Halloween

Hola cómo están todos?

Contentos porque por fin tenemos teléfono; estamos en el primer mundo pero se toman su tiempo para instalarte una línea telefónica!

Por mi parte estoy contenta también porque vino mi primo Sergio de España y se queda un tiempo con nosotros así que charlamos, buscamos trabajo juntos, y comemos!

Obviamente llegó el otoño y con él el cambio de horario, ahora hay 3 horas de diferencia y a las 4 y media de la tarde ya es de noche, ya hace frío, ya llueve, ya hay viento… Falta la nieve. Dicen que este invierno va a ser el más crudo en años, se esperan temperaturas muy bajas, cuando lo normal aquí son quince grados bajo cero en invierno, para enero y/o febrero.

Ale está bien, trabaja todo el tiempo y supongo que está contento, mucho no cuenta pero si no protesta, quiere decir que está bien.

Esta semana hice un postre con un vegetal que hay acá que se llama rhubarb y es riquísimo! Yo lo había probado hace años en lo de Jonathan una vez que lo hizo su mamá. En realidad el rhubarb es un vegetal y son unos tallos largos y rosas, tallos fibrosos y muy parecidos al apio pero un poco más gruesos y de color rosa.

Se corta en rodajas, se deja macerar toda una noche con azúcar y al otro día se lo pone al fuego que se cocine en su propio jugo y el resultado es una especie de mermelada que se deja enfriar y se mezcla luego con un postre tipo royal y crema; la verdad, mi postre favorito hasta ahora.

El 31 de octubre fue Halloween y yo estaba como loca. Ya había comprado en el super un balde con forma de calabaza y unos cuantos caramelos y unos chocolatines. Y al anochecer escuché a unos niños y puse la calabaza mirando por la ventana y al rato escucho que tocan la puerta al grito de “trick or treat!” que significa algo así “chasco o dulces” o sea, que si no querés un chasco, que les des unos caramelos.

Yo salí y les dí un chocolate a cada uno y les dije que agarraran caramelos del balde. Eran cuatro niños, dos nenes y dos nenas disfrazados y yo pensé que iban a meter la mano y se iban a llevar todo. Sin embargo, con sus deditos sacaban uno cada uno. Yo les decía que sacaran más y les daba vergüenza! Insistí y sacaron un poquito más. Después le pedí a una de las mamás que los acompañaba si me podía sacar una foto con ellos y ahora tengo un lindo recuerdo de Halloween en Inglaterra!

Los chicos se fueron y me decía “gracias por los caramelos!” y yo estaba como un chico más, aunque después de ellos, no vino nadie más. Tengo todavía el balde con forma de calabaza lleno de golosinas!

Ayer fue 5 de noviembre, Guy Fawkes Night; se celebra- es una manera de decir- un plan que no salió bien hace muchos años, por el 1600, cuando un hombre, el susodicho Guy Fawkes quiso volar con pólvora el parlamento inglés. Lo agarraron a tiempo y la explosión no pudo ser y el hombre terminó colgado de algún poste.

De todas formas, ahora se compran y se tiran infinidad de fuegos de artificio y la verdad, como nosotros tenemos unas ventanas enormes, se pueden ver este lindo espectáculo lo más bien.

Supe que se tiran más fuego de artificio en esta fecha que en Año Nuevo.

Y llegamos al 6 de noviembre, ya noche cerrada a las seis y media de la tarde, Sergio y yo en piyamas y Ale en shortcitos con su computadora del trabajo, yo con la compu de Ale y Sergio hojeando unas revistas.

Estamos tranquilos y rechonchitos.

Mándennos un poquito de calor!!!!!!

Elvis

Todo este mes, que ya mañana se cumple, estuve pensando para qué escribir, qué les puedo contar de Londres que ya no les haya contado, pero bueno, siempre ocurre algo lindo. Sobre todo cuando es una sorpresa preparada por Ale.

El lunes me dijo que el miércoles nos teníamos que encontrar en la estación del barrio donde él trabaja que íbamos a cenar a algún lado y que me convenía llevar la cámara de fotos.

Yo, la verdad, estaba muy intrigada, pero para no desesperarme con el misterio no le pregunté nada más.

Y ayer nos encontramos a las 7 y media de la tarde (porque acá se cena muy temprano, algunos cenan a las 6!!!) y caminamos un cachito y fuimos a un restaurant indio.

Cuando entré me llamó la atención que en el bar había un hombre con jopo y patillas (no, no era Menem con peluquín) y se me ocurrió decir “Ay, mirá, un imitador de Elvis”.

Y sí, era nomás, porque al rato desapareció, empezó una música de presentación y apareció vestido como “Elvis en las Vegas” (o sea, con su famoso traje blanco) y empezó una seguidilla de grandes éxitos de Elvis.

Ay, yo estaba re-contenta porque me encanta Elvis y también por la sorpresa! No dejé de agradecerle a Ale a cada rato, pobre, ya lo tenía podrido con los “Gracias, mi amor, qué linda sorpresa!”

El imitador era re-gracioso, hacía chistes, hacía levantar a las personas y las hacía bailar. Por ejemplo, invitó a una chica y a varios hombres (entre ellos, Ale) y mientras él le cantaba una canción de amor a la chica, los hombres tenían que bailar y hacer el coro!

Después llamó a varias chicas, yo incluída, y también, él cantaba y nosotras teníamos que hacer el coro.

La pasamos muy bien, saludó se fue, y al rato apareció vestido e imitando a Tom Jones!!! Fue un delirio y muy divertido también, a cada rato decía “No estoy mal para los 58 años que tengo!”

Pasando a nuestra casa, les cuento que el barrio de Londres donde vivimos se llama Rotherhithe (se pronuncia “roderjaid”) y Ale dice ”Roterite”. La casa es hermosa, con muchos ventanales que dan luz todo el día y desde donde se puede ver el río, que está acá nomás. Todo es muy limpio, pasa un colectivo por la puerta, otro pasa dos cuadras más adelante, estamos comunicados.

Todo bien

Ah!

Ahora sí! Esta segunda vuelta ya estamos más tranquilos. Ale ya vino con contrato firmado y alquilamos una casa. Vivimos en un barrio precioso, la casa está buenísima, blanca, con unos ventanales hermosos que dan al Thames.

Johnny Depp


Ni se imaginan!

El viernes pasado fuimos a las 12 de la noche a una librería a comprar el nuevo Harry Potter. Creo que fuimos más para chusmear cómo es un acontecimiento de esa naturaleza. Había bastante gente haciendo cola, luego cuando se hacía la hora empezaban a corear “Harry! Harry!” y a las 12.01 abrieron las puertas y dejaban pasar de a pocos.

PERO…

El sábado fuimos a pasear y paramos un ratito en Leicester Square a tomar un helado y noto que la placita que está en el medio estaba siendo decorada con golosinas gigantes (de plástico, obvio) y estaban poniendo un escenario…y se me prendió la lamparita: “Claro! se está por estrenar Charlie and the Chocolate Factory! Con Johnny Depp!”, Ah, me dije, ésta vez no me lo pierdo.

Me perdí a Tom Cruise en la premiere ahora para el Johnny vengo como sea!

Les pregunté a los de seguridad y me dijeron que la premiere era el domingo, o sea, al otro día a las 4 y media de la tarde.

Por supuesto que fui, me fui metiendo de a poquito entre toda la gente y chicas que estaban ansiosas, gritaban algo, pedían por favor a los actores que les firmaran…hasta que apareció EL y fue un revuelo bárbaro. Gritaban como locas pero cuando él comenzó a firmar autógrafos se calmaron un poco. Y así se fue acercando hasta donde estaba yo, sin lapicera ni papel pero con mi cámara y con el zoom a tope. Estaba bien ubicada, solamente había dos chicas adelante mío y ahí se acercó… flaquito, no tan alto, recontra bronceado con un traje celeste y una boina y anteojos oscuros. Simpático y tranquilo, mientras les firmaba a las chicas de adelante yo lo ametrallaba con mi cámara.

La verdad, en persona no es tan guau pero es Johnny Depp y tendría que tener una conversación con él como para que se me borre esa imagen que tengo de cuando sonrió y mostró como cuatro dientes cubiertos de oro… Qué desilusioncita…

Atentado

Les cuento que hasta ayer yo estaba como sedada pero, no sé, pareciera que ahora me estoy dando cuenta de lo que sucedió. De todas formas e increíblemente, no tengo miedo y sigo viajando a trabajar como siempre.

Ayer en la escuela ni se mencionó lo que sucedió. Quién sabe si está bien, pero les digo la verdad, sirve. Una cosa es estar lejos viendo el horror y otra es tener que estar acá y seguir viviendo.

Así que mi manera de enfrentar esta tragedia es muy inglesa: seguir adelante, seguir trabajando, seguir viviendo.

En las calles sigue todo normal. Está como implícito que si uno se queda en su casa, tiene miedo y no sale es de alguna manera una falta de respeto para quien haya sido víctima del atentado.

Me enteré del ataque en el primer recreo de la mañana, en la escuela donde trabajo. Fue por mis alumnos (niños italianos de 10 a 11 años), que recibieron mensajes en sus celulares de sus padres en Italia, que supe lo que había sucedido. Qué irónico, pensé, en la primer hora les había pedido que dibujaran las cosas que más les gustaba de Londres, y muchos dibujaron el Big Ben, el Parlamento, y al volver del recreo, decidí que continuaran dibujando ya que se los veía bastante tensos.

Yo pensaba: qué hago, cómo hago, cómo se reacciona en situaciones como ésta. Y tuve la respuesta en la calle. En la calle se ve que la vida sigue y que la peor reacción que uno pueda tener es mostrar miedo y pánico: ahí se ve la vulnerabilidad que tanto se aborrece en esta parte del mundo. La gente en las calles sigue tranquila, civilizada, digna. La procesión seguirá por dentro, pero al miedo no se sucumbe.

Y Ale y yo no pensamos tener miedo. Es más, hablamos de cualquier cosa menos de lo que pasó.

Little Venice


Hola a todos, tanto tiempo,

Aquí seguimos en Londres, disfrutando de TANTO calor, no se imaginan, el sol da con todo, no llueve y se ven muchas caras coloradas y mucho color camarón, también. A pesar de que se sabe que el sol es dañino, no importa, cual porteños, aquí los ingleses también se tiran a tomar sol en cualquier centímetro cuadrado donde no haya sombra. Aunque los efectos no sean los mismos ya que estas sajonas pieles blancas no lograrán jamás ell uniforme bronceado pampeano. Además, Ale y yo huimos del sol y ya me compré un monono sombrero para usar en todo momento.

El sábado pasado, a las 2 de la tarde y con más de 30 grados se nos ocurrió hacer un tour a pie por Little Venice (Pequeña Venecia), un barrio muy posh (concheto) que hay por acá. Esta clases de tour no se reservan, uno averigua a la salida de qué estación de subte está el guía y ahí se empieza a juntar gente.

El guía muy simpático y divertido, era un ex barítono que cada tanto recitaba algún poema o cantaba una canción, según lo que estuviera describiendo.

El lugar se llama Little Venice porque a principios del siglo 20 se construyó un canal y cuando lo visitamos, nos dimos cuenta de que hay un montón de barcos anclados, barcos parecidos a esos largos que hay en el Tigre y que se usan como vivienda. Hay mucha gente viviendo allí pero el más simpático resultó uno que se autoproclama King (Rey) of Little Venice, que vive en un barco que se distingue por tener en el techo una pequeña góndoloa como las que hay en Venecia. (En realidad el guía nos contó que es un pequeño kayak convertido en góndola para decoración). Y en eso el guía gritó : “Hey, Dennis!” y por la ventana apareció Dennis, un viejito de pelo blanco y en camiseta, levantando su mano y saludando en el estilo que lo hacen los reyes, una y otra vez.

Generalmente los domingos vamos a algún pub a comer el tradicional “Sunday Roast” (una especie de asado) pero, en realidad, dentro de lo que se denomina así se incluyen distintos tipos de comidas. Cada fin de semana me convenzo más de que el mejor lugar donde comer barato, bueno y bien y mucho es en los pubs, donde la comida es casera y deliciosa, bien presentada y al precio de “comen dos y paga uno”.

Y el lunes invitamos a mi amigo Jonathan a ver una película argentina que se está dando acá y de la que hay posters en todas las estaciones de subtes. Se llama “Bombón, el perro”, de Carlos Sorín. A mí me pareció un poco lenta, a Jonathan también pero a Ale le encantó. La gente se reía bastante, pero creo haber escuchado alguna que otra acotación en argentino proveniente del público.

No tengo idea de qué haremos el fin de semana entrante, pero parece que esta racha de buen tiempo se terminará el viernes. Aunque supongo que lloverá un poquito y luego volverá el calor, ya que como diría Crónica TV “ESTALLO EL VERANO!”

Guerra de las Galaxias

Cómo va todo?

Acá estamos bien, yo contentísima con mis dos días de trabajo y ya tengo vacaciones! Lo que sucede es que toda esta semana hay vacaciones en la escuela y retoman la semana siguiente y siguen con los exámenes y ahí retomaría yo como “vigiladora”.

La verdad es que por lo que pude observar, a las chicas (porque fui a un colegio de chicas) las tienen re-cortitas, son re-sargentonas las profesoras y tienen recontraprohibidísimo hablar durante los exámenes; si quieren ir al baño, tienen que ser acompañadas por un “invigilator”, tienen recontra prohibido que les suene el celular. Es más, el celular no puede entrar a la clase. A los exámenes entran con cartuchera transparente y si no, los lápices sueltos.

Una cosa me causó gracia: El viernes estuve yo sola frente a una clase y justo cuando ya estábamos por empezar, entra la secretaria a traer unos papeles y yo les estaba diciendo que tenían una hora y media para hacer el examen. Entonces miré mi reloj y vi que eran más o menos nueve y doce, entonces dije, “bueno, empieza a las 9.15 (como para redondear) y termina…” y las chicas alarmadas me dijeron “no, no, mire el reloj!” Y vi, y eran 9.08. “Ah, bueno” dije” empezamos 9.08 (y mientras escribía en el pizarrón)” y la secretaria me dijo “no, ahora son las 9.09”.

Ufa! Tuve que borrar y ahí se empezó el examen. Y terminé a las 10.39 clavadas!

El jueves, después que terminaron un examen, las chicas tuvieron que ir a un lugar aparte para que no se mezclaran con otras que estaban por dar el mismo examen una hora más tarde y tuvimos que llevarlas (otras invigilators y yo) a otro salón, el de computación, para que sean vigiladas para que no hablaran por teléfono ni salieran a ver a las amigas para contarles cómo era el examen.

Así que las estuvimos vigilando, las chicas mientras tanto miraban cosas en internet, si querían ir al baño o a comprarse algo para comer, íbamos con ellas y las acompañábamos.

Este lunes es feriado nacional, no sé por qué y nosotros iremos a pasear, ayer fuimos a Wimbledon a pasear por la ciudad que es muy linda.

Hoy fuimos a Leicester Square y comimos unos helados y mañana no tenemos ni idea.

Otra cosa divertida que nos pasó fue que el miércoles a Ale la empresa le regaló dos entradas para ir ese mismo día a una función especial en un cine para ver Star Wars. Era una función para clientes y empleados de su empresa.

Muy ceremoniosos, antes de que empezara la película, habló no sé si un jefe y habló de la empresa y qué se yo, y luego, al terminar dijo “y bueno, para agradecerles que hayan venido, vamos a regalar siete sables láser y cinco máscaras de Darth Vader”.

Les cueno que los sables láser andan a pila y tienen luz de verdad y ruido cuando uno los mueve y las máscaras de Darth Vader son de tamaño real y tienen efecto de sonido como por ejemplo, la famosa respiración del malvado Darth. Los sables vienen en varias versiones, para niños y la versión para adultos es igual a los sables de la película. Estos últimos se regalaban.

Y como les iba contando, el jefe dijo, “bueno, fíjense abajo de sus asientos”. Y abajo de los asientos no teníamos nada y veíamos como otros encontraban tarjetas que decían lo que se habían ganado.

Como había algunos asientos vacíos, Ale se fijó debajo de algunos y encontró una tarjeta que decía que se había ganado un sable!

Después empezó la película y yo a los 15 minutos, obviamente ya estaba re-dormida y solamente me desperté 15 minutos antes de que terminara.

Y cuando terminó la peli, bajábamos las escaleras y a mí se me dio por mirar debajo de los asientos de la primera fila y veo una tarjetita…y era para un sable!

O sea que los dos nos volvimos a casa con un sable cada uno, dentro de sendas cajas divinas y la gente en el subte nos recontramiraba y algunos nos decían “qué bueno, yo quisiera uno”.

Otros segúramente pensarían que los compramos de grandotes inmaduros para jugar a la Guerra de las Galaxias en casa. Nada más lejos, aunque cuando llegamos, Ale le puso pilas a uno y la luz que se enciende es rojo fosforscente y hace ruidos como en la película.

Tuvimos suerte, es vedad.

Working Girl


Let the river run,
Let all the dreamers
Wake the nation.
Come, the New Jerusalem.

Ah, si, si ustedes vieron Secretaria Ejecutiva (Working girl) saben de qué se trata el párrafo.

Esa canción apareció en mi cabeza cuando salí de la agencia que me tomó para trabajar!!!! Aunque a mí siempre me gustó el personaje de Sigouney Weaver (si, la mala), yo me sentía Melanie Griffith caminando por Manhattan en tailleur y zapatillas!

Si! Conseguí trabajo!. Temporal, pero no importa; empiezo el jueves. Voy a ser una “exam invigilator”, se trata de fijarme que los chicos no se copien ni hablen durante los exámenes porque ésta ya es época.

Estaba re-nerviosa el día que me tuve que tenía la entrevista; de tan histérica, cuando me estaba limpiando la cara para maquillarme, empiezo a sentir un olor raro aunque familiar y me dí cuenta que lo que me estaba poniendo en la cara no era loción astringente, sino…quitaesmalte!

Pero cuando me tocó la entrevista estuvo todo genial!

Asi que allí estaré, en una escuela para niñas, un tanto lejos, pero no me importa!

God save the UK!

Gasoleros


Este fin de semana estuvo muy bueno, fueron unos días de calorcito y mucho sol, por suerte.

El sábado fuimos a Notting Hill y luego a Kensington Gardens y el Palacio.

En Notting Hill fuimos al mercado, mucha ropa y muchas frutas y muy lindo. Miramos y miramos y muy bien gracias.

Después caminamos hacia Kensington Gardens, ahí nos sentamos y comimos nuestros sandwiches. Ya eran como las 3 de la tarde y pensar que una semana atrás a esa hora me estaba despidiendo de mis compañeras de CAECE. (snif!)

Luego caminamos hacia el Palacio, donde vivió Diana, o sea, Kensington Palace. La entrada £12, así que nos fuimos hacia la puerta, nos sacamos una foto y dijimos que pagaremos cuando yo encuentre trabajo.

Luego fuimos a la fuente que se construyó en su memoria.

Y a casa.

El domingo, ayer, fuimos al zoo y cuando fuimos a la entrada y vimos el precio de £14, dimos media vuelta y dijimos que al panda lo vemos cuando yo encuentre trabajo. (en el zoo pagan hasta los niños, £10.75 c/u!!!!)

Luego nos fuimos caminando hasta Camden Town Market, otra feria y esta vez compramos comida griega para comer mientras nos sentamos en un puente, viendo un lago, río o lo que sea, tan inglés como marrón.

Y luego tomamos te con doughnuts (o donas o rosquillas, bah) y a eso de las 5.30 todos los puestos de comida empiezan a “rematar” y te ofrecen lo mismo de antes pero a mitad de precio. Ale no se hizo esperar y se dejó tentar por pollo conarroz y curry y no sé qué más!

Vieron cómo disfruto Londres? No me gusta así! Tenemos que cuidar cada pound, cada moneda, y nada que ver como en la época en que todos éramos millonarios y cobrábamos en dólares.

Tengan en cuenta que cada pound vale $5.75. Así que ahora entienden por qué no fui a ver al panda?

Ansiosa

Les cuento que estoy buscando trabajo a full, estoy hecha una loca viniendo de acá para allá, fijándome en internet, yendo al jobcentres, que es un lugar buenísimo para buscar trabajo porque es todo self-service. Uno va, busca en pantallitas parecidas al cajero automático, si encontró llama por teléfono desde ahí, es gratis, todo lindo.

Pero lo primero que tuve que hacer fue un curriculum profesional, acá es muy importante. Me vine a la biblioteca y ya hace 2 horas y pico que estoy: ya lo hice pero también estuve chequeando diferentes websites para trabajos y me anoté en varios.

Espero en algún momento tener suerte!

Otras cosillas que he encontrado aquí:

La basura se saca una vez por semana. Adrián, un chico argentino que trabaja con Ale y que vive abajo, la sacó cualquier día y luego recibió una multa de £50! Fue a protestar, dijo que no sabía, lo atendieron muy amablemente, pero tuvo que pagar lo mismo!

Cómo se dieron cuenta que fue él? Se ve que le abrieron la bolsa y encontraron un sobre con su nombre y dirección y clink! caja!

Tengo mi celular y ya aprendí a mandar mensajes de texto. Si, qué naba, todavía no sabía, pero ahora tengo tiempo y practicando, aprendí.

Todavía no salimos a pasear, éso lo dejamos para el finde. Tengo ganas de ir al zoo a ver el panda. Las otras veces que estuve, nunca fui y la fuente que contruyeron hace poco para Lady Di, y Notting Hill, también!

Qué gracia contar todo ésto si todavía ni fui!

Ya no hace tanto frío, aunque yo me sigo abrigando. Desde que llegué los días son de mucho sol y llueve muy poquito y por poco tiempo.

Desde la ventana de la cocina se ven los subtes y trenes, porque según en qué estación, los subtes salen a la superficie y vuelven a entrar al túnel. Eso me encanta.

Gente, prendan velas, bailen, tírenme buenas ondas, que quiero encontrar trabajo! También me anoté como telemarketer en español, a ver si tengo suerte con éso también. Es que yo quiero costearme mis propios gastos, y hacer algo!

En la casa no hay tele ni radio, o sea, un bodrio total, ni siquiera puedo estar viendo tele y seguir aprendiendo cosas! Ale creo que va a pedir una radio aunque sea.

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