Trabajo

Estable Inestabilidad

 «Never burn bridges. Today’s junior prick, tomorrow’s senior partner!»
Como siempre termino concluyendo, mi vida laboral siempre fue predecible y cuando vivís de esa forma, en tu imaginación no entra otra forma de trabajar y eso trae aparejado de que tu vida misma gire en torno a lo que hacés (aunque mucho no nos guste) y también que se te haga predecible. 
En mi caso nunca fue motivo de aburrimiento ni de complejo ni de queja: me gustaba tanto mi trabajo y como trabajaba de forma independiente, todo era placer, hasta las responsabilidades y obligaciones porque todo tenía que ver con la enseñanza.
Así que dejar todo y venir aquí y buscar mi lugar laboral ha sido todo un desafío. No porque no encontrara trabajo porque trabajo hay. Si no, y ahora me doy cuenta, que el estar cambiando de trabajo y probando cosas nuevas era un síntoma de… quién sabe qué. 
De búsqueda de identidad? De erradicada? De expatriada? De qué?
A Londres vinimos por una oferta laboral que tuvo Ale, no porque somos dos aventureros locos que se nos pintó venir a probar suerte. En Buenos Aires ambos teníamos trabajo y estábamos bien organizados.
Pero él llegó con trabajo. Yo no. Y acá me dí el gusto de probar, de entretenerme con otras cosas, con otro tipo de tareas, de cursos y de trabajos.
Y creo que ahora llegó el momento, me parece a mí, de buscar cierta estabilidad laboral. Trabajé toda mi vida y haberme tomado bastante tiempo para no hacer nada terminó carcomiéndome el ocio. Se disfruta, sí, pero cuando no tiene un propósito, te termina quemando el ánimo.
Como este año tenemos unos cuantos viajes planeados, no daba que me pusiera a buscar trabajo permanente y Ale me sugirió que buscara trabajos de corto plazo. Yo lo miraba raro, qué es eso de trabajar unas semanas acá, otro par allá…
Pero bueno, qué iba a perder, así que vi un anuncio en una agencia, mandé mi CV, me llamaron al otro día y al siguiente comencé! Me encanta!
Estoy haciendo trabajo de lo que me digan, sobre todo si es administrativo o de telemarketer en unas oficinas muy monas y por ahora la estabilidad dura semanas pero es totalmente flexible porque como trabajo de forma temporaria, respetan los días que tenga off o que me tenga que ausentar por el motivo que fuera. (Yo avisé que tenía hasta noviembre unos viajecitos programados y acá todo bien, no te miran mal por eso!) 
Entonces los de la agencia, sabiendo de los días o semanas que estaré ausente, programan los trabajos para darme y así puede pasar que puedan llamarme a las 7am para ir a reemplazar a alguien que se enfermó o que vaya 3 semanas a trabajar sobre un proyecto determinado que acaba de empezar (que es lo que estoy haciendo en estos momentos).
Sinceramente, la estoy pasando bien! Además de ir adquiriendo experiencia en muchos aspectos, conozco gente nueva, voy al centro, hablo, trabajo… En fin, la vida misma!
Y hoy que es viernes, desde la mañana que estoy empatizando con todos aquellos que leo en Twitter o en redes sociales cuando festejan la llegada de este día!
Ahora sí los entiendo!
Feliz viernes para todos!

LinkedIn: De Acá No Salís

Yo sé inglés, soy profesora nacional, vivo en Londres pero no puedo evitar pronunciar LinkedIn como linquedín. Y lo odio, lo odio, lo odio.
Lo odio porque no lo entiendo, porque lleva tiempo, porque me molesta y porque no quiero poner datos (aunque sean laborales) on line!!!
Hace mil años me abrí un perfil no sé para qué ni por qué ni por quién. Estoy segura que alguien me lo sugirió porque a mí jamás se me hubiese ocurrido hacerlo.
En ese momento subí un par de datos y pensé que todo estaba privado. Y después me olvidé. AÑOS que me olvidé que tenía perfil en LinkedIn.
Lo que me molestaba mucho era que me siguieran llegando mails de gente que hacía algo u otra gente que puso una foto nueva o este otro que terminó un curso o dejó de trabajar no sé dónde y a mí qué me interesa!
Sin embargo, hace unos meses, empecé a ver que mucha gente que conozco lo está usando más, que es muy popular y entonces decidí borrar el que tenía antes y subir uno nuevo, desde cero a ver qué onda.
Qué onda? No sé cómo el perfil nuevo tenía como contactos los anteriores y decidí cambiar los settings, no sé qué habré hecho pero todos esos contactos estaban ahí y había una opción de NO MANDAR mails a ninguno de ellos acerca de mi actividad, así sea que puse información nueva, subí otra foto, etc.
Seguí cambiando esto y aquello hasta que me aburrí, me fui a otra página y ya.
A los pocos minutos me empezaron a llegar mails de esos contactos como dándome la bienvenida o mandándome mensajes o haciéndome «endorsements» o contentos de que estaba en esta red y yo no entendía nada!!!
Al otro día coincidió que fui a un evento y muchas personas que me cruzaba me decían «Me llegó tu invitación de LinkedIn» «Pero yo no mandé nada!» me disculpaba yo. 
Te juro, volví a entrar y quise cambiar los settings otra vez y es todo tan engorroso y lo encuentro tan inútil, que dejé todo como estaba, no sea cosa que si tocaba algo OTRA VEZ  se volvían a mandar mails sin mi control.
Cada tanto me llega un endorsement (gracias!) pero yo… no sé, los dejo (aunque una vez borré uno pensando que no sé, qué se yo –  a pesar de que sé lo que significa endorsement!!!)
A veces entro cuando me llega un mail de alguien que firma con su perfil de ahí y entro y lo cierro enseguida, me parece un espanto poner tu carrera e historia profesional tan al aire! 
Y te lo dice alguien que tiene un blog con nombre y apellido y se lo pasa contando cosas de su vida!
Lo que sucede es que está todo muy a la vista, no sé, no me causa gracia, no sé cómo explicarlo, me incomoda mostrar esos datos, increíble pero cierto.
De todas formas, sé que si supiera usarlo bien, por ahí me relajaría más. Por lo pronto ni tengo ganas de aprenderlo porque me parece estar perdiendo el tiempo. Lo raro es que mi perfil ha sido visto por personas que no conozco y quisiera decirles «no se guíen por eso, puse poquito para probar!» pero creo que cuando me ponga a buscar trabajo en serio, es muy posible que antes pierda mucho tiempo con el linquedín.
Porque para mí es perder el tiempo.
No sé vos. Qué tal lo llevás?

Con La Boca Abierta

En este mes que ya se termina estuve pasando unos días en Argentina y poniéndome al día con algunas cosas. A veces de casualidad te enterás de algo que te sorprende y te quedás con la boca abierta y los demás te miran sin entender por qué. También pasa que puedo contar algo que para uno es lo más normal acá y es el otro el que te mira sorprendido.
Algo así me pasó cuando hablando con una persona a cargo de ciertos tests laborales, me enteré de que para algunos puestos, como parte de la entrevista laboral, en Argentina van a tu casa e incluso se pueden llegar a entrevistar con miembros de tu familia.
Yo, argentina, me quedé con la boca abierta. No-lo-po-dí-a-cre-er!
Todavía me cuesta entender con qué razones, con qué criterio uno puede juzgar o decidir si un trabajo es tuyo dependiendo de lo que ve en tu casa, de cómo son tus parientes… O sea, es muy difícil de asimilar. De todas formas, a la otra persona yo también la dejé con la boca abierta cuando le conté que en el Reino Unido:
– No podés publicar avisos para un trabajo diciendo si se necesitan hombre o mujer ni tampoco se puede poner la edad ni mucho menos aclarar «buena presencia». (Lo del sexo no se hace diferencia al menos que para un puesto específico se necesite sí o sí un hombre o una mujer, por ejemplo para limpiar un baño. Pero ni siquiera, eh. A veces pasa que en los baños públicos hay un cartel donde dice de qué sexo es el que limpia para que vos mujer u hombre, no te sorprendas si estás en el baño y ves que el trabajador es del sexo opuesto)
– Cuando hacés tu curriculum no tenés que poner foto ni tu edad ni si sos hombre o mujer (hay algunos nombres que son ambiguos, entonces a veces no hay cómo saberlo) ni estado civil y si el CV pasa de las dos hojas queda poco profesional. Se incluyen generalmente tus últimos 5 años laborales. Si creés que poniendo los años en que egresaste del colegio pueda dar una idea de qué edad tenés, pues no se incluyen los años.
– No hay DNIs o ningún tipo de tarjeta de identificación y si tenés pasaporte, el número no se incluye ni hay por qué decir que tenés uno. Claro que si el trabajo especifica que tenés que tener pasaporte al día porque tu trabajo requiere muchos viajes al exterior, se aclara. Pero no se pone el número!
– Cuando tenés una entrevista laboral, sabés bien que está prohibidísimo que se te hagan preguntas sobre tu familia, sobre tu estado civil, si tenés hijos o no, ni sobre tu edad. Ni siquiera te pueden hacer preguntas indirectas que les hagan saber esto, por ejemplo: «Cómo creés que te organizarías si tuvieras hijos?»
Como ahora yo estoy estudiando Recursos Humanos, lo primero que hice cuando volví de Argentina y fui para la universidad, fue contarles a una de los profesores y a mis compañeros lo que me enteré sobre las entrevistas en la casa. Más que nada para que notaran las diferencias culturales y cómo algo que para una sociedad es de lo más aceptable para otros no lo es para nada.
No les puedo explicar la cara de incredulidad!! Todos, absolutamente todos… con la boca abierta!

Y vos, con todo lo que conté, también te quedaste con la boca abierta?

Ya Es Hora, No?

Cuando uno trabaja es esclavo de la rutina, de los horarios, de las órdenes, de las responsabilidades… Se cansa, se agota, sueña con estar un día o dos en casa para descansar, para no hacer nada… Sueña con unos días para uno mismo para irse a algún lado…

Y cuando tenés esos días libres para vos, o sea, cuando dejaste de trabajar para encontrarte a vos misma o para descansar o para parar un poco o para reflexionar, los días pasan lentos y tu visión de la realidad toma otra dimensión.

Tenés otros tipos de urgencias que muchas veces van a contramano de lo que realmente es urgente (Twitter? Blogger? Qué importante se vuelven tus amigos virtuales!)

Porque todas esas estructuras que te contienen mientras trabajás y que ordenan tu vida, de repente no están.

Al principio todo es mucha felicidad pero al poco tiempo empieza a aflorar la frustración porque vos tenés unos horarios y los demás, otros. Vos tenés unas preocupaciones y los demás, otras. Vos tenés otros intereses que se vuelven muy importantes cuando en los demás ocupan una mínima parte de su vida.

Y es entonces cuando sentís que ya es hora de volver al ruedo. De volver a levantarse temprano, de tomar el desayuno, viajar, llegar al trabajo, trabajar, resolver, preocuparse, pensar, razonar, irse, regresar a casa, cocinar, comer y dormir. Y al otro día lo mismo.

Es increíble cómo uno a veces añora aquello que, cuando lo logra, puede llegar a detestar.

Galletitas De Amor Y Paz


En mi trabajo por suerte todos nos llevamos bien. Nos ayudamos y nos damos apoyo moral cuando las responsabilidades son muchas y se nos vienen encima. A veces chocamos, a veces nos quedamos callados pero siempre nos hablamos con el corazón.

Hablarse con el corazón no necesariamente significa que de nuestras bocas salgan palabras amorosas. Somos honestos hasta la médula, aunque dependiendo de cómo te sientas o se sienta el otro, la honestidad pasa de ser honestidad brutal a honestidad bruta.

Es tan así.

Hay una chica que es yo hace 10 años, no sólo porque le llevo 10 años sino porque me hace acordar a mí en esa edad, nuestras vidas se parecen en pequeñas cosas, en aventuras, formas de pensar, en pequeños detalles. Y también somos honestas brutas.

Cuando se da que chocamos, o una o la otra se calla y más tarde se charla francamente. Y se pasa otro día.

Ayer fue un día de nervios y tensión laboral, no muy distinto de otros que hemos tenido, pero ayer hubo un choque. Antes de irnos, charlamos y nos dijimos qué nos pasó y lo que cada una pensaba y nos despedimos cordialmente.

Sin embargo, debo reconocer que la honesta bruta fui yo. Así que al salir del trabajo, di unas vueltas, y llegué a casa con la decisión de decir «I’m sorry».

Y yo te lo digo con comida.

Estas galletitas son lo más fácil y rápido de hacer, lo puede hacer hasta un niño y son deliciosas cuando se enfrían.

Te sacan de apuros si te cae alguien y les querés hacer algo casero. Si vienen niños, con unos cortantes infantiles quedás súper bien.

(En qué década vivo?! Quién le regala galletitas a los chicos ahora? Quién se pone a hornear galletitas si llega gente inesperadamente?!?!?)

En fin, los ingredientes son pocos y aquí va la receta que saqué de un libro de Gordon Ramsay, de la sección cuando se pone a cocinar con sus hijos:

Ingredientes

125g de manteca blanda

125g de azúcar

1 huevo batido

250g de harina

Procedimiento

– Mezclar la manteca y el azúcar hasta formar una crema.

– Agregar el huevo y mezclar bien.

– Agregar de a poco el harina.

– Enseguida se forma una masa y dejarla descansar en la heladera por media hora o un poquito más.

– Prender el horno a 180 grados.

– Cuando la saquen de la heladera, sobre un poco de harina esparcida, estírenla con palote, unos 5mm de espesor. No la amasen nuevamente porque al tener mucha manteca, la masa en contacto con las manos, se ablanda.

– Cortar las galletitas con la forma que quieran. A mí me salieron como 38!

– Llevar al horno por unos 10-15 minutos.

Enmantecar o enharinar la fuente o poner algo para que no se peguen.

– Dejar enfríar y decorar.

Se enfrían rápido porque son finitas.

Yo mezclé unas 8 cucharadas al ras de azúcar impalpable con gotitas de limón (fui agregando todo a ojo) y le agregué colorante rojo.

Me quedó rosa.
Placer total decorar con boquillas Wilton!

Las galles quedan riquísimas con la decoración con gustito a limón. Buen contraste!

I’m sorry!

Música Para Trabajar

Gracias a una especie de ascenso que tuve en el trabajo, ahora tengo mi propia oficina y es mi cueva. Todavía me falta ordenarla del todo porque es tanto el trabajo y responsabilidad que tengo que no he podido todavía dedicarle un tiempo para darle algún toque personal.

Uno de los placeres máximos que me puedo dar es escuchar música mientras trabajo. Intenté escuchar a Ari Paluch como siempre lo hago a la noche pero me distraen las noticias, este trabajo involucra números, números y números así que me decidí por bajar música al mp3 que usaba cuando iba al gym.

Me he dado cuenta que la música que mejor me acompaña a la mañana es la de los siguientes discos:

Frank Sinatra – The Reprise Collection.

Adoro a Frank Sinatra y comprendo por qué lo llaman «La Voz». La claridad y perfección con la que canta son únicas y los clásicos incluídos en esta colección tienen la cadencia y ritmo perfecto para que la música te agrade sin distraerte.

Simply Red – 25 The Greatest Hits.

Me encanta él, me encantan las canciones y como el disco anterior, es muy agradable escucharlo como música de fondo. Su voz tan de él me calma. Y como compositor es genial.

Todo bien a la mañana.

A la tarde, después de almorzar, la cosa cambia.

Si no tengo muchos números para controlar y mis tareas tienen que ver con otra clase de control o alguna actividad que no insuma tanta concentración, escucho otros tipos de canciones, aquellas en que seguro, sin darme cuenta, las canto o cuyas letras o melodías me recuerdan a ciertos lugares o acontecimientos.

Por eso las elijo cuando no tengo que razonar tanto. Tener que lidiar con números y a la vez tu mente te trae imágenes de otros tiempos, atentan contra tu normal desempeño. Y una se distrae y prefiere rememorar que pensar. Bueno, a veces.

Empiezo con:

Kiss MTV Unplugged.

Este disco me trae recuerdos de cuando recién empecé a salir con Ale y nos íbamos algún fin de semana a algún lado y poníamos este disco para ir escuchando en la ruta. Se lo regalé yo y no me canso de escucharlo nunca. Para mí tiene el equilibrio perfecto entre rock potente y excelente acústica. Y mucha armonía.

Si estoy muy festiva, escucho a Madonna. El disco elegido es el Immaculate Collection, una recopilación de algunos de sus temas.

The Immaculate Collection.

Pero con estas canciones corro el riesgo de ponerme a cantar y no se puede torturar a la gente en el lugar de trabajo. Así que no lo escucho muy seguido.

Por último, este disco en particular, es el que más me gusta de la carrera solista de Sting y lo escucho cuando me siento relajada o tranquila.

The Dream of the Blue Turtles.

Adoro cada uno de sus temas, recuerdo cuando fue a Argentina a presentarlo, fue increíble. Este es el primer disco que sacó Sting como solista y de todos, el tema que no me cansaría nunca de escuchar es Fortress Around Your Heart. Es genial!

Por ahora, esta es la música que me acompaña. Tengo que bajar al mp3 la discografía de The Beatles y con eso creo que ya estoy.

Una compañera mía escucha música clásica, sinceramente, no he llegado a eso y no sé si realmente a mí me agradaría, para mí es importante escuchar la voz humana.

Y ustedes escuchan música mientras trabajan? O prefieren la radio?

Un Tecito Especial

Con Lulú (como la llamo yo), cuando fuimos a la residencia del embajador.

En mi trabajo hay una chica uruguaya llamada Luciana. Es buena, tranquila y vegetariana. (Cómo puede ser tan hereje! Proviene del país del chivito, la pamplona y del Puerto de Montevideo donde se comen unos asados fabulosos!)

Hoy se acercó diciéndome delicadamente (como habla ella siempre):

– Ali, sabés, como sé que te gustan mucho, te traje unos matecitos que dejó mi flatmate que se mudó ayer…

Le agradecí el gesto mientras imaginaba estos matecitos y dónde los iba a guardar.

Cuando la veo aparecer con una caja, me alegré:

– Ah, mate cocido! Gracias!

Y cuando agarro la caja, veo:

Ah, la carcajada que largué!

«Luciana!» y me reía y no podía más! «Qué me trajiste! Té de coca!»

«De qué!?!?»

«Me querés endrogar!?!?»

«Nooooo.» me dijo sorprendida con toda inocencia.

«Te estoy cargando!»

Claro, es que ella leyó «mate» y vio saquitos, así que no leyó más y decidió traérmelos.

Igual le agradecí y con total curiosidad me traje la caja a casa, para probarlos. No quise tomarme uno en el trabajo, donde no me destaco precisamente por estar tranquila y callada, por lo que si llegaba a tomar este té y tenía algún efecto… seguro terminaba colgada de alguna lámpara!

Luciana me contó que su flatmate es súper flaca y a lo mejor te pase eso, que te inhiba el hambre (lo cual será bienvenido!)

«Hecho en Bolivia» se puede leer.

También me acordé de que hace unos años, a un jugador de fútbol el dóping le dio positivo y como excusa, dijo que había tomado té de coca.

Mirá vos…

Qué efecto tendrá en mí?!?!

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