviendo con mis viejos y, la verdad, me acuerdo de tantas cosas de mi vida pero de ese censo, no.

Y ahora se viene el del 2010. Estaba leyendo una nota donde no sólo la gente en general tiene cierta ansiedad (por no decir que en muchos casos tienen miedo) de abrirle la puerta de su casa a un extraño: Los censistas también tienen cierto temor a ser insultados por los encuestados, como si fueran parte del gobierno. Incluso algunas mujeres censistas tienen miedo de ser invitadas a pasar a la casa donde viva un hombre solo…

Qué distinto, cómo cambió todo en 20 años…

Alicia La Curiosa pregunta: Allí en Argentina, cómo se preparan para el censo? Van a abrir la puerta? Van a hacer pasar al censista? O te tocó ser el encuestador? Y en tu país, se hace un censo cada tanto?

Ale Le Gourmet

Ale los recomienda.

No es ninguna novedad que me gusta cocinar, tanto para mí (porque si estoy sola, cocino igual, no me como un sanguchito mientras hago otra cosa) como para los demás. Me encanta y hasta a veces me asusta esta compulsión que tengo de dar de comer. Yo creo que debe ser porque no tengo hijos.

Cuando conocemos gente y se enteran de que me encanta cocinar y que no compro comida pre hecha, casi todos le dicen lo mismo a Ale: «Qué bien, vos contento, no?» Y Ale dice que sí pero a él le gusta todo y no hace diferencia si algo sale de una caja o de mi horno. Muchas veces me propone: «Por qué no comprás la comida hecha así no cocinás si estás cansada?» Y yo me ofendo!

Pero hay un tema con el cual discutimos siempre. Él sostiene que hay cosas que no se hacen, se compran. Porque el gusto es diferente.

Uno de esos productos es el dulce de leche. Ale dice que el dulce de leche casero no es lo mismo que el comprado. «Obvio!» digo yo, «porque el casero es más rico!» «No,» dice él. «El dulce de leche se compra, no se hace.» No estoy de acuerdo para nada. De chica comía dulce de leche pero siempre me gustaba más el que hacía mi mamá cuando lo hacía. El sabor del dulce de leche casero me parece más genuino, se siente el gusto de la leche, no al recipiente de plástico que lo contiene, como a veces pasa con el comprado.

Otro producto sobre el cual discutimos por el mismo tema es la mayonesa: También, él dice que la mayonesa tiene que ser comprada. A veces me quiero tentar en hacerla yo misma: uno puede aderezarla con un poquito más de limón, con un poquito más de pimienta y ni hablar si usás un buen aceite de oliva! Incluso sé de una mayonesa que se hace con clara de huevo solamente. Y es riquísima y liviana!

Pero no. Y no hago mayonesa y dulce de leche porque me lo tendría que comer yo sola! Así que en casa, si hay dulce de leche, se compra. Y la mayonesa es Hellmann’s. Encima acá es horrible, la mayonesa no es amarilla como en Argentina, es blanca!

El otro día le dije: «Tengo unas ganas de comer bizcochitos de grasa…» «Bueno,» propuso, «compramos la próxima que vayamos a algún negocio donde vendan comida argentina». «No! Los quiero hacer yo!» «No, los bizcochitos de grasa se compran!»

Ahora, eso sí, yo puedo ignorar mis ganas de hacer dulce de leche, mayonesa o bizcochitos. Pero como contrapartida, él me pide que le haga algo que siempre digo jamás haré.

Y acá me voy a ganar la antipatía de varios.

ME REHÚSO TERMINANTEMENTE A HACER UNA CHOCOTORTA!.

No, Ale, no! Chocotorta, yo, jamás!

La chocotorta es una torta (por qué le dicen «torta»!?!?!) inventada en los setenta y es parte de la infancia de casi todos los niños argentinos. Hoy esos niños tenemos más de 30 y ves que en los casamientos muchos piden que su torta de bodas sea una chocotorta y cuando es parte de la mesa dulce de alguna fiesta, lo reconozco, vuela! Nunca queda nada! Lo sé bien ya que en mi casamiento hubo chocotorta en la mesa dulce (gentileza de la baba Pola) y fue la primera que se terminó!

Para mí es un engendro de la repostería, no es un desafío culinario y, convengamos, tampoco es taaan rica!

Qué tiene de creativo pegar galletitas de chocolate con una mezcla de queso crema y dulce de leche!?!?!? Qué es ese conflicto de sabores!??!

Pero bueno, es muy popular y hasta la revista Planeta Joy le dedicó un artículo.

En fin. Ustedes dirán. Coinciden con Ale o conmigo?

Un Día De Varones


Bueh, hay días en que una como esposa es una mera acompañante, alguien que acuerda seguir a marido a algún lugar de su interés (del interés del marido). Y por qué no? Tantas veces el marido se aguanta ir a un shopping o negocios de artículos para cocina que alguna vez le tiene que tocar a él, no?

Entre bostezos y resignación, acompañé a Ale al depósito del Museo del Transporte.

Anteriormente habíamos visitado este museo y me había caído bien. Pero el depósito se abre un fin de semana por año y Ale no quería perderse esta rara oportunidad.

Ya de por sí, un museo de transporte para una chica no es gran cosa: a una puede caerle simpático un viejo carromato pero de ahí a visitarte un de-pó-si-to… realmente, soy una muy buena esposa…


Se podían ver diferentes vagones de diferentes líneas de diferentes épocas. Había hasta un vagón de subte que había sido prendido fuego por vándalos…

Esto estaba un poco más interesante…

También había máquinas antiguas de boletos, de dar cambio en monedas…

Qué lindo…

Se exponían carteles que fueron retirados de las estaciones…


Pero también te encontrabas con aquellos que alguna vez trabajaron para este gremio y ahora están jubilados y son voluntarios. Ahí los podías encontrar, tan amables y dedicados, que se acercaban y te contaban la historia de esos vagones, anécdotas de viajes, de cómo se controlaban los pasajes, etc.

Me encontré con un grupito de antiguos guardas de colectivos que te mostraban y explicaban cómo expendían los boletos y te ofrecían posar con su equipo de trabajo: la gorra, los diferentes boletos, la cartera donde poner el dinero y la expendedora de boletos.

El de celeste se parecía a Karadagián.

Algunas cosas me gustaron:

Este es un antiguo kiosco, del año 1930.

Máquinas que daban cambio en monedas.

Nos subimos a un routemaster, estos antiguos colectivos de los que quedan muy pocos en el centro de Londres:

Se puede subir por atrás.

Este colectivo hacía un recorrido de 25 minutos por el barrio donde se encuentra el depósito.

Desde la ventana notábamos a la gente mirar con curiosidad y alegrarse de ver esta pieza de museo andante.

Afuera había unos pequeños trenes funcionando a vapor algunos, eléctricos otros, no sé bien, no averigüé, pero me extrañó que uno pudiera viajar… sobre ellos!

Grandulones… Los chicos son una excusa!

Como siempre, cada vez que hay alguna exhibición de cualquier tipo, hay un rincón especial para que los niños jueguen y hagan actividades creativas.


Pero hay algo más aburrrrrrrrido que mirar maquetas?!?!?

Muestra la estación Westminster.

El futuro: Colectivo que funciona a hidrógeno.

Creo que he visto algunos por Londres, no estoy segura…

«Tengo hambre! Estoy cansada! Me quiero ir! Vaaaaamoooossss…»

Cómo Era…?

Hace unos meses vinieron unos amigos a almorzar e hice pizza para todo el mundo! Creo que hice como 8 pizzas: de vegetales, de queso con jamón crudo, de queso con palmitos, de mozzarella, de cebolla, qué se yo!

Pero como a mí eso todavía me parecía poco, antes de que llegaran decidí preparar un dip: Tenía un pote chico de fromage frais y un queso halloumi.

Corté unos 70 gramos de queso halloumi ya que como es un queso duro, pensé que al fromage frais le iba a dar una consistencia un poco más espesa todavía y los procesé juntos con medio diente de ajo.

Al segundo me dí cuenta de mi error: La mezcla, en vez de espesarse, se hizo chirle y la gente ya estaba por llegar!!!

Manoteé un poco de crema y la batí junto con la mezcla… Horrible! Igual de chirle.

Estaban empezando a llegar así que decidí esconder en la heladera esa vergüenza líquida. (Y a quién le importó?! Quién se enteró!?)

Pasamos un mediodía-tarde agradable, las pizzas alcanzaron (no quedaron ni las migas!); además hubo postre que trajeron los invitados y hubo charla y compañía agradable.

Pero esa mezcla seguía en la heladera y pasaron dos días y cada vez que abría la heladera me daba lástima pensar que tenía que tirar todo eso…

A la noche decidí hacer algo.

Se me ocurrió hacer una tarta de quesos. Primero preparé la masa base y después miré seria a mi alrededor…

Agarré un bowl y vertí la mezcla y aparte batí cuatro huevos. Los agregué al bowl y me pareció que faltaba un poquito más, agregué dos huevos más ligeramente batidos.

Pensé que no iba a ser suficiente para que coagulara bien así que le mezclé 200g de queso mozzarella rallado.

Y al horno! Lo fui vigilando de a ratos y cuando vi que ya podía estar, saqué la tarta y la saqué del molde y corté una porción con cierto temor de que se chorreara todo el queso… Y no!

La tarta tenía una consistencia perfecta: compacta pero suave y hasta un poco esponjosa aunque firme.

La alegría me duró mientras la comí ya que no fui lo suficientemente despierta como para copiarme el peso de cada ingrediente mientras iba experimentando… Es que no me esperaba que saliera tan bien!

Casi como un cheesecake salado…

Cuáles serán las medidas de cada ingrediente!?

Por lo pronto les dejo la receta de la masa base salada, muy rica y crocante, para un molde redondo de 20 cm:

Ingredientes

400g de harina
200g de manteca
8g de sal
100ml de agua fría

Procedimiento

– Mezclar la harina con la sal y agregarle la manteca cortada en cubos y mezclar todo con la mano o con dos cuchillos.

– Agregar el agua y mezclar hasta formar una masa.

– Dejar descansar la masa por unos 20 minutos en la heladera.

– Amasar.

Van varios días que vengo fantaseando con volver a hacerla. Pero me freno un poco pensando en que no pueda salirme igual! Seré perfeccionista o demasiado obsesiva?

Macca


Es un divino!

Siempre fantaseo con cruzármelo por el barrio de St John’s Wood, donde vive. (Cuándo!?! Si nunca voy! La última vez que estuve por ahí fue para cruzar Abbey Road!)

Ni recuerdo a qué edad descubrí a The Beatles. Sé que fue durante mi infancia y habré escuchado alguna canción por ahí y por supuesto que me gustaron!

Una prima mía tenía un LP con la cara de los cuatro haciendo gestos y siempre me pareció que Paul era el más lindo.

En la adolescencia me copiaba la letra de toda canción Beatle que encontrara por ahí (Chicos, no había internet!) y a medida que fui creciendo, me fueron gustando más todavía, ya que conocía más canciones gracias a comprarme CDs.

No aburren nunca! Sus canciones son atemporales y eternas!

Y siempre enseñaba algunas a mis alumnos: «Yellow Submarine» a los chiquitos, «All My Loving» o «Penny Lane» a los adolescentes y alguna que otra que ya no recuerdo.

Por supuesto que conozco Liverpool e hice el Magical Mystery Tour (donde te pasean por la casa de la infancia de los cuatro, las escuelas, los hospitales donde nacieron… uffff! Pero también parabas en Penny Lane y en Strawberry Field (sin s, escribí bien) y donde está enterrada Eleanor Rigby. Y también visité The Beatles Exhibition y The Cavern.

Pero eso lo hice en 1999. Pienso volver, eh. Y a hacer lo mismo!

Hace un par de años me leí una biografía tamaño Biblia gigante sobre John Lennon. También me compré un libro que lista cada canción escrita por The Beatles y qué significa, la historia, su génesis, etc. Pienso leerlo cuando me compre la colección entera de los CDs que se digitalizaron el año pasado. Así voy leyendo y escuchando.

Y ahora me entero de que Macca (como lo llaman acá) vuelve a Argentina!

Paul Mc Cartney fue por primera vez en los 90s a Argentina y tocó en el estadio River Plate a lleno total! No sé por qué, pero no fui. Sí fue mi hermana y vino encantadísima! Aunque me contó, mientras se reía pero horrorizada a la vez, que la gente cantaba antes de que empezara el show: «Olé lé, Olá lá, Lennon se la come, McCartney se la da

LA GENTE CUANDO VA A LA CANCHA CANTA CUALQUIER COSA!

Todavía tengo una revista que le regalaban a cada uno de los asistentes. Esa revista era, más que nada, una denuncia de cómo se maltrataban a los animales, cómo eran abusados para ser testeados con químicos y cómo los mataban para luego ser consumidos.

E intercalando cada informe, fotos de los productos vegetarianos de Linda McCartney.

Ver este video me produjo ternurita… No sé si estaré influida por cómo lo consideran los medios acá: lo respetan muchísimo, sí, pero también medio que a veces lo cargan por su poco natural color de cabello… Y hasta me atrevería a decir que la nueva generación lo conoce como el papá de Stella McCartney

Verlo ahí hablándole a los argentinos, me pareció estar viendo la versión inglesa de Carlitos Balá. No se parecen físicamente!?!?

Un gestito de idea!

Pero mi video favorito de Macca es éste, donde me está saludando por mi cumpleaños número 40, con el que me sorprendió Ale en mi fiesta!!!

(Entre otros aparecían Kiss, Queen Elizabeth y David Coverdale!)

Creer O Reventar

Qué feo cuando una se siente refutada!

Grrrr!

Yo no creo en nada y lo digo con convicción. Lo que no quiere decir es que menosprecie la fe de quien la tiene en lo que sea: sanadores, horóscopo, religión, telepatía, ovnis, etc. Cada uno sigue lo que siente y lo que lo hace sentir bien. (Porque, convengamos, ser seguidor de una religión o fe para sufrir es, más que serio, perturbador!)

A veces hasta pienso que decir que uno no cree en nada es como decir que cree, no sé si me explico: tengo la convicción de que no creo en nada. Ergo, creo en no creer nada. Divagues los míos, ya lo sé.

Pero una vez me pasó esto:

Hace unos cuantos años, Chica y Chico (para qué voy a ponerles nombres! Y menos iniciales!) se compraron una casa después de muchos años de noviazgo, sacrificios y ahorros.

Estaban muy contentos. La casa era linda, faltaba terminarla adentro: ponerle pisos, azulejos, pintarla, etc.

Cuando salimos a la puerta después de haber sido invitados a inspeccionar la casa y después de haberlos felicitado por su adquisición, Chica me dijo que estaba contenta pero que a la vez se sentía un tanto incómoda por la historia que le habían contado de esta casa, terminada por fuera e incompleta por dentro: Había pasado ya por dos dueños anteriores.

Los dos dueños anteriores habían sido, respectivamente, dos parejas a punto de casarse. Las dos veces en que esta casa se puso en venta fue porque las dos parejas se habían peleado y no se casaron.
Chica temía que le pasara lo mismo.

«Ay, por favor!» resoplé. «No me digas que vos creés en esas cosas!»

«Y…» Chica se encogió de hombros como resignada.

«Nena,» canchereé. «A uno le va mal con su pareja por algún motivo: se dejan de querer, se dejan de respetar, se aburren o simplemente se dan cuenta de que no son el uno para el otro o conocieron a otro/a o no pueden convivir. Tranquila, che. Si vos estás segura con Chico y tienen este proyecto tan lindo de arreglar la casa y casarse, no tenés que preocuparte.»

Pareció que la había convencido. Me dio la razón.

Al año y medio, después de muchos sacrificios y ahorros, Chico y Chica se fueron a vivir a su nidito de amor todo decorado y amueblado y había quedado hermoso.

Y a los seis meses se pelearon definitivamente!

Y al año vendieron la casa!

Cuando me enteré de lo sucedido, me acordé de mi canchereada y me enojé conmigo misma por haber pensado no bien escuché la noticia: «Creer o reventar!»

Ustedes creen o revientan o consideran que fue casualidad?

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