Pelis

The Secret Life Of Walter Mitty

So long ago
Wasn’t a dream
Wasn’t just a dream
I know, yes, I know
It seems so very real
It seems so real to me
(#9 Dream – José González)

1991. Primer año del profesorado de inglés y la profesora de Language I, Silvia Biafore, nos da a leer, entre muchos cuentos, The Secret Life Of Walter Mitty, una short story que disfruté mucho.

Es esa clase de texto que por alguna frase en particular (“Coals to Newcastle!”) o por el tema que trata o por empatía o por identificación (“Acaso yo, a veces, no soy un poco como Mr Mitty…?”), no te la olvidás fácilmente.

Hace un par de meses me enteré por una colega que también estudió en el mismo profesorado y donde ahora es profesora, que se estrenaba la película The Secret Life Of Walter Mitty y al ver el trailer me dí cuenta de que tiene y no tiene que ver con el cuento original.
Tiene que ver en cuanto a la condición de Walter Mitty pero es eso lo único que conserva. Después, es todo nuevo, en cuanto a la forma de desarrollar la historia a partir de cómo es Walter. Me entenderás si ya leíste el cuento, me entenderás cuando veas la película, una película que se puede disfrutar desde muchos ángulos.
En general, me dio la impresión de ser una película muy para estos tiempos, donde todo lo miramos a través de Facebook e Instagram: la estética tiene un poco de collage, otro poco de scrapbook. En muchas ocasiones aparecen mensajes escritos en los lugares menos esperados para hacerte pensar o sentir, así que por momentos se pone un poco surrealista y dudás si lo que estás viendo es real o sólo pasa en la imaginación de Walter Mitty…
Me dio la sensación también que dependiendo de tu estado de ánimo, puede llegar a emocionarte mucho. En mi caso, fue una película que disfruté no solo por lo que veía y lo que escuchaba sino por lo que me hacía sentir. Me hacía sentir bien y hubo muchos pero muchos momentos en que realmente te reís pero no porque cuenten chistes o pisen una cáscara de banana y se caigan. No. Te reís con alegría, te reís porque te hace bien lo que ves, te reís porque es un placer total para los sentidos!

 Este es uno de los momentos que más me hizo reír!
Como comediante, Ben Stiller nunca me terminaba de cuadrar: Me pareció insoportable en la película Something About Mary pero me gustó mucho en Zoolander y muy pero muy poco en Meet The Fockers.
Si te pasaba lo mismo, te adelanto que en esta película, lo amás.

LO A-MÁS!

Si andás con ganas de enamorarte, vas a desear conocer alguien como él, te lo confundas o no con el personaje o por lo bien que le queda la ropa que se ponga o se peine como se peine. Y además, dirige la película. Bingo!

Si estás un poco triste, si estás un poco pesimista, si estás buscando tu camino, si te preguntás de qué sirve seguir vivo, si creés que tus sueños nunca se van a cumplir, te recomiendo ir a ver esta película. Estoy segura de que te estés sintiendo como te sientas, te vas a emocionar porque vas a saber reflejarte en algún detalle, en algún personaje, en algún acontecimiento, en alguna frase.


En resumen, si estás un poco afligida, salís esperanzada!

Y si estás de buen humor, salís feliz!

Entre los actores, te encontrás con, por ejemplo, Shirley McLane, que hace de la mamá de Walter y la co-protagonista es Kirsten Wiig. 

Me encanta el personaje que hace Sean Penn. Creo que cualquier personaje que haga, me gustará porque él me encanta, así que no puedo ser objetiva!!
 

Sean Penn componiendo un fotógrafo muy particular.

Algo muy importante que tiene esta película es la banda de sonido. Las canciones principales son cantadas por una voz que yo reconocía como familiar y luego me di cuenta: Se trata de José González, de quien compré un CD hace mil años cuando aquí se escuchaba mucho un tema de él llamado Heartbeats.

Saben qué? Es hijo de padres argentinos! Sus padres y hermana escaparon cuando sucedió el golpe de estado en 1976 y dos años después, José nació en Suecia. 
Las canciones que compone son muy tranquilas aunque a la vez muy inspiradoras, te hacen sentir muy bien y van genial con esta película; creo que el soundtrack en general ayuda mucho a intensificar el torbellino de emociones que esta película te provoca.

Tambien ayuda ver los hermosos y coloridos paisajes que se muestran!

Me hacía acordar mucho a la Patagonia.
En fin, es una película que te provoca optimismo y buen humor. (Será por eso que escribí este post tan largo con tanta alegría?)
Sin vacilar un solo instante más, te recomiendo que vayas a verla, con amigos o sin compañía, no importa. Llevate unos pañuelitos por las dudas y muchas ganas de querer experimentar una buena aventura espiritual, un camino a tus sentidos, a tu corazón, a tu historia, a tu ser.

Que la disfrutes!

Diana, La Película

En inglés hay un adjetivo por demás gráfico (como muchos adjetivos en este idioma) y que para ser traducido al español requiere de mucha explicación (como casi siempre pasa cuando traducís un adjetivo del inglés al español). La palabra en cuestión es toe-curling.
Toe es un sustantivo que significa “dedo del pie” y curl es un verbo que significa (entre otras cosas) “enroscarse”. Bueno, entonces vos ahora te imaginás esa acción, cuando uno, de alguna forma, enrosca los dedos del pie? Generalmente es cuando algo te incomoda o te da como vergüenza ajena. Lo hemos hecho sin darnos cuenta tal vez. 
De lo que se decanta que cuando vos decís que algo es toe-curling, es algo que te provoca esa incomodidad, esa vergüencita. Y no sé por qué pero cada vez que veía pasar un colectivo con el póster de que en poco tiempo se iba a estrenar la película de Princess Diana, yo sentía como si mis dedos del pie se enroscaran.
Es que me imaginaba que la peli iba a ser más para el público americano que el británico y que, por lo tanto, iba a ser poco objetiva.
La imagen de Diana es muy venerada en muchos países, incluso en Argentina, donde se la ve como una mártir, una-pobre-piba-que-fue-tirada-a-los-leones-de-la-realeza desde muy joven y se casó con ese tarado de Charles-que-tiene-esas-orejas-horribles y la reina-que-es-una-vieja-fea-y-bruja y la Camila-que-también-es-vieja-fea-y-bruja. Qué malos eran todos!
Y qué linda era Diana!
Ciertamente, es la imagen que se tiene de ella en toda Latinoamérica y en EEUU. Lo comprobé, por ejemplo, en enero de 1998 cuando estuve en México como un mes y todas las semanas casi todas las revistas tenían de portada a Lady Di y se vendían pósters por todos lados. (Diana había muerto en el accidente en agosto de 1997).
Lo comprobé en EEUU el año pasado y este y los otros que fui por las tapas de algunos tabloides sensacionalistas que tienen unos títulos tre-men-dos!

Sí, son totalmente toe-curling!
Es, en realidad, la imagen que ella proyectaba y que acá, después de tantos años que han pasado desde su muerte, se está empezando a diluir. Viviendo acá, en este contexto, comprendés muchas cosas, conocés otras y te das cuenta de que tal vez todo no era como te lo presentaban antes o te lo presentan allá. 
Acá salen otros artículos que en otros países no aparecen porque no son del interés general así que te enterás de otras historias. Y conocés el otro lado de muchas caras conocidas.
Pero es como todo, hasta dónde uno sabe qué es lo cierto y qué es pescado podrido? Supongo que lo mejor es encontrar un equilibrio y aceptar que de uno y otro lado hubo cosas buenas y malas, personajes buenos y malos o tal vez nadie era del todo bueno o del todo malo! Hay que saber leer entrelíneas y sacar tus conclusiones de acuerdo a tu forma de ver y pensar. 
De todas formas, fui a ver la película porque quería sacarme las ganas, quería saciar mi curiosidad y no sé cómo hice pero aguanté no leer ninguna crítica.
Y aquí te doy mi parecer.
La película fue dirigida por Oliver Hirschbiegel, dato con el que se viene machacando desde el primer día de filmación. Es que Hirschbiegel fue quien dirigió Downfall (La Caída), la película sobre los últimos días de Hitler y que estuvo bien hecha por cierto, aunque tuvo su cuota polémica.
No vi, sin embargo en Diana, algo que me llamara la atención, algún toque personal u original de parte del director porque hay muchos lugares comunes y desde la primera escena ya sabés cómo va a ser el final de la película.
Pero no me refiero a “Qué obvio, cómo no vas a saber cómo termina si sabés que Diana murió!” No, me refiero a la forma en que desde el mismo comienzo ya tenés idea de cómo se estructurará la película y entonces… bueno, la mirás.
El film abarca los dos últimos años de Diana por lo que si vos esperás una película Araceli, donde se te muestra cómo se crió y etc., pues no encontrarás nada de eso. Simplemente vas a escuchar diálogos banales donde los mismos personajes recitan de qué forma fueron sus vidas y qué carencias afectivas tuvieron para que el espectador se entere.
Todo el tiempo sentís que Naomi Watts la está imitando, no te creés que es Lady Di.
En la escena que tiene que ver con el famoso reportaje con Martin Bashir donde ella lanza la frase “Éramos tres en ese matrimonio” (refiriéndose a Camila), Naomi no logra la mirada cabizbaja que tenía Diana y qué tan bien le rindió para que todo el mundo le creyera.

No le sale!

Al final, a quien se termina pareciendo más es a Liz Hurley cuando se pone una peluca castaña para salir a la calle y pasar desapercibida!

Es igual!

Algunas escenas son, creo yo, meras especulaciones de cómo pudo haber sido algún acontecimiento y traté de tomarlo como que estaba viendo una película romántica más. 

Bueno, igual de romanticismo no tiene mucho!
No hay química en esta pareja cinematográfica! 
Tampoco se muestra nada de su relación con los príncipes.
Es todo “bla bla”, “los veo cada 5 semanas”, “quiero verlos más seguido”, etc.
Lo que es rescatable de la película, a mi entender es que te muestra el detrás de escena, entonces ves que una pose determinada en una foto es un mensaje muy poderoso.

Por ejemplo, esta foto.

Que fue recreada así.

Te transmite muchos mensajes esperanzadores pero lo que se te muestra es la cantidad de fotógrafos que había sacando esa foto y que de natural tenía muy poco.

Y ni hablar cuando te muestran que Diana llamaba a un fotógrafo en particular para darle exclusivas! O arreglaba con él qué foto se publicaba y cuál no!

Aunque en dos o tres escenas muestran que Diana genuinamente se acercaba a las personas con cierto interés y calidez.

Pero, oh, siempre había fotógrafos alrededor!

En fin, es una película que no sé si dejará conformes a quienes admiran a Diana y la tienen como un ejemplo humanitario. Los que creen que todo fue un complot y que todos son malos y ella buena, se van a quedar con ganas de ver algo que justifique su punto de vista. Los que queremos ver algo objetivo y con cierto rigor histórico, nos vamos re calientes porque es cualquier cosa menos eso!

En conclusión, creo que es una película que se queda a mitad de camino para el gusto e interés que pueda tener cualquiera; que no exploró bien ningún acontecimiento y realmente, me molestó y cansó que fuera un compendio tipo rompecabezas de pequeñas escenas de casi 2 minutos editadas y “pegadas” linealmente para contar una historia.
 

Sí, mejor corramos a verla en DVD, no vale la pena programar una salida al cine.

Y cuál es tu opinión acerca de Diana? La película o la persona, vos elegís, me gustaría saberlo!

The Great Gatsby

Love is blindness
I don’t want to see.
Won’t you wrap the night
Around me?
(Love Is Blindness – Jack White)
 … o cuando los personajes de tu imaginación están en la pantalla.
Leí The Great Gatsby por primera vez siendo adolescente, cuando me iba a la biblioteca de la Cultural unas horas antes de que empezara la clase para, justamente, leer y no tener que sacar libros. Ese fue el problema luego: un día llegué para continuar con la lectura y el libro ya no estaba. Alguien lo había pedido y yo me quedé sin saber cómo terminaba.
La leí por segunda vez (y esta vez, la terminé!) cuando estaba en el Profesorado y ahí me atrapó. Ahí la disfruté y ahí adoré a Gatsby, odié  (y a la vez envidié) a Daisy y secretamente deseaba que Nick se enamorara de una vez por todas de Jordan y se casaran.
Además, yo quería ser Jordan.
Ahora bien, cuando uno lee, imagina todo y las imágenes que vienen a tu mente son tan vívidas como talento tenga el escritor para hacértelas tener. Demás está decir que F. Scott Fitzgerald logró eso en mí: disfrutar de The Great Gatsby a través de no sólo lo que él describía sino de lo que yo imaginaba. 
Por eso es que cuando supe que Carey Mulligan iba a ser Daisy me dije que esta era la versión de Gatsby ideal para mí. 
Porque Carey Mulligan es la cara de cómo me imaginaba Daisy. 
Porque Tobey Maguire ES Nick Carraway. 
Y Elizabeth Debicki caracterizada como Jordan es tal cual me imaginaba a Jordan.
A eso agregale el bonus de Baz Luhrmann, el mismo director de Mouline Rouge… No podía perder más tiempo!
Pues entonces el sábado fuimos al cine y al llegar, mi esposo sacó su entrada para ver Star Trek y yo para ver Gatsby.
En la boletería me enteré de que había una versión en 3D. Yo soy añeja y hace años me operé la vista para no volver a usar anteojos, así que pedí para la normalita, la 2D.
Me compré un combo kids de pochoclo, agua y Smarties y me senté con todas las ganas.
Puede ser que el entorno te condicione? Había un grupo de 4 chicos veinteañeros al lado mío, tres chicas y un chico. Al chico le agarró un ataque de tos no bien empezó la película. Estaba yo por darle mi agua para que se calmara o por tirársela por la cabeza para que se fuera, pero se calmó justo a tiempo… A tiempo de que yo no me decidiera por ésto último!
Enseguida sus amigas comenzaron a hablar entre ellas como si estuvieran en el living de su casa. Cual enfermera de la foto les dije “Shhhhh!” dos veces para que se callaran. Me hicieron caso.
Bien, sigamos.
Agradecí no haberla visto en 3D porque hay muchos paneos y movimientos de cámara que te pueden llegar a marear, te juro. A mí en una toma en particular me dio la sensación de estar en una montaña rusa!
Por otro lado, tenía mis reservas de ver una película en 2D cuando también se puede ver en 3D: hay muchas escenas en que el decorado, incluso cuando sabés que se filmó en exteriores, parece cartón pintado. 
Por ejemplo, acá. Y en muchas otras. Yo veo malas proporciones.
Eso me molestó; para mí fue como sacarle puntos en cuanto a lo estético, a pesar del vestuario, a pesar de que, obviamente, cada mínimo detalle fue cuidado.

(Me quedo con la escena en que Nick se reencuentra con Daisy y la brisa moviendo los cortinados blancos es tal cual la describe Fitzgerald!)

Sentí que a la historia no se la profundizó del todo. La novela es redondita, es perfecta, es en realidad, como se sabe, dos historias que corren paralelas. Y la peli está bien pero creo que le falta un cachito más para darte la sensación de que The Great Gatsby no es solamente una película para mostrar qué bien actúa Di Caprio o qué bueno el 3D o las joyas de Tiffany & Co. (Te dejan sin aliento! Quiero ese anillo!)
 
Por momentos fue graciosa; eso lo rescato porque no recuerdo que esa ansiedad que siente Gatsby en un momento haya sido descripta con humor en la novela (tendría que leerla de nuevo!) y gracias a lo bien que actúa Di Caprio, la escena está  lejos de parecer ridícula.
Ah… para enamorarse.
La música estaba bien pero no sé por qué sentí que no encajaba del todo. Como puede ser que en Moulin Rouge, sí? Tal vez porque en The Great Gatsby escuchabas cachitos de las canciones y nunca de forma completa?
De todas formas, salí encantada por la actuación de todos. Yo a Di Caprio lo idolatro desde que lo descubrí en What’s Eating Gilbert Grape; para mí es un ACTOR, así, con mayúsculas.
Isla Fisher como Myrtle da muy fina, no llega a ser tan vulgar como el personaje de la novela.
Isla Fisher! Irreconocible!
Joel Edgerton como Tom Buchanan está genial, es buen actor… 
Pero da un poco “viejo” para el personaje. Aunque si la idea es que uno vea a una persona joven avejentada, se logró.
Me pregunto si esta versión puede llegar a tentar a quien no leyó la novela todavía, a hacerlo. 
Si lo logra, entonces es una película que suma un punto más.
Ya la viste? Tenés ganas de verla?

Les Misérables

Ok. Es intensa. La única palabra que encuentro para definir esta película. Intensa.
A mí me encantan las comedias musicales y a LOS MUSICALES (o sea, los dramáticos) les escapo. Mi prejuicio es que me aburren. Mi prejuicio es que me molesta buscar motivos para ponerme triste y llorar. Porque yo pago una entrada para entretenerme con algo que me produzca placer y a mí la risa, la comedia, la fantasía, la música y el baile me producen placer. Aunque me hagan llorar de alegría pero son lágrimas que vienen del placer.
Por eso nunca fui a ver un musical dramático a excepción de Billy Elliot que sólo un 20% se podría decir que es dramático y así lo sufrí.
Yo te lloro de alegría. Para llorar de tristeza están los recuerdos de quienes no están.
Sin embargo, acepté la invitación de María Marta porque a ella le encantan los musicales, comedias y dramáticas y se viene llenando la boca con Les Misérables así que acepté, nomás.
Fuimos ayer a la función de las 4pm y la sala se llenó!
Mientras miraba la película llegué a la conclusión de que uno se emociona con alguna escena o canción o diálogo cuando te hace recordar algo de tu vida personal. Y si estás en un período de tu vida en que estás un poco vulnerable, un musical dramático (o una peli dramática cualquiera) puede desencadenar un incontrolable torrente de lágrimas.
Y llorar aunque sea en un cine hace bien a veces. Porque te desahogás, te descargás de la angustia que venías conteniendo.
En mi caso, podés creer, ninguna canción ni escena produjo en mí el asomo de lágrima alguna a excepción de la última escena. Y por qué? Porque me sentí identificada, porque la canción decía algo que alguna vez quise o imaginé decir y no pude, porque me recordó un evento triste de mi vida… 
Bueno, ves, tiene que ver siempre con la identificación.
Lo que no significa que Les Mis sea eso nada más. La película me encantó por el nivel de todo lo que imagines: dirección, efectos, canciones, interpretaciones… Lo dejo para los expertos pero es un placer total ver una película tan bien hecha.
Hugh Jackman como Jean Valjean está increíble, irreconocible, impresionante, genial. Un actor completo, talentoso… digo algo que no se haya dicho?

 Sí, este es Hugh Jackman!

Anne Hathaway, te ganaste mi respeto con tu interpretación de Fantine pero seguís siendo insulsa para mi gusto. 

 Te pongo un 10 igual. 

Amanda Seyfriend, qué hacés acá, no te aguanto. 

Lo que no entiendo es qué diablos hace Russel Crowe en esta película!?! Para mí fue tan entretenido verlo y escucharlo como ver a un  Gastón Pauls entrado en años y en kilos, cantando y actuando. 

Te imaginás qué digerible puede ser Gastón Pauls cantando y actuando? Bueno.

Noté, eso sí, la perfección en las interpretaciones de Hugh Jackman y Anne Hathaway mientras cantaban. Porque vos ves una comedia musical y podés ver buenos actores que cantan o buenos cantantes que actúan.
Ellos dos, sin embargo, hacen las dos cosas a la vez increíblemente! Y mientras los disfrutaba notaba sus respiraciones y voz y pausas y pensaba: “Pero… qué bien que hacen el playback…” (Porque como en toda película donde hay canciones, primero se graban las canciones y después los actores hacen la mímica mientras los filman).
Pero en IMDb leí que en realidad en esta película no se siguió ese método. Los actores cantaron en vivo, mientras los filmaban. Ellos tenían una cucaracha (un auricular) por el que sólo escuchaban el piano de alguien que tocaba la canción siguiéndolos a ellos para que la interpretación fuera más auténtica y luego le agregaron la orquestación.
Con razón!
Debo reconocer que otra que para mí estuvo genial fue Samantha Barks en el papel de Éponine y todas sus escenas fueron preciosas, un encanto. 
 Si  sos una adolescente soñadora, Éponine será tu heroína. 
Si sos mamá, Fantine y sus canciones te estrujarán el corazón.
Si sos un chico soñador, peleador e idealista, te vas a ver identificado con Enjolras. 
 Interpretado por Aaron Tveit.
Si sos un poco más romántico, te identificarás con Marius.
Interpretado por Eddie Redmayne.
Me sorprendí a mí misma riéndome y disfrutando de Thénardier interpretado por Sacha Baron Cohen. La verdad es que es la primera vez que este actor me hace reír. Lo odié en Borat, en The Dictator (bueno, ahí más o menos) y acá me cayó re bien.
Junto a Helena Bonham Carter (interpretando a Madame Thénardier) son el necesario comic relief porque si no, con tanta congoja y lágrimas y tristezas del cine te vas derecho al psiquiatra. 
 Genial Sacha Baron Cohen.
(A decir verdad, Helena Bonham Carter interpreta a Helena Bonham Carter o a la reina de Alicia En El País De Las Maravillas o a … bueh, a Helena Bonham Carter!)
Ay el recurso del niño doliente… Para mí es un golpe bajo!
La película dura 158 minutos y no hay intervalos (por lo menos acá). Es todo cantado. Creo que las palabras que se llegan a hablar sin cantar deben ser unas 10 porque es una canción tras otra.
O sea que te tiene que gustar ir a ver un musical porque si no, se puede hacer insoportable.
Honestamente, hubo partes en que yo me preguntaba “Es necesario que canten acá?” Me hacía acordar a esos capítulos de Los Simpsons en que hacen parodia de los musicales…

Por ejemplo acá…
Menos mal que estoy en una etapa estable emocionalmente en mi vida (y no estaba ovulando!) así que pude disfrutar de Les Misérables sin llorar TANTO! Había dos chicas adelante mío que en una escena que a mí me pareció preciosa en que canta Samantha Barks, lloraban abrazadas. Pero acá te lloran en silencio así que no se escuchó una sola moqueada.

En conclusión, me gustó verla porque la disfruté estoica. No sabía de qué se trataba ni quise leer nada con antelación, quería verla desde cero. En otra etapa o edad me la hubiese llorado del principio a final y no creo que te hubiera dicho: “Ay qué musical hermoso! Me lloré todo!”
Para mí los musicales hermosos son los que me producen alegría y me hacen sentir que soy una niña otra vez, pero una niña contenta, no triste o melancólica.
Igualmente, te recomiendo ir a verla. Irías? O ya fuiste?

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