Blackmore’s Night


De a poquito, fui conociendo a casi todos los integrantes de Deep Purple: Primero fue Glenn Hughes en un recital que dio en el Gran Rex hace bastante. Luego, Ian Gillan hace dos años en el Royal Albert Hall, David Coverdale el año pasado en el Hammersmith Apollo y el sábado pasado, Ritchie Blackmore en Brighton!!!!

Hace 10 años ya que Ritchie Blackmore creó Blackmore’s Night con su pareja Candice Night y la música que hace es, digamos, un poco rockera para ser medieval y un poco medieval para ser rockera. Pero está buena y combina bien con la voz de Candice. Tocan instrumentos recreados de los que se usaban en la Edad Media y se visten como si estuvieran en esa época y es costumbre que en sus recitales las personas que se sientan en las dos primeras filas, se vistan de igual forma.

Fue toda una sorpresa, Ale no me dijo a dónde íbamos hasta que nos acercamos al teatro y vi el poster!

Antes que ellos tocó un grupo checo llamado Góthien y ellos sí tocan música medieval con instrumentos de esa era. Fue muy mágico, la verdad, estos chicos crearon una atmósfera tan íntima como nunca yo había vivido en un recital.

El recital fue a las 7.30 pero antes estuvimos paseando por Brighton.

Les paso a contar algo:

Brighton está a una hora en tren desde Londres, es una ciudad con playa, lamentablemente, no hay arena, sino piedras redonditas que no lastiman, pero piedra al fin!

Tiene un muelle grande, donde hay restaurantes, lugares para jugar videojuegos, y demás, muy playa.

También hay una especie de palacio llamado The Royal Pavillion. Está en un parque público, la gente entra, hace picnics, etc.

Y cuando nos estábamos dirigiendo al teatro, encontramos en el centro lo que se suele encontrar un sábado a las 7, 7.30: Chicas o chicos en grupos, disfrazados todos iguales, yendo a alguna despedida de soltera (“hen night”) o de soltero (“stag night”).

Acá un grupo de chicas que muy gentiles se dejaron sacar una foto y luego, cuando nos estábamos yendo, una lo agarró a Ale y le dio un besito en la mejilla!

Y, por último, Brighton no es Brighton si no te sacás una foto como ésta:

Alicia recepcionista


Hacen ya 4 semanas que empecé a trabajar en un “college” de recepcionista/ secretaria administrativa.

Se le llama “college” aquí también a un instituto de enseñanza. En este que trabajo se enseña inglés, cursos de administración de empresas, etc.

Como los dueños son paquistaníes, la mayoría de los estudiantes son de esa nacionalidad, o indios. El college se encarga de tramitarles las visas y darles la oportunidad de estudiar aquí.

El director es inglés, se llama Paul y me ayuda y guía bastante cuando me parece que estoy medio perdida. En realidad, todavía me tomo las cosas muy “en serio”, por ejemplo, si me dan algo para hacer, yo creo que lo tengo que hacer YA.

Luego comprobé que cuando te piden algo, te dicen “podrías hacer tal cosa?” “tenés tiempo de hacer esto otro?”. Si no tenés tiempo, ok, pasa al otro día. Si es algo que se tenga que hacer YA y yo estoy haciendo otra cosa, lo hacen ellos.

Pero por lo que hablo aquí con argentinos es que se trabaja así en todos los ámbitos, con tiempo y con tranquilidad.

Este cambio vino bien. Quise experimentar qué se siente ir a trabajar y dejar el trabajo ahí, y volver a tu casa sin cosas para preparar para el día siguiente.

Todavía todas las mañanas siento que me olvido algo: estoy acostumbrada a salir con una cartera o bolso y chequear antes que no me haya olvidado el plan de clases, alguna fotocopia, algún libro.

Ahora nooooooo!!!! Y lo disfruto.

Collage cotidiano

Aquí hay algunas cosas que considero representativas de mi vida en Londres.

A saber:

Mis DVDs favoritos. Si, así vieja como soy, me encanta La Novicia Rebelde y las canciones. Me encanta Love Actually y no pueden faltar Simply Red y Whitesnake.

Este es mi cuaderno donde anoto cada chocolate que como y cato, mis impresiones como sabor, aroma, etc., y luego, cuando lo termino, pego la etiqueta o envoltorio. (Si! Tengo mucho tiempo!)

Mis galletitas preferidas! Como una y no puedo parar! Son de harina de sésamo, saladitas y con semillas de amapola. (Será por eso que son tan adictivas?)

Mis tecitos! Los frutales, el normal y el Earl Grey.
El libro que estoy recontradisfrutando ahora, una biografía de la reina Victoria.

El bidet! Recién ahora se están poniendo de moda, aunque están diseñados con una canillita más que un chorro de agua. Es muy raro encontrar un bidet en una casa. Todos mantenemos limpias nuestras pompis con estas toallitas húmedas, especiales para éso.

Adoro este gatito! Lo vi así dormidito en un negocio de antigüedades en Notting Hill.
Te quiero, lavaplatos.

Odio este gigante tacho de basura! No sé si se dan cuenta de lo grande que es! Ale lo compró. Se copó conque uno apoya un dedo sobre la tapa y se abre solo.

Ale, no me importa que digas que parezco una vieja chot con este carro, por las calles! No me disloco los hombros cuando vuelvo del supermercado, ok?

Lo pueden creer! Esto, en este país, es un cuarto de pollo!

Para Sergio


Mi primo Sergio y yo ADORAMOS Simply Red. Y creo que incluso es un vínculo que nos une más y nos pone nostalgiosos.

No te pasa, Sergio, que cuando escuchás sus canciones, vos te acordás de mí? Porque yo cada vez que pongo “Simply Red Live in Cuba” me acuerdo de vos y de esos días de invierno en Londres, cuando sentados en la alfombra, tomábamos nuestros tecitos frutales y nos pasábamos leyendo revistas en piyamas.

El jueves, después de trabajar (ah, si! conseguí trabajo nuevo, en otro post lo comento) fui al teatro Royal Albert Hall a ver Simply Red.

Fui sola porque comprar entrada para dos en e-Bay era carísimo pero Ale encontró una sola a precio normal y me la compró. Chocho, una excusa para no ir y volver a escuchar esas canciones que lo tienen “re podrido”.

El recital estuvo bárbaro, por supuesto. Mick Hucknall podría haberse puesto una linda camisa en vez de salir con esa chomba descolorida, pero su voz sigue intacta. El tipo es grande en el escenario. Lo tenía tan cerquita! Estaba en la platea fila 11 al medio!

Cuando empezó el recital, llamé a Sergio a su celular pero atendió el contestador. Como mensaje le dejé parte de la canción que Hucknall estaba cantando en ese momento.

Por suerte Sergio me llamó pero justo cuando estaba terminando el recital, así que le hice escuchar buena parte del último tema y cuando la banda se despedía.

Estaba fascinado! Y lamentando encontrarse en España!

Sergio, de alguna manera logré que estuvieras ahí. Este post te lo dedico a vos.

Roma Día 3 – Fotos

Las fotos corresponden a lo que escribí en Último día en Roma.

El subte.

Fíjense bien en las siguientes dos fotos de murales: Muestra la evolución del Imperio Romano (en blanco), desde un puntito blanco en Roma hasta abarcar Asia, Europa, Britania, Africa.


Las siguientes fotos corresponden a las ruinas del Foro Romano.
Me encantó!

Lapis Niger. Cuenta la leyenda que esta pieza de mármol negro cubría un área sacra donde se decía estaba la tumba de Rómulo.
Mis columnas favoritas de todo el Forum.

Il Tempio di Saturno e le pendici del Campidoglio. (Lo que eso signifique!)

Arco di Settimio Severo.

Detalle al costado del arco.

Parte de la muralla de Ciudad del Vaticano.

Entrada principal por donde se accede a los distintos museos previos a la Capilla Sixtina.

Piazza del Spagna.

El Tempio di Esculapio en Piazzale Paoline Borghese.

Vista de la Piazza del Popolo desde la Piazzale Napoleone I.

Por fin nos sentamos!

Fotos de Sicilia

Las fotos corresponden a lo que escribí en 3 días en Sicilia.

Gangi

Falta poquito para llegar!!!!

Una de las tantas iglesias en Gangi.

Camino a la Piazza del Popolo.


El cine.

El registro civil.

La Piazza de Popolo.

El bar!

La carnicería.

Vista desde la Piazza del Popolo.

Se dan cuenta de qué empinado es, no?


Cefalù

Una hermosa vista.

Cerca del mar.

Catania
Elefantino en Catania.

La piazza en Catania.

Monte- Volcán Etna
Vista de uno de los cráteres.

Una casa sumergida en lava petrificada.

Roma Día 2 – Fotos

Las fotos corresponden a lo que escribí en Día 2 en Roma.
Póster en la estación de subte.

Ciudad del Vaticano. Vista de la Basílica de San Pedro desde la plaza homónima.
La Guardia Suiza.

“La Piedad”. No se puede agregar nada más, no?

Estatua del Papa Gregorio XIII, el creador del calendario llamado “gregoriano”.
Miren cómo se trabajó el mármol!!!!!

Embajada argentina en Ciudad del Vaticano.

Vista de la Basílica de San Pedro, desde afuera de los límites de Ciudad del Vaticano.

El Romano histriónico (y bien vivo!)

El Coliseo; me van a tomar por ignorante, pero no me impresionó en nada!

Roma Día 1 – Fotos


Las fotos corresponden a lo que escribí en Día 1 en Roma.

El tren (de dos pisos) que nos tomamos en el aeropuerto hasta el centro de Roma.

Tirando la moneda en la “Fontana di Trevi”.

Detalle de la “fontana“.

Puerta de una juguetería donde absolutamente todo se hacía con madera.

El Panteón (la iglesia con el agujero en la cúpula).

El “Elefantino”.

La placa en el hotel.

El Cristo esculpido por Miguel Ángel.

Una de las tres fuentes en Piazza Navona.

El colectivo ideal para las callecitas de Roma.

Ruinas de los templos en Torre Argentina.

Los tranvías que terminan en Largo di Torre Argentina.

El teatro Argentina.

La piedra cuadrada marca el lugar donde fue asesinado Julio César.

Último día en Roma



La Capilla

El último día en Roma hizo calor y, a pesar de eso, caminamos bastante.

Primero fuimos al Forum donde hay ruinas de diferentes templos, el antiguo senado, arcos, columnas, un poquito de todo pero uno no puede dejar de maravillarse ante estos mudos testigos de tanta historia.

Estando en un lugar así trato de imaginarme cómo habrá sido todo alrededor cuando esos edificios estaban completos, la gente y las calles.

Ale decía que tendría que existir algo así como una proyección, que se prenda y se apague sobre las ruinas, mostrando como habían sido los edificios originalmente. Supongo que alguna vez sucederá.

Luego fuimos a la Capilla Sixtina. Fuimos alrededor de las 3 de la tarde, cuando ya hay muy poca gente. Antes de entrar, hay muchos pequeños museos donde se conservan estatuas y demás de, por ejemplo, Egipto y también hay muchas salas pintadas al fresco (se dirá así?).

Sonaré reiterativa pero es difícil explicar con palabras estas obras maestras. Aunque todo me dejaba con la boca abierta, la razón principal de estar ahí fue ir a la Capilla Sixtina misma.

Cuando llegamos, como se imaginarán, estaba atestado de gente. Nos quedamos mucho tiempo admirando algo que había visto siempre en documentales, en libros… Y estar ahí, viéndolo, admirándolo, fue más que emocionante.

Pero el mambo cada tanto se cortaba con los agentes de seguridad: No se podía sacar fotos o filmar. OK. No se podía hablar. OK. La gente igual sacaba fotos, filmaba y hablaba. Y ya estaban ellos “SSSSSHHHHH!” “No photos, no photos”, casi a grito pelado.

No podrían haber previsto esto en vez de estar haciendo ellos semejante escándalo? Cuando estábamos en la basílica de San Pedro, mirando las tumbas de los papas, continuamente había una grabación en todos los idiomas donde se decía que ese lugar era sagrado, de reflexión, que había que hacer silencio, etc., y la gente cumplía, fue tranquilo.

En la Capilla Sextina esa grabación no existía lo cual era bastante molesto tener a los guardias haciendo escándalo.

Creo que la mejor forma de admirar la capilla es que tiren unas cuantas colchonetas en el piso!!! Qué tortícolis tuve al otro día!!!

De ahí fuimos a Piazza Espagna, vieron esa plaza famosa que muestran cada tanto donde se hace el desfile? Ese que las modelos bajan por escaleras? Bueno, ahí fuimos pero nosotros las subimos. La zona que se encuentra allí es preciosa.

Caminamos mucho y llegamos a un barrio con un parque enorme como los bosques de Palermo llamado Via Borghese. Mucha gente trotando por allí, la verdad, una lástima que lo hayamos descubierto el último día.

Leonardo

Luego encontramos de casualidad una muestra sobre el genio de Leonardo. Entramos y fue bárbaro! Estaban casi todas las máquinas diseñadas por Leonardo recreadas en madera a tamaño real.

Recuerdan esos diseños de máquinas para volar, la bicicleta, etc.? Todo eso recreado allí. Me gustó muchísimo!

Culminamos el día con pizza, todavía no había comido pizza en Italia!

Eran las 8 de la noche y no había nadie!!!! Todos cenan muy tarde!

Viveza India

Por un error de cálculo (y porque el colectivo no llegaba más!) perdimos el micro que nos llevaba directamente al hotel. Entonces tomamos subte y colectivo para llegar a la estación donde tomaríamos otro colectivo que nos dejaría a un par de cuadras del hotel.

Esperamos y esperamos, ya eran las 12 de la noche y nos queríamos irrrrr!!! Vimos un taxi y nos mandamos. No bien entramos se nos acercó una pareja (supongo yo, eran hindúes por cómo pronunciaba el inglés) y la chica nos preguntó si nos dirigíamos al hotel y nos nombraron al que íbamos. Le dijimos que si y nos preguntaron si podían ir con nosotros. “Si, por supuesto”, le dije.

Yo pensaba qué mejor que compartir el taxi para compartir gastos. Y se lo dije. “Ay, no” me dijo la chica “nosotros les preguntamos si nos llevaban” “Si”, le repliqué “pero para compartir la tarifa” “No, no. No tenemos dinero. Hoy fue nuestro último día y nos gastamos todos los euros”. Ahí, en vez de cachetearla (porque me quedé sin palabras por la sorpresa) me puse a hablar con Ale en castellano y a no disimular mi enojo para nada. Y en inglés le dije “Tendrías que haber avisado que no tenías plata” “Yo te pregunté si nos llevabas!”.

A partir de ahí no le hablé por todo el viaje. Cuando llegamos, pagamos y al bajar la chica dijo “Ay, me siento muy mal, esperen que busque si tengo algo para darles” “Todo lo que tengas” le dije firmemente.

Encontró 3 euros (el viaje salió 15) nos lo dio y creo que ni les dije chau.

Hay veces que no me dan ganas de ser una nena buena.

3 días en Sicilia

Entrada a Gangi


La razón principal de nuestro viaje a Sicilia fue poder visitar y conocer el pueblo donde nació y creció mi abuelo paterno: El pueblo de Gangi.

Siempre me dio la sensación de ser tan remoto, tan inalcanzable, que el haber estado allí y haber llegado tan fácilmente, me parece un sueño.

Al llegar a Palermo, donde se encuentra el aeropuerto, alquilamos un auto y nos dirigimos a un pueblo llamado Polizzi Generosa. Ese pueblo era nuestra referencia para acceder a nuestro hotel.

Durante el trayecto en auto, no podía dejar de admirar las colinas verdes alrededor de la ciudad y cuanto más nos alejábamos del centro, más me maravillaba ver autopistas construídas que aparecían y desaparecían entre las montañas.

Llegamos al hotel. Bueno, hotel es un decir. En realidad es una enorme y antigua casa reformada a albergue, muy bien decorada, rústica y que se encuentra en el medio de las montañas y es un lugar, yo llamaría, “limbo” porque no pertenece a ningún pueblo.

Cada habitación daba a un patio central al aire libre donde dominaba un aljibe. Flores y plantas por todos lados y se sentía constantemente cantar a los pájaros.

No bien dejamos el equipaje nos fuimos a Gangi, así, sin comer.


Gangi

Sabía, por fotos que había encontrado en Internet, que había un bar llamado Seminara. En realidad, mi apellido es muy común en ese pueblo.

Gangi se encuentra sobre una montaña, verlo desde la ruta da la sensación de que la montaña es una gran torta verde con un decorado de crema naranja que se vierte desde la cima hacia abajo. (El “decorado de crema” vendría a ser el pueblo mismo).

Cuando llegamos dejamos el auto y nos dispusimos a recorrer el pueblo. Qué difícil fue! No había calles y todo era escaleras empinadas. Caminar hacia arriba fue cansador. Cada tanto encontrábamos viejitos sentados en bancos, con sus gorritas y bastones.

Al llegar a la Piazza del Poppolo, que sería la principal, vimos la iglesia y Ale encontró el famoso (para mí) Bar Seminara. A la entrada había un banco y tres viejitos sentados allí. Nos miraban sacándonos fotos y se reían silenciosamente. Se ve que les causábamos gracia.

Entramos (en realidad es un bar con heladería y venta de pizza) y gracias a Ale que habla italiano (si, yo soy la italiana “ma non parlo italiano”) le preguntamos a la señora que atendía, si su apellido era Seminara.

Ella nos dijo que el apellido es de su marido que en ese momento no se encontraba y Ale le contó cómo me llamaba yo y si conocía a alguien con el nombre de mi abuelo. Enseguida dijo “Ah, son de Argentina!” pero no pudo confirmarnos de que alguien de su familia recordara un nombre así.

Nos explicó que deberíamos seguir preguntando a otros Seminara en el pueblo pero que ya quedan pocos que recuerden a algunos de quienes partieron para Argentina.

Cuando le contamos que mi abuelo emigró luego de la primera guerra, ya muy segura nos dijo que no, que ya deberían estar todos muertos.

Era una respuesta que me la esperaba. De todas formas, muy amablemente se ofreció a buscarnos algunos teléfonos.

Mientras lo hacía, a mí se me caían las lágrimas, quizás de emoción por estar allí, quizás de tristeza por no poder encontrar algún familiar o muy probablemente por el hecho de darme cuenta de cuánto tiempo ha pasado desde la muerte de mi abuelo, de la importancia de los afectos y la familia y de que a lo mejor algún tracito de mi historia se haya perdido para siempre.

La señora volvió con un papelito escrito y me vio llorando y sorprendida le preguntó a Ale “Eh! Por qué llora?”. Yo en mi pobre italiano le respondí que porque me acordaba de mi abuelo.

Ella entonces nos relató la historia del padre de su esposo, que murió trabajando en el campo, dejando a su esposa con dos niños y otro en la “pancia”, que su esposo era el mayor de esos hijos y que tuvieron una vida difícil.

Le agradecimos su ayuda, nos recomendó que fuéramos a un negocio cercano, también llamado Seminara y que luego volviéramos para contarle cómo nos había ido.

Caminamos unos metros y nos encontramos con una carnicería. Entramos, nos presentamos, y enseguida el señor nos preguntó si éramos de Argentina. Nos contó que él tiene parientes, más precisamente en Azul pero él los tiene bastante presentes porque hace poco lo fueron a visitar. Pero no tienen nada que ver con la familia de mi abuelo. Ellos tampoco. De todas formas, igual nos dieron unos teléfonos por si teníamos alguna otra duda, pero a esta altura sentí que mi búsqueda ya estaba terminada.

Volvimos al bar, le contamos a la señora y nos dijo que volviéramos el lunes (era un viernes) para ir al Registro Civil y ver qué nos contaban.

El lunes volvimos al pueblo, ya sin tanta mochila emotiva, y nos ayudaron un montón en el Registro Civil. Pedimos un acta de nacimiento de mi abuelo, el acta de nuestro matrimonio (yo ya era italiana cuando nos casamos) y hasta nos dejaron sacarle una foto al libro donde estaba asentado el nacimiento de mi abuelo.

Supimos en qué calle estaba la casa de mi abuelo pero ya no existía. Fuimos a la biblioteca a ver si tenían mapas viejos pero nos contaron que durante el fascismo se quemaron muchos archivos. Las empleadas nos ayudaron muchísimo, otra vez cruzaron llamadas con distintas personas del pueblo pero no tuvimos suerte.

Volvimos al bar, esta vez estaba Signore Seminara atendiendo, nos presentamos, y él nos confirmó que en su familia no había ningún Simone Seminara. Igual charlamos un ratito, nos despedimos, nos deseó suerte.

Cuando nos dirigíamos al auto le comenté a Ale que al segundo de ver al señor, supe que no éramos parientes. “Si no”, le dije “yo tendría esas pestañas”.

Cefalù

Cefalù es una localidad sobre el Mar Tirreno, muy turística, con playas, con mucho movimiento. Aquí se filmó, entre otras películas, Cinema Paradiso. Traté por todos los medios de acordarme de algunas escenas para, de alguna forma, individualizar alguna iglesia o plaza pero he visto tantas películas italianas, que realmente, cada esquina me parecía que había sido elegida para una escena.

Las calles son muy angostas, manejar por allí es sólo para gente tranquila como Ale, un nervioso se infarta. Hay muchos negocios donde se venden souvenirs pero también antigüedades y hermosas cerámicas. Compramos una trinacria, que en Sicilia se representa con la cara del sol y tres piernas. Y luego de cenar fuimos a tomar helados.

Saben cómo es costumbre servir el helado en Sicilia? Por supuesto que se puede elegir cucurucho o vasito, pero lo típico es comerlo con pan tipo brioche, o sea, un sándwich de helado de tres gustos! No! No me animé a tanto!

Monte Etna y Catania

Qué bueno que estuvo manejar hasta alrededor de 2000 metros sobre el nivel del mar! Queríamos subirnos a un cable carril para llegar a poder a hacer un poco de trekking sobre el volcán, pero estaba tan nublado que nos quedamos por ahí, hacía mucho frío. Yo no tenía abrigo así que después de comer algo me metí en el auto y me quedé ahí mientras Ale subió a un cráter.

Estuvo muy interesante acercarse hasta el Etna porque todo alrededor del camino había piedra volcánica negra, impresionaba la cantidad! También nos detuvimos a observar una casa rodeada de lava petrificada.

De allí decidimos ir a Catania. La recorrimos bastante porque nos subimos a un trencito turístico que partía de la plaza principal.

Recorrer el centro histórico de Catania fue como recorrer San Telmo pero la diferencia estaba en el estado edilicio: realmente, se notaba que las casas y palacios habían sido preciosos pero el estado actual era lamentable. Una lástima. Mucho graffiti, mucha pared arruinada.

Pero, dentro de todo, la ciudad igual es muy importante. Cuenta con shopping, con mucha gente que (siendo domingo) había salido a tomar helados y a dar la vuelta al perro y además, cuenta con muchas iglesias, preciosas todas.

Un párrafo aparte merece la cena en Catania. Vi en el menú que me dieron en un restaurant que servían caballo. “Ah, no me lo puedo perder!” pensé. Y pedí bife de caballo con ensalada. Les cuento? Un manjar! Riquísimo! De sabor muy parecido al cuadril.

Ah, si, yo no te como un helado con pan pero viste, caballo, no hay ningún problema!!!!

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