Mi Cumple

El Té De Los 44

El 27 fue mi cumpleaños pero no lo festejamos ese día. Era viernes, todos trabajaban así que no se podía ir a tomar el té a la tarde por lo que nos decidimos para el sábado 28 y estuvo bien lo mismo!
Hace menos de un mes que me dí cuenta de que no había hecho la reserva para Afternoon Tea y siempre elijo un lugar diferente para cada año. Eso sí, antes, consulto esta lista de lugares que cambia todos los años, obvio! 
Pero claro, fue difícil elegir porque al consultar, o bien los precios eran súper altos o ya estaba todo reservado para el 28. 
Por suerte el Sofitel London St James tenía lugar así que reservé para las 17.00.
Fuimos de la partida mi primos Florcita y Sergio. Ale, Cinthia y yo, los tres, fuimos juntos desde casa. Cinthia es una amiga argentina que ya estuvo en casa otras veces y esta es su tercera vez y su primera vez en probar el servicio de Afternoon Tea, así que estaba ansiosa por experimentarlo!
Nos acercaron a The Rose Lounge, el espacio donde se toma el té.
Elegimos el sillón de la izquierda.
Enseguida nos trajeron el menú de los tés y yo como siempre elijo el té negro, el básico. Siempre elijo ese porque a mi entender, es un sabor neutro que me permite degustar la comida mejor. El blend acá se llama St James Breakfast. Cinthia pidió Mediterranean Rose, con el cual quedó encantada por el sabor y el perfume, Sergio pidió Pondicherry Afternoon, Florcita pidió Bengal Chai y Ale, como todos los años, milkshake de vainilla! 
Hace unos cuatro años tuve el placer de tomar el té en el Sofitel de Buenos Aires. Fui con mi suegra y la pasamos súper bien mientras chusmeábamos de esto y aquello, por eso ver las teteritas de hierro fundido que nos trajeron a cada uno fue recordar esa tarde tan agradable que pasamos porque son tal cual las que se usan allí. Pero si mal no recuerdo, en el Sofitel Buenos Aires a esas teteritas las apoyaban sobre un bloquecito de madera. 
Acá, directamente sobre la mesa de vidrio!!
 
Y los finger sandwiches, mini scones con y sin frutas y mermelada, clotted cream y lemon curd.
Todo estuvo delicioso pero los scones fueron mis preferidos porque estaban híper bien horneados, suaves, casi que se deshacían y con la mermelada de frambuesas que tenía pedacitos de cáscara de naranjas (muy buena combinación!) más la crema… Creo que comí como tres!
 
A los scones los comí al estilo Devonshire!
Mientras comíamos y charlábamos y nos contábamos cosas, notamos que la vajilla no era muy… al estilo de todo lo demás.
Blanca e insulsa.
Tampoco entendía que la azucarera no tenía que ver con el resto de la vajilla. Supongo que quien diseñó o decidió que la mesa se decorara de este modo, sabía lo que hacía así que… bueno, estará bien pero a mí no me pareció que fuera para destacar.
También vimos que ahí nomás cerca de nosotros estaba este display de tortas varias.
Seguimos charlando y comiendo y a lo largo de la velada el mozo se acercaba para preguntarnos si estaba todo bien, si necesitábamos algo más, si queríamos más agua caliente para agregar a la tetera (porque cada tetera tenía las hebras adentro de un mini colador) y todos le pedimos que sí porque eso fue otra cosa que noté, el agua se enfriaba muy rápido! No entiendo cómo ni por qué si el ambiente estaba a temperatura agradable. Un misterio. Eso me tuvo bastante incómoda, al tercer sorbo el té ya estaba tibio casi frío y no hay cosa que odie más que tomar o comer algo a esa temperatura cuando debería estar caliente! 
Aunque ayudó al buen humor que hubiera una chica tocando el arpa.
Una vez que terminamos, el mozo sacó todo del lugar, Florcita estaba como remoloneando y se sorprendió que nos ofrecieran las tortas: “Cómo!?,” preguntó. “Hay más!?!?” 
Sííííííí!
Ay, la repostería, qué golosa soy, cómo me gusta, viviría a tarteletas, lemon pies, galletitas, budines, tortas…
Estaba todo TAN delicioso que me anoté  lo que nos trajeron:
– Tarteleta de chocolate semi amargo (Dark chocolate tart)
– Mini budín de zapallo con crema de castañas con una galletita de jengibre (Pumpkin cake with chestnut cream and gingerbread biscuit)
– Tarteleta de limón (Lemon meringue pie)
– Mini semifreddo de chocolate y jengibre (Ginger and chocolate mini bush)
– Tarteleta de crema de castañas y caramel salado (Chestnut cream and salted caramel tart)
– Charlotte de peras (Pear charlotte)
– Cheesecake de fruta de la pasión (Passion fruit cheesecake)
Mi favorito total y absoluto fue la crema de caramel con crema de castañas, qué cosa tan rica!! Pero probé de todo, menos el cheesecake y la tarteleta de chocolate. En realidad, todos probamos un poquito de cada cosa porque íbamos cortando pequeñas porciones y nos íbamos convidando.
Cuando faltaba poquito para terminar, decidí sacar unas fotos del lugar, estaba lleno de objetos y adornos singulares.
Muy lindo rincón.

Otros lindos rincones.

Y detalles.
Y le dijimos al mozo que no habíamos terminado todo y si por favor, nos podíamos llevar el resto a casa.
Qué cajas monas! Tienen el nombre del restaurant del Sofitel.
 
Al salir del lounge, vimos el premio a la excelencia 2013.
Meh. Ok, el servicio todo, repostería, atención, ambiente, todo eso estuvo fabuloso y el mozo fue un primor de chico que nos atendió en todo momento. Todavía no entiendo qué pasaba con la temperatura del té y la vajilla, como dije anteriormente, no me convenció.
Lo recomendaría sí, claro y si venís, fijate si podés reservar para las 17.00 o 17.30 que es el último servicio. Porque nosotros fuimos los últimos en llegar y noté que al resto de los comensales que estaban antes, el mozo los acercaba al display de tortas para que eligieran, supongo yo, una o dos, como hacen en otros lados poco generosos (como Fortnum & Mason! El servicio es súper caro y son súper tacaños con las tortas!).
Pero me pareció que por ser nosotros los únicos que quedábamos, o sea, los últimos en irse, directamente el chico eligió un ejemplo de cada torta y nos lo trajo! Es que en ningún otro lado que hemos sido han sido TAN generosos con la cantidad de pastelería!

Así que tené en cuenta mi consejo!

Y así sin más, pasamos por el lobby monono.
Salimos al frío aunque no hacía tanto y vimos al hotel por afuera, divino realmente.
La pasamos muy bien! Gracias Flor, Ser, Cinthia y por supuesto, Ale!

Sólo 44 Años

Una vez, hace muchos años, conocí una chica, en la casa de una amiga, que tenía como único tema de conversación la edad, las arrugas y el envejecimiento.
Yo tenía 28 años y ella más de 30. Y en un momento vio que yo estaba apoyando mi cara sobre mi mano, como hace cualquiera para estar más cómoda (o como hacés para no aburrirte) y con cara de espanto me dijo: “Por favor, tu mano está arrugando tu cara!” y me tomó la mano y me la bajó!!!
Bueno, a qué viene esto? Ah no sé, será que es mi cumpleaños y estoy un año más grande y mi subconsciente habrá hecho asociaciones libres.

Pero en mi caso, si hay algo con lo que siempre me sentí cómoda fue con cumplir años, con sentir que cada vez estoy más antigua, que cada vez tenga más recuerdos para atesorar en mi memoria y en mi corazón y que veo crecer y aumentar la familia de mis sobrinos. Me encanta el paso del tiempo!  Es bueno que hasta ahora el cumplir años nunca lo haya asociado con envejecer, no?

Por ahora el tema de las arrugas lo voy llevando bien, te diré amiga-de-amiga. Me pueden preocupar a veces pero no me ataco psicológicamente. Por ahora. Me parece. (Mientras tanto, uso crema anti-arrugas y me cuido el cutis!)
Honestamente, me encanta cumplir años! Me gusta celebrarlo con quién y dónde esté y me siento satisfecha con la vida que he vivido hasta este momento.
Quisiera festejar en este cumpleaños el hecho de estar entera, con salud, con mi marido tan cerca, con mi familia tan lejos pero en mi corazón, sabiendo que puedo contar con ellos en todo momento, que podemos no estar en el mismo país pero que entienden que, por el momento, mi vida está acá.
Saber que me apoyaron siempre en esta decisión y que me siguen apoyando es muy valioso. Te hace sentir libre y feliz y saber que podés volver a verlos con total alegría, sin temores, sin culpas, sin arrepentimientos.

Festejo este año lo que tengo, lo que me toca, con quiénes estoy, dónde estoy y cómo estoy.

(Bueno, pero igual, mañana nos vamos a tomar el té!)

Salud!

El Té De Los 43

Como es costumbre y tradición desde que vivimos acá, festejo mi cumpleaños yendo a tomar el té a algún lugar monono, con los afectos más cercanos y con quien ande de visita por nuestra casa.

Hace unos años estaba Deborita cuando fuimos a The Connaught, el año pasado estaba Miriam cuando fuimos al Chesterfield Hotel y este año está Laurita, mi sobrina, la más pequeña, la número 6 de la lista de hijos que tuvo mi hermana.

Laurita vive en México y es su primera vez en tierras europeas, así que estaba muy contenta de poder tener la oportunidad de tomar el té comme il faut.

Hay tantos sitios para ir a disfrutar de este ritual que todos los años vamos a uno diferente. Esta vez me decidí por el One Twenty One Two Restaurant que queda en el The Royal Houseguards Hotel.

Este hotel está ubicado muy cerca del London Eye, digamos que está en una callecita entre Whitehall y Victoria Embankment, una zona turística por excelencia pero donde también hay muchos edificios gubernamentales, muy serios y señoriales.

Esta es una foto que le saqué al hotel hace un tiempo, sin saber que luego iría allí!

El té lo tomamos en el Lounge, que estaba decorado Christmas style y estaba hermoso, con tanto colorado, verde y dorado.

Nos habían reservado una mesa para los 4 y estuvimos muy cómodos toda la velada.

El menú ya estaba sobre la mesa cuando llegamos.

Decidimos tomar el The Royal Houseguards Afternoon Tea, que vendría a ser el standard, porque los demás suelen venir con champagne y ninguno de nosotros tomamos alcohol.

Como siempre, yo elijo té negro o English Breakfast que me parece un sabor neutro para poder degustar la pastelería. Sergio, como siempre, pidió Early Grey y Laurita, White Tea. Ale no toma té así que pidió un milkshake de vainilla.

Mientras esperábamos, empezamos a sacarnos fotos con Sergio y Laurita. Estábamos de buen humor y teníamos ganas de pasarla bien.

Hermosa y muy delicada la taza.

Bromeando, levantando el dedo meñique!! (No hagan eso ni en sus casas!)

Yo me colgué el badge que me regalaron el año pasado para que se notara bien que era mi cumpleaños porque cuando eso sucede, en los restaurantes te traen siempre una torta con una velita, te cantan el feliz cumpleaños y, muy distinto a muchas personas que les puede dar timidez, a mí, todo lo contrario! Si me pueden tirar globos, flores, cantos, guitarreadas, yo… todavía más feliz!

Nos trajeron y nos sirvieron los tés, en mononas teteras de plata o alpaca, no las distingo.

Inmediatamente después, lo que comimos.

Finger sandwiches, scones con y sin frutas, clotted cream y mermelada de frambuesas y la pastelería dulce con mousse de vainilla.

Foto y luego, a degustar!!!

Todo estaba delicioso pero lo más rico para mí fue la mermelada de frambuesas, se notaba que era casera, que no tenía aditivos artificiales y tenía el equilibrio perfecto entre ácida y dulce, más dulce, diría yo.

Entre lo mucho que conversamos y lo que comimos, la tarde casi noche pasó muy amena.

La atención de los mozos estuvo bien, correcta pero nos pareció que faltaba un poquito más de… no sé, atención a los detalles: Cuando llegamos, no nos llevaron los abrigos y los dejamos sobre otros sillones.

A lo mejor te sonará muy excéntrico o antipático lo que digo pero no es que exijamos eso cada vez que vamos a comer afuera pero estamos acostumbrados a que a los lugares donde vas a tomar el té sí te llevan el abrigo y ellos se encargan de colgarlos.

Esta vez no fue así y por eso nos llamó la atención que en un lugar de esas características, no lo hayan ofrecido. Y no por eso íbamos a hacer escándalo, tampoco es para tanto.

Una vez que terminamos, decidimos recorrer un poco más el lugar para sacarnos unas fotos, porque estaba todo muy lindo.

 Con el árbol de Navidad.
 Al costado de la chimenea y fíjense qué lindos se ven los edificios desde el ventanal.
Había más chimeneas.
Laurita y Sergio están listos para Caras u Hola!

Y al irnos, nos sacamos fotos en el lobby.

Un sector.

Me encantaron los caballos tallados en el vidrio!

Cuando ya nos estábamos yendo, yo me quejé que no me habían traído algo con una velita (ves, ese es otro detalle) entonces Laurita agarró una velita prendida que estaba sobre la mesa y me la dio para que la soplara.

Qué amorosa mi sobrina! Gracias!

Gracias por este cumpleaños feliz!

43 – El Balcón

No sé ustedes pero yo escucho ciertos números y los asocio con los de la Quiniela: 02, El Niño;15, la Niña Bonita; 14, El Borracho; 22, El Loco… Hoy cumplo 43 y no sabía qué correspondía a ese número. Me fijé y decía: El Balcón.

El balcón? Qué poco inspirador, pensé. Cómo puedo asociar al balcón con la edad que estoy cumpliendo y con lo que espero de este año que está por comenzar?

Pensé un poco y me pareció que un balcón se puede asociar con el amor y también, con el fin:

De un balcón se arrojan los suicidas; se arrojan, para salvarse, las personas a las que se les está incendiando el departamento; del balcón se pueden caer cosas pequeñas que con la aceleración pueden ser fatales para quien pasa por debajo en el momento menos indicado…

Pero al balcón también se asomó Julieta para susurrarle amor a Romeo. Al balcón se asoman las enamoradas para escuchar una serenata. En el balcón encontré a mi esposo una vez y todo resultó en un paso de comedia!

Y hoy con 43, me asomo al balcón de mi vida para mirar para adelante, para esperar lo que viene y para reflexionar. Para tomar un café y rememorar el pasado. Pero también para pensar en el presente y para sentarme y disfrutar de un amanecer o un atardecer. Para escuchar al río…

Para planear y para soñar.
 

El Festejo Del “Y Dos”

…y dos.

Ayer fuimos a festejar mi cumple. Como todos los años, fuimos a tomar el y para eso, busqué en Google los mejores lugares para ir y encontré que el que se sirve en el Chesterfield Hotel es uno de ellos.

Para allá fuimos Ale, mis primos Ser y Flor y Miriam, una amiga de la infancia, la mamá de Deborita, que llegó el 26 para festejar mi cumple.

El Chesterfield Hotel se encuentra en el elegante barrio de Mayfair, como escondido pero cerca al Green Park. Es pet friendly, lo que quiere decir que te podés alojar con tu mascota.

Cuenta con un restaurant y con The Conservatory, que es donde tomamos el té.

The Conservatory.

Es muy bonito, elegante, muy British-para-turistas pero está bien, es agradable a la vista y el personal es muy amable.

Me senté a la cabecera y cada uno eligió un té de la carta: Yo pedí el Afternoon Blend, Flor pidió Earl Grey, Miriam y Sergio pidieron los florales (esos que son una bolita y al contacto con el agua se abren mostrando una flor) y Ale pidió un milkshake de chocolate blanco y vainilla.

Aquí estamos todos a punto de atacar!!!

Lo salado fue finger sandwiches de huevo, mayonesa y berro; pepino; pollo; jamón y queso y salmón.

Lo dulce estaba delicioso también aunque no podíamos creer que con unos pocos sandwiches ya estábamos medio llenitos… pero le seguimos dando lo mismo!

Y por supuesto, scones con clotted cream y mermelada.

Todo delicioso y monono.

En un momento dado, vinieron dos mozos y el maître d’ con una cupcake y una velita y todos me cantaron el Happy Birthday, me aplaudieron y yo estaba tan emocionada que no apagaba la vela nunca, me tuvieron que recordar que lo hiciera pero que pidiera un deseo antes!

Qué pasa si confieso que me olvidé de pedir un deseo?

Cuando terminamos, nos invitaron a servirnos de golosinas que estaban a la salida y retiramos nuestros abrigos del guardarropa entregando un sobrecito con el número adentro que nos dieron cuando recién habíamos llegado.

Aquí se ve parte del restaurant, el sobrecito, las golosinas y el plato que indica que obtuvieron un premio por excelencia culinaria.

Pasamos por el lobby del hotel que es pre-cio-so!
Miren qué árbol de navidad!

Acá estamos los cinco.

Y también había una casita hecha con golosinas.

Con mis primos afuera del hotel.

Gracias a todos por los mensajes que me dejaron en el post anterior: así da gusto cumplir …y dos… y tres…, etc.

 cumple

…Y Dos.

Me acuerdo perfectamente de esa expresión, por alguna razón me quedó grabada.

Tenía 16 años y empecé a salir con un chico. A los pocos días cumplí 17 y a los pocos días cumplía años su mamá (yo no lo sabía) y eligió ese día para llevarme a su casa y presentarme. Conocí una familia divina y a casi todos los parientes. Y ellos le preguntaban (en tono de broma): “Cuántos años cumplías?” “… y dos” respondía ella.

Qué lejana me parecía esa edad…

Y acá estoy yo, con los …y dos recién cumplidos.

Brindo por estar viva, sana, por quienes están conmigo hoy físicamente y en mi corazón y, en especial, por mi primo-hermano-mellizo Marcelo que también cumple años hoy!

Salud! Felicidades! Feliz cumpleaños a todos los que cumplimos años hoy.

El Festejo De Mi Cumple En El Dorchester


Ale y yo no nos pedimos ningún regalo para nuestros cumpleaños: no la pegamos nunca. Entonces nos damos algún gusto además que el que cumple años elige el próximo destino de viaje.

Lo que sí pido es celebrar mi cumple tomando el té. El año pasado fuimos a The Connaught, ya fuimos para nuestro aniversario a The Langham y este año enfilamos para The Dorchester.

La pasamos muy bien, mucha cordialidad y buen gusto y buena comida.

Les cuento qué comimos? (Eso es lo que importa, no es cierto?)

Tomamos el té, que por ser en estas fechas, se llama Festive Afternoon Tea y lo tomamos en el restaurant The Promenade.

Como indica la monona servilleta bordada.

Primero nos dieron los menúes y nos preguntaron qué champagne queríamos. Le dijimos que no tomamos alcohol y me ofrecieron un cocktail de jugos frutas con fruta de la pasión (maracuyá, creo que es) que acepté con todo gusto. Ale prefirió directamente elegir el té.

Para los tés también hay menú, sí señor. Se elige de una carta y hay para todos los gustos. Yo elegí The Dorchester Blend, un té negro y Ale eligió un Vanilla Tea. Tenía un aroma riquísimo!

Después de traerme el cocktail, vino el mozo con una fuentecita con dos ejemplares de cada diferente finger sandwich que paso a enumerar:

– Sandwich de pavo con relleno y salsa de cranberry en pan de albahaca.
– Sandwich de pepino con queso crema en pan de comino de prado o alcaravea.
– Sandwich de jamón cocido con pepinillo en vinagre en pan de tomate seco.
– Sandwich de huevo con mayonesa con berro en pan blanco.
– Sandwich de pollo con mostaza en grano en pan de albahaca.
– Sandwich de salmón en pan malteado.

El mozo, muy ceremonioso, preguntó:

Madame,” con acento francés, “qué sandwich le gustaría servirse?”

Yo, con la moderación que me caracteriza, le contesté:

“Todos.”

“Oh, pero Madame, mire que es mucho… Luego hay más para comer…”

“Lo sé pero no se preocupe, yo voy a poder probar todo!”

Y me sirvió todos! Y cuando le preguntó Ale, él contestó igual y el mozo se retiró con la bandejita vacía!!!

Aquí me tienen, a punto de comenzar a comer con el té ya servido y la vajilla linda.

Comí despacito así que disfruté cada bocado y la verdad es que no me llené tanto…

Cuando nos vieron los platitos con miguitas, nos trajeron una panacotta cubierta con un poquito de gelatina de naranja y jengibre para limpiar el paladar.

La panacotta.

Llegó el turno de los scones y los dulces. Primero trajeron las mermeladas y el clotted cream.

Mermelada de frutillas y de moras negras.

Todas las cakes! Los scones están en el plato de abajo, tapados con la servilleta para mantener la temperatura.

Mi scon con la crema y la mermelada de moras. Ñam!

Los dos, la mesa, la comida. Gorditos.

El ambiente era tranquilo, había un chico tocando el piano melodías tranquilas y de repente se escuchó que tocaba el feliz cumpleaños y se aparece el mozo con esto:

Una torta de mousse de chocolate!

Me sentí Queen Elizabeth! Qué lindo detalle! Es que cuando yo hice la reserva me preguntaron si era por alguna ocasión especial y yo dije que era mi cumpleaños.

A-do-ré!

Cuando hube soplado las velitas, el mozo me ofreció guardarme la torta para llevármela a casa.

Así que me trajo esta cajita tan mona:

Y feliz con mi cajita y mi amor y nuestras pancitas llenas, volvimos a casa!

La pasamos genial!

El árbol de navidad en el lobby.

Y Sigo Cumpliendo Años…

You say it’s your birthday.
It’s my birthday too, yeah.
They say it’s your birthday.
We’re gonna have a good time!
(Birthday – The Beatles)

Ah, sí sí… Después de los 20, las décadas pasan como si nada…

Hoy Marce y yo cumplimos 41!

Acá los dos bailando el vals este marzo en mi fiesta de 40!

No sé por qué pero desde que cumplí los 40 me siento más liberada, más que no me importan muchas cosas que antes sí. Digamos que me siento mejor plantada. Y hasta ahora se siente bárbaro!

Verdaderamente siento que estoy en la mitad de mi vida y como no pienso morirme nunca, la voy a seguir disfrutando!

Se acuerdan que una vez les mostré el video de Paul Mc Cartney donde me saludaba para mi fiesta de 40 y les conté que había más?

Bueno, acá están los otros (son videítos cortitos de 2 minutos) donde me saludaban…

Kiss!

David Coverdale!

La Reina!

Volveré Y Tendré Ilusiones

Ayer volví de Argentina después de haber pasado unos 15 días fabulosos con familia y amigos. Me resultó poco aunque debo confesar que tenía ganas de volver a Londres.

Cada vez que voy a Argentina disfruto mucho de reunirme con mucha gente, de charlar, de comer, pero llega un momento en que mi cuerpo me pide volver. Es como sentir que necesito estar en mi casa y pareciera que mi lugar está empezando a ser Londres.

Tengo la fortuna de, hasta ahora, ir una vez por año a Argentina y ver a los míos. Pero entre ellos me siento, a veces, de visita. Pero no quisiera ser malinterpretada: no me siento de afuera, que no me quieren, que no los quiero. Simplemente yo estoy empezando a sentirme yo, aquí. Por ahora. Quién sabe lo que el destino nos dicte más adelante.

Mientras tanto, digo que volví. Pero también sentí que volví cuando llegué a Buenos Aires. Mi habitación de soltera sigue igual, con los mismos posters, con los mismos libros y los mismos adornos…

Aunque esta vez fue especial porque decidí festejar mis 40 años y los 80 de mi papá con una gran fiesta que todavía no puedo creer que haya salido tan bien! Me divertí como loca y por lo que me cuentan los invitados, ellos también!

Con papá, cada uno con su torta.

Fue un mix de amigos y familia. Incluso conocí gente personalmente ese mismo día!!!

Invité a un grupo de bloggeros que ya conocía salvo Betty, y mención aparte, Mauris y Felipa que vinieron desde Montevideo especialmente!!!

Todo el mundo me llenó de cariño, a mí eso me conmueve mucho: Llegar a tu país y ver que hay gente que te espera y te quiere, es impagable. Uno viviendo en su país está acostumbrado a verse con amigos y familia y muchas cosas se dan por sentadas. Pero cuando uno vuelve, tiene ilusiones de encontrarse con mucha gente aunque, a la vez, siente un poco de ansiedad por si realmente esas personas querrán ver a uno…

Esta vuelta a Argentina me hizo plantearme “Qué hubiera pasado si me hubiese quedado?” . Y cada día, ante algún detalle diminuto, imaginaba mi futuro paralelo, esos años no vividos en Argentina y qué hubiesen hecho de mí: Me imaginé con hijos, me imaginé trabajando, me imaginé de vacaciones en lugares cercanos, Brasil como muy lejos. Me imaginé feliz, contenta y con Ale…

Y como la propaganda del pajarito, mi cabeza no dejó de taladrarme: Me quedé o me fui? Soy la misma o soy diferente? Es igual o lo mismo? Soy yo o soy otra?

Mi compañero de baile y de la vida. Gracias, mi amor.