Pelis

Les Misérables

Ok. Es intensa. La única palabra que encuentro para definir esta película. Intensa.
A mí me encantan las comedias musicales y a LOS MUSICALES (o sea, los dramáticos) les escapo. Mi prejuicio es que me aburren. Mi prejuicio es que me molesta buscar motivos para ponerme triste y llorar. Porque yo pago una entrada para entretenerme con algo que me produzca placer y a mí la risa, la comedia, la fantasía, la música y el baile me producen placer. Aunque me hagan llorar de alegría pero son lágrimas que vienen del placer.
Por eso nunca fui a ver un musical dramático a excepción de Billy Elliot que sólo un 20% se podría decir que es dramático y así lo sufrí.
Yo te lloro de alegría. Para llorar de tristeza están los recuerdos de quienes no están.
Sin embargo, acepté la invitación de María Marta porque a ella le encantan los musicales, comedias y dramáticas y se viene llenando la boca con Les Misérables así que acepté, nomás.
Fuimos ayer a la función de las 4pm y la sala se llenó!
Mientras miraba la película llegué a la conclusión de que uno se emociona con alguna escena o canción o diálogo cuando te hace recordar algo de tu vida personal. Y si estás en un período de tu vida en que estás un poco vulnerable, un musical dramático (o una peli dramática cualquiera) puede desencadenar un incontrolable torrente de lágrimas.
Y llorar aunque sea en un cine hace bien a veces. Porque te desahogás, te descargás de la angustia que venías conteniendo.
En mi caso, podés creer, ninguna canción ni escena produjo en mí el asomo de lágrima alguna a excepción de la última escena. Y por qué? Porque me sentí identificada, porque la canción decía algo que alguna vez quise o imaginé decir y no pude, porque me recordó un evento triste de mi vida… 
Bueno, ves, tiene que ver siempre con la identificación.
Lo que no significa que Les Mis sea eso nada más. La película me encantó por el nivel de todo lo que imagines: dirección, efectos, canciones, interpretaciones… Lo dejo para los expertos pero es un placer total ver una película tan bien hecha.
Hugh Jackman como Jean Valjean está increíble, irreconocible, impresionante, genial. Un actor completo, talentoso… digo algo que no se haya dicho?

 Sí, este es Hugh Jackman!

Anne Hathaway, te ganaste mi respeto con tu interpretación de Fantine pero seguís siendo insulsa para mi gusto. 

 Te pongo un 10 igual. 

Amanda Seyfriend, qué hacés acá, no te aguanto. 

Lo que no entiendo es qué diablos hace Russel Crowe en esta película!?! Para mí fue tan entretenido verlo y escucharlo como ver a un  Gastón Pauls entrado en años y en kilos, cantando y actuando. 

Te imaginás qué digerible puede ser Gastón Pauls cantando y actuando? Bueno.

Noté, eso sí, la perfección en las interpretaciones de Hugh Jackman y Anne Hathaway mientras cantaban. Porque vos ves una comedia musical y podés ver buenos actores que cantan o buenos cantantes que actúan.
Ellos dos, sin embargo, hacen las dos cosas a la vez increíblemente! Y mientras los disfrutaba notaba sus respiraciones y voz y pausas y pensaba: “Pero… qué bien que hacen el playback…” (Porque como en toda película donde hay canciones, primero se graban las canciones y después los actores hacen la mímica mientras los filman).
Pero en IMDb leí que en realidad en esta película no se siguió ese método. Los actores cantaron en vivo, mientras los filmaban. Ellos tenían una cucaracha (un auricular) por el que sólo escuchaban el piano de alguien que tocaba la canción siguiéndolos a ellos para que la interpretación fuera más auténtica y luego le agregaron la orquestación.
Con razón!
Debo reconocer que otra que para mí estuvo genial fue Samantha Barks en el papel de Éponine y todas sus escenas fueron preciosas, un encanto. 
 Si  sos una adolescente soñadora, Éponine será tu heroína. 
Si sos mamá, Fantine y sus canciones te estrujarán el corazón.
Si sos un chico soñador, peleador e idealista, te vas a ver identificado con Enjolras. 
 Interpretado por Aaron Tveit.
Si sos un poco más romántico, te identificarás con Marius.
Interpretado por Eddie Redmayne.
Me sorprendí a mí misma riéndome y disfrutando de Thénardier interpretado por Sacha Baron Cohen. La verdad es que es la primera vez que este actor me hace reír. Lo odié en Borat, en The Dictator (bueno, ahí más o menos) y acá me cayó re bien.
Junto a Helena Bonham Carter (interpretando a Madame Thénardier) son el necesario comic relief porque si no, con tanta congoja y lágrimas y tristezas del cine te vas derecho al psiquiatra. 
 Genial Sacha Baron Cohen.
(A decir verdad, Helena Bonham Carter interpreta a Helena Bonham Carter o a la reina de Alicia En El País De Las Maravillas o a … bueh, a Helena Bonham Carter!)
Ay el recurso del niño doliente… Para mí es un golpe bajo!
La película dura 158 minutos y no hay intervalos (por lo menos acá). Es todo cantado. Creo que las palabras que se llegan a hablar sin cantar deben ser unas 10 porque es una canción tras otra.
O sea que te tiene que gustar ir a ver un musical porque si no, se puede hacer insoportable.
Honestamente, hubo partes en que yo me preguntaba “Es necesario que canten acá?” Me hacía acordar a esos capítulos de Los Simpsons en que hacen parodia de los musicales…

Por ejemplo acá…
Menos mal que estoy en una etapa estable emocionalmente en mi vida (y no estaba ovulando!) así que pude disfrutar de Les Misérables sin llorar TANTO! Había dos chicas adelante mío que en una escena que a mí me pareció preciosa en que canta Samantha Barks, lloraban abrazadas. Pero acá te lloran en silencio así que no se escuchó una sola moqueada.

En conclusión, me gustó verla porque la disfruté estoica. No sabía de qué se trataba ni quise leer nada con antelación, quería verla desde cero. En otra etapa o edad me la hubiese llorado del principio a final y no creo que te hubiera dicho: “Ay qué musical hermoso! Me lloré todo!”
Para mí los musicales hermosos son los que me producen alegría y me hacen sentir que soy una niña otra vez, pero una niña contenta, no triste o melancólica.
Igualmente, te recomiendo ir a verla. Irías? O ya fuiste?

El Culto A La Carroza

Me enteré de que mañana se re estrena la película Esperando La Carroza en versión digitalizada, remasterizada… mejorada, bah. Es un film realizado en 1985 y en Argentina es de culto porque es reverenciada, aplaudida y disfrutada, no importa las veces que la veas.

No creo haber conocido a nadie que no le guste. Es que nos refleja tal cual somos a pesar de que ya no se ven tantas familias así. A lo mejor me equivoco pero eso sentí la última vez que la vi por enésima vez.

Por lo menos, de mi familia de cuando yo era chica, tiene muchas cosas, como hablar a los gritos, enojarse y decir lo que pensamos sin filtro… Me recuerda a mis tíos y tías, muchos de los cuales ya no están, a los primos, a conocidos y a las reuniones familiares.

Yo, por ejemplo, me identifico con Susana de Musicardi. Creo que si me hubiese tocado vivir la vida de esta chica, tendría las mismas reacciones.

Por ejemplo, acá. Cuando grita y cuando le ofrecen las masitas!

Pero AMO el personaje de China Zorrilla. AMO. Amo a la China y amo el personaje. A la actriz por haber desarrollado tal personaje (aunque viniendo de China Zorrilla no me sorprende, por su talento) y al personaje porque tiene tanta riqueza, por la forma de hablar, de arrastrar las palabras, de reaccionar, de mirar, de GRITAR!!!

Acá se ve la famosa frase “Yo hago puchero, ella hace puchero.”

La película es memorable no sólo por los actores que son excelentes y por lo bien que han compuesto los personajes sino por los diálogos y ciertas escenas.

La escena preferida de Ale, con su frase de cabecera. “Tres empanadas”

Muchos nos sabemos frases de memoria y si se te ocurre pausar la peli en un momento determinado, sabemos recitar lo que dice el personaje a continuación.

El sábado vi un un reportaje a algunos de los actores y comentaban que la película es graciosa, te hace reír pero a la vez muestra un costado desesperante, el de la vieja, Mamá Cora. Y que es interpretada por un hombre, Antonio Gasalla, porque si hubiese sido una viejita de verdad, daría mucha pena.

Es que la peli muestra reacciones, diálogos y actitudes que te dan vergüenza ajena y, lo queramos admitir o no, alguna vez hemos dicho, hecho o fuimos testigos de alguna reacción, diálogo o actitud similar.

De todas maneras, celebro que se vuelva a estrenar y espero que muchos vayan a verla.

Como escribí más arriba, hay frases y escenas memorables y estoy segura de que vos las tenés tambien. Cuáles son?

Acá hay una lista completísima de las frases más famosas por personaje.

Unas Horas En New York City

– Hola mami. Cómo estás?

– Hola! Bien y vos?

– Bien! Me tomé un avión para ver cómo andabas, así que bueno, todo bien, me vuelvo entonces. Chau!

– Chau! Saludos!

Este es un sueño recurrente que tengo. Que voy a Argentina sólo para chequear que ande todo bien y me vuelvo enseguida. Aunque les resulte raro, me despierto relajada, como sintiendo satisfacción de haber estado ahí realmente.

Bueno, algo parecido, si se quiere, sentí ese día cuando estuvimos sólo unas horas en New York City. Habíamos tomado el avión en Toronto a la madrugada con destino a New York y a las 8 pm teníamos que embarcar para volar a Vancouver.

Qué hacer? De lo que estaba segura era que yo QUERIA DORMIR en algún momento, no iba a aguantar tanto tiempo despierta pero también estaba segura de que QUERIA IR A ALGÚN LADO.

Ale la tenía clara desde el momento que habíamos dejado Londres: Ir a Katz’s, famosísima delicatessen  y restaurant estilo kosher, que desde 1888 está en Lower Manhattan. Como yo no soy muy shopping ni (lo confieso, lapídenme) muy amante de NYC, me pareció una buena idea.

Llegamos al aeropuerto, reservamos una habitación por el día en un hotel cercano (no todos ofrecen ese servicio) y nos tomamos un tren que salía de allí y luego subte para el Lower Manhattan.

El tren llegando a la estación del aeropuerto.

Salir del subte y estar en Manhattan se sintió surrealista. Hacía unas horas que veníamos de Canadá y caminar por las calles de las películas y saber que al poco tiempo te tomabas otro avión te hacía creer que llegaste en tu jet privado, bajaste a darte un capricho y te ibas a otro destino! Me sentí La Su.

Pues tras caminar unas cuadras (acá sí hay cuadras!) llegamos a Katz’s.

“Katz’s – That’s All!”

Por afuera no dice mucho.

 Pero si mirás las vidrieras ves cosas interesantes!

“Ah!” sorprendida le dije a Ale “fue acá esa famosa escena?”

Sí, fue acá!

Entramos y estaba lleno!

Pero no es que entrás y te sentás. No, no, no. Katz’s tiene sus propias reglas.

Llegás y pegado a la puerta hay una especie de garita donde hay dos cajeros y al otro lado hay dos personas que te dan tickets rosas, uno para cada uno y te enfatizan que no los pierdas.

Inmediatamente después te encontrás con un hombre de seguridad parado atrás de un atril que verifica que tengas en mano ese ticket y te dice que no lo pierdas porque si lo perdés, debés pagar una multa de U$D 50.

Te vas al mostrador y hacés tu pedido.

Lo que es muy exitoso es el sandwich de pastrón caliente y pedimos uno cada uno más unas papas fritas y unas bebidas y fue en ese orden que te van dando las cosas, vas moviéndote a lo largo del largo mostrador y un empleado distinto te va dando las diferentes cosas que querés y cada uno anota algo en tu ticket rosa.

Cuando pedís el sandwich de pastrón, sacan un trozo de carne bien caliente y lo cortan ahí mismo.

Podés ver cómo lo preparan.

Te dan un cachito para probar mientras muy simpáticos te preguntan de qué país venís, te dan charla, etc.

Simpáticos? Sí, como lo demuestra el jarrito para que dejes propinas! 😉

Acá están los postres a los que sabíamos que no íbamos a llegar!!

Te vas a sentar y sólo debés sentarte en las mesas que no están contra la pared. Esas están reservadas para quienes quieran ser servidos por mozos así que si vos querés que te atiendan de esa manera, cuando entrás, en vez de irte para el mostrador, te vas directo a esas mesas.

Y son inflexibles, eh. Hubo una pareja con un bebé que se sentaron ahí con su comida y los sacaron enseguida, no hubo caso.

Nos sentamos y coincidimos en que el sandwich no era del mismo tamaño al que comimos en Carnegie’s.

Tampoco era tan rico como aquél pero era rico lo mismo y muy jugoso!

Acompañado por pepinos en vinagre, obvio! Qué delicia!

Pero a pesar del tamaño pequeño, les puedo asegurar que un sandwich se puede compartir entre dos perfectamente. Nosotros no pudimos terminarlo.

Luego nos dedicamos a ver alrededor.

Hay muchos carteles y algunos son muy graciosos. Este lo vi cuando estaba yendo al baño.

Dice: Acabás de pasarlo y la flecha señala para donde está el baño.

Y muchas fotos con famosos que fueron a comer allí.

Está el cartel que señala la mesa donde se sentaron Meg Ryan y Billy Crystal.

También hay otro que te sugiere enviar un salame a un soldado.

Esta es una práctica que viene de hace muchos años. Katz’s produce salames y vos si querés, pagás y ellos se encargan de hacérselo llegar a un soldado. Esta costumbre comenzó durante la Segunda Guerra Mundial y así los padres de los soldados podían mandarle un salame. Hoy en día los mandan con un packaging especial a Afghanistan e Iraq.

 Ahí se ven los salames colgando.
Todos esos empleados eran latinos. Los escuché hablar en español.

Estos son los tickets nuestros que devolvimos al pagar.

Con la pancita llena de estos sandwiches y pepinos, caminamos para la Penn Station y nos fuimos para el hotel, donde habíamos dejado las valijas.

Y después de dormir y, en consecuencia, de buen humor, tomamos el avión para ir a Vancouver.

Estuvo bueno cambiar de aire por unas horas, no? Les gustó?

Rock Me

Con la adaptación de la comedia musical Rock of Ages a cine, el revival de los ’80 está disparando sus últimos cartuchos antes de que se venga con todo la nostalgia de los ’90, que desde hace un par de años se ha empezado a dejar ver y espera agazapada para dar el gran salto y quedarse por un tiempo hasta que (inevitable) comience la nostalgia de los ’00.

Reciclar dos décadas anteriores al presente no es nuevo. En los ’80 se recordaban los ’60 y se reflejaba, en parte, en la estética, en la música que se escuchaba, en el peinado… Muy poquito afloraba, pero estaba.

Por ejemplo, se acuerdan de la tapa del primer disco de Viuda e Hijas de Roque Enroll? 

Esto fue recrear la estética de los ’60 en los ’80.

Los ’60 aparecieron tímidamente porque los ’80 fueron años de un rock and roll rotundo, de un heavy metal vigoroso y de power balladas contundentes, de pop latoso, de big hair, de jeans y calzas de tiro alto. La música era potente, con gritos y alaridos, nada de susurros y gemidos.

(No me atrevo a declarar, por respeto a mí misma para no sonar tanguera, que antes se escuchaba música de verdad. No, porque sonaría como mi viejo hablando de tango!)

Ver Rock Of Ages fue encontrarme conmigo a los 17 en 1987, el año en que sucede la historia. Al principio no podía dejar de exclamar: “Yo tenía una camperita de jean así!” “Ay, yo usaba unos aros así!” “Yo tenía un cinturón igual!”

Los aros, el broche del pelo, la camperita. Suspiro…

Después de la agitación inicial que me despertó ver parte de mi vestuario adolescente en pantalla, lo único que logró sacarme de mi eje fue ver aparecer a Tom Cruise, con todo lo que (para mí) Tom Cruise significa.

Pero debo ser sincera, la historia me pareció demasiado predecible, floja, gris (“Y qué querés? Si todos los musicales son iguales!” diría Ale) y los cantantes principales cantan con más técnica que carisma. (Estéticamente son impecables, la verdad es que tanto Julianne Hough como Diego Boneta son pre-cio-sos.)

La coreografía no me terminó de emocionar. La parte en que Catherine Zeta-Jones baila en la iglesia es un mamarracho. Habrán querido dar a entender la ridiculez de su propuesta gubernamental pero no me pareció que se lograra.

Cath, te cuidaron mejor en Chicago.

Tom Cruise camina todo el tiempo echado pa’ trás, como queriendo ocultar la pancita de cuarentón que no se va por más gimnasia que hagas, y los cueritos que le cuelgan en la espalda te hacen comprender que los años nos llegan a todos.

Creo que está inspirado en Bret Michaels aunque Ale dice que no.

Rescato a Alec Baldwin porque para mí Alec Baldwin es LO MAS como comediante. Lamentablemente, en esta peli está muy limitado. Russel Brand hace de Russel Brand y, por lo menos para mí, es suficiente porque a mí me encanta él y estoy segura de que muchas palabritas excéntricas que dice su personaje han sido agregadas por él.

Alec, dejate el pelo asíiiiiiiiiiiiiiiii!

Lo que te va a delatar como típico rocker de los ’80 es darte cuenta de que los viejos que aparecen en una escena son todos rockers de verdad, los de aquella época. Con decirte que aparece Sebastian Bach! Aaaaah, vos solito vas a reaccionar como Ale, que se despabiló de su embole

Para terminar, dudo que Rock Of Ages le llegue a los teens. A los veinteañeros les puede gustar por los protagonistas, me parece y porque están en la edad de captar el mensaje de conquistar la gran ciudad y hacer realidad tus sueños.

A nosotros, los cuarentones, nos traerá recuerdos pero se nos hará difícil digerir la historia insípida que se presenta.

Y a los de 30? Ahí puede ser que les guste un poco pero no tanto como a los de vientipico. No me preguntes por qué. Cosas que concluís basándote en tu experiencia, instinto… intuición, tal vez?

Es que la película no tiene nada de R&B ni reggaeton y los temas de rock y heavy metal se presentan muy pasteurizados.

Irías? Qué creés que te hará recordar esta peli?

Te dejo el trailer para que vayas calentando motores

Tenemos Que Hablar

Es increíble cómo una película nos dio la razón a los dos aunque tengamos ideas diferentes!

Para cada uno de nosotros, la película We Need To Talk About Kevin (Tenemos Que Hablar De Kevin) nos sirvió para decir: “Ves? Es como yo digo!” “No! Es como digo yo!”

Ale y yo tenemos dos teorías diferentes: Yo digo que un niño pequeño es muy agresivo por reflejo de lo que sucede en su familia. Mi teoría (es mi teoría, eh, no soy experta ni psicóloga, sólo una docente con muchos años de experiencia) es que si a un niño no le demuestran cariño, crece agresivo contra los demás y/o contra sí mismo.

Sobre todo si no tiene afecto de parte de la madre. Que para mí es evidente en la película.

Ale es de la idea que un niño nace agresivo y que por más que vos le des cariño, si el chico te sale malo, será así siempre. Que no importa cómo sean los padres ni cómo lo críen.

Yo puedo llegar a admitir que por ahí un niño tenga cierta tendencia a ser un poco violento pero si vos lo crías con límites y lo educás, el niño se encamina y se comporta bien y aprende a suprimir esa tendencia.

Para Ale, la película mostraba que no importa las estrategias de educación y crianza que uses, el chico naturalmente es como es y no cambia.

Para mí, la película mostraba que el chico es como es por la falta de cariño.

La película en sí es atrapante, me gustó cómo están presentados los flashbacks y por momentos es muy angustiante. Yo quería meterme en la pantalla y sacudir a la madre hasta que se de cuenta!

A los dos nos dio qué pensar y seguimos debatiendo quién tiene razón. Yo creo que YO tengo razón, él cree que ÉL tiene razón.

Quién tendrá razón!?!?

La Película De La Tácher

En Argentina, quienes tenemos memoria y recuerdos muy vívidos de lo que fue la Guerra de Malvinas, llamamos “La Tácher” a Margaret Thatcher, primer ministra de Gran Bretaña durante los años 1979 a 1990.

Se acaba de estrenar la película sobre ella, protagonizada por Meryl Streep y la fuimos a ver ayer.

Objetivamente, si por un momento nos olvidamos que se trata de Margaret Thatcher, es una típica película al estilo Hollywood, sólo que con actores británicos, salvo la protagonista, claro.

Se puede decir que es la historia de una mujer de origen humilde que por su inteligencia y tenacidad e interés en la política, logró estudiar en Oxford y peleó por ocupar un lugar de importancia en el Partido Conservador, ganó elecciones, fue la primer mujer en ser Primer Ministro, fue criticada a más no poder, llevó su mandato con total autoridad y poseía una dialéctica difícil de contradecir.

Toda su historia se presenta mediante flashbacks que tiene Thatcher en la actualidad, que está un poco senil.

David Cameron, el actual Primer Ministro y también Conservador, ha dicho que no entiende por qué se ha hecho esta película ahora: Margaret Thatcher no está tan mal como se la muestra y en todo caso, tendría que ser una película sobre lo que es estar con ese mal y no sobre Margaret Thatcher.

Yo coincido con que se trata más de los efectos de la demencia senil y cómo vive una persona así, cómo es su mundo interior y sus alucinaciones. Eso está muy bien logrado en la película, entendés muy bien qué les sucede a las personas que lo sufren.

Sobre la Guerra de Malvinas, por supuesto que hay mención y no sé si se trata del clímax de la película y hasta no se la deja bien parada con respecto a las decisión de hundir al ARA General Belgrano.

Aún hoy el tema del hundimiento es un tema espinoso aquí: quienes la defienden, tratan de no tocarlo o justificarla; quienes no la defienden (porque hay mucha pero mucha gente que la odia) lo recuerdan permanentemente.

Relax, entonces, cuando se estrene en Argentina. No es necesario que vaya gente a tirar huevos y tomates a los cines o a amenazar o a cantar el himno con banderas. (Aunque si quieren cantar el himno y sacar las banderas, me parece perfecto ya que es una linda forma de mostrar que uno quiere a su país pero no para tomarlo como amenaza en las puertas de los cines).

Esta película no tiene nada que ver con Argentina ni es una afrenta a nuestro país y cada uno es libre de ver lo que se le antoja.

Demás está decirlo, Meryl Streep, como siempre, es una apuesta segura de actuación de calidad. (Salvo en Mama Mía, pueden creerlo, con lo que me gusta Abba y las comedias musicales, esa peli no me gustó nada!)

Por último, quisiera mostrar un video donde Thatcher no tiene cómo justificar el hundimiento del barco cuando una ciudadana común la enfrenta con los datos de dominio público. Thatcher, en un momento, dice que todo se sabrá “dentro de 30 años” cuando se desclasifiquen los archivos secretos de ese entonces.


“Dentro de 30 años” ha llegado, es este año, el año 2012. La historia, entonces, la juzgará.

Películas Araceli

El otro día (para ser más precisa, el 31 de diciembre, 6pm, noche cerrada, sola en casa) estaba haciendo zapping y veo que está por empezar una película hueca con Reese Witherspoon.” Meh,” pensé, “vamos a entretenernos un poco”. El título desde el vamos me gustó porque es el nombre de una canción de The Cure que me encanta.

Just Like Heaven.

Viste cómo son esas pelis americanas… Ves el póster y ya podés contar de qué se trata y hasta a veces cómo termina, sin siquiera verla. Pero a veces, cuando estás sola, es un entretenimiento…

El caso es que, en esta película de Reese, los primeros cinco minutos contienen esa clase de gags que son exageradamente graciosos, uno detrás de otro, donde ocurren un montón de cositas forzosamente divertidas, donde la mamá habla por teléfono mientras saca algo del horno y al mismo tiempo ataja una pelotita lanzada por su hija con la cuchara de madera…

El caso es que esos cinco primeros minutos se me hicieron eternos hasta que me dije “Esta es la típica película Araceli“.

Lejos está de mí criticar estas películas desde un pedestal porque a cada cual su gusto. A mí simplemente no me gustan, me aburren y ya vi mi buena cuota de esta clase hace unos cuantos años, cuando era más joven o más jovial o más naïve.

Simplemente que la fantasía extrema no es de mi agrado. Me aburro y me duermo. Porque así como no me gustan las películas Araceli, tampoco me gustan las de Harry Potter, Star Trek, Star Wars, y demás ficción científica.

Por qué películas Araceli? Porque esha te las mira todas y se emociona mientras estruja un carilina, te las recomienda, se entusiasma contándote detallecitos, te habla de la protagonista como si fuera su amiga entrañable y las mira muchas veces.

En las películas Araceli, siempre pero siempre la protagonista es una mujer; hay mucho romance, algún muerto o muerta que reaparece y cuenta chistecitos o hace travesuras…

Los niños son ruidosos y muy caprichosos y las chicas, flacas; los hombres están buenos, por ahí tienen algún tipo de locura pero después se componen… Las casas son grandes y los jardines muy verdes.

En las películas Araceli, si la historia es alegre, la vida es bella y rubia.

O si la historia es triste, hay demasiado llanto, una muerte joven y muy fashion, golpe bajo tras golpe bajo.

Quieren ejemplos? Les paso a mostrar algunas:

Winona, la debilucha. La vi.

Esta no la vi.

La cara de Meg Ryan ya no es lo de antes… No me animo a verla!!

Y algunas vintage:

La vería porque está Christopher Reeve.
Del año de (como se decía antes) María Castaña!

Alguien que pertenezca al equipo películas Araceli…?

Así me gusta a mí!


Con esa clase de humor, con esa irreverencia, con esa psicosis, con Brad Pitt haciendo de tarado y John Malkovich, impecable como viejo calentón y George Clooney de inmaduro hipocondríaco. Y el guiño genial de incluír a David Rasche!

Con esos diálogos, no paré de reírme durante toda la películaaaaaaaaaaaa!!!

Genial! Genial! Genial! Más de los hermanos Coen, más!

Haceme reír

Un post de la Capitana del Espacio me hizo reflexionar sobre qué películas me hacen reír y/ o divertir.

Es difícil inclinarme por cierta categoría del humor porque me dí cuenta de que hay cosas que antes no me hacían reír y ahora sí.

Un ejemplo es Olmedo. Me acuerdo que su programa estaba los viernes a la noche y era cuestión de escuchar la musiquita del comienzo para que yo me levantara y me fuera a dormir. Era adolescente y odiaba su humor misógino pero, de grande, cuando lo vi en las repeticiones, entendí por qué mi viejo se desparramaba de la risa: el hecho de no decir ni una sola mala palabra y jugar con el doble sentido hizo que me diera cuenta del talento del tipo, más allá de lo machista de su propuesta.

Eso sí, nunca pero nunca me gustaron ni me gustan las películas de Olmedo y Porcel. No hay caso. Y no puedo entender cómo personas tan diferentes entre sí como mi marido (tan racional), mi primo Sergio (tan sofisticado) y mi otro primo Marcelo (tan divertido) se mueran de risa frente al televisor viendo sus películas! Me quedo incrédula mirándolos sin entender nada!

Sin embargo he notado que muchas películas que me hacen reír son un tanto infantiles. Y tengo una anécdota que viene al caso:

Hace unos cuantos años volvía de Olavarría en micro. Volvía sola y al lado mío se sentó un chico al que no registré pero sí ví por el rabillo del ojo que era más o menos de mi edad de entonces. Pero yo estaba en la mía.

Cuando arrancó el micro, pusieron la película Liar Liar con Jim Carrey. La pusieron en su versión en inglés con subtítulos en español y en silencio.

Fue cuestión de que empezara la película que mi acompañante anónimo y yo empezáramos a las carcajadas. Pero A LAS CARCAJADAS! No parábamos de reírnos con los gestos de Jim Carrey, con lo ridículo de las situaciones presentadas, con todo! Y todo el micro en silencio y nosotros dos, dos desconocidos entre sí hermanados por tanto humor.

Nos reímos de cabo a rabo, sin parar, sin acotarnos nada, sin mirarnos, cada uno en su asiento, la gente que se daba vuelta ya que nuestras carcajadas resonaban por todo el micro. Increíble.

Y cuando terminó la película, no sé, yo habré leído algo, él no sé qué habrá hecho. Pero cada uno siguió con su vida.

Les regalo una de las escenas que tanto nos hizo reír y que así, fuera de contexto y si no saben de qué se trata, les parecerá muy tonto. (El tipo era un mentiroso compulsivo y porque tenía una especie de maldición, decía solamente la verdad y éso le venía en contra para su profesión de abogado.)

La otra película que me hizo destornillar y casi descomponer de risa fue Bruce Almighty, con Jim Carrey también. Me acuerdo que fui al cine a verla con Ale y en un momento me reía tanto tanto sin parar, que el chico que estaba al lado mío se quedó mirándome a mí al borde de la convulsión, tratando de entender por qué.

En este clip está la escena que me mató de risa por lo sarcástica y loca! Salten al minuto 0:50.

De Rumores y Versos


Hoy encontré un DVD que compramos cuando estuvimos en Buenos Aires y todavía no habíamos visto, una película que Ale y yo recordamos haber visto en nuestra infancia, Can’t Stop The Music, con Village People.

Mientras preparábamos un sandwich Ale me dijo: “Me acuerdo que en esa época se comentaba que la mina (o sea, la protagonista) salía en topless pero que habían cortado la escena.”

“Sí,” respondí. “Y Kiss pisaban pollitos en el escenario.”

Vimos la película y, efectivamente, en una escena aparecía la mina en topless. Era verdad el rumor!

Y después de tanta canción y coreografía ochentosa y de aguantarnos la sobreactuación de TODOS, empezamos a reírnos de algunos rumores que escuchamos cuando éramos chicos y cuando fuimos más grandes pero en época pre-internet, cuando no había nada a nuestro alcance para chequear datos.

Se acuerdan, amigos, de cuando se rumoreaba que…

– Kiss pisaban pollitos sobre el escenario.

– Guns N’ Roses habían dicho que después de llegar a Argentina se iban a limpiar las botas sucias de barro.

– Que la rubia de ABBA se había muerto.

– Que la rubia de ABBA era la cantante de Roxette.

– Que la cantante de Roxette se había muerto.

Y una tarde escuchando la Rock & Pop con mi hermana, a-no-na-da-das escuchamos a Mario Daniel entablar conversación telefónica con alguien que hablaba inglés, confirmando la muerte de Phil Collins!!!

Y sin todavía poder creerlo, me fui porque tenía que ir a estudiar, y mientras esperaba el colectivo, veo a mi hermana que viene corriendo a las carcajadas y me dice “Lo de la muerte de Phil Collins era un verso de Pergolini!!! Enseguida la gorda de FM Hit salió llorando por la radio y puso música de Génesis!”

Esa vez el rumor pudo ser chequeado al instante!

(Les dejo la canción de Tato -“imca”, como se pronunciaba entonces. El video es el original, no es de la película.)

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