Vestuario de Madonna

A partir del 21 de febrero y hasta el 22 de marzo hay una exhibición de vestuario de Madonna, principalmente vestidos que usó en Evita y algunos videos.

Son 250 ítems y también se incluyen algunos premios que recibió.

Esta colección se formó por dos personas que desde hace 2 años vienen comprando y coleccionando cosas que tienen que ver con ella, increíblemente no porque sean fanáticos, sino porque quieren hacer algún dinero.

Entré al website de la colección y la verdad, no es muy cómodo porque tenés una lista interminable (250) de links a cada vestuario y hay como 6 que están repetidos.

Entonces se me ocurrió hacer un slideshow con los nombres de cada ítem, algo entretenido, así no están clickeando y volviendo tooooodo el tiempo!

El primer slideshow es de su ropa. El segundo es de cosas.

Si ponen el cursor del mouse sobre una foto, el show se detiene y aparece el nombre de dicho ítem, por ejemplo, si es un vestido, en qué año lo usó y en qué video o película.

Quién me acompaña? Tienen tiempo!

Acá tienen link a la nota.

(Puse esa foto tan añeja de Madonna porque fue cuando irrumipió en mi vida a mis inocentes 15 años y me hubiera encantado vestirme como ella en esa época!!!)

Mi Tecito

Así como Noelia, la maestra creada por Antonio Gasalla, tampoco yo «no puedo estar sin mi tecito».

Acá es fácil hacerse adicto al té porque es muy barato y aparte los ingleses lo toman con la misma asiduidad con la que nosotros tomamos mate, o sea, a cada rato! Y uno los ve y se engancha!

Claro que el té no cae como el mate. Por lo menos a mí me altera (más!) los nervios si tomo más de uno por día y luego me cuesta dormir de noche. Así que disminuí el hábito hasta tomar uno por día. Y con leche. Y sin azúcar.

Oh sí, la mayoría de los ingleses lo toman así y me acostumbré aunque, cuando escuché ésto por primera vez, puse la misma cara que habrán puesto ustedes. Pero les aseguro, se siente mejor el sabor del té y de la leche. Y de paso cortan varias calorías.

En esta tierra bella hay muchos lugares bellos donde tomar tés, o cream teas, los tés con tortitas y sandwiches.

Lo más común es que el té venga acompañado con sandwiches hechos de pan de molde sin los bordes marrones y rellenos de:

– egg mayonnaise and watercress (una mezcla de huevo duro picado, mayonesa y berro)

– cucumber (mi favorito, pan untado con manteca y/o mayonesa y con pepino crudo cortado en láminas)

– fetas de salmón ahumado

También agregan uno o dos scones (un cream tea que se precie debe contener al menos uno y tibio) generalmente con pasas de uva. Y para untar sobre el scone, se sirve clotted cream (crema con alto contenido de grasa, batida bien espesa, tanto que tiene la consistencia de una manteca blanda pero con gusto a crema – slurp!) y mermelada.

Y puede completarse con alguna que otra torta dulce.

Ahora bien, formas de hacer el té hay varias y cada uno tendrá su método o no. A muchos les parece un espanto el saquito de té, a otros que las hebras son de snobs, qué sé yo, eso va en gusto de cada uno.

Si eligen hebras, lo que hace todo el mundo es, antes de que el agua rompa el hervor, poner un chorro dentro de la tetera, la sacuden un poquito y tiran el agua. Esto es para calentar la tetera y que el té se conserve caliente por más tiempo. Luego se agregan las hebras, el agua y se deja reposar tanto tiempo según la intensidad con que se guste tomarlo aunque lo máximo es alrededor de 4 minutos.

Este es el momento en que se puede cubrir la tetera con un cubre tetera o tea cosy. Hay modelos para elegir, uno nunca sabe con qué quedarse. Me parece una costumbre muy monona.

Cuando estamos todos listos para tomar el té, ponemos un coladorcito sobre la taza, pero, si uno lo va a tomar con leche, generalmente se vierte primero la leche en la taza y luego el té, así (dicen) no se escalda la leche.

Si se lo quiere con limón, se agrega una rodaja finita de limón en el fondo de la taza y luego el té. (Basta con esa costumbre de apretar el gajo de limón que con los chorros que salen disparados para cualquier lado podemos dejar ciego a más de uno!)

Y una vez que todos nos hayamos hecho los finos con estas instrucciones, empezamos a morfar!

Delicious!

Ni Chicha Ni Limonada


Yo vivo muy contenta en esta ciudad que para los profesores de inglés como yo, es La Meca.

Disfruto el día a día, me encanta estar con mi marido, viendo tele, surfeando la net, comiendo, paseando, viajando, lo que sea. Por suerte mis viejos supieron aceptar la distancia y tengo la suerte de poder llamarlos por teléfono.

Además de visitar a mi amigo Jon que hace poco fue operado, también, bah, no tanto, veo a algunas chicas argentinas que viven aquí.

El año pasado fue muy fructífero en cuanto amistad porque nos veíamos seguido pero la que no estaba embarazada estaba con pequeñitos que podían dejar con los padres.

Este año los anglo-argentinitos se han multiplicado y ya no nos vemos tanto. Sí vi a Eli y Luz cuando vinieron a casa a tomar el té hace poco y nadie más…

Sucede que las chicas que no tienen hijos son las solteras, quienes, obvio, salen a bailar, al teatro, y las divinas me invitan y yo, por el horario que estuve teniendo en el trabajo, no he podido ir.

Las que tienen hijos no entienden que a mí los chicos no me molestan para nada, pero entiendo si no pueden venir a casa porque ahora se hace de noche enseguida y hace mucho frío. Entiendo también que no me inviten: cuando tenés chicos es obvio que invitás a las que tienen así juegan con los tuyos.

Así que yo soy la del título, la casada sin hijos que no sabe para dónde disparaaaaar!!!

Lo que hago es invitar a casa porque tampoco me puedo invitar a la casa de nadie!

En el trabajo me hice un par de amistades con algunas chicas pero son todas menores que yo (no hay nadie de mi edad, de las que conozco, que no tenga hijos) y, sinceramente, me esfuerzo en tener una amistad productiva aunque la diferencia de edad se nota en los intereses o temas de conversación…

Y bueh.

Catharsis Day. Algún día lo tenía que decir!

Temporal De Nieve En Londres

El frío llegó y ya se quedó.
Nariz colorada, bufanda marrón.
El frío llegó y ya se quedó.
Me gusta el invierno con días de sol…
(El Frío Llegó – Elvira Romei)


Antes de ayer, domingo, comenzó a nevar a la tarde de a poco pero sin parar.

Cuando nos fuimos a dormir ya estaba todo cubierto de blanco.

Y cuando nos levantamos ayer… no podíamos creer la CANTIDAD de nieve acumulada que había! Nunca, desde que vivimos en esta ciudad, había visto tanta nieve aquí! Parecía Canadá!

No había parado de nevar en toda la noche y seguía nevando!

Ale no pudo ir a trabajar porque los subtes andaban muy poco, los colectivos no transitaban por aquí y los trenes andaban con servicio de emergencia.

Miré por el balcón y vi mucha gente paseando, jugando con la nieve y con sus niños y haciendo muñecos de nieve.

Todo el mundo se sacaba fotos y los perros parecían felices enterrándose en la nieve.

La calle y los autos.

No aguanté más y le pedí a Ale que bajáramos. No estaba muy convencido pero cuando bajó le gustó.

Caminamos un rato largo ya que cuando estás en contacto con la nieve, no te da tanto frío.

Nevó todo el día hasta la tarde.

A Ale no se le ven los pies!

En el patio interno de donde vivimos.

En otro sector.

Desde el balcón de la habitación.


Con el muñeco de nieve!

Evolución de una silla en el balcón: a la tarde, a poco de empezar; a la noche, antes de dormir; a la mañana, al levantarnos.

Hoy a la mañana: Nieve y sol.

Atención al Consumidor Británico


Yo me acuerdo muy bien que en los ’90 (todo el mundo odia recordar esos años pero algo bueno había, che) las empresas empezaron a darle mucha importancia a la atención al consumidor, y me acuerdo de instituciones como ADELCO, a donde concurrí una vez por una duda y me atendieron muy bien, rápido, desinteresadamente y gratis.

Pero, a medida que el país se fue embruteciendo, obviamente que lo primero que las compañías sacaron o redujeron, para bajar costos, fue la atención al consumidor, cuando tiene que ser al contrario, para poder sobrevivir o hacer algo más de dinero, tenés que matarte para dejar bien parada a tu empresa y así ganar más clientes. En fin.

Aquí me sorprendo porque el británico en general es muy protestón (pero con altura porque jamás grita) y es de mandar mails, o cartas o llamar al supervisor para quejarse de una u otra cosa y son escuchados!

Si por algún motivo yo quiero quejarme de algo siempre me queda ese miedito de «Me creerá?» «Vendrá?» «Me hará caso?», etc.

Se acuerdan cuando fuimos a Disneyland Paris? El viaje a la vuelta fue un calvario! Es largo de explicar todo pero se notó muy bien ese día que los franceses son latinos y, por lo tanto, la forma de tratar a los pasajeros/clientes fue sanguínea y visceral, o sea, estaban todos a los gritos! Hicieron lío con las reservas; sellaban, cual bancarios estatales, los boletos; ponían caras de malos, etc.

Yo no me lo banqué porque por esos modales y su franco-burocracia perdimos el tren de vuelta y nos hicieron subir al siguiente.

Enojada, al otro día llamé a atención al cliente de aquí, les dije lo que pasó y que quería quejarme y que además merecía algún tipo de resarcimiento. Me dijeron que enviara una carta con copia de los pasajes.

Yo mandé la carta con todos los datos pero, naba o distraída, olvidé incluir copia de los pasajes. Les mandé un mail diciendo ésto y me contestaron que mandara los originales, que completara un formulario que incluían, blah, blah, blah.

«Basta, ya está, ya fue,» me decía Ale. «No te calentés.» «No, no, no! Yo tengo razón!» pero bueno, los días pasaron y me desinflé.

Hace una semana llegó una carta con disculpas por lo que había pasado y me mandaron dos pasajes con 50% de descuento para viajar por Eurostar a cualquier destino!

Para seguir en tema, ayer fuimos a almorzar a T.G.I Friday’s (un lugar que a pesar de ser una cadena hacen muy buena comida) y pedí un plato de pastas. Cuando estaba terminándolo, descubro que había un pequeñísimo pedacito de un sticker que se usa para marcar la fecha de vencimiento de la comida.

Lo puse a un costado del plato y llamé a la moza. No le dije nada, le señalé lo que había encontrado, se disculpó y me dijo que llamaría a su supervisor.

El supervisor llegó, se deshizo en disculpas y nos contó que a lo mejor ese pedacito de sticker se les cayó cuando abrieron el contenido de la bolsa, pero que todos sus productos son frescos, etc. etc., y que no me cobrarían el plato de pastas.

Y luego pedimos postres y cuando la moza trajo la cuenta, dijo que los postres tampoco los cobraban.

Otro ejemplo es que cuando uno compra ropa o lo que sea (hasta libros) uno puede ir a cambiar esos artículos por otro o te devuelven el dinero si así lo deseás. Si lo pagaste con tarjeta, te lo acreditan y si pagaste en efectivo, pues te devuelven el efectivo.

Ustedes creen que alguien protesta o te mira mal porque les devolvés algo? Nadie pregunta nada, a lo sumo te preguntan muy suavecito por qué no te gustó, pero es muy raro que alguien acote algo.

Un día estaba pagando algo en una librería y una chica vino al mostrador y dijo «Hola, acabo de comprar este libro acá y vengo a devolverlo porque en Tesco (el super que está en el shopping) está más barato». «Ok,» le dijeron. Y le devolvieron el dinero inmediatamente.

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