Un Día De Varones


Bueh, hay días en que una como esposa es una mera acompañante, alguien que acuerda seguir a marido a algún lugar de su interés (del interés del marido). Y por qué no? Tantas veces el marido se aguanta ir a un shopping o negocios de artículos para cocina que alguna vez le tiene que tocar a él, no?

Entre bostezos y resignación, acompañé a Ale al depósito del Museo del Transporte.

Anteriormente habíamos visitado este museo y me había caído bien. Pero el depósito se abre un fin de semana por año y Ale no quería perderse esta rara oportunidad.

Ya de por sí, un museo de transporte para una chica no es gran cosa: a una puede caerle simpático un viejo carromato pero de ahí a visitarte un de-pó-si-to… realmente, soy una muy buena esposa…


Se podían ver diferentes vagones de diferentes líneas de diferentes épocas. Había hasta un vagón de subte que había sido prendido fuego por vándalos…

Esto estaba un poco más interesante…

También había máquinas antiguas de boletos, de dar cambio en monedas…

Qué lindo…

Se exponían carteles que fueron retirados de las estaciones…


Pero también te encontrabas con aquellos que alguna vez trabajaron para este gremio y ahora están jubilados y son voluntarios. Ahí los podías encontrar, tan amables y dedicados, que se acercaban y te contaban la historia de esos vagones, anécdotas de viajes, de cómo se controlaban los pasajes, etc.

Me encontré con un grupito de antiguos guardas de colectivos que te mostraban y explicaban cómo expendían los boletos y te ofrecían posar con su equipo de trabajo: la gorra, los diferentes boletos, la cartera donde poner el dinero y la expendedora de boletos.

El de celeste se parecía a Karadagián.

Algunas cosas me gustaron:

Este es un antiguo kiosco, del año 1930.

Máquinas que daban cambio en monedas.

Nos subimos a un routemaster, estos antiguos colectivos de los que quedan muy pocos en el centro de Londres:

Se puede subir por atrás.

Este colectivo hacía un recorrido de 25 minutos por el barrio donde se encuentra el depósito.

Desde la ventana notábamos a la gente mirar con curiosidad y alegrarse de ver esta pieza de museo andante.

Afuera había unos pequeños trenes funcionando a vapor algunos, eléctricos otros, no sé bien, no averigüé, pero me extrañó que uno pudiera viajar… sobre ellos!

Grandulones… Los chicos son una excusa!

Como siempre, cada vez que hay alguna exhibición de cualquier tipo, hay un rincón especial para que los niños jueguen y hagan actividades creativas.


Pero hay algo más aburrrrrrrrido que mirar maquetas?!?!?

Muestra la estación Westminster.

El futuro: Colectivo que funciona a hidrógeno.

Creo que he visto algunos por Londres, no estoy segura…

«Tengo hambre! Estoy cansada! Me quiero ir! Vaaaaamoooossss…»

Comentario (17)

  • Cheli| 18 octubre, 2010

    ja ja ja!!! alguna vez hay que hacer lo que ellos quieren, no? ja jaja
    de todos modos hubo varias cosas interesantes y me encanto el quiosco, no fue tan dificil el paseo no? ja jaj a

    Un beso.

  • Laucha| 18 octubre, 2010

    Hay cosas re interesantes y muy lindas (por lo menos eso me parece a mi)

    Las fotos estan muy buenas, y lo de las maquetas… algunas estan buenas, no todas son «bodrios»

  • Ivy| 18 octubre, 2010

    me pasa cuando lo acompaño a ver instrumentos musicales y no entiendo nada!!! adonde vos fuiste por lo menos había a q sacar fotos!

  • Betty| 18 octubre, 2010

    A mi gusta acompañarlo, por lo que me aguanto cualquier cosa con tal de estar con él jaja

    Me pareció interesante lo que nos mostrás, sobretodo ver como se cuidan y se respetan las cosas, acá ya las rompemos antes de tenerlas fuera de circulación!!!

    Besos

  • Analia| 18 octubre, 2010

    Que museo mas extraño… te apoyo creo que eres una excelente esposa jeje…

  • tia elsa| 18 octubre, 2010

    A mi me gusta ver autos antigüos, colectivos, trenes, en eso los hubiera acompañado a gusto, además amo las maquetas, ya ves hay gustos para todo, lo que no soportó es un museo sobre futbol por ejemplo. Hace unos años fui al museo de Fangio en Balcarce y la verdad lo disfruté. Besos tía Elsa-.

  • Anavril| 19 octubre, 2010

    Yo con tal de salirrrrr.
    Bueno, supongo que ir una o dos veces esta bien…más no da…jeje

  • Mariela Torres| 19 octubre, 2010

    Me gustaron las máquinas que te daban cambio en monedas. Interesante idea, aquí parece que aún no se les ocurrió.

    Saludos.

  • Lola| 19 octubre, 2010

    Grande Alicia!!!
    De todos modos no fue tan malo el paseo por lo visto!
    Me dio mucha ternura el kiosco de 1930 no sé por qué.
    Una pena que estén desapareciendo los routemasters, por qué? Son tan pero tan lindos, y útiles aparte. Espero que no desaparezcan también los taxis londinenses.
    Es imposible no hacer comparaciones con nuestro país, veía las máquinas que dan cambio en monedas, y acá todavía estamos padeciendo tener que conseguirlas en el banco, porque aparte sigue siendo casi la única forma de viajar en colectivo.
    Y cuando veía los trenes del subte, me acordé una vez que un turista creía que la linea A conservaba los coches de 1913 con fines turísticos, no se le pasó por la cabeza que nunca hubo presupuesto para renovarlos.

    Al margen, después de esto no me quiero imaginar adonde le vas a pedir que te acompañe cuando sea tu turno!

    Besos!

  • Rod| 19 octubre, 2010

    Uno se entera antes porque Ale te sube una fotito al FB de estas cosas..
    La de la maqueta es la mejor foto che!

  • pity| 19 octubre, 2010

    que buena esposa eres! y si, es verdad, las maquetas son un rollo! besitos

  • Luciano| 20 octubre, 2010

    QUé buen museo. Hay que ir sin mujer, definitivamente.
    Mirar maquetas es lo más, porque te hacés chiquito y es como si fueras volando.

  • Ceci| 20 octubre, 2010

    Hola Alicia!
    A mi las piezas de madera me parecen fabulosas, y los routemasters me encantan!
    En San Martín de los Andes tienen uno en la plaza del centro que hace un citytour.
    Te dejo un saludo. Bs

  • Guada GN| 21 octubre, 2010

    Ok, es cierto, hay un par de cosas rescatables – los viejitos un encanto, el colectivo también – … pero sí, un embole mayúsculo, honestamente 🙂

  • Mariana| 22 octubre, 2010

    ajajaj los chicos son excusa! totalmente! Con la excusa de que «esto le va a gustar a Seba» yo me he comido varios museos de trenes y maquinolas varias que eran un emboleee! Seba no entendia nada tampoco, era todo para el marido…
    Anotate ese poroto!

  • Alicia Seminara| 22 octubre, 2010

    Cheli,

    el quiosco me gustó mucho a mí también. Me dio cierta nostalgia que estuviera ahí, vacío y con stickers de la época!

    Laucha, Pity,

    a mí las maquetas me parecen de lo más aburridas! Nunca les encuentro atractivo alguno!

    Ivy,

    tenés razón. Ir a ver, como en el caso de Ale, guitarras eléctricas es más o menos lo mismo…

    Betty,

    si, se nota que a pesar de que están en un depósito, todo se guarda con cariño y mucho orden.

    Analía,

    muchas gracias!!!

    Tía Elsa,

    ves, a mí me encantaría ir al de Fangio! Ese sí que es algo que todavía no se me dio!

    Anavril,

    claro y menos mal que este depósito abre una vez al año… Yo el año que viene no vuelvo!

    Mariela,

    muy, pero en realidad, las de cambio eran las de al lado… Creo que me equivoqué, las que tienen los números grandes daban boletos de ese precio.

    Lola,

    los colectivos que están desapareciendo son esos, los routemasters, los viejos. Sigue habiendo colectivos de dos pisos, eh, pero modernos, no ese modelo que se puede subir por atrás.

    Rod!!!

    apareciste! Y, viste, esto de FB es como un club! No! Me torran las maquetas!

    Luciano,

    estoy segura de que mi marido imagina lo mismo que vos al mirar una maqueta!

    Ceci,

    ah, siiii, sé que en Argentina se usan!!! Buena idea que sea para el turismo, entra mucha gente!

    Guada,

    me siento comprendida!!! 😉

    Mariana,

    todo marido es un niño grande!

  • Anonymous| 10 enero, 2011

    lo que yo queria, gracias

  • error

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