Té inglés con argentinas

Whatever the situation, whatever the race or creed,
Tea knows no segregation, no class nor pedigree.
It knows no motivations, no sect or organisation,
It knows no one’s religion, nor political belief.
(Have a Cuppa Tea – The Kinks)

La entrada de un costado.

Muchos escucharon hablar de Harrod’s, de Selfridge’s… Pero les comento que hay un lugarcito en la zona de Picadilly muy exclusivo (tanto, que provee a la reina y al Charles) llamado Fortnum & Mason.

Es una tienda por departamentos y es tan lindo y tan bonito y delicado!

Todo muy mononamente presentado.

Son muy tradicionales sus hampers que es lo que nosotros conocemos como canastas, por ejemplo, las canastas de navidad.

Canastas para el picnic.


Los alimentos que se pueden conseguir ahí va desde lo más tradicional (chocolates, golosinas, de todo, pero sobre todo son famosos sus frutos confitados) hasta vodka con un gusano adentro e insectos para comer. Pero todo está tan bien presentado y empaquetado que decís “qué divino!”

Ese sector que ven es el de los chocolates y golosinas.


Y ahí más abajo, la verdulería y frutería!

Ayer nos encontramos para festejar el cumple de Valeria y, nosotras, argentinas al fin, hablando y riéndonos hasta por los codos, a los gritos, preguntándonos cosas.

Nosotras.

Una mesa.

La cumpleañera, posando.

Y también muy contentas de conocer a Karina y de ver tres futuras mamis y de haber conocido a Maximilian, el hijo de Leti que tiene un mes y es un camión! Parece de 3 meses, no les exagero!

Muy buena elección, Valeria!

Te quiero, Alita.

De Mujer a Mujer


Se ha escrito mucho sobre el tema pero yo no lo hice nunca: amistad entre mujeres.

A mí siempre me fue más fácil hacerme amiga de varones, tal vez porque me sentía más cómoda discutiendo cosas con ellos que con ellas. Tan acostumbrada toda la vida estuve (y estoy) a discutir y plantear cosas con mi padre, que para mí era (y es) lo más normal y cómodo hablar mano a mano con cualquier muchacho.

Pero durante la secundaria, colegio de chicas mediante, tuve amigas y/o compañeras con quienes compartía salidas a bailar o me quedaba a dormir en sus casas y escribíamos, nos intercambiábamos libros, etc. (Qué nerdas!)

Durante los 20, facultad, trabajo y novios mediante, ya me era más difícil sostener una amistad femenina.

Y un día, en la universidad (mi licenciatura, snif! cuándo la retomaré!?!?) no sé qué estuvimos conversando con unas chicas, que un comentario de Dorita me llenó de ternura. Y me hizo pensar que la verdadera amistad entre mujeres se basa en la ternura, sobre todo. En algo que yo nunca había explorado.

Entonces ahora me permito ser más abierta con las chicas, tengo para practicar, somos varias aquí. Y me siento muy cómoda y si bien a veces nuestras vidas son muy distintas y, por ende, los temas de conversación se centran por el momento en niños y embarazos, trato de disfrutarlo.

Todo ésto por qué? Porque a mí Sex and the City (la serie) siempre me pareció una pel*tudez atómica. Bah, todavía sostengo esa opinión pero, sin embargo, la película me resultó bárbara, entretenida, divertida y tierna! Sentí que reflejaba muy bien ese costado de la amistad entre mujeres y de la lealtad incondicional que somos capaces de tener.

Me dio más empuje y confianza. Y para seguir practicando, el jueves nos vamos todas a tomar un té bien inglés para festejar el cumple de Vale.

Nos vemos, chicas.

Fotos de Hong Kong

Les recomiendo pasar por nuestro álbum de Hong Kong, con TODAS las fotos. Noten que hay comentarios con información debajo de casi cada foto. Y están cordialmente invitados a dejar sus impresiones.

Gracias, que lo disfruten. Click acá.

Naïve yo?

– Estando en primer año, o sea, con 13 años, una compañera le pregunta a la profesora de Formación Moral y Cívica: “Profesora, qué es una prostituta?”. Todas (colegio de chicas) a las carcajadas como hienas y yo también… Pero yo tampoco sabía qué era! La profesora sonrió y le respondió: “Es una mujer que vende su cuerpo”. Y ahí entendí menos todavía!

– Cuando tenía 15 años creía que sexo oral era hablar de sexo.

– Cuando empezó a dar vueltas este neologismo (o sea, no hace mucho) yo pensaba que metrosexual era un eufemismo para describir a aquellos que la tienen como de un metro.

Ríanse, ríanse, a ver, cuéntenme ustedes algunos ejemplos de sus inocencias, camón, camón.

5 Días en Hong Kong

Vista desde The Peak

Maravillados, sorprendidos gratamente y muy contentos: así volvimos de Hong Kong, China. Fue un viaje placentero por donde lo recordemos.

Cuando Ale me dijo que para regalo de cumpleaños de sus jóvenes 40 quería conocer Hong Kong, yo lo miré extrañada. Pero, obvio, era su cumpleaños, y me pareció interesante aunque no me despertaba curiosidad.

Pero superó todas mis expectativas, esta ciudad es hermosa, vibrante y muy moderna! Los rascacielos son imponentes y me gustaron mucho más que los de New York.


Hong Kong tiene mucho movimiento, mucha gente… y mucha humedad! Yo me miraba las piernas, las rodillas, la panza y era un globo! Ahora que volví me miro al espejo y debo afirmar que la humedad… me cae mal! Pero por suerte no me desalentó y recorrimos la ciudad todo lo que pudimos.


Es también una ciudad que no descansa, los negocios están abiertos hasta las 11 de la noche y hay un mercado que está abierto hasta la mañana siguiente. Se puede salir a cualquier hora, por lo menos en la zona donde nos hospedamos, Mongkok, era segura, había gente en las calles todo el tiempo.

Salimos el día 30 de mayo a las 10 de la noche hora Londres. Fue gracioso, cenamos y después de dormir, en el avión nos sirvieron el desayuno antes de aterrizar pero… ya eran las 6 de la tarde en Hong Kong!

Tomamos un tren desde el aeropuerto que nos llevó a otra estación donde tomamos el subte hasta la estación Mongkok.

El hotel

El tren, modernísimo, con aire acondicionado, veloz y silencioso. El subte amplio, fresco del aire acondicionado y con barras a nuestra altura! Qué divino! Me sentía re alta, llegaba sin esfuerzo!

Cuando bajamos en la estación subimos por unas escaleras mecánicas que daban a un shopping y desde el cual, a través de un puente peatonal corto, llegamos al hotel mismo.

Al otro día fuimos a un shopping porque Ale quería comprar unas cosas y notamos que shoppings enormes y lujosos hay muchísimos y muy cerca unos de otros. Además hay que agregar que todo hotel lujoso cuenta con un shopping propio donde lo mínimo que encontrás es Prada, Louis Vuitton, Chanel, Valentino, Fendi, blah blah blah blah.


Para llegar a ese lugar tomamos un ferry para cruzar a la isla.

Vista desde el ferry llegando a la isla.

Luego visitamos el distrito financiero, donde concluí que verdaderamente lo que a mí más me gusta es explorar ciudades, conocer la gente local y degustar la comida. Los edificios son preciosos (digo, no conozco otra palabra?!?!) y además de la limpieza reinante hay muchos árboles y parques por aquí y por allá.


Después de pasear por parques tan prolijos y limpios fuimos a The Peak (El Pico), o sea, el pico más alto de Hong Kong. Subimos por un cable carril que está desde la época de la colonia, obviamente que a través de los años han ido reparando y cambiando los vagones pero ya desde esa época se podía acceder al punto más alto.

El cable carril

Allí vivían los ingleses de la high society ya que allí arriba no hace ese calor aplastante, la temperatura baja unos grados y corre viento. Pero también puede pasar que te baja una nube y veas muy poco, como nos pasó entrada la tarde mientras tomábamos un cafecito.

Yo dije: Estamos en Hong Kong, hay que ver a los pandas! Así que al día siguiente fuimos a conocerlos. Se encuentran en un lugar especialmente acondicionado en un parque que se llama Ocean Park, una mezcla de Temaikén con Mundo Marino: hay focas, delfines, flamencos, una pecera como de no sé cuántos pisos que vas bajando los niveles y te encontrás con peces del tamaño de un auto o tiburones o lo que se te ocurraaaaaaaaaa!!!


También cuenta con una montaña rusa, y otras clases de juegos para niños, muchas, muchas escaleras mecánicas porque este lugar no se encuentra en una planicie, todo va hacia arriba así que para lo que quieras visitar, tenés que subirte a las escaleras.

Pero están ellos y después de recorrer el parque y subirnos a uno que otro juego, dejamos para el final, el plato fuerte: los pandas.


Ay, fue una conmoción-emoción-alegría verlos, tan gorditos y amorosos, con esas caras de cancheros y tiernos, preciosos, la verdad, daba ganas de darles un abrazo.


Los vimos comer, caminar, meditar, recostarse, rascarse la orejita… No me quería ir de allí!


Yo quisiera que miraran con atención el panda metódico de la izquierda: con la boca junta unas cuantas hojas de bambú, las sujeta de un extremo con los dientes y a la vez, con la mano las retuerce un poco para hacer un rollito. El otro panda no, directamente las arranca con la boca.

Al día siguiente era el cumple de Ale, salimos a recorrer los mercados en la calle y cuando volvimos al hotel para dejar un par de cosas que compré, nos encontramos con ésto:

Una torta para Ale! Con una tarjeta de felicitación y velita, cortesía del hotel.

Después de probarla, fuimos a recorrer el mercado de peces, el de flores y el de pajaritos.

Miren cómo tenían a los peces!!!!

Volvimos para prepararnos, había que festejar el cumple y Ale ya había reservado en Felix, un restaurant que quería conocer porque está en el último piso del Peninsula Hotel y se tiene una vista de los rascacielos increíble! Y a las 8 de la noche la iluminación de los edificios se sincroniza para dar un lindo espectáculo, incluyendo rayos láser.

A punto de cenar.

Parecido a lo que Ale hizo hace algún tiempo, esta vez, fui yo quien fue a avisarle al maître d’ que era su cumple y con su postre, aparecieron con una velita y uno a uno los mozos lo saludaron.


De allí salimos a dar una vuelta por la Avenida de las Estrellas, como lo que hay en Los Angeles, donde están impresas las manos de varias celebridades, en este caso, chinas. Los únicos que reconocí fue Jackie Chan y una estatua de Bruce Lee.

En la Avenida de las Estrellas, con esa hermosa vista noctura de Hong Kong.

Ya en nuestro último día decidimos ir a uno que otro shopping y a recorrerlos. Luego fuimos a unas escaleras mecánicas que se utilizan como medio de transporte ya que mucha gente que vive arriba, bien arriba y necesita bajar para trabajar. Son 20 escaleras, tiene 800 metros de largo. Es la escalera mecánica más larga del mundo.


Como quise explicar acá:

Toma 1

Y como expliqué, finalmente, aquí:

Toma 2

Las perlitas (algunas):

– Esta vez, comí joroba de camello (de sabor muy parecido a la ubre de vaca) y anguila.

– Ufa! Pedíamos, por ejemplo, una entrada para compartir y un plato principal cada uno. Pues te traían de a plato, o sea, te terminabas el primero que traían y después el otro y el otro. La primera vez que nos pasó pensábamos que se habían equivocado o que el servicio era malo, pero no, es así. Y te traen platito, bowlcito, tacita, palitos… Y, eso sí, té como bebida.


– Yo nunca había regateado pero regatear en Hong Kong no es tan difícil… Por ejemplo, yo vi una carterita con motivos chinos y le pregunté a la vendedora “How much?”. Me dijo “150 dólares (de Hong Kong)”. Yo la volví a mirar y me dijo “130… 120”. “No, no, gracias”. Me estaba yendo y me gritó “100!” y yo seguía, me agarró de un brazo y me dijo “50”. Ahí me pareció bien. Y la compré. Ya, envalentonada como pocas veces, me quise hacer la canchera con un adornito muy lindo. Pregunté cuánto y me dijeron “200”. Me pareció caro. Me iban bajando el precio de a 10 dólares (de Hong Kong) hasta que se pararon en 150. Como no me convencían, me dijeron cuánto quería pagar. “50” les dije. Las chinas se empezaron a matar de risa y no me dieron más bolilla, así que derrotada y humillada me fui sin el adorno!


– La ciudad me pareció muy bien diseñada y por el tráfico que hay se construyeron muchos puentes peatonales como el que ven más abajo. Conectan estaciones con shoppings, con oficinas… Muy inteligente, no?

“Te quiero”

Quilmes, mayo del 2ooo (Ya pasaron ocho años!): Hermana, la mano de Gabe y yo.

Eran los 80.

Hermana y Hermano vivían en una casa con habitaciones grandes y las habitaciones de ellos eran, en realidad, una habitación enoooooorme por eso se resolvió preservar sendas intimidades adolescentes por medio de un gran ropero.

La parte trasera del gran ropero daba a la “habitación” de Hermano. Como no era muy agradable despertarse viendo madera, Hermano decidió sujetarle varias planchas de papel con tachuelas e invitar a gente amiga a que dibujara algo o escribiera graffiti.

Amiga de Hermana estudiaba Bellas Artes y era una verdadera artista, con todas las letras. (Por ejemplo, en hora libre, mientras unas chusmeaban y otras escribían en el pizarrón, ella esculpía pequeños tótems en pedazos de tiza.)

Hermano invitó a Amiga a que dibujara o escribiera. Amiga cumplió, no me acuerdo qué dibujó pero lo firmó con su nombre y con el nombre de su banda favorita.

Hete aquí que Hermano tenía Novia. Y Hermana mucho no se la bancaba.

Novia vino un día y empezó a mirar los dibujos y demás creaciones. Y uno le llamó la atención.

Preguntó: “Quién dibujó ésto?”

Amiga,” contestó Hermana.

“Y qué quiere decir ésto que escribió acá? Tecúre.”

“Significa Te Quiero en italiano,” sacó de la galera Hermana, por el sólo placer de ver a Novia montar en cólera, ponerse rabiosa y cambiar de color de tez.

Ahora, había que ser innorante, adolescente en los ochenta y no saber qué significa THE CURE!

Chapeau, nena. Este post va dedicado a vos!

Pastelitos del 25

Sí! Los famosos pastelitos de membrillo! Amasé y armé 42, yo siempre con miedo de que fueran pocos. Los disfrutamos con Bea y Florencia, su amiga que vive en Manchester.

Y como yerba no había…pues tomamos mate cocido! Qué tanto!

Los cubrí con poco almíbar para mi gusto y le puse confititos que aquí se llaman hundreds and thousands (cientos y miles).

Aquí un primer plano:


Tradición y Familia

Es sorprendente cómo las vivencias o simplemente el camino que una elige te van llevando a las fuentes y un día te das cuenta de que eso que te molestaba que te dijeran cuando eras chica (“Ay, igual que tu mamá!”) a cierta edad es motivo de orgullo.

Cómo se explica que yo, que trabajé y estudié desde los 18 años y que soy un ejemplo perfecto de lo más remotamente lejano a un ama de casa, ahora me encuentre cocinando con placer, llevando tortas y tartas a los cumpleaños y pensando en hacer pastelitos para el 25 de mayo para celebrar la fiesta patria con amigos aquí en Londres?

La respuesta está en el ejemplo que me dio mamá sin saberlo: cocinar algo rico y que te salga bien por la atención y el esfuerzo puesto es la forma perfecta de demostrar que los demás te importan. Y de que querés que te quieran.

Gilligan Recargado

Cuando era chica miraba La Isla de Gilligan encantada, me gustaba cada capítulo porque me daba la ilusión de que por fin se irían de esa isla pero siempre pasaba algo al final y allí se quedaban.

Me preguntaba cómo hacía Ginger para no repetir vestidos de un capítulo a otro y cómo El Profesor sabía TANTO como para inventar TODO lo que se necesitara en algún momento.

Me intrigaban Los Millonarios, que a pesar de vivir igual que los demás, hacían lo imposible para seguir viviendo como ricos y tomaban el té en tacita. Y adoraba a Gilligan y su inocente torpeza y no me gustaba cuando El Capitán lo retaba. Y yo quería que Gilligan se pusiera de novio con Mary-Ann.

Y un día La Isla de Gilligan se fusionó con Lord Of The Flies (El Señor de las Moscas) y dio como resultado:

No juzgo a quienes ven la serie con tanta devoción ni a los que siguen debates por foros como si estuvieran discutiendo física cuántica (Hello! Es una serie de televisión!).

Yo vi, creo, dos temporadas. Ni terminé de ver el capítulo final. Me cansaba tanto “gancho”. Tengo que reconocer que para crear misterios hacia el final y para los flashbacks, los escritores la tienen clara. Pero me dí cuenta de que Lost es éso: gancho hasta el próximo capítulo. Y flashbacks. Y ahora flashforwards.

Cuando el otro día Ale estaba viendo un capítulo y vi de ojito que Jack aparecía de traje, le pregunté “Eh! Cuándo se fueron de la isla?” y Ale me explicó lo de los flashforwards.

Ay, no se imaginan la carcajada diabólica que se me escapó! “De-ja-te-de-jo-der!” me escuché decir.

Bueh, disculpen. Pero lo que pasa es que nunca le tuve paciencia a las series. Y cuando veo algo me gusta creérmelo, que la historia que me presentan es posible.

Y ver en Lost que las chicas no tienen nunca el pelo enredado, que no se queman con el sol a pesar de ser tan blancas, que nunca les crecen las raíces negras, que el gordo siga tan gordo como cuando recién naufragaron… Ale dice que es por el misterio de la isla misma… Sí, para todo ésa parece ser la explicación.

Vieron que las casitas que armaron con ramas y juncos en la playa son perfectas y prolijas? Que siempre hay gente dando vueltas por atrás de los protagonistas? Que cada vez hay más protagonistas? Que cada vez hay más extras?

Cuánta gente viajaba en ese avión!!?!?!?!

(Oh no, tampoco me olvido de Los Otros, los malos re re malos…)

Cuánta gente vive en esa isla!!?!?!?!

Sé que los que miran la serie son casi devotos. No quiero ofender a nadie, les comento, estoy abriendo el paraguas. Yo simplemente describo lo que me produce Lost.

Habiendo visto la serie por dos temporadas para mí fue suficiente para llegar a la conclusión de que las series largas, problemáticas, complicadas porque sí, no son lo mío. Prefiero leer un libro.

Resumiendo: (clickeando los nombres se accede a las fotos)

Gilligan y/o Hurley

El Capitán y/o Jack

El Profesor y/o Locke

Mary-Ann y Ginger juntas: Kate

Los Millonarios y/o matrimonio de los coreanos Jin y Sun

El examen

Día: Jueves 15 de mayo

Lugar: Westminster Kingsway College

Horario: de 3 a 8 pm

Examen: Final Práctico

Evaluación:

12 bollos de pan blanco (preparar levadura, levar, amasar, levar, formar los bollos, levar y hornear)

1 tarta de frutas (hacer y amasar la masa, hacer la crema pastelera y decorar)

1 Victoria Sponge (dos bizcochuelos pequeños, hacerlos sandwich con crema y mermelada y decorar con azúcar impalpable)

5 postres Charlotte (armarlos, preparar la compota de manzana y la salsa inglesa y emplatar dos con dicha salsa)

4 crème brûlées (presentar 2 emplatados)

Resultado:

Todo venía bien, yo veía que los tiempos me daban, me había organizado divino pero no pude con mi torpeza y destruí con mis dedos la masa de la tarta de frutas. Tuve que hacerla otra vez! Eso me atrasó bastante.

Como pude me fui recuperando, y cuando llego al último, los crème brûlées, los ubiqué mal cuando los saqué del horno con mis manos temblorosas y se me cayeron a la piletaaaaaaaaaaa!!!

Ya para ese entonces estaba agotada, cansada, las piernas apenas me sostenían y ya no me importaba nada.

Nota Final: No lo sé todavía!!!

De todas formas, algo agradable sucedió.

Cuando fui a la otra cocina, la de los chefs, a buscar un plato, veo que había una cámara de televisión y me encontré frente a frente con ÉÉÉÉÉÉLLLLL!!!!

Casi me muero! Y yo sin mi cámara!!!! Qué naba!

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