Singapur

3 Días En Singapur


Cómo imaginar Singapur? No tenía idea de qué iba a encontrar aunque creía que iba a ser parecido a Hong Kong: pues sí, no estuve errada.

Y volví de Singapur tan fascinada como cuando volví de Hong Kong.

El clima es parecido: 30 grados todo el año y 90% de humedad. Eso se lo imaginan? Pero se podía sobrellevar bastante bien gracias a los muchos shoppings que hay por toda la ciudad.

Amigos shopaholics, cómo describirles vuestro Edén? Se pueden llegar a imaginar shoppings gigantes uno al lado del otro, con otros tantos en la vereda de enfrente, con otros más construyéndose en algunas esquinas?

Un shopping sobre Orchard Road.

Se pueden llegar a imaginar el interior de dichos edificios, los locales, las marcas caras y lujosas, las vidrieras, la cordial disposición de los empleados?…

Otro shopping!

Pero Singapur no es sólo shoppings, también hay otro tipo de construcciones, sobre todo hoteles imponentes, modernos, bonitos, increíbles.

Como estos edificios.

El hotel

Llegamos al hotel alrededor de las 7 de la tarde y muy ceremoniosa la recepcionista pidió nuestros pasaportes y miró su pantalla, hizo un gestito y llamó por teléfono… Me extrañé un poco y al cortar, nos informó que habíamos recibido un upgrade, o sea, nos trasladaban a una mejor habitación en el piso 34 con un montón de beneficios extras (o sea, cosas por las que no teníamos que pagar!) como por ejemplo: frigobar e internet gratis, mayordomo las 24 horas, desayuno en el cuarto sin gasto extra, etc.

Pero qué bienvenida!

Vista desde la habitación.

El hotel es el Pan Pacific y tenía la particularidad de que tenía 4 ascensores tipo cápsulas transparentes que circulaban por afuera del edificio y 4 iguales pero interiores.

La foto de abajo está sacada desde el piso 22, por adentro del hotel, y se ven los ascensores-cápsulas, las plantas en los balcones interiores que daban a los pasillos donde se encontraban las habitaciones.

Vista desde arriba.

Vista desde el lobby.

Filmamos un ascenso, espero puedan verlo, se ven todos los edificios de alrededor.

La ciudad

Singapur es muy moderna y está todo muy bien organizado: No hay tantos puentes peatonales como en Hong Kong pero hay algunos, las calles y las veredas son amplias y limpias, hay muchas plantas, árboles y flores y se respira mucha tranquilidad y seguridad, tanto de día como de noche.




El primer día hicimos un muy tranquilo y aire-acondicionado paseo: solamente visitamos shoppings para ir habituándonos al calor y la humedad ya que para ir de uno a otro, teníamos que salir y/o cruzar calles.

Para trasladarnos tomamos el subte con aire acondicionado, muy amplio, alto y larguíiiiiisimo.

Fíjense en esta foto, atrás mío, pareciera que hubiera un vagón infinito.

En el subte.

Escaleras mecánicas en una estación.

El segundo día recorrimos la ciudad “por afuera”, o sea, nos morimos de calor y cada tanto entrábamos a (adivinen!) un shopping para tomarnos algo frío y para refrescarnos un poco, ir al baño, sentarnos y juntar fuerzas para seguir.


Paseamos por The Esplanade, dos edificios que son un complejo teatral, shoppings y restaurants.

Desde allí caminamos sobre un puente desde donde teníamos una vista tal como:

Sí, acá también hay una rueda!

Y así como Mar del Plata tiene sus lobos, Singapur tiene su Merlion, una criatura mitad león, mitad pez:

Lo que se ve atrás, como si fuera una cabeza de mosca gigante es The Esplanade.

Chinatown

Qué lindo y limpio y prolijo es el Chinatown en Singapur!


Pero por esa misma calle y en una esquina te encontrás con dos templos hindúes. Decidimos visitar uno. Nos tuvimos que sacar los zapatos y el templo en sí tiene varios pequeños templos adentro y por momentos fue tortuoso recorrerlo ya que al estar descalzos teníamos que caminar por donde hubiera sombra porque lo poquito que pisaras donde daba el sol, sentíamos que se nos pelaban las plantas de los pies! El dolor era inaguantable!

Pasillo al entrar al templo Sri Mariamman Temple.

Un templo interior.

Deidades.

Cuando salimos de allí, seguimos caminando y encontramos al bellísimo Buddha Tooth Relic Temple, un templo budista, construido en 2007.

Buddha Tooth Relic Temple.

Este templo es hermoso por dentro y por fuera.


Aquí no necesitamos sacarnos los zapatos para recorrerlo pero sí teníamos que descubrirnos la cabeza.


Subimos a visitar cada uno de los 4 niveles. En el último nivel hay un jardín de orquídeas donde también hay una especie de pequeño templo.

Las orquídeas.

Y en los pasillos, las paredes tienen una especie de pequeñísimas ventanas donde adentro hay un buda diferente.

Pequeños Budas.

El templo del jardín tenía una gran columna central.


Y alrededor de la columna también había muchos buditas.

En total, en la terraza, había más de 10.000 budas.

Tanto líquido, una no se aguanta! Fui al baño y aluciné con los lavabos!

Y el póster, que en 7 pasos, te indica cómo lavarte las manos!

Little India

El nombre de una calle, en inglés y en tamil.

En este sector verdaderamente tenés la sensación de que estás en ese país! Cómo cambió el paisaje no bien nos adentramos en Little India! Las vestimentas, los negocios, las calles y hasta la forma en que la gente cruza las calles! Mal!

Una calle.

Un negocio.

Un templo. El Sri Veeramakaliamman Temple.

Detalle.

Un shopping.

En realidad, Mustafa Shopping Centre es EL shopping en Little India, abierto las 24 horas, donde también encontrás Mustafa Casa de Cambio, Mustafa Agencia de Turismo, Mustafa Restaurant, etc.

Adentro el shopping es en realidad un apretado montón de góndolas como de supermercado, con finos pasillos las separan una de otra. O sea, no hay locales y el lugar es enorme, interminable y cansa!!! Porque además entra y sale mucha gente todo el tiempo!

Ejemplo de la incomodidad reinante.

A la noche salimos a cenar y elegimos un lugar llamado Clarke Quay, muy parecido a Puerto Madero (muchos restaurantes y sobre todo, bares) que tiene la originalidad de ser, en gran parte, techado pero tiene unas grandes salidas de aire acondicionado que refrescan el lugar.

El aire acondicionado sale por esos agujeros.

El bar donde iría Go!nzalo.

Este bar se llama The Clinic y la gente tomaba bebidas desde un sachet que se colgaba como los sueros.

Y fíjense los sofás! Tiene ruedas como las camas de los hospitales!

En la parte de enfrente, del otro lado del río, hay restuarantes y se tiene una hermosa vista.





Al otro día, nuestro último día en Singapur, fuimos a visitar el Raffles Hotel, un hotel clásico, con mucha historia, el primero que hubo en Singapur, que contaba con huéspedes célebres y de alta sociedad, sobre todo ingleses, aquellos que a finales del siglo XIX viajaban con sus innumerables cofres, vestidos de blanco y con sombreros de exploradores.

La entrada principal.

Hay un museo muy interesante y completo que visitamos y disfrutamos.

En los años siguientes, sobre todo en los ’40 y ’50 era muy visitado por escritores (por ejemplo, Somerset Maugham) y celebridades como Nöel Coward y Elizabeth Taylor.

Un patio interior.

Estos son los empleados del hotel que te reciben cuando llegás.

Y las perlitas antes de terminar:

En un restaurant chino comí una especie de puchero de gallina negra con gingseng. Me la trajeron en una sopera diminuta y la puse en el plato para sacarle bien la foto.

El cuero y la carne, negros. Y rico.

Ale comió en un mercado de comida. Yo, ese día no, porque tenía mucho calor.

El patio.

Ale compró unos curry puffs- empanadas, bah.

Una panadería con nombre original.

Espero que les haya gustado, me quedaron muchas fotos por subir, muchas cosas para contar pero traté de hacer un resumen de estos tres días en los cuales disfrutamos mucho de la hermosa ciudad de Singapur.

Terimah Kasih

Gracias a todos, disculpas que no pude contestar los comentarios pero falta poco para que suba el próximo post sobre estos tres últimos días que pasamos en esta maravillosa ciudad de la cual escribiré no bien llegue a Londres.

Terimah Kasih.

Te gustó mi blog? Podés compartirlo clickeando: