Harrods


Antes de ayer volví a darme una vueltita por este lugar que tiene todo y de todo: lo último en tecnología, lo más refinado, lo más clásico, lo caro y lo normal, lo último de lo último y más, mucho más.

Pero, gordita de mí, yo siempre termino por el Food Hall, que es un patio de comidas donde en realidad se vende cualquier cosa comestible, cualquier clase de pescado, ave, tortas, chocolates, dulces, tés, cafés, uffff, pero hay pocos asientos para sentarse, en realidad son sillas altas puestas en algunos mostradores donde cocinan in situ.

Yo compro unos bolos de arroz y algún que otro pan en la sección panadería. Y no crean que porque es Harrods es más caro. Las cosas son al mismo precio que en cualquier otro lado donde se haga lo mismo con igual calidad.

Harrods cuenta con 5 pisos sin contar la planta baja y un primer subsuelo.

La decoración por sectores es un poco kitsch pero se lleva, uno igual no deja de sorprenderse.

Este sector es decorado con motivos egipcios.

Y aquí, en la parte donde se compran carteras hay unas esfinges con la cara del viejo Fayed.

Harrods fue fundada por Charles Harrod y en el año 1889 la familia vendió el negocio y decidió cotizar en bolsa. Y en 1985 fue comprado por los hermanos egipcios Fayed.

Estatua de cera de Al Fayed en una de las entradas.

El apellido Fayed se hizo aún más conocido con la muerte de Lady Di ya que su novio, Dodi Fayed, murió también en ese accidente y desde entonces el padre sostiene que dicho accidente fue, en realidad, un atentado. En febrero de este año se sentenció que no. Por eso encontrás esto:

Son Dodi y Diana. Y abajo dice “Víctimas Inocentes”.

Y en el descanso encontrás este libro donde vos escribís tus condolencias y arriba se puede leer “En memoria de Diana Princesa de Gales y Dodi Al Fayed muertos el 31 de agosto de 1997”.

El interior de un ascensor.

Y uno de los tantos baños. Este me gustó más porque es clásico. Hay otros mucho más modernos y hasta tenés perfumes de los caros para perfumarte.

No se alcanza a apreciar porque están de perfil pero sobre la mesa hay dos espejos ovalados con marcos de madera.




Ya está todo listo para la Navidad. Un ejemplo de los tantos árboles decorados en el sector Christmas World.

Very British.

Esto es un entre piso, lo ves mientras subís o bajás las escaleras mecánicas.

Para seguir babeándose, pueden hacer click aquí.

Niño Rico, Niña Pobre

Siempre que Ale y yo hablamos de nuestras respectivas infancias, yo termino pensando lo del título. Sí, claro que es exagerado pero no puedo sentirme de otra forma!

Mi infancia fue normal pero en familia clase media-medio-venida-abajo. Me acuerdo que una vez, cuando yo tenía 11 años, mi papá quedó sin trabajo y, a pesar de que nunca nos faltó un plato de comida, se notaba que costaba comprar las cosas.

Aparte mis viejos siempre fueron muy frugales y nunca nos compraban más cosas de las que necesitábamos. No comíamos galletitas todos los días, golosinas nunca; mayonesa, paty, salchicas… qué era éso!?!?!? Ni hablar de las gaseosas. Todo eso se comía en los cumpleaños.

Quiero aclarar de todas maneras que, a pesar de ésto, mi infancia fue la de una niña contenta. Y como en casa el dinero no sobraba, pues tampoco a mí se me ocurría pedir cosas. (Se ve que en ese sentido era una niña buena, a pesar de que me peleaba con todo el mundo!)

Pero tenía tele y veía propagandas. Y deseaba tener el Packo Pega (No, che! Era un pegamento y venía de muchos colores) “El Packo Pega? Yo los tenía de todos los colores y de tamaño grande!” A gatas mi madre pudo comprarme uno blanco y chiquito.

Del sitio de Damián.

Yo deseaba el Maletín Puky, el que contenía maquillaje para las muñecas… “Vos, si hubieses sido mujer, seguro que lo tenías!”

Soñaba con tener un Segelín. “Ah, sí, yo lo tenía aunque era muy chiquito y no me dejaban usarlo”. Revancha! A los 30 años lo vi en un catálogo de Avon y me lo compré! Y todavía lo tengo ahí en la caja, sin abrir, pero el gusto me lo dí!

Estoy segura de que no pagaban ningún royalty! Miren la cara de ese Mickey! Y la cabezota deformada de Donald!

El Cerebro Mágico! Yo quería jugar con uno! Y no lo tenía! Y cuando tuve como 13 años mi vecina hizo limpieza de juguetes de su infancia y me lo pasó. Je. Un poco tarde.


Y cuando había que comprar figuritas para el álbum de turno? El mío casi siempre estaba vacío, realmente costaba comprar un sobrecito de tres o cuatro míseras figuritas. Y de qué me entero? El niño quiso llenar su álbum de figuritas del momento y se compró una caja de paquetes!

El álbum de figuritas Muñecas!

A Alicia la pobre no le pudieron comprar muchas cosas. Si le regalaban un cuentito para pintar, pintaba un poquito cada día, para que no se terminara enseguida. Pero si le regalaban un libro para leer… lo devoraba! Y pedía más! Pero como no había más dinero, estaba la biblioteca de donde estudiaba inglés.

Así y todo, mis padres nunca me dieron la sensación de que vivieron con culpa o angustia el hecho de que no pudieran darnos más. La escuela primaria fue gratuita y mi papá que sabe de cualquier cosa mucho, nos ayudaba con los deberes. Y había que pagar inglés y las clases de guitarra y Bellas Artes para mi hermana.

Y no me amargaba. Por eso pienso que uno de chico se sobrepone fácilmente o sortea los obstáculos más estoicamente que los adultos. Y se adapta rápidamente a la falta de algo material.

Pero todavía sigo abriendo muy grande los ojos cada vez que menciono algún juguete que quería tener y Ale dice “Ah, sí, yo lo tenía!”. La niña que alguna vez fui no puede dejar de sorprenderse.

Un cachito de Argentina

Desde que vinimos a vivir aquí, país lejano y distinto del nuestro si los hay, hemos encontrado cachitos de Argentina en cosas cotidianas o no, pero muchas veces inesperadamente. Y nos ponemos contentos.

Año 2006. Fuimos a ver el partido Argentina- Brasil al estadio que se inauguraba con ese partido amistoso, el Emirates Stadium. Primera vez para mí en ir a la cancha. Estaba repleto, la gente tomaba cerveza y no hubo un solo incidente. La remera que tengo puesta la compré acá.

Esto lo encontramos en Harrod’s. Era una exhibición de distintos productos argentinos, entre ellos, obvio, los vinos!

San Martín no vivió en esta casa pero sí estuvo un tiempo. Es a la vuelta de la casa de Sherlock Holmes, cerca del museo de cera Madame Tussaud.

Qué rico! En el supermercado Casa García, que queda en Notting Hill y vende de todo, sobre todo productos españoles e italianos.

Propaganda de un nuevo jueguito para la Xbox. El Messi con la camiseta del Barça y esos dos chicos de camiseta blanca están, no sé si se dan cuenta, en la Plaza de Mayo.

Otro cachito de Argentina acá.

Barack Obama, Presidente Demócrata

Desde siempre, mi presidente favorito de EEUU fue John F. Kennedy: alto, lindo, glamoroso, inteligentísimo, demócrata y (lo mejor para muchos) católico. Crecimos con esa propaganda, incluso la imagen de la familia Kennedy, siempre sentados vestidos de blanco, los patriarcas John y Rose rodeados de su infinidad de hijos y nietos, todos con esos dientes blancos, tan parecidos a los Osmond… En fin…

Para colmo, John y Robert murieron asesinados, más para cargarle santidad a la familia. Por eso fue un shock leer una biografía, bastante gordita, de JFK y descubrir que casi todo era cartón pintado, sobre todo Bobby Kennedy!!! Era terrible! Por demás ambicioso, por demás inescrupuloso!

Bueno, igual, todos sabemos que es así y siempre es así. Pero ésto que escribo, quiero aclarar, está más allá de las ideologías que cada uno pueda tener y la opinión personal y formada que cada uno tenga del país del norte. No me interesa trenzarme en discusiones de café.

Bush, sus bushisms, su ineficiencia, su cara de nada, su poco poder de concentración (como está descripto en un libro que leí hace poco) es a América lo que fueron Menem y De La Rúa juntos a Argentina. Proporcionalmente, me atrevería a decir.

Entonces con un ejemplar así, te alegrás de que se vayan los belicosos republicanos y asuma Barack Obama. Aunque sea nomás, como proponía en su campaña, para un cambio.

Y bueno, ganó. Demás está decir que ya me cansaron esos titulares de que la gran noticia es que asume un presidente negro. Wow, che, después dicen que no son racistas. Qué diario ha publicado un titular sin ese adjetivo? La noticia fue que ganó un candidato demócrata. Punto.

Desde hoy, Barack Obama es mi presidente favorito porque me gustó su infomercial de 30 minutos (está en Youtube y con subtítulos en español, en 4 partes, parte 1, parte 2, parte 3, parte 4) aunque, obvio, estaba en campaña.

Además de ser profesional, serio y elocuente, también es mi favorito porque es el abanderado del cambio. Y cada vez que hay cambio, hay esperanza.

Welcome, Mr President, Barack Hussein Obama. Que le vaya bien, así nos va bien a todos.

De todas formas, mi presidente americano favorito siempre será David Palmer y ya 24, en ésto que a muchos sorprende, fue un pionero. Con ustedes:

Todas las voces, todas

Un día de 15 años, fui a la casa de mis primos Paula y Sergio a quedarme a dormir porque al domingo siguiente iríamos a bailar. Era verano y estábamos de vacaciones.

Hablando de la salida del día siguiente, los hermanos acotaron “A lo mejor mañana pasan la canción ‘Yo No Quiero Que Me Rompan El Ano'”.

“Qué?!!?” pregunté sorprendida.

“Sí, claro” me contestaron serios “No conocés esa canción?” “No! Cuál es?” Y se pusieron a corear tanquilitos, Yo No Quiero Que Me Rompan El Ano

Y, solidarios, pusieron un cassette y me hicieron escuchar la canción. Yo no entendía el estribillo en inglés porque al haber sido previamente condicionada, escuchaba solamente la frase que ellos mencionaron!

Al otro día fuimos a bailar y todo el mundo en Electric Circus cantaron a los gritos Yo No Quiero Que Me Rompan El Ano cuando pasaron esa canción!!! Y yo también la canté, che!

Qué canción era? Private Idaho, de B-52‘s.

Acá está el video para que canten en la parte que dice You’re living in your own Private Idaho.

El cantante es IGUAL a mi querido Gabe, nada más que con bigotes!! (No te enojes, Gabito!)

Siguiendo con esta manía, recuerdo otras canciones que cantábamos cuando íbamos a bailar y los disc jockeys solían bajar el volumen para que se escucharan las barrabasadas que decíamos! Y nos sentíamos re-piolas!

Una celebrada canción de Os Paralamas Do Sucesso llamada Óculos, la bautizamos “Yo Quiero Marihuana Para Mí”.

En la parte del estribillo donde dice Por que você não olha pra mim?

A la siguiente canción la recuerdo de cuando iba a bailar a Summum. Me causó tanta gracia ver a todos cantando mientras bailaban!!!

El tema es Rock The Casbah, de The Clash. La parte donde dice The shareef don’t like it, todos gritaban “La c*ncha de tu madre!”.

Canten, acá está el video.

Pero la inventiva no terminaba ahí. También había creatividad suficiente para inventar coros inexistentes.

Por ejemplo, en la canción La Calle Es Su Lugar (Ana) de GIT, en el estribillo donde cantan Ana, Ana, puede ser feliz igual, todos coreaban, después del nombre, “se la come!”

Una noche fue GIT a tocar a Electric Circus y cuando vieron que todos coreaban eso, ellos también se prendieron y lo cantaron también!!!

Ahí va el video.

(El tema muy The Police, pero Guyot no es igualito a Bruce Springsteen!?!?)

Otro corito (Misóginos!): Se acuerdan del tema Sussana? Bueno, en el estribillo donde el grupo The Art Company cantaba Sussana, Sussana, I’m crazy loving you, todos coreaban, al ritmo de la canción, después del nombre, “La put@!”.

Traten ustedes de insertar el coro cuando escuchen el estribillo acá.

Por último, en el tema No Me Dejan Salir de Charly García cuando canta Estoy verde, no me dejan salir!, todos contestaban “Jodete por b*olud*!”

El imaginario popular y adolescente no descansaba! Era una forma de transgredir, ahora esos coros y letras se pueden escuchar en cualquier canción, si te descuidás! (En la tele ni hablar, no?)

Made in Argentina 2

Más propagandas filmadas en Argentina que se ven aquí…

La primera vez que vi esta propaganda pensé que se había filmado acá en Sloane Street. Pero hay un reflejo en la vidriera y es un taxi con techo amarillo! Definitivamente en Argentina!

Esta propaganda está buenísima!

Lo primero que me llamó la atención fue la protagonista tan flaquita! Acá no se ven chicas tan magras en la tele (en la calle ni hablar!), ni siquiera las modelos son así! Esta propaganda en la tele se ve mejor, el colectivo del final es el 148 que va a Quilmes!!!

Y para los que no vieron las otras propagandas filmadas en Argentina, click aquí.

¿Quién fue?

¿Qué ves?
¿Qué ves cuando me ves?

(Qué ves – Divididos)

Viste cuando vos estás pensando en nada, mirando nada y tenés la vista fija en nada? Así estaba yo un día en un avión en San Pablo, esperando que despegara. Venía de vacaciones de Miami, aunque sólo había usado esta ciudad como base para ir a Cuba… A mí sola se me ocurren esas cosas! (Pero igual, volando a Bahamas pude llegar a La Habana, qué tanto!)

Había viajado sola, por consiguiente estaba en el avión sentada sin compañía, en un asiento de tres. El asiento que me había tocado era el del pasillo.

Pues ahí estaba, lo más tranquila y oronda, mirada vacante, mientras subía la gente que de San Pablo viajaba a Buenos Aires. Y noto, por allí a la distancia, que en el pasillo había un hombre rubio, alto, mirándome. Porque se pensó que lo estaba mirando! Y yo, te juro, no había reparado en él! Cuando me dí cuenta, obvio, miré para otro lado.

La cosa se puso un poco incómoda cuando el asiento que le había tocado era el del medio al lado mío. Y más incómodo fue ver que el asiento de la ventana era para su esposa que cargaba con su niño-bebé.

Bueh, lo incómoda que me sentía se esfumó enseguida porque yo no había hecho nada malo, che. Y para mi sorpresa, él se puso a charlar conmigo, me preguntaba de dónde venía, qué tal Cuba, etc. Yo contestaba en stereo, o sea, a él y a la esposa. Muy simpáticos los dos, la verdad.

Pero después ella me dijo, muy amorosa y educada, “No querés sentarte acá al lado de la ventana?” “Ay, bueno, gracias!” contesté toda contenta.

Entonces me paré, ella le dijo a él “vos correte, sentate en el asiento del pasillo” y cuando apoyé mi tushi en el asiento, me avivé (siempre tan lerrrrrrda yo) al verla a ella sentada en el medio, toda triunfante con su niño aúpa.

Claro! Lo había hecho para que el marido no me diera más charla! Y yo toda pajuerana creyendo que la mina, buena onda, me ofrecía el mejor asiento de buena y desprendida nomás que era!

El caso es que, como siempre pasa cada vez que hay niños alrededor, yo me entretuve con el párvulo; jugamos un poquito con un gatito de peluche que tenía en mi mochila y así se pasaron las dos horas de vuelo.

Cuando el avión aterrizó, viste que siempre hay gente apurada que se levanta antes de tiempo, los de atrás vienen como malón mientras una todavía está sentada? Y bueno, imaginate yo arrinconada en el asiento pegado a la ventada, no podía hacer mucho, no?

Y me quedé ahí mirando a la gente parada y veía que muchos, bah, casi todos los del avión, lo saludaban al tipo rubio. Lo saludaban como si lo conocieran. Pero los demás lo conocían, él sólo contestaba los saludos. Yo me preguntaba quién sería…

En eso escuché que un hombre le preguntó “Ah, ése es tu hijo? Va a salir periodista, como el padre?” y ahí yo clavé mi mirada en el tipo… y seguía sin reconocerlooooooooooo!

Llegó el momento de levantarnos, salimos del avión y cuando estábamos por ese pasillo previo a la entrada al freeshop, me despedí con un “Chau, chicos, suerte” “Chau, chau” muy amables se despidieron.

Y hasta el día de hoy no sé quién fue.

Yo empecé a deducir cosas:

– Si lo saludaban muchos, el tipo trabajaba en la tele.

– Si era periodista y trabajaba en la tele, yo lo hubiera reconocido.

– Si era periodista y trabajaba en la tele y yo no lo reconcí es porque el tipo era periodista deportivo.

Pero quién?!?!?

No, Fantino no era porque sí sabía quién era Fantino en ese momento!

Quién fue, entonces?!?!?

Portobello Road Market


– Ale, engordamos?
– Bueno, qué comemos? Dónde vamos?
– A comer a Portobello Road, de parados!
– Dale.

No, no tuvimos un diálogo así pero parecido…

Hoy fuimos a pasear por la calle Portobello Road en Notting Hill (Aaaaaaahhhh, a ver chicas, suspiremos todas juntas recordando la película que protagonizan Julia Roberts y Hugh Grant…).


El mercado que se extiende por gran parte de esta calle ofrece de todo, sobre todo antigüedades, comida de varias partes del mundo cocinada in situ, y frutas y verduras a precios de ganga.

A mí particularmente me gusta ver los puestos que venden cerámicas y/o porcelanas como las que suelen encontrarse en las casas de las abuelas:





Cuando llegamos, cerca del mediodía, nos castigamos con una cajita de plástico llena desbordante de croquetas de cangrejo, croquetitas de camarón y camarones gigantes, todo frito. Riquísimo. Pero por prevención, decidí no comer más. Así que de postre comí una ensalada de frutas. Pero Ale, no, enfiló para un puesto de comida alemana y comió un pancho gigante con cebolla rehogada y mostaza.

Hay muchos negocios bonitos, aquí tienen algunos:





En la película Notting Hill, Hugh Grant tenía una librería de libros de viaje. Gracias a este sitio, me enteré de que esta librería de la foto…

…no es! Sin embargo me llamó la atención LA CANTIDAD de gente que se saca fotos delante de este negocio! Uno tras otro! No me dí cuenta de preguntarles por qué. Creerán que ésta es la librería de la peli?

El barrio de Notting Hill es lindo y las residencias son caras. La mayoría son blancas, finitas, de dos o tres pisos pero se pueden ver mansiones.

Timeless

I can’t stop eating,
Your hairline’s receding
Soon there’ll be nothing at all.
So you’ll wear a wig
While I roast a pig
.
Hey! Pass that geritol!
(You’re Timeless To Me – Hairspray)



Hace unos cuantos años yo estaba de novia con alguien que no me hacía feliz (los 1300 novios que tuve estarán diciendo “ah, sí, sí, conmigo”) y no sabía en qué lugar estaba parada. Me iba bien en todo menos en el tema pareja.

Y un día vi algo desde el colectivo, en Quilmes, que fue una revelación para mí. Vi una pareja de unos 50 años, de la mano, ambos viniendo de correr de la plaza. “Éso es lo que quiero! Una pareja! Un compañero! Un amigo!”

Los años pasaron y un día, aburrida, me logueé en ICQ (se acuerdan?) y busqué en perfiles a alguien de mi edad. Y en la lista de gente que había estaba el nombre Alejandro. Pensé “Ay, qué lindo nombre!” y escribí “hola” y clickeé SEND.

Y contestó.

Y noté que no escribía con faltas de ortografía, que leía, que cuando yo dije que mi escritor favorito es Charles Dickens, él retrucó con que David Copperfield era su novela favorita (y no me dijo que era un mago!) y así seguimos un ratito más.

Al otro día seguimos chateando. Y los demás días. Y me mandó una foto y vi un chico con barba candado y pelos revueltos y me encantó.

Y a los meses nos encontramos en Tower Records (se acuerdan?) en la calle Florida y hablamos mucho, me divertían sus comentarios y me cayó muy bien.

Nos seguíamos hablando por teléfono y yo lo escuchaba hablar y escuchaba sus conclusiones, sus reflexiones y siempre pensaba “Ay, si yo alguna vez saliera con este chico viviría enamorada de él!”.

Después por unos meses no nos vimos más pero, eventualmente, retomamos la comunicación. Fuimos un par de veces a ver unas películas y comenzamos a salir y nos dimos cuenta de que nos llevábamos muy bien, que nos habíamos conquistado mutuamente con mostrarnos tal cual somos y a los 6 meses nos fuimos a vivir juntos y al año exacto de empezar a salir nos casamos!

Y aquí estamos.

Es muy cliché decir como el primer día?

Richmond

La High Street.

El mes pasado, cuando todavía hacía un poquito de calor, fuimos a pasear a Richmond. Esta hermosa ciudad está situada a unos 40 minutos en subte desde donde vivimos.

A pesar de que yo ya había estado en más de una oportunidad, esta vez con Ale nos dimos cuenta de la cantidad de negocios y, sobre todo, restaurants que hay. Uno al lado del otro, prácticamente. Cuenta con dos o tres shopping centres y pequeños negocios independientes sobre las callecitas que dan al parque.

Richmond Park.

Pub en calle tranquila frente al Richmond Park.

Lo que más atrae de Richmond es que está sobre el Thames y los pubs que dan al río siempre están llenos, la gente tomando tranquila (parada, obviamente) charlando animadamente o si no, la gente que se sienta en el pasto y come algo o simplemente descansa.

Gente en el pub.

Algo que noté aquí es que la gente suele tomar en la vereda y cuando terminan dejan los vasos de vidrio sobre alguna mesa y se van. Puede pasar que el pub cierra y todavía hay gente tomando afuera. Qué se hace? Los clientes se quedan igual, tomando, y cuando terminan, por supuesto, dejan los vasos sobre la mesa y vos por ahí pasás al otro día, a la mañana, cuando el pub todavía no abrió y los vasos siguen ahí.

Había gente que prefería el pastito y mirar el río.

Acá hay más.

Es más que nada una zona residencial donde se pueden encontrar casas muy señoriales.

Estas casas daban al río.

Lindo atardecer.

Se me antojó un tecito y lo tomé en un lugar donde en su terraza había sillas y, si querías estar bien frente al río, apoyabas tu tacita sobre la pared misma.

Relax.

Después del tecito, decidimos irnos y al subir por el césped, miren lo que nos encontramos: Una estatua de O’Higgins!

General Bernardo O’Higgins (1778-1842) Chilean Stateman Liberator of his country lived and studied in Richmond-upon-Thames (1795-1798)

Qué paquetería esta ciudad, che! Mirá lo que son los baños públicos!

Este es el de hombres. Al lado estaba el de mujeres, igual. Yo fui y era re limpio y tenía papel y jabón!!!!

Esta foto me causa gracia. Más que marido y mujer parecemos hermanitos!!!

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