Korea

Curiosidades Coreanas

Corea nos fascinó desde el primer día y lejos de pensar que Corea no es sinónimo de cool, dejame invitarte a este picadito con fotos de curiosidades coreanas que complementan  los posts ya publicados.

La gente

Los coreanos me parecieron esbeltos, vi muy pero muy poca gente con sobrepeso, qué magros son! Me parecieron todos muy elegantes y no vi a nadie vestido con ropas locas o estampados exóticos. No vi gente excéntrica. Todos cuidan de coordinar los colores y vi que las chicas se lo pasan comprando ropa!
Vieron el estilo que se ve en las vidrieras de negocios de coreanos en Argentina? Bueno, así, ese estilo: blazer o saco sobrio, pollera elegante, pantalones oscuros, zapatos… Todos muy prolijos y peinados.
Y además, todos con su Smartphone Samsung y LG, de última generación. Vimos en 7 días un solo iPhone.

Y hay wi-fi en el subte. 

En general, la gente me pareció linda. Pero claro, eso no significa que no estén influidos por los patrones de belleza occidentales:

Póster promocionando operación de agrandamiento de ojos.

Como cuando les conté de José, el nivel de inglés no es bueno y es difícil a veces, comunicarse, más que nada cuando uno busca información. Pero si te faltan mapas, encontrarás en muchos lugares a guías de turismo muy pero muy simpáticos que te darán lo que necesites para guiarte.

Mapas y guías de todo Seoul. Y gratis.
Ser adolescente mujer en Seoul es lo más! Hay muchísimas boybands y grupos para teens y se escucha mucha música por todos lados! 
 A lo mejor son siempre los mismos y yo creo que son varios!!

Hablando de música! Cualquier negocio, ya sea de venta de zapatillas, ropa o lo que sea, tiene música afuera, en parlantes que cuelgan a tal efecto. Hay bares que obviamente los tienen a todo volumen; si se tratan de negocios en barrios, también pasan música pero no tan fuerte pero el sonido es de una calidad que te perfora el tímpano, casi!

La comida típica

Todo, todo, todo TODO es picante. Pero picante de ají de mala palabra. Esa clase de picante. Nosotros por vivir acá en Londres, no sé si es por el aire que se respira o andá a saber por qué razón, ya nos acostumbramos al picante aunque yo no cocine así. Pero el picante coreano, te digo, comerlo todos los días, cansaaaaaa! Pero qué íbamos a hacer? Ir a un McDonalds? Pues, no.
Así como en muchos restaurantes te traen el pan para acompañar, acá te traen kimchi. Kimchi es cualquier tipo de vegetal fermentado en una mezcla de jengibre, ajo, cebollín o cebolla de verdeo y salsa chili.

Bueno, imaginate: fuego.

Varios ejemplos de kimchi. El más común es el del extremo izquierdo, arriba. 

A mí me encantaron los panquequitos del medio, era rábano del grande inmerso en huevo y frito.
Ay, si me creyeras que igual la comida es deliciosa! Lo es, te juro, pero no podrías disfrutarla si no estás acostumbrado a lo picante o si te cae mal.
Bueno, acá podés tener una excepción: el jeon: Se trata de un panqueque que puede tener muchos ingredientes variados.

Este es de verduras y frutos de mar y no era picante.

Eso comimos en nuestro primer día y pedimos uno cada uno y apenas terminamos el primero! Llenan bastante!
Por supuesto que también había dumplings.

Con esa cara de inocentes, no sabés lo picante que eran!!

El bibimbap se sirve en un bowl y contiene como base arroz y se le agregan vegetales sautés, fideos, carne y un huevo. Generalmente tienen cinco ingredientes, número clave en la cultura coreana y el huevo representa el sol.
Te lo sirven ya con la salsa roja de chile y vos lo mezclás todo en el bowl y lo comés y es tan sabroso!

Bibimbap. Uno de los tantos que comimos.
Yo creía que si veía salsa roja, ya sabía que la comida era picante entonces decidí pedir una sopa clarita con un montón de cositas ahí que parecían deliciosas.

Oden.

Fue LO MAS PICANTE que alguna vez comí en mi vida, te juro, sumando todo lo picante que había comido anteriormente. Me sentía una dragona a punto de escupir fuego y comí hasta donde pude aguantar.  Y quise comer eso que parece tripa y en realidad es una goma asquerosa que no pude tragar y pregunté que era y me dijeron “rice cake”. Es lo que se pone Psy alrededor del cuello en este video.
Es raro que yo me refiera a algo comestible como un asco, eh...
Un típico restaurant coreano.

Querés sacarte lo picante de la boca? Tomá agua o té, en los menúes no se ofrecen gaseosas!

Ah! Y se paga en un mostrador a la salida. Y no debés dejar propina! Es un insulto!

Un snack?
Papa en palito. Lo elegís y te lo fríen ahí mismo.
Asado coreano
Korean barbecue o asado coreano, es asarte vos mismo tu carne sobre tu mesa preparada para tal fin. Suena divino, posh, divertido y loco pero es de lo más trabajoso para alguien que no come con palitos. 
Vos los ves a ellos en grupo, comiendo de platitos, bowlcitos, asándose los pedacitos de carne y de vegetales y tan felices y yo no lo disfruté para nada porque o como, o hablo o cocino. No puedo hacer todo a la vez. No puedo caminar y comer chicle, sorry, y menos al final de un día donde me lo pasé caminando.
Nobleza obliga, tengo que reconocer que una moza se ofreció a cocinarnos pero dijimos que no, gracias, preferimos nosotros pero al final la tuvimos que llamar porque, por lo menos yo, ya me estaba hartando!
Pedacitos de chanchito crudo.
La parrilla. Te la cambiaban con cada tanda de carne o si era diferente.
El carbón adentro.
Asando. Ufaaaaaa! Cuándo comemos?!
La ceremonia del té
Salí agotada de allí! Tiene tantos pasos intrincados! Pero creo que lo que me terminó de cansar fue tener que estar arrodillada en todo momento mientras la chica servía el té.
Qué fue lo costoso? Cómo tomar el té, cómo sentarse, qué comer, cómo tomar la taza, por ejemplo: Hay que tomarla con las dos manos, poniendo el pulgar de un lado, otro dedo del otro…
Fíjense aquí.
Qué difícil!
Encima me decían que hay que tomarla erguida, sin tirar la cabeza para atrás para tragar… Me acuerdo y me río!!!

Noté que había una tablita de madera con formas de mariposa  y flores ahuecadas. Me pidieron que tomara una bolita que parecía ser de plastilina. 
Me pidieron que la presionara dentro del hueco y así le di forma de flor a una galletita! 
Eso era una pasta para hacerme una galletita y comerla ahí mismo, acompañando el té. No era muy rica.

Sacale el nylon, eso sí!!!

Los cafés

Nos sorprendimos de LA CANTIDAD de cafés que hay, como 4 o 5 por cuadra, uno arriba del otro, no les exagero. Y todos muy bien decorados, grandes, y LLENOS de gente!

Dos cafés, uno arriba de otro.

Nada tienen que envidiarle a los cafés parisinos con respecto a la calidad y a la variedad de pastelería que ofrecen.

Deliciosas bellezas.

Y además de todos estos cafés tan mononos, también podés comprar cafés en cualquier lado y la variedad es increíble.
Con Ale decíamos que hay heladeras que calientan porque yo un día quise comprarme un café y cuando toqué esta “heladera” me dí cuenta que, en realidad, este receptáculo los mantiene calientes!

Muchísimos sabores y variantes.

Miscelánea

Equipamiento para emergencia. Esto estaba en el subte. Máscaras y protección.

Típico: restaurants uno arriba del otro, accedés al que quieras a través de escaleras o ascensores públicos.

Tenés poco tiempo para hacer las compras? Te bajás el app de un supermercado y luego cuando pases por estas columnas, verás que están empapeladas con fotografías de productos y cada uno tiene un código QR.

 Escaneás con tu teléfono el código de los productos que quieras comprar y listo! Sólo queda esperar que te llegue a casa!

Home plus en Corea. Tesco en el Reino Unido.

No, no es un velorio. Se acaba de inaugurar este negocio!

Zona Desmilitarizada

Último día en Corea. Un día intenso, donde vimos muchas cosas interesantes y que impresionaron, sobre todo porque se trata de temas tan sensibles como gobiernos, política, ideología, guerras…
Tuvimos la oportunidad de visitar la zona desmilitarizada de Corea que se encuentra bordeando la frontera y tiene un ancho de 4km todo a lo largo. 
Es una zona donde hay muchos militares americanos y surcoreanos y están constantemente en alerta y patrullando la zona y lo mismo hacen los norcoreanos del otro lado.
Nos levantamos muy temprano para dirigirnos a Camp Kim, una base militar pequeña que hay en Seoul y tuvimos que mostrar nuestro pasaporte para constatar nuestros nombres que ya habían sido previamente enviados cuando reservamos este tour y abordamos un micro.
Éramos alrededor de unas 30 personas, en realidad, el micro iba lleno! Tardamos como 40 minutos en llegar y al ser zona desmilitarizada pero donde hay muchos militares, hubo muchas restricciones para sacar fotos.
Teníamos que esperar a que nos dijeran cuándo sacar fotos.
Lo primero que hicimos fue llegar a la estación de tren Dorasan, una estación enorme que desde donde salía un tren de carga y de pasajeros que cruzaba la frontera hasta llegar a una zona industrializada de Corea del Norte donde, según pudimos entender, trabajaban surcoreanos y norcoreanos.

La estación por afuera.

La estación por adentro.

Pero esto se interrumpió en 2008 cuando el gobierno norcoreano decidió cerrar este cruce de frontera.
Hoy en día podés tomarte el tren para ir para Seoul y tuvimos la oportunidad de verlo, subir y sacar algunas fotos.

 El tren.

De frente.

Adentro.
Las vías.
La parte de la estación que da a las vías.

Así y todo te podías sacar fotos con los militares que se encontraban ahí.

Panel donde figuran quienes colaboraron con la construcción de la estación.

Después abordamos otro micro y nos llevaron a un mini teatro donde un soldado americano nos hizo una presentación de la historia del lugar, de cómo está todo delimitado, incidentes a lo largo de la historia, etc.

Luego fuimos ahí nomás de la frontera. Entramos a una casa donde alguna vez se reunieron los líderes de ambas Coreas para deliberar sobre algún tratado.

Lo loco era que esa “casa” está a ambos lados de la frontera. Nos ubicamos alrededor de la mesa donde se reunieron alguna vez los gobernantes y ahí mismo había dos soldados, que les juro, pensé que eran maniquíes!

La mesa que marca el límite entre las dos Coreas.

Sin querer, me ubiqué justo enfrente del soldado coreano, atrás de la silla cabecera y el soldado americano explicó que esa mesa marcaba el límite entre las dos Coreas y “aparentemente, usted, madam, todavía no se ha decidido” me dijo en chiste!!
Ahí nomás había una puerta y si uno la abría ya estaba en Corea del Norte.

 La puerta. Me gusta mucho la pose de los soldados, con los puños cerrados.
A mí me impresionó el hecho de que todo estuviera tan cerca y a la vez que si te ponés a pensar bien, es peligroso, más con todo lo que estuvo pasando últimamente en Corea del Norte.
Los militares nos dijeron que íbamos a ver a los soldados norcoreanos muy cerca y que nos iban a vigilar pero que no debíamos hacer ningún tipo de gestos ni saludos.
Los soldados surcoreanos se apuestan inmóviles mirando hacia el edificio gris de enfrente donde hay soldados norcoreanos con binoculares y constantemente se están mirando hasta que son relevados por otros y así todo el tiempo.

 El soldado norcoreano con los binoculares.

 El edificio en Corea del Norte.

 Ahí se ve el límite entre los dos países y que divide a esos edificios bajos.

De allí nos llevaron a otro sector de la frontera donde se podía ver a la distancia:

Una bandera de Corea del Norte gigante sobre un mástil altísimo.

Puesto de control #3 y el Puente Sin Retorno.

Demarcación del límite.

Un pueblo fantasma, puesto ahí para simular que vive gente pero en realidad está todo vacío por dentro.

Después de almorzar en un lugar que no supimos bien qué era pero era un hermoso edificio donde también almorzaban otros coreanos, fuimos a ver un túnel.
Se sabe que Norcorea ha cavado 20 túneles para infiltrarse a Corea del Sur desde que terminó la guerra. Hasta ahora se han descubierto cuatro, el primero fue descubierto en 1974 y el último en los ’90.

Monumento a la entrada.

Nosotros visitamos el tercero y caminamos un trayecto de 500 metros, todo el tiempo pendiente para abajo. Nos pusimos un casco y Ale y yo como no somos muy altos no tuvimos problemas en ningún momento pero los altos tenían que caminar encorvados y no me quiero imaginar el dolor de cintura que deben tener hoy!!

Ah, y como habrán notado, no se podía sacar fotos!

El túnel está bloqueado al llegar a la frontera y nos contaron que hay tres muros y un tanque de agua gigante y de intentar derribar un muro, automáticamente se inundaría el túnel del lado norcoreano.

La subida fue trabajosa porque fue muy empinada!

Y volvimos para Seoul!

La yapa, nuestro último día en Seoul.

Todo el día me estuve sintiendo como tristona, nostalgiosa, con pocas ganas de dejar esta ciudad que me gustó tanto y disfruté todo el tiempo.
Nos quedaban unas horas de sol hermoso y aprovechamos para realizar nuestro último paseo, las tumbas reales de la dinastía Joseon.
Habíamos visto unas fotos de las tumbas de forma semicircular rodeadas de esculturas en un muy bello lugar.
Así fue pero lo que no sabíamos es que no se podía acceder a las tumbas en sí y las tumbas junto con las esculturas estaban delimitadas por un cerco y sacamos las fotos como pudimos!

 La tumba del rey.

 La entrada a uno de los templos. 

Hay dos caminos, uno que no se debe pisar, el de la izquierda, por ser sagrado y el otro a la derecha, por donde pasaba el rey, donde sí uno puede pasar.

Aquí hay otro templo.

 No estaba permitido subir por la escalera de la izquierda por ser sagrada. Se podía por la otra.

Aquí se puede apreciar mejor una de las colinas sobre la cual estaba una de las tumbas.
En este predio protegido por la UNESCO, están las tumbas del rey, la reina y el príncipe. Las tres se encuentran cada una sobre una pequeña colina, rodeadas de verde y de las casas de los guardianes.

Había gente paseando, sacando fotos y haciendo picnics.

Y de allí caminamos hacia el World Trade Center de Seoul.

En el camino seguí fascinándome con esta ciudad tan moderna, tan prolija y a la vez tan tranquila! Porque eso sentía todo el tiempo, mucha tranquilidad, todo era agradable a la vista!

Los edificios.

Las esculturas.

El Trade Tower.

Hay un monumento que conmemora el G20 que se realizó en Seoul en 2010 y alrededor de la esfera hay unos postes, cada uno con el nombre, bandera e imagen del presidente de cada país.

Chicos… Estamos en Seoul…

Y constantemente van cambiando de color.

La tarde se fue haciendo noche y fue hora de regresar a hacer las valijas.
Cuesta despegarse de Seoul. Hemos disfrutado a full de un viaje que no nos deparó ningún sobresalto y todo ha sido agradable.
Hay miles de cosas curiosas que vimos y pienso hacerlo en otro post porque son pequeños detalles que nos maravillaban y que de alguna manera le agregaban aún más encanto a esta bella ciudad.
Gracias por seguirnos, leernos y comentar!

Seoul Día 5

Cansado él. Cansada yo. Cansados los dos!
No damos más! Venimos de caminar y caminar, de subir y bajar escaleras, de leer esto o aquello, de averiguar cosas, de mirar y curiosear.
Así no hay cuerpo que aguante! Y sin embargo, vamos por más!
Nosotros también… Qué se nos ocurrió?
Llamar a José!!!!
Lo llamamos porque, sinceramente, lo extrañábamos! Seoul no es Seoul sin él llevándonos a las corridas, explicando cosas en su broken English, llevándonos a las corridas con su “walking, walking” y animándonos con sus “easy, easy”.
Quedamos en encontrarnos a la 1 pm, para nosotros fue después de desayunar al mediodía! Y nos estaba esperando en una estación de subtes y contentos Ale y yo casi que tuvimos que frenarnos para darle un abrazo!
José nos preguntó qué queríamos hacer y le dijimos que primero queríamos ir al Monumento al Soldado Caído o War Memorial y después al Namdaemun Market.
Y ahí nomás, dio media vuelta y comenzó la maratón!
Esta vez nos costó muchísimo más seguirle el ritmo! Yo lo veía a Mr Lee caminar y caminar y caminar y no se quedaba sin aliento! Subía esas escaleras interminables que hay en todos los subtes como si nada!
En otro post había comentado que Corea tenía una historia muy sufrida. Y este es el sitio para comprender por qué y para reflexionar. Un país que fue arrasado y devastado durante la Guerra de Corea que se extendió por 3 años; que era una aldea de pobres campesinos, y ahora caminás sus calles y sus parques y paseás y ves esos edificios y ves  a la gente que trabaja, que hay educación, que hay… de todo!
Y no te alcanza la cabeza para comprender algunas otras cosas…
Cuál será el secreto?
El edificio es de una belleza y tamaño que te dejan sin aliento!
Está rodeado por unos cuantos monumentos gigantes.

Lo bien que hizo “José” al cruzarse porque así uno tiene una idea del tamaño de los monumentos.
Y adentro el museo es completísimo, sinceramente, uno de los mejores que he visto!
Esto se ve no bien entrás al hall central.
Lo que tienen exhibiendo dejará más locos a justamente, los locos de la guerra que siempre hay en la familia! Porque para alguien como yo que sólo está interesada en la parte histórica fue interesantísimo, me imagino para aquellos que tienen muchos conocimientos sobre tácticas, etc.
Fíjense. Y esto es un 10% de todo lo que tienen ahí!
Cuando llegamos, José muy amablemente nos buscó un guía voluntario y nos dijo que el señor que nos presentó, hablaba inglés y que nos iba a mostrar las diferentes secciones para darnos una idea general de en qué consistía el museo y aceptamos, por supuesto.
Eso sí, José nos dijo que él nos esperaría en la cafetería y que fuéramos nomás!
El  museo consta de 3 pisos y es el segundo el que está dedicado a la Guerra de Corea, donde no solamente se exhiben las armas y equipo militar como el que mostré sino que cada tantos pasos hay proyecciones de documentales cortos y también de exhibiciones 4D.
El guía, un señor militar retirado, era un amor, una dulzura, PERO NO LE ENTENDÍAMOS NADA! Más o menos inferíamos porque nos explicaba todo mostrándonos datos que había en un mapa, con lo que podíamos leer de lo que estaba exhibido o recordando algo que habíamos leído antes…
Sinceramente, yo no sabía que me iba  a incomodar tanto tener que escuchar hablar a alguien a quien no entendés y encima poner cara de que sí lo entendés! Para peor, el tema nos interesaba sobremanera pero no lo estábamos disfrutando!
De todas formas, lo escuchamos con respeto y creo que por cómo nos miró un par de veces (no mal, sino como que él mismo no entendía nuestra respuesta) me parece que nos hizo una pregunta por algún dato y nosotros le respondimos “yes”.
Al rato, el señor vio que había un chico joven con un grupo pequeño de gente y este chico hablaba PERFECTO inglés americano. Qué alivio! El señor nos ofreció seguir al joven y se despidió y nosotros le agradecimos.
Ahí fue todo más sobre rieles, sentíamos que nos habíamos sacado un peso de encima. Insisto, no es porque el señor nos había caído mal sino que verdaderamente, agota tener que tratar y luchar para entender.
Al poquito rato se terminó el recorrido y nos hubiese encantado seguir pero no teníamos mucho tiempo. Terminamos en un sector bellísimo donde hay un monumento que recuerda a los caídos.
Una fuente enorme y sobre el agua que hay en la superficie se proyecta un rayo de luz que entra por el techo y hace el efecto de que hay como diamantes que se mueven. 
 Es muy bonito.
La luz que entra.
También hay un libro y muchas velas alrededor.
No teníamos más tiempo más que para recorrer lo que se exhibe afuera. Y fuimos al encuentro de Mr Lee y ya que estábamos en la cafetería, lo invitamos a merendar.
Aquí estamos.
Pudimos hablar más con él, esta vez. Le preguntamos si él se acordaba de la guerra, nos dijo que sí y que un hermano suyo era soldado y había muerto peleando, y él y el resto de la familia fueron evacuados hacia el sur. También nos contó de sus viajes y que nunca estuvo en Europa pero sí en Hawaii, Estados Unidos, Japón, China, Singapur, Malasia…
Le dijimos que cuando fuera para Londres que nos avisara así nosotros le mostramos la ciudad a lo cual nos contestó con una linda sonrisa y nos dijo que sí.
Una vez que terminamos de merendar, salimos para ver lo exhibido afuera:
Tanques.
Misiles.
Aviones.
Uno que era monumental!
Por suerte había una escalera hasta llegar a la cabina de mando y de ahí bien arriba pude sacar unas fotos bellas!
Del predio adelante de la entrada.
De lo que se exhibe afuera y de un barco.
Esas marcas rojas es pintura alrededor de las marcas que dejaron balas.
Pero por suerte, no todo era guerra.
Había unos patitos.
Pero los vinieron a buscar!! Los pusieron en una cajita y se los llevaron!
Terminamos nuestro paseo y nos fuimos al mercado.
Namdaemun Market.

Esta pagoda está justo enfrente de la entrada número 1.

La entrada número 1.
Namdaemun Market es un mercado bien organizado porque está dividido en secciones y cada sección tiene cientos de puestos.
Así, por ejemplo, tenés la sección comida, obvio.
Dulces. No me animo a lo frito en la calle.
 Otros snacks: a la izquierda, maníes. A la derecha, gusanos de seda.
También hay de ropa, por supuesto.
Me llamó la atención la cantidad de puestos de pieles y cueros.
Artículos para la cocina.
Librería y juguetería, pescado fresco, carteras, zapatos, ropa militar, ropa para la casa, accesorios, un interminable etcétera!!
Esos paquetitos que parecen tés, son algas saborizadas! Y gingseng, por supuesto!
José nos acompañó y nos iba  aleccionando sobre las comidas y nos alentaba a comprar algas! “Aprovechen, no pesan nada!” Yo lo entiendo. Es como si yo lo arengara a él a que comprara yerba mate. Para qué la querría él!?!?
Compramos algunas cositas y cuando ya íbamos teniendo ganas de volver a casa, quedamos con José que lo acompañaríamos hasta la parada del subte. 
Llegamos y le dijimos que estábamos encantado de conocerlo, que no se olvidara de avisarnos si iba para Londres y él dijo que muy bien, nos deseó buen viaje, nos dijo “goodbye” y así rapidito como llegó, rapidito dio media vuelta y se fue!
Nos quedamos con ganas de darle un abrazo!!
Mañana es nuestro último día y vamos a visitar la zona desmilitarizada y llegaremos hasta la frontera con Corea del Norte.
Gracias por acompañarnos y por leernos y comentar!

Seoul Día 4

En Namsangol Hanok Village.

Hoy sí puedo afirmar que fue un día tranquilo y lindo, un día coreano, bah. Mi única incomodidad física se debió a lo intrincado de la ceremonia del té coreano pero eso lo veremos más adelante.
Llovió poquito pero llovió casi todo el día. Por ahí paraba un rato, por ahí seguía un ratito más pero no creímos que hacía falta el paraguas, con unas camperas impermeables con gorrita que tenemos, fue suficiente.
Pero sí había una especie de niebla finita que por ahí no te dabas cuenta hasta que sacabas una foto y salía medio borrosa o querías ver desde las alturas y casi que no se veía nada!
Lo primero que hicimos fue tomar un teleférico que nos llevó hasta Namsan Park donde está la N Seoul Tower, una torre como las muchas que hay en muchas ciudades del mundo, que también tiene un restaurant giratorio pero no subimos porque, justamente, había niebla y no se veía nada.

 Las empleadas nos reverenciaron a cada uno de los que subíamos al teleférico.

 Vista desde el teleférico.

Una vez arriba tenías que subir otras escaleras, bastante diría yo, y llegamos hasta una colina donde había un antiguo faro.

 El antiguo faro que había sido destruido completamente por los japoneses y vuelto a construir por los coreanos.
Una vez arriba, había todo lo que suele haber también en lugares como éste: negocios de recuerdos, cafés, cosas para niños y adolescentes, etc.

 Árboles metálicos llenos de candados con mensajes de amor.

 Un café con vista a la ciudad allí abajo pero que mucho no salió en esta foto!

 Unos bancos para estar cerca.

Después de dar unas vueltitas por ahí, decidimos seguir y por suerte ahora era cuesta abajo.

Y el paseo fue una delicia por la naturaleza todo alrededor y la paz que se sentía!
Llegamos a una plaza típica, con muchos árboles, muchísimas flores de colores y un monumento.
 No pudimos saber a quién! No figuraba en nuestra guía.

 Y qué hermoso! Bibliotecas al aire libre! Libros para todos y todas! En una plaza!!! Seoul sorprende!
Subimos más escaleras y llegamos a otra plaza, donde había una estatua a un patriota.
 Ahn Jung Geun.

Allí nomás un parque hermoso, divino, colorido, gigante y espacioso, prolijo, con estatuas y monumentos. Un placer.

 Baekbeom Square.
 Seoul, moderna, tradicional y verde!

 Y rosa!

Como había dejado de llover, emprendimos la marcha hacia Namsangol Hanok Village.
Este lugar es especial porque contiene cinco clases de casas tradicionales coreanas que originalmente estaban en otra zona y luego fueron desmanteladas y volvieron a ser ensambladas porque las casas tradicionales coreanas no se construyen con clavos.
 
 Algunas de las casas. Preciosas todas.Y grandes!
Algunos interiores.
Se puede pasear libremente por este predio pero lamentablemente no se puede entrar a ninguna de las casas al menos que te inscribas para alguna actividad en particular, que puede ser aprender a escribir caligrafía coreana con un pincel especial o hacer una linterna de papel o vestirte con ropas tradicionales o tomar el té.
Qué pude haber elegido yo?
Pues claro, tomar el té!
Teníamos una guía que hablaba perfecto inglés. La entrada al predio y sus servicios eran gratuitos pero el té y participar de la ceremonia lo tuve que pagar. Igual no era mucha plata. 
Como a Ale no le gusta el té, prefirió no ser parte pero se tuvo que quedar afuera!
Ay, lo que fue el té! Riquísimo, eh, pero la ceremonia en sí consta de unos cuantos pasos y detalles tan precisos que llevaría un tiempo aprenderlos de memoria.
Sólo contaré (porque me explayaré en otro post) que como era en esas mesas bajitas, me tenía que sentar sobre un almohadón.
Como reflejo me senté con las piernas cruzadas y enseguida me dijeron que no, que me tenía que arrodillar porque así se toma el té y se está TODO EL TIEMPO ARRODILLADO.
“Sabemos que para ustedes los occidentales es muy difícil pero para nosotros es muy común”.
Al cabo de los 10 o 15 minutos que tardamos con el ritual del té, las piernas las tenía casi entumecidas y las plantas de los pies me dolieron para el resto del día como si hubiese estado todo el tiempo caminando con tacos altos!

 Sonrío para la cámara solamente!

Una vez que terminamos de visitar las casitas hanok, seguimos caminando por una zona muy posh llamada Myeong-dong.

 Flores que dan a un túnel! Qué nivel!
Donde vayas, no podés dejar de asombrarte por tanto!!!
Justo pasamos por al lado de una protesta.  Unos empleados de un hotel protestaban porque un empleado fue echado al haber comenzado a participar en un sindicato o algo así.

Nunca se sabe con las traducciones coreano a inglés!

En esta zona hay dos shopping centres gigantes de marcas premium y cada shopping a la vez se subdivide en otros tres gigantes.

Es realmente una guasada ver que tenés Hermès, Bvulgari, Rolex, Armani, Chanel uno al lado del otro, ponele, cruzás la calle y está Louis Vuitton, Prada, y Tiffany & Co., entre otras.

Y caminás dos o tres calles y te encontrás las mismas marcas otra vez!

Uno es el Shinsegae Department Store.

Y otro es el Lotte.

 Lotte.

El Lotte tiene un edificio aparte donde se vende Duty Free pero claro, tenés que tener tu pasaporte. Los precios igual me parecieron caros.

El de la foto de abajo, es el edificio del Correo, frente a una hermosa plaza.

 Y al costado del Shinsegae Department Store.

Adentro del Lotte Duty Free se encuentra un  lugar llamado Star Avenue donde se rinde pleitesía a varios talentos adolescentes coreanos.

Hay boy bands, cantantes solitas…

Las fotos de los chicos vendiendo productos (sobre todo cosméticos para chicas y cremas y perfumes) están por todos lados y yo creía que se trataba siempre de la misma banda, como 1D.

 Pero no, son varios. Aprendí que un grupo se llama 2pm. Estoy en la pomada.

Había unas rejas donde millares de niñas escribieron un deseo para un concurso y lo encadenaron de alguna forma, ahí.

El que sea elegido, se cumplirá. Eso prometen.

 Ya se había hecho de noche y decidimos caminar por una peatonal llamada Myeongong-gil donde había cantidad de negocios y cantidad de gente caminando. Esta vez me di el gusto de comprarme un par de botas y de zapatos a un precio muy tentador!!!

 Viva Seoul! Cada día te quiero más!

Haesindang Park

Hoy fue un día corto y a la vez largo. Corto porque fuimos a un solo lugar, largo porque más que viaje llegar allí fue como una peregrinación por lo mucho que tardamos. Un viaje de nunca acabar…
Y sí, amigos, llegamos al famoso parque donde el tamaño sí importa!
Haesindang Park es un parque que se encuentra en el puerto de Sinnam, a casi 4 horas en micro desde Seoul. Primero se toma un micro larga distancia que tarda alrededor de 3 horas y media hasta Samcheok y de allí un colectivo de línea hasta Sinnam.
La entrada al parque.
El viaje en micro fue muy ameno y cómodo y muy cordial, sobre todo porque el conductor, cuando estuvimos todos sentados, se paró adelante, dijo algo en coreano y nos saludó haciendo la reverencia que ellos hacen cada vez que se saludan y arrancamos.
Una pantalla nos decía en coreano primero y en inglés después, cuánto duraría el viaje, a qué hora pararíamos y a qué hora llegaríamos a destino.
  
Y un cartelito tenía foto y nombre del conductor.
Cuando llegamos, esperamos un rato para tomar el colectivo local y no bien nos vio el colectivero, supo inmediatamente a dónde íbamos…
Al arribar, vimos a los locales secando al sol y vendiendo, algas.
El día anterior le dije a Ale que ni se le ocurriera pedirme posar con NADA de lo que hubiera ahí porque me iba a negar y que no iba a sacarle ninguna foto a él tampoco si me parecía que no correspondía lo que estaba haciendo.
No sé si de pacata o porque mi posible incomodidad vendría de no querer ofender a los locales ya que, claro, yo no había leído sobre qué se trataba o por qué este lugar era, a mi entender, el valle de los falos! Yo pensaba que tenía connotaciones religiosas pero no y ahora te cuento la historia.
Hay una leyenda que cuenta que una joven que estaba a punto de casarse se ahogó en el mar y nadie pudo rescatarla. Esto trajo aparejado una ausencia total de peces y los pescadores del lugar lo atribuyeron a una maldición.
Estatua que conmemora a la joven.
Un buen día, un pescador se masturbó frente al río (Lo que es el aburrimiento, no? Hay cosas que no cambian ni con los años y van más allá de qué nacionalidad son: Son todos iguales!) y milagrosamente, comenzaron a aparecer peces.
Estatua que conmemora al pescador aburrido.
Comenzaron a pensar que la forma de apaciguar el espíritu de la chica era a través de, digamos, ese acto solitario y los locales decidieron erigir falos que den al mar para compensar, por parte de la chica, la falta de consumación del matrimonio.
Hoy en día los falos que se ven están hechos por artistas locales y qué imaginación, amigos!
Y sin más, vamos a las fotos.
Siéntense y pónganse cómodos.
Reconozco que el parque es muy bonito, hay mucha naturaleza, muchos puntos panorámicos y el día que nos tocó, estuvo soleado y con calor.
Bienvenido, Ale!
No había mucha gente paseando y se veían parejas y también grupos de jubiladas (eso me llamó la atención!).
Había puentes muy lindos también.
Pero digamos que Ale se pudo sacar esas fotos que se sacan todos los varones cada vez que ven algo de gran tamaño que se parezca a esa parte del cuerpo que a veces pareciera que tuviera más irrigación sanguínea que el cerebro!!!
Los animales del horóscopo chino.
Yo soy gallo. Cock, en inglés. Je.
 Algunos tenían patitas.

 Hermosa vista.

 Veleta apropiada para el lugar que estábamos visitando.

 Esta era un poco… fuerte, no?

 Sube y baja. Como todo en la vida.

 Pasen por aquí.
Sigan por aquí.

 Basta! Todavía hay más!?

 Mejor no comento…
Casi todos tenían caras!
 El gran cañón.
 A veces se necesita ayuda.

 Corea potencia.

 Esta escultura tiene una imagen de un feto.

 Tápese bien, hombre!

Al final del paseo, antes de bajar, encontramos un santuario dedicado a la joven.

 Aquí se le hacen las ofrendas.

Qué les pareció el lugar? Se bancarían TANTAS HORAS para ésto!?!? Así es el amor.

Seoul Día 3

Linda Seoul.

Gracias a todos los que comentaron en el post de ayer, algo inusual el número de comentarios porque generalmente el primer día en un lugar suele tener más que el resto, pero parece que la estrella fue José y ésa fue mi intención así que estoy contenta! Les contesto acá que le pregunté a Mr Lee por qué usaba guantes y me dijo que es para que no se le hagan manchitas en las manos, por los rayos ultravioleta. Qué coqueto!

Pero notamos que parece ser una norma bastante aceptada que la gente ande con guantes y me parece que va más allá de no querer tener manchitas: se ve que lo hacen para no ensuciarse mientras trabajan, algunos otros los usarán por el tema de los gérmenes… Es lo que intuyo.
Comencemos ahora con el día 3 en Seoul, un día que empezó tranquilo pero que no terminó tranquilo.
Habíamos quedado con José que lo íbamos a llamar a eso de las 9pm para confirmarle si lo íbamos a necesitar para el día de hoy. Con esto de que me copé escribiendo y Alejandro que se quedó dormido, nos olvidamos así que a la mañana le mandamos un texto disculpándonos que no lo llamamos y que tuviera un lindo día. Nos contestó deseándonos un lindo día  a nosotros también y decidimos empezar el día yendo a desayunar a uno café hermoso, grande, con pastelería francesa deliciosa.
Fuimos caminando por esta avenida que queda cerca de donde nos alojamos.

Esta vez, como no corríamos, saqué fotos a piacere!
A lo largo de esta calle notamos que había muchos postes y cada uno tenía una pantalla grande táctil.

Los postes.

 
La pantalla táctil.

Se podía buscar información sobre lugares, negocios,  y también te podías sacar fotos y filmar. Nosotros hicimos ambas cosas.

Aquí la foto con stickers que podías elegir.
La filmación está en el website pero el video en sí no tiene link directo, está junto a otros varios.

Después del desayuno, tomamos el subte, hicimos los cambios correspondientes con otra línea y cuando llegamos a destino y estábamos por pasar por el molinete, yo estaba mirando para no sé qué lado y escucho que Ale exclama: “Mirá!! José!!”

Efectivamente, pasando el molinete caminando para nuestro lado venía José y nos vio y nos reconoció y se puso a reír con nosotros por lo fortuito del encuentro! Quién lo hubiera pensado, en Seoul, semejante ciudad y volver a encontrarnos sin quererlo!

Nos volvimos a disculpar que no lo habíamos podido llamar la noche anterior y él dijo que no pasaba nada y nos preguntó a dónde íbamos.

Le dijimos que queríamos ir al Noryangjin Fish Market y dijo que muy bien y que después queríamos ir al Cherry Blossom Park y él nos miró raro y dijo que no valía la pena ir al parque, que ya se habían caído todas las hojas pero bueno, que si queríamos, que fuésemos.

Él nos contó que se iba para la biblioteca donde antes estaba la Municipalidad (la que nos mostró ayer) porque se iba a chequear cosas por internet y que cualquier cosa, que lo volvamos a llamar.

Nos despedimos y salimos de la estación y luego de cruzar un puente, llegamos al mercado.

Noryangjin Fish Market es un mercado gigantísimo donde encontrás cualquier clase de pescado, pulpos, calamares, los langostinos  más grandes que he visto en mi vida, cangrejos de todos los tamaños, todos los moluscos habidos y por haber e incluso unos enoooormes de hasta unos 30cm de largo.

Interminable!

Todos te ofrecen amablemente su mercadería pero leímos que a los turistas les cobran mucho más. De todas formas, nosotros fuimos  a curiosear, no a comprar. Ni siquiera todavía teníamos hambre como para almorzar en alguno de los muchos restaurants que hay en el primer y segundo piso.

Escaso ejemplo de tooooodo lo que había.

Caminamos solamente por adelante, no quisimos adentrarnos mucho porque el piso estaba muy mojado y, a pesar de que el olor a pescado no era desagradable, más bien suave, como debe ser. (Claro, si el olor es fuerte, significa que el pescado está podrido). Pero era olor a pescado de todas formas, así que si te mojabas un poco, el olor no te lo sacabas en todo el día!

Divisé a un grupo de trabajadores comiendo y les pregunté si les podía sacar una foto. Uno pensó que le estaba pidiendo de comer, no sé, aunque yo le señalé la cámara. De todas formas, insistió y me dio una cosita de esa montaña que ven en el centro.

Buen provecho!

Lo mordí y no lo tragué porque vi que ellos tampoco lo hacían: Eran las pincitas de los cangrejos chicos embadurnadas en esa salsa roja de chile picante. Así que bueno, más que nada fue chupar salsa picante que a esta altura ya no me hace nada. Para mí comer chile picante (el rojo o el verde) es como sentir que una comida tiene mucha pimienta, no me afecta pero me doy cuenta que está picante!

Nos tomamos otra vez el subte para ir a la isla de Yeouido.

Uno dice Cherry Blossom e imagina esos árboles en flor, tan hermosos como los que se ven en Japón y en Washington.

Pero acá en Seoul nos encontramos con esto:

José tenía razón!!! Se había caído todo ya!

Así que decidimos caminar por ahí, fuimos  a un parque muy lindo llamado Ankara Park en honor a la capital de Turquía, ciudad hermana de Seoul y también porque Turquía colaboró mandando soldados para luchar durante la Guerra de Corea.

Era alrededor del mediodía y me encantó este lugar tan pacífico y tranquilo.

Había muchas máquinas para hacer gimnasia. y se veían jubilados sentados o haciendo gimnasia.

Y de allí caminamos unas calles hasta llegar al 63 Building, un edificio de 249 metros de alto, construido especialmente para los JJOO de 1988. Cuenta con un pequeño shopping, un museo de cera, un acuario y un mirador desde el cual sacamos algunas fotos.

Una pena que hubiera como un poquito de neblina.

De allí quisimos acercarnos a un parque y cruzarlo para llegar a otra estación de subte.

El parque llamado Youido Hangang Park, hermoso como podrán ver, está sobre el río Han y había cantidad de gente de todas las edades:

Adolescentes que habían salido de la escuela. 

Gente haciendo picnics.

Gente andando en bicis. Se podían alquilar ahí.

Ahí se ve el 63 Building.

Los baños públicos.

Cuando llegamos a la estación, tomamos un subte hasta llegar a nuestro barrio, Gangnam porque allí mismo, cerquita de donde nos alojamos se encuentra el famoso Cat’s Café, o como yo lo apodé, Café Gatito.

Cat’s Café es justamente eso, un café donde vos podés tomar algo y ves todos gatos a tu alrededor. Son alrededor de 30 gatos que viven ahí mismo y lejos de lo que te puedas imaginar, NO HAY OLOR A GATO. No, no lo hay. Para nada.

Se encuentra en el 4to piso y cuando llegás, ves esto:

 El pasillo.

Acá tenés que dejar tus zapatos y ponerte ese otro calzado.

Entrás y un chico te recibe detrás de un mostrador. Tenés que pagar una entrada de ₩8,000 y que incluye una consumisión. Y si querés darles de comer a los gatitos, podés comprar un snack.

El café inodoro. (Hagan click en la palabra si pensaron en el baño!)

También nos mostró un cuadrito con las reglas del lugar.

Y nos señaló un gato en particular que tenía un collarcito. A ese gato no había que darle de comer para nada porque todo le caía mal y lo hacía vomitar.

Me sirvieron un café riquísimo y cuando lo empecé a tomar, Ale comenzó a darle de comer a los gatos.

 Y los gatos se acercaban…

Se acercaban…


 
Y lo rodearon!

 
Qué éxito, Ale!

Yo, gatera de ley que soy, comencé a sentirme medio nerviosa con tanto gato incontrolable. Porque yo estoy acostumbrada a un gato por vez, o sea, mi gata o algún gato ajeno que tenés aúpa, acariciás y ya.

Pero que los gatos vengan a vos en bandada… Es un tema.

Me tocaba a mí darle de comer a los gatos y se me ocurrió que qué lindo sería sentarme sobre una alfombrita a darles de comer.

Porque se me estaban por trepar! Noten cómo me mira el del collar!

Vinieron como locos!

Me rodearon!

Me empecé a sentir incómoda porque en vez de estar sacándome fotos, Ale me estaba filmando.

Y sí, así como Flor Peña, yo también tengo mi video prohibido que no les pienso pasar! Porque en eso que les estoy dando de comer, viene el del collarcito y me muerde la manoooooooo!

Me mordió tanto pero tan profundamente y no me largaba y yo grité como loca y me tapé la boca porque, claro, se hizo un silencio, vinieron a ver qué pasaba y encima otro gato empezó a los estornudos y yo me puse a llorar!

Y a todo esto, Ale filmando!!! Comprenden ahora por qué no lo pienso mostrar???

Ale me pedía que me calmara, me calmé, me llamó la atención que no vinieran con un equipo de primeros auxilios y los dos agujeritos que me dejaron los dientes de ese gato empezaron a sangrar pero muy poquito.

Me puse un poco de alcohol de ese que llevo para desifectarme las manos pero me seguía doliendo así que una chica vino y me preguntó si quería una curita.

Le dije que sí, me puso una crema y luego me emparchó la mano.

Dolor.

Bueno, me enculé. Ya no quería saber nada más con Café Gatito y me quería ir. Ale me pidió quedarnos un ratito más y acepté; charlamos un ratito con esa chica que hablaba inglés americano perfecto y me distraje un poco.

Me saqué unas fotos más.

Y nos fuimos de Café Gatito.

Qué experiencia! Toda una aventura tomar un café en Café Gatito!

Este fue mi preferido.

Y esto es un compilado de gatitos para vos, si te gustan.

Seoul Día 2

Adoro Seoul! Me siento muy cómoda en esta ciudad moderna con linda gente magra que viste muy bien, que sabe combinar colores, que son respetuosos, tranquilos y muy buena onda! Me gusta esta colorida ciudad tan tradicional y tan moderna.

Nuestro segundo día comenzó temprano. A las 9 am quedamos en encontrarnos con Mr Lee, un guía de turismo voluntario que se puede reservar por internet a través de la página web de la Secretaría de Turismo. La idea es que un nativo te muestre su ciudad a cambio de que vos te hagas cargo de sus gastos, por ejemplo, de la comida, del viaje, de las entradas a lugares donde vos desees ir. 
Porque es un servicio que no se cobra y por el que tampoco se aceptan propinas. Es todo un tema la propina en Korea: no se acepta para nada e incluso puede llegar a ofender a quien vos se la estés ofreciendo. 
Pues entonces, después de desayunar en un muy americano CNN Cafe, nos encontramos con el simpático guía a quien inmediatamente, no sé por qué, lo apodé “José“. Obviamente que yo a él no lo llamaba así, pero tengo a veces esa manía de cambiarles los nombres (privadamente) a las personas cuando me recuerdan a otra pero en este caso, no sé por qué para mí Mr Lee era José.

Así nos esperaba! Qué agradable!
Nos costaba entender a Mr Lee porque su inglés era muy básico y además tenía un fuerte acento. Tuve que desplegar todas mis estrategias de teacher para parafrasear preguntas, transmitir mensajes con palabras claves, utilizar gestos para ilustrar o describir cosas, etc. Así y todo… NOS COSTÓ! Y A LOS TRES!
Pero tanto Ale, Mr Lee y yo le pusimos onda a nuestro día a pesar de la barrera idiomática y a pesar de que José se nos escapaba!
Con esto quiero decir que no puedo entender qué concepto tiene Mr Lee de un turista o, en rigor, de para qué está un guía de turismo. Él nos preguntó qué queríamos hacer y nosotros le dijimos que queríamos visitar el Palacio Gyeongbokgung (que lo pueda escribir no significa que lo pueda pronunciar!).
Entonces él dijo que como teníamos tiempo, podíamos hacer primero un “tour” por el área o barrio donde se encuentra el palacio para luego empalmar con un tour en inglés y gratuito que se ofrece en el palacio mismo. 
Nos pareció muy sensata su oferta y nos tomamos el subte hasta la estación Euljiro 1-ga. Bajamos y noté enseguida que mientras yo me preparaba para tomar fotos de la hermosa estación, José estaba a varios metros de distancia, caminando como poseído, subiendo las escaleras a igual velocidad, sacándonos varios cuerpos de ventaja!
A la salida de la estación Euljiro 1-ga.
No podíamos alcanzarlo! Le pedí a Ale que le dijera que me esperara un ratito. 
Se detuvo y nos explicó que ahí estaba la vieja Municipalidad.
La vieja Municipalidad que ahora es una biblioteca.
Y que ahí al lado, estaba la nueva y muy moderna Municipalidad.
La nueva y muy moderna Municipalidad con José aprestándose a tomar carrera.
No había forma de caminar a su ritmo! 
Yo miraba fascinada a los edificios  tan gigantes y tan flamantes!
Sacaba fotos como podía de lo que podía…
Y “José” por allá adelante! Parece cerca? Es porque saqué la foto con zoom!
En cada esquina, antes de cruzar la calle, él nos esperaba haciéndonos señas con sus manitas enguantadas. Nos decía en cada instancia que, luego, después de visitar el Palacio y los demás pequeños palacios que hay a su alrededor, volveríamos a este lugar a hacer un tour a pie.
Pero si teníamos tiempo de caminar y disfrutar lo que veíamos antes de llegar…! Pero no había caso! Él estaba apurado lo mismo!
Me perdí de ver en detalle y leer unas fotos gigantes sobre historia coreana.
Ale me dijo que pudo leer algo muy por arriba y se trataba de una muestra que agradecía a los muchos países que asistieron a Corea en algún momento de su historia PERO CÓMO SABER CUÁL SI DEBÍAMOS CORRER TRAS JOSÉ PARA NO PERDERLO DE VISTA!
Así y todo, Mr Lee nos cayó simpático desde el primer momento pero ya nos decíamos con Ale que si el día iba a ser así, lamentablemente no íbamos a volver a llamarlo porque esta no es la manera en que nos gusta pasear: corriendo tras una persona por temor a perderla, jadeando cuando lo alcanzamos y retrasándonos cien metros por cada foto que sacábamos!!!
Pasamos como un rayo por la Plaza Gwanghwamun donde hay una estatua gigante del rey Sejong, inventor del idioma coreano.
 El rey Sejong.
Esperanos, Joséeeeeeee!!!!!
 La entrada Gwanghwamun.
 
Soldados.
 Detalle a la entrada.
Cuando a los pocos minutos llegamos al Templo, Mr Lee nos ayudó a sacar las entradas y él nos dijo que él no pagaba por ser jubilado. 
Luego fuimos a chequear que el tour en inglés empezara a las 11 y cuando nos confirmaron afirmativamente, estuvimos hablando (a los tumbos) de esto y aquello. Me preguntaba sobre el Eurostar, sobre Buenos Aires pero mucho mucho no podíamos dialogar porque yo le explicaba algunas cosas con lenguaje sencillo pero igual él no entendía. O si entendía, él agregaba algo que yo no comprendía! Tal vez una palabra suelta me ayudaba a darme cuenta de lo que estaba diciendo. A veces no.
Ale se había ido al baño y Mr Lee me contó que hay cambios de guardia y me dio un folleto. Yo, sin leerlo, le dije “Oh! What time is the Changing of the Guard?” y no sé a qué sonará “changing” en coreano porque José se empezó a reír como se ríe un niño cuando escucha una palabra que no se debe decir.
Miré el folleto y decía “The Gate Guard Change” así que por ahí “changing” suena a alguna palabrita pícara. Si no, no me explico cómo Mr Lee se reía de esa forma!
Se hizo las 11 am y vino una guía que hablaba perfecto inglés pero por momentos el acento se había presente y me perdía, no sabía qué estaba diciendo, menos mal que algo había leído antes! Mr Lee nos dijo que nos esperaría afuera del Folk Museum una vez que terminara el tour que llevaría una hora, según estimó.
La guía.
Heungnyemun.
Detalles del exterior de Geunjeongjeon.
Detalles del interior.
Nos mostraba la guía que las gárgolas coreanas son un tanto graciosas en apariencia. Hay muchas con apariencia de diferentes animales y las que se destacan son los haetae, unas criaturas que se parecen a los leones.
Creo que este es uno, no estoy segura.
A mí me gustó este porque más que tigre, parece un gato.
Estos tantos y preciosos palacios fueron construidos hace más de 600 años, en 1395 están distribuidos en una superficie de 5.4 millones de pies cuadrados (puede ser que sean 1645.92 kilómetros cuadrados????).
Gangnyeongjeon.
Gyeonghoeru.
Este hermoso complejo de palacios tiene una triste historia ya que tras la invasión de Japón, el complejo en sí se quemó en su totalidad, en el año 1592 y por los siguientes 276 años el palacio fue abandonado hasta que fue reconstruido en 1867, con 500 edificios y constaba de un Patio Exterior, oficinas para el rey y sus oficiales de estado y un Patio Interno que incluía las residencias de la familia real y los jardines. También estaba la residencia de la reina y la del príncipe heredero.
La habitación este del palacio de la reina.
Vista desde el interior.
Como Gyeongbokgung era un símbolo de la sobería nacional, fue demolido durante la ocupación de Japón y en 1911, la tierra que ocupaba fue transferida al gobierno de ese país. En 1915, 90% de los edificios que había fueron demolidos. 
La reconstrucción del palacio comenzó en 1990 y sigue vigente desde entonces. Se removieron los edificios gubernamentales que habían sido construido por los japoneses y se completaron el Patio Interno y la residencia del príncipe heredero, entre otros.

Tótems de varias zonas de Corea.
Amigos, esto es un resumen apretadísimo de lo mucho que nos contó la guía y de lo muchos y tantos palacios y edificios que visitamos, de los cuales les ofrezco las fotos y si quisieran saber más, pueden consultar por su cuenta. El post se haría muy largo!
Lo que sí me hizo aprender fue la sufrida historia de Corea del Sur, país que fue invadido tantas veces por los japoneses que lo veían como peldaño para invadir China y que finalmente proclamó su independencia como República de Corea en 1945. 
Cuando terminamos el tour, fuimos al encuentro de Mr Lee y lo invitamos a comer. Le dijimos que él eligiera y nos llevó a un lugar cercano, saliendo del complejo del palacio al cual podíamos volver mostrando nuestro ticket.
Fuimos ahí nomás donde se notaba que era un barrio bastante posh.
Aquí, a punto de almorzar con Mr Lee.
Mientras comíamos, nos mostró foto de su familia, sus hijos casados y sus 6 nietos. Nos explicaba todo lo que comíamos y lo pasamos muy bien. A pesar de que nos costaba entendernos, José es muy simpático y agradable.
Después de almorzar, volvimos al palacio y recorrimos el Folk Museum mientras Mr Lee nos esperaba sentado en el hall.

El Folk Museum detrás.

Cuando nos volvimos a encontrar fue justo a tiempo para ver el cambio de guardia. Hay dos en el día, a la 1pm y a las 3pm. Nosotros vimos este último.

El cambio de guardia.

La ceremonia se iba explicando en coreano y en inglés.

Después de ver esto, con Ale decidimos que ya era suficiente y le dijimos a José que queríamos hacer el “tour”. Muy bien. Lo seguimos y en vez de enfilar para donde habíamos pasado antes a las corridas, se metió en una estación de subte y nos llevó para otro lado!
Resignados ya, lo seguimos y nos dejamos en sus manos!!!

Fuimos a una calle llamada  Insadong, que es famosa por la venta de souvernirs y regalos varios (hay tantas pavadas que te querés traer!!) y también hay muchas galerías que venden productos originales y únicos.

Galerías de artes y regalos originales.

Los demás negocios vendiendo los souvenirs y regalos varios.

Si seré Tita Baratita! Enloquezco con este tipo de shopping, podés creer! El de chucherías y bolsitos y sombreros y recuerdos y encima casi que ni compro para mí sino para regalar!

Ale se compró en un lugar de arte (él sí tiene clase!) unas frases escritas en coreano y enmarcadas en un papel hermoso para colgar de la pared.

José veía que nosotros estábamos mirando bastante y nos propuso que nosotros compráramos tranquilos que él se iba a un restaurant cercano aclarando que no se iba  a comer y que lo llamáramos cuando estuviéramos listos para seguir paseando.

Eso hicimos y cuando nos volvimos a encontrar, lo invitamos a tomar un café con un muffin en un coffee shop muy monono como los millones que hay en esta ciudad!

Cuando terminamos, José nos llevó a un templo budista precioso, llamado Templo de Jogyesa el cual es el templo central y símbolo del Budismo Coreano.

La entrada al predio donde está el templo.

Hermoso por donde se lo mire e imposible de sacar todo en una sola foto!

Y bien, amigos, llegamos al final del día de exploración que termina in style, volviendo y paseando a las corridas con José… Dónde está José?

Joséeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!

Miralo, por favor, Ale, mientras yo saco estas fotos!!!

Seoul Día 1

Qué lindo es viajar, qué lindo es tomar un avión, qué lindo es venir para Oriente pero cuánto que se sufre!!!
Pero, por suerte, el único sufrimiento que se tiene es el jet lag porque la diferencia horaria con respecto a Londres es 8 horas y con respecto a Argentina, 12 horas y hay tanto para disfrutar!
Y uno cree que bueno, ok, viaja, llega, duerme un poco y con unas horitas se refresca y sale a pasear un poquito, después come algo, viene la noche, se acuesta a dormir y listo.
Pues no.
Por lo menos en mi caso, al jet lag lo siento como si me estuviesen estrujando la cabeza. No es un típico “me duele la cabeza”, más bien “me duele el cráneo”. Me mareo fácilmente y es como que tuviera que pensar dos veces lo mismo y me parece que me faltan cosas cuando las tengo en la mano y a Ale también le pasa que habla, me quiere contar algo y al segundo se pierde o se olvida cómo continuar!!
No, por favor, no nos manden un psiquiatra, en serio, es el jet lag! Y por experiencia nos dura alrededor de dos días. 
Hoy, nuestro día 1 lo hemos pasado así:
Llegamos a las 8.30am después de haber volado 10 horas y habiendo partido a la 1pm en Londres. Obviamente, qué podés dormir durante el vuelo más que un par de horas cuando tu organismo a esa hora tiene que estar despierto.
Así que medio dormidos, medio despiertos llegamos al hermoso aeropuerto Incheon, amplísimo, gigante y no terminábamos más de llegar a Migraciones!

Gigante!

En Migraciones nos recibieron una de las dos tarjetitas que hay que completar con nuestros datos y nos tomaron una foto con una cámara que estaba en una especie de tableta y mientras uno hace todos esos trámites la tableta va pasando información turística de Seoul. Después nos tomaron scan de las huellas de los dos dedos índices.
Una vez que buscamos el equipaje, salimos y no sabíamos qué hacer hasta las 15hs en que deberíamos hacer check-in en el departamento que alquilamos por nuestra estadía. Había una empresa  que ofrece tours que salen desde el aeropuerto hacia diferentes lugares por 1, 2, 3 o 4 horas. La verdad, muy interesantes. Lo que no se justificaba era lo que costaban, USD40 cada uno si éramos 2 personas, USD30 cada uno si éramos 4.
Decidimos tomar un colectivo que nos llevara hasta Gangnam (que es donde nos alojamos).
La parada de colectivo en el aeropuerto.
Sector para fumadores a la salida del aeropuerto.
Acá compramos los tickets para viajar en el bus.
El ticket…
… tiene, además, promociones!
Una de las paradas era un shopping, el Coex y según dicen, el shopping subterráneo más grande de Asia.  Llegamos después de casi una hora de viaje.
Esculturas a la entrada.
 Edificios de la vereda de enfrente.

Sinceramente, no nos pareció gran cosa y como lo están arreglando o agrandando (más!) había muchos locales que estaban como tapiados, todo muy prolijito, eso sí. Lo que nos reventó es que no hay ni ascensores ni escaleras mecánicas para acceder al shopping y nosotros cargados con un bolso grande, valija chica y demás. Así que tuvimos que pechear este momento como mejor pudimos. Menos mal que las escaleras eran en bajada.

Esto indica que si querés acceder al shopping, tenés que bajar por las escaleras!

 
Fuimos a Coex por una razón en especial: Sabíamos que había lockers.

Acá están.

Dependiendo del tamaño del locker, te salía ₩1500 o ₩2000. Y si tenías billetes los podías cambiar por monedas.

Como bien indica el cartel: Un billete de ₩1000 te dan dos monedas de 500 y así.

Ya el jet lag me estaba afectando en lo físico. La espalda me dolía y las piernas parecían tener vida propia, no sé, yo caminaba pero a la vez sentía que no, mientras que me empezaron a dar ganas de dormir, de comer, de acostarme, de todo menos de estar allá!
A eso de la 1pm almorzamos en un restaurantito adentro del shopping que parecía auténtico (había muchos locales, buena señal!) y notamos que algunos comensales comían sobre una especie de tarima donde las mesas eran bajitas y ellos se sentaban en el suelo. Demás está decir que ahí estaban todos sin calzado.
También noté que cuando terminás de comer, pagás en una especie de mostrador que hay a la salida, o sea que al mozo no le pagás directamente.
Muy importante: Si se entregan o reciben documentos importantes o dinero, se entregan o reciben tomando las cosas con las dos manos.
Cuando se hicieron casi las 3pm, tomamos un subte por dos estaciones hasta llegar a Gangnam y por suerte ahí nomás se encontraba el departamento.

 Ale en la estación buscando info en pantalla táctil.

Hablamos como pudimos con el dueño (un chico joven muy simpático que intentaba hablar inglés) y nos acostamos a dormir.

Detalle: No bien llegamos, nos hizo sacar los zapatos y dejarlos a la entrada y nos ofreció pantuflas.

Les muestro cómo es el depto:

El living. Me doy cuenta que no le saqué foto a la tele pero es una grande.

Este depto es un loft a la fuerza: Lo que caracteriza al loft es que para aprovechar los techos altos, agregan un entrepiso, que generalmente es el cuarto.

 
Acá agregaron un entrepiso igual!

Y el cuarto tiene dos camas grandes y no podés entrar parado. Tenés que hacerlo en cuatro patas y no sé para qué diablos ese armario tiene espejo!!!

Las camas. Bueno, en realidad, como es acá: colchones sobre el piso.

Dormí profundamente pero en un momento en que escuché un ruido, me obligué a despertarme y me costaba mucho abrir los ojos.

Como ya era de noche, decidimos dar una vuelta por algunas calles. Sabíamos y comprobamos que Seoul es una ciudad que está las 24hs despierta, los negocios cierran a las 10pm y los restaurantes a las 11pm pero hay muchos otros restaurants y mini markets que están abiertos las 24hs.

Hermosas avenidas.

Me encantaron los edificios, las luces, todo! Hay muy pocos semáforos, por ahora vi los que hay para autos, no para peatones. Se puede cruzar perfectamente por la senda peatonal si no, están los túneles para ir a la calle de enfrente.

Hermosas luces, hermosos edificios.
La estación Gangnam, por ejemplo, es un laberinto interminable de puestos de ropa, accesorios, cosméticos y zapatos.

De todo!

Justamente, quise comprarme un pantalón porque me olvidé de empacar mis jeans y sólo tenía lo puesto y los pantalones que vendían eran todos chupines o como dicen los españoles, pitillo y ya estoy un poco cansada de usarlos. Elegí uno para ver cómo me quedaba y la vendedora me preguntó “Try?” y le dije que sí. Me condujo hasta al lado del mostrador y me hizo señas que me sacara los zapatos para acceder al cambiador.
Cambiador… Bueh. Era un espacio SIN CORTINAS NI PUERTA sólo una pared pero abierto, ahí, al lado de la vendedora y yo no sabía qué hacer… Lo llamé a Ale y le dije, tapame un poco, me ve todo el mundo!

El negocio. 

Ahí atrás de ese espejo estaba el espacio para cambiarse pero sin puerta por lo que la vendedora y cualquiera que se acercase a pagar me podían ver!

La vendedora me hablaba en coreano y me señalaba un trapo azul que había en el suelo. Yo pensé que era una prenda que se había olvidado alguien antes y me hizo señas para que me la pusiera. Aaaaah!! Era una pollera azul medio acampanada y era para ponérmela arriba así cuando me bajara y sacara los pantalones no se me viera nada!!
Y bueno, así hice! Me probé el pantalón, me entró pero no me gustan esos modelos así que desistí y no encontré en ningún otro lado un pantalón como para mí. Todos chupines! Así que tendré que pasar por Zara o algún lugar de marca europea para ver qué encuentro! Por ahora zafo con la calza con la que viajé y otra que por milagro puse en la valija!
A la vuelta me traje una cena a casa, comida coreana comprada en un puesto cercano y con mis últimas células cerebrales escribiendo esto.

El puesto de comidas.

Estoy segura que hoy a la madrugada me voy a despertar! Ojalá que no!

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