Tita Baratita Toma El Afternoon Tea

Update: Desde enero 2016 que este servicio de té ya no lo ofrecen aquí. Tita Baratita descubrió otro y más barato, por suerte! Fijarse aquí.
Tita Baratita siempre cuida su dinero pero eso no significa que no pueda darse ciertos gustos. Tita sabe muy bien que tomar el té en Londres es de rigor en algún momento del año pero tampoco puede gastar todos los meses lo que cuesta un Afternoon Tea propiamente dicho.
Un Afternoon Tea en un hotel o restaurant mono está alrededor de £35 para arriba. Hay lugares donde los sirven a £25-£30 y es una lotería lo que pueda tocar. No me refiero a la cantidad de cosas por comer o al té sino a la calidad y a los ingredientes usados para preparar todo así como el ambiente y el nivel de atención de los empleados.
Por suerte existe un bello lugar donde pasarla bien mientras se toma un Afternoon Tea delicioso y a casi la mitad del precio de los demás lugares.

 

 

The Delaunay Counter queda al lado del restaurant The Delaunay, un restaurant que no hace mucho se abrió y sin embargo, da la sensación de que hace décadas que está ahí.

 

Esto es por la decoración del lugar, muy clásica por cierto.
Tanto The Delaunay Counter como el restaurant mismo ofrecen un menú estilo vienés y en ambos se puede desayunar, almorzar, tomar el té y cenar pero la diferencia está en lo que sirven y en el precio, sin que por esto la calidad quede comprometida.
El restaurant es más… espléndido, diría. The Delaunay Counter es más informal y relajado.

 

Deliciosa vennoisserie.

 

Para el Afternoon Tea que se ofrece, el tamaño de las tortas no es ése de las fotos pero se mantienen el sabor y la calidad.
De todas formas, te aseguro que con lo que comés quedás más que satisfecha!
Cuando llegás, podés ir a sentarte directamente y esperar a que venga el mozo o podés pedir en el mostrador y te vas a sentar.
En ambos casos, te cuento para que sepas, vos podés elegir qué tipo de torta querés para tu té. Las elegís de una bandeja que está en un sector del mostrador. Podés elegir dos y si querés otras podés pedir más, obviamente, pero a un costo de  algo así como £2 cada mini torta.
Por supuesto que si querés una porción grande, el precio es otro, de alrededor de £3.50.
Entonces te sentás y te traen el té.
Yo pedí English Breakfast y leche de soja aparte y Sergio pidió Earl Grey con leche común.

 

Una tetera para cada uno.

Te muestro ahora los manjares:

Sandwiches, tortas y scone con crema y mermelada.

Y este es el detalle, plato por plato:

Lo salado!

 

Se trata de un sandwich de pastrón con pepinos en vinagre y con salsa de cranberries; salmón ahumado con queso agrio sobre pan de centeno y unas galletitas de queso hechas sandwich con crema de queso. Con Sergio no nos podíamos acordar a qué cosa que comíamos en Argentina se nos hacía tan familiar esto último!

 

Luego, el scone.

 

Aquí vos también podés reemplazar el scone por otra tortita que se llama gugelhupf y está hecha con  semillas de amapola y acompañada de mermelada de damascos y clotted cream.

 

Fue lo que pidió Sergio.

Y para coronar tanto placer, lo dulce.

Mini sacher torte y mini torta de café y rum.

Mientras charlábamos y tomábamos el té y comíamos y nos convidábamos, con Sergio notamos la decoración del lugar.

Una mesa alta con los diarios a mano, ideal para comer y/ o tomar algo rápido.

 

Muchas fotos y pósters en alemán.

 

Hermosas mesas y sillas.

 

Antes de irnos, vi que se ofrecen típicos productos vieneses.

También aproveché y saqué fotos de algunas cosas que me gustaron.

Por ejempo, este reloj.

 

De aquí te podés llevar una postal y si querés hacés una donación.

 

No pudimos darnos cuenta qué es esto!

 

Verdaderamente, Tita recomienda este sitio para tomar un Afternoon Tea con un toque vienés pero Afternoon Tea al fin. Y lo más importante fue descubrir la excelente relación precio-calidad: Esta preciosa delicia gastronómica salió nada más que £12.50 por persona!!!

Afternoon Tea para todos y todas!

El Té De Los 44

El 27 fue mi cumpleaños pero no lo festejamos ese día. Era viernes, todos trabajaban así que no se podía ir a tomar el té a la tarde por lo que nos decidimos para el sábado 28 y estuvo bien lo mismo!
Hace menos de un mes que me dí cuenta de que no había hecho la reserva para Afternoon Tea y siempre elijo un lugar diferente para cada año. Eso sí, antes, consulto esta lista de lugares que cambia todos los años, obvio! 
Pero claro, fue difícil elegir porque al consultar, o bien los precios eran súper altos o ya estaba todo reservado para el 28. 
Por suerte el Sofitel London St James tenía lugar así que reservé para las 17.00.
Fuimos de la partida mi primos Florcita y Sergio. Ale, Cinthia y yo, los tres, fuimos juntos desde casa. Cinthia es una amiga argentina que ya estuvo en casa otras veces y esta es su tercera vez y su primera vez en probar el servicio de Afternoon Tea, así que estaba ansiosa por experimentarlo!
Nos acercaron a The Rose Lounge, el espacio donde se toma el té.
Elegimos el sillón de la izquierda.
Enseguida nos trajeron el menú de los tés y yo como siempre elijo el té negro, el básico. Siempre elijo ese porque a mi entender, es un sabor neutro que me permite degustar la comida mejor. El blend acá se llama St James Breakfast. Cinthia pidió Mediterranean Rose, con el cual quedó encantada por el sabor y el perfume, Sergio pidió Pondicherry Afternoon, Florcita pidió Bengal Chai y Ale, como todos los años, milkshake de vainilla! 
Hace unos cuatro años tuve el placer de tomar el té en el Sofitel de Buenos Aires. Fui con mi suegra y la pasamos súper bien mientras chusmeábamos de esto y aquello, por eso ver las teteritas de hierro fundido que nos trajeron a cada uno fue recordar esa tarde tan agradable que pasamos porque son tal cual las que se usan allí. Pero si mal no recuerdo, en el Sofitel Buenos Aires a esas teteritas las apoyaban sobre un bloquecito de madera. 
Acá, directamente sobre la mesa de vidrio!!
 
Y los finger sandwiches, mini scones con y sin frutas y mermelada, clotted cream y lemon curd.
Todo estuvo delicioso pero los scones fueron mis preferidos porque estaban híper bien horneados, suaves, casi que se deshacían y con la mermelada de frambuesas que tenía pedacitos de cáscara de naranjas (muy buena combinación!) más la crema… Creo que comí como tres!
 
A los scones los comí al estilo Devonshire!
Mientras comíamos y charlábamos y nos contábamos cosas, notamos que la vajilla no era muy… al estilo de todo lo demás.
Blanca e insulsa.
Tampoco entendía que la azucarera no tenía que ver con el resto de la vajilla. Supongo que quien diseñó o decidió que la mesa se decorara de este modo, sabía lo que hacía así que… bueno, estará bien pero a mí no me pareció que fuera para destacar.
También vimos que ahí nomás cerca de nosotros estaba este display de tortas varias.
Seguimos charlando y comiendo y a lo largo de la velada el mozo se acercaba para preguntarnos si estaba todo bien, si necesitábamos algo más, si queríamos más agua caliente para agregar a la tetera (porque cada tetera tenía las hebras adentro de un mini colador) y todos le pedimos que sí porque eso fue otra cosa que noté, el agua se enfriaba muy rápido! No entiendo cómo ni por qué si el ambiente estaba a temperatura agradable. Un misterio. Eso me tuvo bastante incómoda, al tercer sorbo el té ya estaba tibio casi frío y no hay cosa que odie más que tomar o comer algo a esa temperatura cuando debería estar caliente! 
Aunque ayudó al buen humor que hubiera una chica tocando el arpa.
Una vez que terminamos, el mozo sacó todo del lugar, Florcita estaba como remoloneando y se sorprendió que nos ofrecieran las tortas: «Cómo!?,» preguntó. «Hay más!?!?» 
Sííííííí!
Ay, la repostería, qué golosa soy, cómo me gusta, viviría a tarteletas, lemon pies, galletitas, budines, tortas…
Estaba todo TAN delicioso que me anoté  lo que nos trajeron:
– Tarteleta de chocolate semi amargo (Dark chocolate tart)
– Mini budín de zapallo con crema de castañas con una galletita de jengibre (Pumpkin cake with chestnut cream and gingerbread biscuit)
– Tarteleta de limón (Lemon meringue pie)
– Mini semifreddo de chocolate y jengibre (Ginger and chocolate mini bush)
– Tarteleta de crema de castañas y caramel salado (Chestnut cream and salted caramel tart)
– Charlotte de peras (Pear charlotte)
– Cheesecake de fruta de la pasión (Passion fruit cheesecake)
Mi favorito total y absoluto fue la crema de caramel con crema de castañas, qué cosa tan rica!! Pero probé de todo, menos el cheesecake y la tarteleta de chocolate. En realidad, todos probamos un poquito de cada cosa porque íbamos cortando pequeñas porciones y nos íbamos convidando.
Cuando faltaba poquito para terminar, decidí sacar unas fotos del lugar, estaba lleno de objetos y adornos singulares.
Muy lindo rincón.

Otros lindos rincones.

Y detalles.
Y le dijimos al mozo que no habíamos terminado todo y si por favor, nos podíamos llevar el resto a casa.
Qué cajas monas! Tienen el nombre del restaurant del Sofitel.
 
Al salir del lounge, vimos el premio a la excelencia 2013.
Meh. Ok, el servicio todo, repostería, atención, ambiente, todo eso estuvo fabuloso y el mozo fue un primor de chico que nos atendió en todo momento. Todavía no entiendo qué pasaba con la temperatura del té y la vajilla, como dije anteriormente, no me convenció.
Lo recomendaría sí, claro y si venís, fijate si podés reservar para las 17.00 o 17.30 que es el último servicio. Porque nosotros fuimos los últimos en llegar y noté que al resto de los comensales que estaban antes, el mozo los acercaba al display de tortas para que eligieran, supongo yo, una o dos, como hacen en otros lados poco generosos (como Fortnum & Mason! El servicio es súper caro y son súper tacaños con las tortas!).
Pero me pareció que por ser nosotros los únicos que quedábamos, o sea, los últimos en irse, directamente el chico eligió un ejemplo de cada torta y nos lo trajo! Es que en ningún otro lado que hemos sido han sido TAN generosos con la cantidad de pastelería!

Así que tené en cuenta mi consejo!

Y así sin más, pasamos por el lobby monono.
Salimos al frío aunque no hacía tanto y vimos al hotel por afuera, divino realmente.
La pasamos muy bien! Gracias Flor, Ser, Cinthia y por supuesto, Ale!

Curiosidades Coreanas

Corea nos fascinó desde el primer día y lejos de pensar que Corea no es sinónimo de cool, dejame invitarte a este picadito con fotos de curiosidades coreanas que complementan  los posts ya publicados.

La gente

Los coreanos me parecieron esbeltos, vi muy pero muy poca gente con sobrepeso, qué magros son! Me parecieron todos muy elegantes y no vi a nadie vestido con ropas locas o estampados exóticos. No vi gente excéntrica. Todos cuidan de coordinar los colores y vi que las chicas se lo pasan comprando ropa!
Vieron el estilo que se ve en las vidrieras de negocios de coreanos en Argentina? Bueno, así, ese estilo: blazer o saco sobrio, pollera elegante, pantalones oscuros, zapatos… Todos muy prolijos y peinados.
Y además, todos con su Smartphone Samsung y LG, de última generación. Vimos en 7 días un solo iPhone.

Y hay wi-fi en el subte. 

En general, la gente me pareció linda. Pero claro, eso no significa que no estén influidos por los patrones de belleza occidentales:

Póster promocionando operación de agrandamiento de ojos.

Como cuando les conté de José, el nivel de inglés no es bueno y es difícil a veces, comunicarse, más que nada cuando uno busca información. Pero si te faltan mapas, encontrarás en muchos lugares a guías de turismo muy pero muy simpáticos que te darán lo que necesites para guiarte.

Mapas y guías de todo Seoul. Y gratis.
Ser adolescente mujer en Seoul es lo más! Hay muchísimas boybands y grupos para teens y se escucha mucha música por todos lados! 
 A lo mejor son siempre los mismos y yo creo que son varios!!

Hablando de música! Cualquier negocio, ya sea de venta de zapatillas, ropa o lo que sea, tiene música afuera, en parlantes que cuelgan a tal efecto. Hay bares que obviamente los tienen a todo volumen; si se tratan de negocios en barrios, también pasan música pero no tan fuerte pero el sonido es de una calidad que te perfora el tímpano, casi!

La comida típica

Todo, todo, todo TODO es picante. Pero picante de ají de mala palabra. Esa clase de picante. Nosotros por vivir acá en Londres, no sé si es por el aire que se respira o andá a saber por qué razón, ya nos acostumbramos al picante aunque yo no cocine así. Pero el picante coreano, te digo, comerlo todos los días, cansaaaaaa! Pero qué íbamos a hacer? Ir a un McDonalds? Pues, no.
Así como en muchos restaurantes te traen el pan para acompañar, acá te traen kimchi. Kimchi es cualquier tipo de vegetal fermentado en una mezcla de jengibre, ajo, cebollín o cebolla de verdeo y salsa chili.

Bueno, imaginate: fuego.

Varios ejemplos de kimchi. El más común es el del extremo izquierdo, arriba. 

A mí me encantaron los panquequitos del medio, era rábano del grande inmerso en huevo y frito.
Ay, si me creyeras que igual la comida es deliciosa! Lo es, te juro, pero no podrías disfrutarla si no estás acostumbrado a lo picante o si te cae mal.
Bueno, acá podés tener una excepción: el jeon: Se trata de un panqueque que puede tener muchos ingredientes variados.

Este es de verduras y frutos de mar y no era picante.

Eso comimos en nuestro primer día y pedimos uno cada uno y apenas terminamos el primero! Llenan bastante!
Por supuesto que también había dumplings.

Con esa cara de inocentes, no sabés lo picante que eran!!

El bibimbap se sirve en un bowl y contiene como base arroz y se le agregan vegetales sautés, fideos, carne y un huevo. Generalmente tienen cinco ingredientes, número clave en la cultura coreana y el huevo representa el sol.
Te lo sirven ya con la salsa roja de chile y vos lo mezclás todo en el bowl y lo comés y es tan sabroso!

Bibimbap. Uno de los tantos que comimos.
Yo creía que si veía salsa roja, ya sabía que la comida era picante entonces decidí pedir una sopa clarita con un montón de cositas ahí que parecían deliciosas.

Oden.

Fue LO MAS PICANTE que alguna vez comí en mi vida, te juro, sumando todo lo picante que había comido anteriormente. Me sentía una dragona a punto de escupir fuego y comí hasta donde pude aguantar.  Y quise comer eso que parece tripa y en realidad es una goma asquerosa que no pude tragar y pregunté que era y me dijeron «rice cake». Es lo que se pone Psy alrededor del cuello en este video.
Es raro que yo me refiera a algo comestible como un asco, eh...
Un típico restaurant coreano.

Querés sacarte lo picante de la boca? Tomá agua o té, en los menúes no se ofrecen gaseosas!

Ah! Y se paga en un mostrador a la salida. Y no debés dejar propina! Es un insulto!

Un snack?
Papa en palito. Lo elegís y te lo fríen ahí mismo.
Asado coreano
Korean barbecue o asado coreano, es asarte vos mismo tu carne sobre tu mesa preparada para tal fin. Suena divino, posh, divertido y loco pero es de lo más trabajoso para alguien que no come con palitos. 
Vos los ves a ellos en grupo, comiendo de platitos, bowlcitos, asándose los pedacitos de carne y de vegetales y tan felices y yo no lo disfruté para nada porque o como, o hablo o cocino. No puedo hacer todo a la vez. No puedo caminar y comer chicle, sorry, y menos al final de un día donde me lo pasé caminando.
Nobleza obliga, tengo que reconocer que una moza se ofreció a cocinarnos pero dijimos que no, gracias, preferimos nosotros pero al final la tuvimos que llamar porque, por lo menos yo, ya me estaba hartando!
Pedacitos de chanchito crudo.
La parrilla. Te la cambiaban con cada tanda de carne o si era diferente.
El carbón adentro.
Asando. Ufaaaaaa! Cuándo comemos?!
La ceremonia del té
Salí agotada de allí! Tiene tantos pasos intrincados! Pero creo que lo que me terminó de cansar fue tener que estar arrodillada en todo momento mientras la chica servía el té.
Qué fue lo costoso? Cómo tomar el té, cómo sentarse, qué comer, cómo tomar la taza, por ejemplo: Hay que tomarla con las dos manos, poniendo el pulgar de un lado, otro dedo del otro…
Fíjense aquí.
Qué difícil!
Encima me decían que hay que tomarla erguida, sin tirar la cabeza para atrás para tragar… Me acuerdo y me río!!!

Noté que había una tablita de madera con formas de mariposa  y flores ahuecadas. Me pidieron que tomara una bolita que parecía ser de plastilina. 
Me pidieron que la presionara dentro del hueco y así le di forma de flor a una galletita! 
Eso era una pasta para hacerme una galletita y comerla ahí mismo, acompañando el té. No era muy rica.

Sacale el nylon, eso sí!!!

Los cafés

Nos sorprendimos de LA CANTIDAD de cafés que hay, como 4 o 5 por cuadra, uno arriba del otro, no les exagero. Y todos muy bien decorados, grandes, y LLENOS de gente!

Dos cafés, uno arriba de otro.

Nada tienen que envidiarle a los cafés parisinos con respecto a la calidad y a la variedad de pastelería que ofrecen.

Deliciosas bellezas.

Y además de todos estos cafés tan mononos, también podés comprar cafés en cualquier lado y la variedad es increíble.
Con Ale decíamos que hay heladeras que calientan porque yo un día quise comprarme un café y cuando toqué esta «heladera» me dí cuenta que, en realidad, este receptáculo los mantiene calientes!

Muchísimos sabores y variantes.

Miscelánea

Equipamiento para emergencia. Esto estaba en el subte. Máscaras y protección.

Típico: restaurants uno arriba del otro, accedés al que quieras a través de escaleras o ascensores públicos.

Tenés poco tiempo para hacer las compras? Te bajás el app de un supermercado y luego cuando pases por estas columnas, verás que están empapeladas con fotografías de productos y cada uno tiene un código QR.

 Escaneás con tu teléfono el código de los productos que quieras comprar y listo! Sólo queda esperar que te llegue a casa!

Home plus en Corea. Tesco en el Reino Unido.

No, no es un velorio. Se acaba de inaugurar este negocio!

Cream Tea Con Luciana

Hace poco me vino a visitar Luciana, la descocada del té de coca (es un chiste, Lu!) y antes de que viniera le pregunté qué quería comer. Como venía a la tarde, me pidió que le preparara un rico té.
Se me ocurrió entonces organizar un cream tea para dos. Qué es un cream tea? Es tomar el té acompañado solamente por scones (preferentemente recién horneados y tibiecitos) untados con clotted cream y mermelada de frutillas o frambuesas.
Clotted cream es una crema con alto contenido graso, espesísima, de una consistencia parecida al queso crema. En Wikipedia busqué la equivalencia en español y me dice que es cuajada y explica cómo se obtiene.

Clotted cream marca Tesco.

Fíjense que es amarilla arriba, por la grasa.
Tenía, entonces, mermelada de frutillas, compré clotted cream en el supermercado así que lo único que me faltaba eran los scones y decidí hacerlos por primera vez.
Busqué una receta básica y antes le pregunté a Luciana si los quería con frutas (o sea con pasas de uva) o plain (sin nada). Me pidió plain, menos mal, porque a mí tampoco me gustan las pasas!!
Los scones se tienen que hacer con atención y respeto. Si uno no les pone atención, no suben y quedan chatos y medio crudos en el medio.
Y un truquito esencial que me pasó Pity: cuando los cortás con el cortador, no tenés que girarlo para que la masa se «despegue». No. Bajás el cortante hasta abajo de la masa y al scone lo levantás con una palita.
Aquí va la receta:

Ingredientes

2 1/2 tazas harina común (podés usar leudante pero entonces no agregues el polvo de hornear)
3 cucharaditas de polvo de hornear.
1 cucharadita de sal
1 curacharada de azúcar
30g de manteca
180 ml o 3/4 taza de leche
1/2 taza de agua

Procedimiento

– Precalentar el horno a 170°C.

Tamizar los ingredientes secos y agregarle la manteca.

– Con la ayuda de dos cuchillos o una espátula como la que usé yo, cortar la manteca de tal forma que mezclada con los ingredientes secos, quede todo como de una consistencia arenosa.

Agregarle la leche de a poco y seguir mezclando con la espátula.

– Ir agregándole agua de a poco hasta que la consistencia sea como de un engrudo no tan húmedo. Tal vez no necesites todo el agua.

Así.

– Enharinar la mesada o el silpat y amasar con cariño hasta que se haga un bollo liso pero no tanto.

– No usar palote ahora. Aplastar la masa con las palmas de las manos.

  Hasta que se consiga una altura de unos 2cm.

– Cortar los scones.

  Y recordar no girar el cortante!!! 

– Colocarlos sobre una placa y «pintarlos» con leche.

Listos para el horno.

– Hornearlos por unos 15 minutos.

O hasta que queden así de lindos!

Cream Tea is ready!

Hay controversia en esto, pero parece ser que la manera proper de comer un scone en un cream tea es ponerle crema primero y arriba la mermelada. Otros dicen que al revés.

A mí me gusta así.

Y a Luciana también!

Gracias Lu por venir!!!

El Té De Los 43

Como es costumbre y tradición desde que vivimos acá, festejo mi cumpleaños yendo a tomar el té a algún lugar monono, con los afectos más cercanos y con quien ande de visita por nuestra casa.

Hace unos años estaba Deborita cuando fuimos a The Connaught, el año pasado estaba Miriam cuando fuimos al Chesterfield Hotel y este año está Laurita, mi sobrina, la más pequeña, la número 6 de la lista de hijos que tuvo mi hermana.

Laurita vive en México y es su primera vez en tierras europeas, así que estaba muy contenta de poder tener la oportunidad de tomar el té comme il faut.

Hay tantos sitios para ir a disfrutar de este ritual que todos los años vamos a uno diferente. Esta vez me decidí por el One Twenty One Two Restaurant que queda en el The Royal Houseguards Hotel.

Este hotel está ubicado muy cerca del London Eye, digamos que está en una callecita entre Whitehall y Victoria Embankment, una zona turística por excelencia pero donde también hay muchos edificios gubernamentales, muy serios y señoriales.

Esta es una foto que le saqué al hotel hace un tiempo, sin saber que luego iría allí!

El té lo tomamos en el Lounge, que estaba decorado Christmas style y estaba hermoso, con tanto colorado, verde y dorado.

Nos habían reservado una mesa para los 4 y estuvimos muy cómodos toda la velada.

El menú ya estaba sobre la mesa cuando llegamos.

Decidimos tomar el The Royal Houseguards Afternoon Tea, que vendría a ser el standard, porque los demás suelen venir con champagne y ninguno de nosotros tomamos alcohol.

Como siempre, yo elijo té negro o English Breakfast que me parece un sabor neutro para poder degustar la pastelería. Sergio, como siempre, pidió Early Grey y Laurita, White Tea. Ale no toma té así que pidió un milkshake de vainilla.

Mientras esperábamos, empezamos a sacarnos fotos con Sergio y Laurita. Estábamos de buen humor y teníamos ganas de pasarla bien.

Hermosa y muy delicada la taza.

Bromeando, levantando el dedo meñique!! (No hagan eso ni en sus casas!)

Yo me colgué el badge que me regalaron el año pasado para que se notara bien que era mi cumpleaños porque cuando eso sucede, en los restaurantes te traen siempre una torta con una velita, te cantan el feliz cumpleaños y, muy distinto a muchas personas que les puede dar timidez, a mí, todo lo contrario! Si me pueden tirar globos, flores, cantos, guitarreadas, yo… todavía más feliz!

Nos trajeron y nos sirvieron los tés, en mononas teteras de plata o alpaca, no las distingo.

Inmediatamente después, lo que comimos.

Finger sandwiches, scones con y sin frutas, clotted cream y mermelada de frambuesas y la pastelería dulce con mousse de vainilla.

Foto y luego, a degustar!!!

Todo estaba delicioso pero lo más rico para mí fue la mermelada de frambuesas, se notaba que era casera, que no tenía aditivos artificiales y tenía el equilibrio perfecto entre ácida y dulce, más dulce, diría yo.

Entre lo mucho que conversamos y lo que comimos, la tarde casi noche pasó muy amena.

La atención de los mozos estuvo bien, correcta pero nos pareció que faltaba un poquito más de… no sé, atención a los detalles: Cuando llegamos, no nos llevaron los abrigos y los dejamos sobre otros sillones.

A lo mejor te sonará muy excéntrico o antipático lo que digo pero no es que exijamos eso cada vez que vamos a comer afuera pero estamos acostumbrados a que a los lugares donde vas a tomar el té sí te llevan el abrigo y ellos se encargan de colgarlos.

Esta vez no fue así y por eso nos llamó la atención que en un lugar de esas características, no lo hayan ofrecido. Y no por eso íbamos a hacer escándalo, tampoco es para tanto.

Una vez que terminamos, decidimos recorrer un poco más el lugar para sacarnos unas fotos, porque estaba todo muy lindo.

 Con el árbol de Navidad.
 Al costado de la chimenea y fíjense qué lindos se ven los edificios desde el ventanal.
Había más chimeneas.
Laurita y Sergio están listos para Caras u Hola!

Y al irnos, nos sacamos fotos en el lobby.

Un sector.

Me encantaron los caballos tallados en el vidrio!

Cuando ya nos estábamos yendo, yo me quejé que no me habían traído algo con una velita (ves, ese es otro detalle) entonces Laurita agarró una velita prendida que estaba sobre la mesa y me la dio para que la soplara.

Qué amorosa mi sobrina! Gracias!

Gracias por este cumpleaños feliz!

Casa De Té Twinings

No hay nada más mono y delicado que tomar un té: con amigos, con la tía, cuando te duele algo, cuando estás sola o cuando se te viene en gana. Lo bueno es que hoy en día no se limita a un té común, ya que no sólo hay muchos sabores sino también variedades.

Entonces uno descubre que hay té negro, té blanco, té verde… Té con sabor a frutos rojos, a rosas, a jazmín…

Y todo el tiempo aparecen cosas nuevas. Hay quienes prefieren las hebras y otros el saquito.

Actualmente podés combinar los dos. Se venden tés en hebras dentro de unos muy delicados saquitos (el género del saquito es diferente) y también hay tés arrollados a mano, hechos una bola que cuando las sumergís en agua hirviendo, se abren y dejan ver diferentes tipos de flores.

Como todo eso a mí me encanta, es siempre una buena idea pasar por el negocio de Twinings.

Bienvenidos.

Recuerdo que lo encontré de casualidad, cuando recién vine  a vivir aquí. Caminábamos por The Strand, una calle que durante la semana es un ir y venir de gente que trabaja en esa zona porque ahí está, entro otros, Somerset House, Royal Courts of Justice, el Savoy Hotel, o sea, muchos edificios importantes.

Y justamente, enfrente del Royal Courts of Justice, ahí chiquito y escondido, está Twinings. Lo único que molestaba era que cerraba todos los días a las 4.15 de la tarde! Ahora por suerte ha extendido su horario y cierra a las 7.30 y está abierto los fines de semana.

Si no estuviera ese cartel sobre el piso, es muy fácil seguir de largo!

Hay dos locales más muy modernosos en los shoppings Westfield que pusieron hace poco pero este local es el original que abrió por primera vez en 1706.

Foto sacada desde la entrada.

Foto sacada desde el fondo.

No bien entrás, no podés dejar de maravillarte por lo hermoso que es todo alrededor.

 Las latas!

Para empezar, las cajas divinas de madera, marrones o negras, con 2, 4 o 12 compartimientos, a £20, £25 y £40 respectivamente. No recuerdo cuánto salían con los tés pero podés llenarla vos mismo eligiendo los tés que están a 10 sobres por £1.50. Sí, yo tampoco podía creer el precio! Podés comprar los saquitos sin la caja también.

 Las cajas y los tés para elegir.

Hay cuadros de la familia Twinings.

Podés sentir las diferentes variedades, las podés tocar y oler.

También venden café y chocolate.

Y si seguís caminando hacia el fondo, vas a ver vitrinas donde hay diversos objetos de hace muchos años, como latas, cajas, tazas…

 Hermosas las teteras, las tazas y los jarritos!

Otros tipos de teteras y tés.

 Libros.

Antiguas teteras y tazas de porcelana.

 Ese día que fui, ofrecían degustar tés.

Te podías sentar aquí.

Las chicas preparando todo.

El staff es por demás amigable, te dejan sacar fotos y son muy simpáticos.

Yo me compré dos cajas.

Una de mi preferida del momento, té blanco con granada y otra de diferentes combinaciones de menta.

Una de 20 saquitos, la otra de 25 y a £2 cada caja. Y me regalaron esos saquitos sueltos, de vainilla y de cuatro frutos rojos.

 
Las bolsas.

Les gustó el paseo? Tienen algún té favorito en particular?
 

Taste Of London 2012

  Pity y yo con los libros-souvenir de recetas! Y la bandera!

Ayer abrió oficialmente Taste Of London 2012 y releyendo la última vez que fui, en el 2009, me doy cuenta que aún conservo cierta dignidad: No pienso pagar una entrada de 40 libras para un evento donde una vez adentro, tenga que seguir gastando!

Por suerte Ale ganó dos entradas para ayer, para el slot de 12 a 16hs, porque a partir de las 17hs entraban otras personas hasta las 21hs.

Pero no pudo ir por el horario así que invité a Pity que aceptó encantada.

Lo bueno de estas entradas fue que incluían ciertos beneficios:

– Eran VIP (o sea que no hacías tanta cola y podías entrar a un sector VIP que creo que lo único que te daban era champagne o no sé qué)

– Te regalaban 20 coronas (la moneda que se usa ahí adentro, o sea cupones, bah) que equivalían a 10 libras.

– Te regalaban un libro de recetas.

– Ubicación primera fila para cualquier demostración de cocina de platos que quisiésemos ver.

A punto de entrar!

No bien entramos, los representantes del Perú nos recibieron con un ceviche picantito pero rico.

Así como ha venido siendo todos estos años, en esta exhibición están presentes los restaurantes más importantes de Londres, que ofrecen un menú fijo de entrada, principal y postre en pequeñas porciones así que podés degustar aquí y allá y terminás comiendo como un cerdito sin darte cuenta.

Aparte también hay muchos stands de bebidas, de productos regionales como aceites de oliva, panes, repostería, lo que te imagines!

Y una especie de escenario donde cada hora y media cocinaba algún chef mientras explicaba qué hacía.

Como había leído algo en el website para saber qué actividades había, también sabía que British Airways tenía un espacio gigante de dos pisos llamado el Height Cuisine donde iban a exhibir Taste of Britain, Taste of Moscow y Afternoon Tea with Twinings and The Dorchester.

Como yo tengo una tarjeta de voladora frecuente, pude entrar y pensé que iba a estar atiborrado de gente. Había gente, sí, pero no tanta y vi unos chefs dando vueltas y en eso se acerca y nos dice: «Vengan, pasen, suban que vamos a empezar la muestra».

Pity y yo nos miramos sorprendidas y dijimos «Ok!» (nos habrá visto cara de hambrientas?) y subimos a la planta alta y, es de destacar, toda la gente que estaba allí, todos te recibían con una sonrisa y unos modales que te hacían sentir muy cómoda.

Muy cordiales y elegantes, la azafata bromeaba que ese era su uniforme oficial!

Nos sentamos en un lindo sector y el chef que nos invitó era, además del encargado de hacer la presentación, el Diseñador Manager de los platos que íbamos a comer.

Estábamos todos muy cómodos.

Yo pensé que eran unos canapés o cositas así…

Pues no. Era la comida de First Class en porciones pequeñas!

La entrada: Heritage tomato salad with Laverstoke farm mozzarella and basil dressing.

Tres tipos de tomates dulces y deliciosos con mozzarella y condimento de albahaca.

Plato principal: Herefordshire fillet of beef with new forest girolles, spinach tortellini and madiera sauce.

Una carne riquísima y tierna con una salsita de vino y unas verduritas cocinadas pero crocantes y un tortellini de espinaca al dente.

Postre: Chilled chocolate fondant.

El famoso «volcán de chocolate» pero de adentro salía una salsa de caramel levemente salado, delicioso! Lo de arriba son hilos de caramelo.

Todo muy lindo, delicioso, la calidad excelente, aplaudimos agradecidos y vimos que a la media hora empezaba Taste of Moscow. Nos apuntamos, como diría Pity, bajamos, nos regalaron una bolsa con panes adentro, esperamos la media hora, subimos y nos sentamos nuevamente!

El mismo chef presentando ahora el menú que se sirve cuando uno toma la ruta a Moscú.

Entrada: Smoked salmon tartare with Oscietra caviar, pickled cucumber and radish salad.

Tartare de salmón ahumado con caviar, unas tiras de pepino y «ensalada» de rabanitos.

Plato principal: Chicken Topaca with pickled vegetables salad and pont neuf potatoes.

Pollo con una ensalada picante, papas y vegetales.

El postre fue el mismo que el anterior así que con Pity dijimos «no, thank you.»

Al rato vino una especie de supervisor y amablemente nos preguntó si había algo malo con el postre, que no lo comíamos. Le aclaramos que no, que no era que estábamos disconformes sino que ya lo habíamos probado.

El chef decía que en las alturas, uno pierde un 30% del gusto por eso tienen que diseñar las salsas y la comida en general con sabores un poco más fuertes de lo habitual.

Los chefs explicando. Parecen una boy band!!!

La verdad es que la estábamos pasando genial! Y eso que no tomábamos el vino que nos servían, para la entrada blanco, para el principal tinto y para el postre uno muy dulce!

Bajamos y vimos que a las dos horas servían el té. Preguntamos si nos podíamos anotar. Pues sí.

En esas dos horas que faltaban recorrimos un poco la exhibición aunque se hizo un poco difícil porque llovía y paraba y volvía a llover, a cada rato!

Lo vimos a Michel Roux! Pity como loca «Michel! Michel!» y se acercó, pura sonrisa y Pity le dijo que era su «biggest fan» y que si se podía sacar una foto con él y dijo que sí!

Un divino! Pero yo no me animé a pedirle una foto…

Vimos un puesto del restaurant Gaucho… 
Pero bueno, ya habían pasado las dos horas, así que nos fuimos a tomar el té.

Preparada? Lista?

Lo lindo de esta degustación fueron los tés mismos. Los sandwiches y facturas estaban bien pero no eran wow, yo tuve la suerte de tomar el té en el Dorchester y nada que ver, pero bueno, la excusa era probar los nuevos sabores de Twinings y su nuevo packaging.

Sandwiches y dulces.

 Los sabores: Mint Humbug, Red Berry Fool, English Breakfast y Jasmine Pearls.

La verdad? Riquísimos pero el mejor, para mí fue el de menta porque verdaderamente tiene un aroma y sabor a menta que no sentís en ninguno al menos que lo hagas con las hojas frescas. Un excelente digestivo!

Cuando salimos de allí, nos dimos cuenta que ya se estaba cerrando todo para quienes teníamos la entrada hasta las 16hs así que buscamos el libro de recetas que teníamos incluido con la entrada y me gasté las 20 coronas en un platito que tiene como espinas sobre el cual frotás el ajo o el genjibre o chocolate o queso y se hace como una pastita.

Con un cepillito y pelador de ajo de regalo.

Así que cansadas de haber estado todo el día caminando… mentira! Comimos más de lo que anduvimos pero sí que estábamos cansadas: de hablar!, nos saludamos con Pity y cada una emprendió camino a su casa.

Y aquí les muestro lo que me traje de recuerdo:

Una cajita con dos muestras de cada sabor que degustamos.

Unos panes artesanales riquísimos que venían en la bolsa que nos dieron al principio.

Lástima que las 4 horas que estuvimos resultaron insuficientes para recorrerlo con más tiempo, pero la verdad, no me puedo quejar de esta experiencia gastronómica!

Volveré el año que viene?


Té En Harrods

Tuvimos la dicha de que vinieran  a visitarnos unos familiares y fueron unos días donde revisité Londres y sigo sin quejarme, eh, me encanta tanto vivir aquí como pasearla cual turista!

Mis familiares la pasaron muy bien y querían coronar su paseo como corresponde: yendo a tomar el té el último día. También ese día iban a conocer Harrods entonces se me ocurrió por qué no tomarlo allí. Me fijé en el sitio web y me pareció que el The Georgian Restaurant era una buena opción porque ofrecía tomar el té en una especie de terraza y dije «Genial! Mientras tomamos el té, observamos Londres. Qué lindo!».

Hice la reserva por internet, me llegó un mensaje de texto con la confirmación y un código y al día siguiente, después de pasear por Knightsbridge y sacar muchas fotos, fuimos para Harrods.

Mis parientes estaban un poco preocupados con la vestimenta: Zapatos? Maquillaje? Está bien este pantalón?

Es que para entrar nomás a Harrods hay que seguir cierta regla y está escrito a la entrada: No se puede entrar con ojotas, con pantalones rotos o raídos y las mochilas no se pueden usar sobre la espalda ni se puede entrar con bolsos grandes.

Si estás prolijo y tenés bolsos o bolsas pesadas no hay problemas porque hay unos lockers donde dejar todo y pasear tranquila.

Por lo demás, encontrás gente vestida como en todos lados: normal. Podés entrar con zapatillas o zapatos cómodos, jeans, nor-mal, no necesitás estar producida mientras estés prolija.

Pues allí fuimos y al llegar al cuarto piso donde está el restaurant, no tenían registrado mi nombre… Oh. Les mostré mi mensaje de texto en el celular y la maitre d’ dijo: «Ah, nosotros mucho no nos fijamos en eso…» como diciendo que muchas veces no les llegan la información de quienes hacen las reservas por internet. De todas formas, vimos que mucha gente no había.

 Es hermoso! Esta es una sección donde no había gente.

Nos querían sentar allí pero yo aclaré que había reservado para tomar el té en la terraza. Ok, no hubo problemas, nos prepararon tres mesas juntas, éramos mis dos familiares, Sergio, Florencia y yo.

Cuando llegamos…

… Y… No sé… Esta es otra sección de la terraza donde no había gente.

La verdad, hubiese preferido adentro! Tener esas ventanas tapiadas finamente de blanco no es una linda vista pero todos estaban contentos con estar en Harrods así que yo me sumé a la alegría.

Nos dieron el menú de los tés y una vez que todos elegimos el que íbamos a tomar, llamé al mozo para decirle.

Azúcar blanco y moreno. Dónde están las pincitas para agarrar los cubos?!

Eh… falta pulir el colador!

Pensé que la vajilla no iba a ser taaan promedio…

Lo que importa: la pastelería, ñam!

Acá ya habíamos comido algo.

La pastelería fue generosa, teníamos dos scones, cinco pequeñas tortas dulces y cinco clases de sandwiches, todo eso para cada uno!

Los sandwiches.

Los scones con o sin frutas, muy bien hechos.

Lo dulce, lo más rico a mi entender!

La calidad de la repostería era muy buena pero un té se empieza por los sandwiches.

Yo, haciéndome la canchera, les señalo: «Estos son los típicos cucumber sandwiches, son de pepinos» y todos tomamos uno y mordimos… Y yo puse cara rara: «De pepino? Estás segura?»

Flor y yo nos miramos y seguíamos probando y lo que menos gusto tenía era a pepino, parecía pera o ananá. Lo abrí y vi que tenía un poco de rúcula y algo que parecía pepino pero era dulce!

Bueh, de todas formas como la conversación y la compañía eran amenas y lo demás estaba rico, me olvidé del sandwich de pepino dulce.

Pero me quedé con la espina y antes de irnos llamé a otro mozo para preguntarle qué habíamos comido. Cuando dijo «cucumber sandwich» le pregunté si le habían puesto algo dulce y no me supo explicar como tampoco me supo explicar los ingredientes de los demás sandwiches, su inglés era muy limitado, sinceramente no le entendía así que igual le agradecí pero me quedé con más dudas que antes!

(Ojo que acá no se considera malos modales preguntar qué ingredientes tienen las comidas, no lo toman a mal.)

Es más, me pareció que por ser Harrods uno espera un servicio wow, a la altura de otros sitios donde hemos tomado el té y donde ves más o menos las mismas cosas y donde todos se comportan de la misma forma: Tenés una vajilla que se destaca, el servicio limpísimo, los mozos que al traerte lo que vas a comer te explican al detalle qué es cada cosa…

Pero bueno, diría que el servicio de Harrods es standard, muy standard y estuvo bueno ir para saber cómo es y volver… eh… no sé…

Lo mejor fue la compañía! Aquí con Florcita y las pancitas llenas.

El Festejo Del «Y Dos»

…y dos.

Ayer fuimos a festejar mi cumple. Como todos los años, fuimos a tomar el y para eso, busqué en Google los mejores lugares para ir y encontré que el que se sirve en el Chesterfield Hotel es uno de ellos.

Para allá fuimos Ale, mis primos Ser y Flor y Miriam, una amiga de la infancia, la mamá de Deborita, que llegó el 26 para festejar mi cumple.

El Chesterfield Hotel se encuentra en el elegante barrio de Mayfair, como escondido pero cerca al Green Park. Es pet friendly, lo que quiere decir que te podés alojar con tu mascota.

Cuenta con un restaurant y con The Conservatory, que es donde tomamos el té.

The Conservatory.

Es muy bonito, elegante, muy British-para-turistas pero está bien, es agradable a la vista y el personal es muy amable.

Me senté a la cabecera y cada uno eligió un té de la carta: Yo pedí el Afternoon Blend, Flor pidió Earl Grey, Miriam y Sergio pidieron los florales (esos que son una bolita y al contacto con el agua se abren mostrando una flor) y Ale pidió un milkshake de chocolate blanco y vainilla.

Aquí estamos todos a punto de atacar!!!

Lo salado fue finger sandwiches de huevo, mayonesa y berro; pepino; pollo; jamón y queso y salmón.

Lo dulce estaba delicioso también aunque no podíamos creer que con unos pocos sandwiches ya estábamos medio llenitos… pero le seguimos dando lo mismo!

Y por supuesto, scones con clotted cream y mermelada.

Todo delicioso y monono.

En un momento dado, vinieron dos mozos y el maître d’ con una cupcake y una velita y todos me cantaron el Happy Birthday, me aplaudieron y yo estaba tan emocionada que no apagaba la vela nunca, me tuvieron que recordar que lo hiciera pero que pidiera un deseo antes!

Qué pasa si confieso que me olvidé de pedir un deseo?

Cuando terminamos, nos invitaron a servirnos de golosinas que estaban a la salida y retiramos nuestros abrigos del guardarropa entregando un sobrecito con el número adentro que nos dieron cuando recién habíamos llegado.

Aquí se ve parte del restaurant, el sobrecito, las golosinas y el plato que indica que obtuvieron un premio por excelencia culinaria.

Pasamos por el lobby del hotel que es pre-cio-so!
Miren qué árbol de navidad!

Acá estamos los cinco.

Y también había una casita hecha con golosinas.

Con mis primos afuera del hotel.

Gracias a todos por los mensajes que me dejaron en el post anterior: así da gusto cumplir …y dos… y tres…, etc.

 cumple

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