Holanda

Postales De Holanda Explicadas

Estos hermosos 5 días que pasamos en Holanda fueron encantadores, coloridos y entretenidos.

Fuimos para Semana Santa y en la casa de Tony, el amigo de Ale, las nenas habían ya decorado sus arbolitos de Pascuas!

Bellos!

Descubrimos muchísimas más cosas que aquella vez que fuimos a Amsterdam por un fin de semana y te paso a mostrar qué me llamó la atención  y qué te podría recomendar si fueras. 
Entonces, aquí van mis postales explicadas:
Viajar
Las tarjetas magnéticas se recargan con dinero en las máquinas correspondientes y después las usás en toda Holanda para ferries, trenes, colectivos, etc. Algo MUY IMPORTANTE: 

Debés tocar la tarjeta (para que sea “leída”) cuando entrás al transporte y cuando te vas del mismo. 

En algunos lugares hay molinetes para entrar, en otros nada. De todas formas, no hay forma de no pagar.

Hay inspectores en todos los medios de transportes. Este es en el tram.

Hay trenes de uno o dos pisos.

Muy cómodos y con un sector aislado, el sector “silencioso”.
El idioma para entenderlo puede ser un problema pero hay pantallas con indicaciones claras.
En el único medio donde no usás la tarjeta es con los taxis acuáticos.

Oh, las bicis!

Adoro este país donde se adora la bicicleta! Las bicisendas están en todos lados; donde veas una calle, al lado y un poquito separado, corre una bicisenda. Podés trasladarte por toda Holanda en dos ruedas y es una delicia ver tantas y tan distintas! Mirá:

Bici de madera.

No es excusa tener niños para usar el auto y no la bici.

Los llevás ahí, con o sin techo.

Van bien amarraditos, como podrás apreciar.

Si tenés dos, uno atrás y otro adelante y con pantalla para protegerlo del viento!
 Si andás en sillas de ruedas, también te podés trasladar fácilmente.

Aquí “entrás” con tu silla de ruedas y salís con motito!

Si no, esta otra opción: entrás por atrás y salís con autito!

Comer

Cuál es el snack nacional? Las papas fritas? Las croquetas? Van mano a mano y se comen a toda hora! Las papas no son finitas pero son tan deliciosas! Te las sirven en cono y son por demás generosos! El cono más grande es gigante y es costumbre que te lo sirvan con un copón de mayonesa, la cual, como me hizo notar Tony, es bastante dulzona.

Probamos las muy famosas Van Gogh, en Amersfoort.

Salud! El mío es el tamaño más chico y no pude terminarloooooo!

Como había contado, comí arenque y este es el sandwich que me arrebató la gaviota.

Les recomiendo estos lugares donde se come muy bien y a muy buen precio.
En Den Haag amé Julia’s Cucina Italiana! Es un local de comida rápida sanísima. Sirven 5 tipos de pastas y elegís la salsa que quieras y los chicos te la cocinan a la vista en el momento. Hierven la pasta (que sacan del freezer y algo cocinada debe estar) y mientras, te hacen la salsa ahí mismo!

Sano, rico y el café es Illy y hay snacks italianos, como este amaretto delicioso!

Lo encontrás en todos lados! Un supermercado que tiene de-to-do y está abierto hasta tarde!

Lugares donde comprar algo para comer o “picar” alguna croqueta hay muchos como este.

En Den Haag también, está este lugar donde íbamos a desayunar.
 Sirven unos desayunos con cierto dejo a turco. Sabrosa toda la pastelería y había mucha gente de la comunidad. Eso es buena señal!

Börek de papa para Ale y kalem böreği de queso feta para mí!

Para la merienda, si estás en Rotterdam, el apple pie de Dudok es famoso!

El lugar por afuera no dice mucho, pero adentro es súper clásico!

Ale comió el apple pie, yo no soy muy fana y menos si tiene pasas de uva!

En Keukenhoff Gardens comí unos ricos poffertjes.

Se trata de unos mini panquequitos cocinados en esta plancha especial.

Por favor, qué ricos que son! Comés uno o comés cien, no importa, seguís igual!

La mejor heladería, después de la argentinas y las italianas. Florencia, en Den Haag.

Otra heladería para recomendar es Venezia, en Rotterdam, atendida por un italiano que habla perfecto castellano después de haber estado unos meses en Argentina! No le saqué fotos, qué distraída! Lo que noté es que es costumbre servir los helados con un copo de crema batida.
Te dio sed? Llená tu botellita acá! Esto lo vi en la estación de Amersfoort.

Nos tocaron días con sol, con poco sol, con frío…
En algunas estaciones tenías esto! Tocabas un botón y se prendía!
Cuál fue mi impresión general? Sería el país perfecto si aceptaran tarjetas de crédito en todos lados porque en muchísimos lugares aceptaban solamente tarjeta de débito Maestro, al igual que algunas máquinas expendedoras de boletos. Efectivo o débito, así es en casi todos los lados.
La gente es muy cortés y amable, todos hablan inglés y además, son altos! Leí que los holandeses tienen la altura promedio más alta del mundo y es cierto! Y flacos! Es que, claro, a todos lados van en bici y también son de hacer mucho deporte.
También diría que son gente muy bella y para muestra, miren lo que es la familia de Tony!
Karen, Isabel y Sofía, hermosas! Me encantó conocerlos!

Madurodam En Scheveningen

No es lo que parece…

En nuestro último día en Holanda teníamos pensado caminar por alrededores del hotel donde nos alojamos en Den Haag: Está la peatonal cerca y el plan inicial era desayunar tranquilos y luego pasear. Pero justo cuando nos estábamos preparando para irnos del hotel, sacando unos mapas y guías que no utilizaríamos, encontramos un folleto que habíamos obviado y era sobre Madurodam.
Entonces tuvimos esta idea: qué tal si vamos a Madurodam y luego seguir en tram hasta la playa?
Bravísimo! Eso hicimos y te lo paso a contar y mostrar!
Madurodam es un parque en miniatura a escala 1:25 donde se recrean diversos edificios y palacios holandeses, muchos que ya hemos visto ao vivo.
Se llama así por George Maduro, un estudiante de Curazao, que según me cuenta Wikipedia, que luchó contra la ocupación nazi pero murió en un campo de concentración en 1945.
Fue precioso visitar este predio y te puedo asegurar que todo está perfectamente recreado en miniatura. Muchas de las fotos las saqué con efecto “miniatura”. Otras, no.
Mirá qué bellezas!
Palacios y castillos.
Se recrean escenas de la vida cotidiana también y muchas clases de diversos paisajes.
Paisaje campestre con molino incluido.
Fábricas.
Con mi altura, no estoy para ponerme de parámetro de nada, pero para que tengas una idea…
Pero acá soy Godzilla.
 Lo que me fascinaba era que muchas cosas funcionaban mecánicamente.
Los diferentes trenes andaban.
Los autos y camiones, también.
Los barcos se movían según cómo los manejaban los chicos.
Porque es muy interactivo también. Había comandos para que los chicos, mecánicamente, pudieran hacer mover los barcos u otras cosas.
Este edificio lo mostré cuando escribí de Den Haag!
Me parece que acá recrean la fiesta del rey, que se hará la semana próxima!
 Acá se recreaba el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Bueno, en fin, todo es bellísimo y lo que más me gustó que el agua es real, los árboles son bonsai, las flores que ves también son de verdad. Es maravilloso! Todo detalle fue tenido en cuenta y, a pesar de que es una exhibición al aire libre, no hay NADA que esté despintado, deterioridado, deformado u oxidado. 
Está todo en perfectas condiciones!

Pasando el mediodía, como vimos que salió un sol hermoso, con más ganas fuimos a la playa.


Nos tomamos ahí mismo, a la salida de Madurodam, el tram 1 que nos llevó a la playa de Secheveningen.

El centro está muy cuidado.
Las veredas son anchísimas!
Como lo son las playas!
Hay negocios típicos.

Hay muchísimos restaurants lindos que dan a la playa.

Y un hermoso y gigante hotel.
En eso, se me antojó comer un pescado típico de aquí, el arenque. Un señor en un puesto lo vendía así como si hubiese sido hecho al escabeche, pero te vendía el pescadito entero, sin cabeza y sin cola y en un sandwich con un poquito de cebolla picada.
Cuando me lo dio, me adivirtió: “Cuidado con los pájaros” y me señaló una gaviota.
“En serio?” le pregunté incrédula.
Le pagué, dí dos pasos, un mordisco y al segundo me quedé con cero sandwich! Una gaviota me lo quitó y me dio el susto de mi vida!
El señor me vio y me dio otro sandwich sin cobrarme…
Porque fue horrible, no sé cómo explicártelo. De repente te quedás con la boca abierta, literal y figurativamente porque no entendés nada! Ves tu comida en el suelo y todas las gaviotas como locas!
Encima que yo las odio!!
TE ODIO!

Y después de esta desventura (y sí, lloré de la bronca, lo admito!), nos tomamos el tram 1 y la vuelta fue por demás hermosa.
Mirá por dónde volvíamos!!! Por el medio del bosque!!!
Cuando llegamos a la “ciudad”, pasamos por la embajada de Argentina.

Para las 4pm ya estábamos en el hotel haciendo el late check-out y despidiéndonos de Holanda, un país al que ya decidimos volver una y otra vez.
Ha sido un placer recorrer sus distintas ciudades, fueron pocos días pero muy intensos!
Hasta la vuelta, Holanda!

Rotterdam

Oh, sí, Rotterdam!

Pues así como Tere y Betty adivinaron, hoy fuimos a Rotterdam, una ciudad con mucha originalidad y mucha variedad de lo que sea, más grande, me parece (o con más para ofrecer) que Den Haag.
En realidad, tengo la sensación de que cada una tiene su “actitud” y Rotterdam es más directa, más de ir al punto.
Pero se ve hermosa desde cualquier ángulo!
A Ale le pareció que es una ciudad con aires setentistas muy fuertes. Eso concluyó al ver los edificios, muy de esa época en cuanto a diseño.
Es que durante la Segunda Guerra Mundial, Rotterdam fue bombardeada hasta casi desaparecer y fue reconstruyéndose a través de las décadas que siguieron. Por eso quedó muy poco del clásico estilo holandés.
Se respira, por ende, un cierto aire al “todo vale” y un ejemplo de ello es esta estatua que está en plena peatonal, la calle Oude Binnenweg:
Papá Noel posando con… eh… bueno.
Llegamos casi al mediodía  a la Estación Central y ahí mismo ya empezás a tener idea de lo que verás durante la caminata.

Por ejemplo, estos edificios.
O estos.
Por ahí pasaba el tram, qué lindo! Sobre césped prolijamente cortado y mantenido.

Seguimos un recorrido que había en una guía que TUVIMOS QUE COMPRAR en la oficina de turismo que estaba en la estación. Me quejo porque creo que esa clase de información tiene que estar disponible gratuitamente para los turistas, como pasa en la mayoría de las ciudades que he visitado. Realmente no recuerdo que haya pagado por guías finitas con información básica. Pero bueno, en fin…

Esta es la hermosa municipalidad.

Pasamos por un paseo de compras hundido, diseñado por un americano, especialista en diseñar shopping centres.

Se nota el estilo americano! Y allí atrás, el edificio de la Bolsa de Comercio.

Otro edificio precioso es Laurenskerk, una iglesia estilo gótico, muy dañada por las bombas de 1940.

Pero que hoy está totalmente refaccionada.

Allí enfrente está la estatua de Desiderius Erasmus, una escultura de bronce que data de 1622 y es la más antigua de Holanda.

Erasmus nació en Rotterdam y es el símbolo de esta ciudad.

No aguantaba más, quería llegar cuanto antes a ver las casas cúbicas!!!!

Piet Blom fue elegido para construir un puente inusual sobre una calle con mucho tráfico. El resultado fueron estas casas que son habitadas y hay hasta un hostel!

Hay muchos patios internos. No es genial?!?!

La número 70 es un museo y ejemplo de cómo podrías disponer de las habitaciones!

Del otro lado, desde el Oude Haen, un puerto interno, se tiene otra vista magnífica!

También vimos este precioso edificio del año 1898, uno de los primeros rascacielos de Europa.

Se llama Witte Huis, de estilo Art Nouveau.
Bordeando el canal, vimos el edificio apodado Red Apple porque había un mercado de manzanas.

Ahí cerquita hay en una plaza una estatua de bronce que fue hecha en 1951 e impresiona cuando sabés qué simboliza:
El agujero en el cuerpo simboliza cómo Rotterdam fue “herida” por el bombardeo alemán.
Caminamos en dirección al hermoso Puente Erasmus que está sobre el río Maas. 
Tiene 139 metros de alto y está suspendido por 40 cables. Lo apodan “El Cisne”.
Se tiene una vista espectacular de edificios espectaculares!
Una vez que lo cruzamos caminando, llegamos a ver el Pabellón Flotante.
Son tres globos entrelazados, el más grande tiene 24 metros de diámetro. Es un piloto para una futura urbanización flotante en Rotterdam.
Al lado está esta escultura del planeta Tierra hecha con botellas descartables!
Aquí se ve al hermoso hotel New York secundado por varios otros edificios altos.
Tomamos un taxi acuático (un bote, bah, parecido a los de Tigre, si mal no recuerdo) y cruzaos a otro sector de Rotterdam, Veerhaven, donde vimos edificios más clásicos.
Como estos.
Terminamos nuestro día por la zona de Oude y Nieuwe Binnenweg, una zona de calles peatonales con muchos pubs, negocios, coffee shops.

Donde también había arte por todos lados!

Y por donde se encuentra la estatua de Papá Noel que mostré al principio!

Fuimos a cenar, ya no dábamos más y volviendo a la estación tuvimos la oportunidad de sacar mejores fotos con la poca luz que había.
Schouwburgplein.
Y al rato se largó a llover con todo!
Pero por suerte estábamos cerca de la estación así que enseguida tomamos nuestro tren de regreso y acá estamos!
Gracias por pasar y leer, me encantó leer los comentarios del post anterior, gracias por pasar y tomarse su tiempo!
Nos leemos pronto!

Campos De Tulipanes En Lisse

No se puede todo en la vida. No se puede estar bien con dios y con el diablo. No se puede caminar y comer chicle. No se puede elegir alguna que otra foto cuando sobrevolás campos de tulipanes y cuando visitás un parque… No se puede! No se puede!
Cómo me costó elegir las pocas fotos que publicaré en este post porque los colores que yo he visto hoy difícilmente los vea juntos y tan bien combinados en otro lado!
Los tulipanes siempre fueron mis flores favoritas junto con el jazmín y, sinceramente, pasé un día maravilloso!
Lo comenzamos bien temprano cuando fuimos en tren al aeropuerto internacional de Schiphol para tomarnos desde allí un bus que nos llevó a la Terminal de Aviación General de donde parten aviones privados. 
Tuvimos que llevar nuestros pasaportes, los chequearon todo manualmente con sticker y planilla, papel y lapicera y al ratito se acercaron (éramos un grupo de 12 personas) el capitán y el copiloto quienes tan divinamente se presentaron, nos explicaron cómo sería el vuelo y que no íbamos a volar muy alto y que una vez que el avión tomara cierta altura, nos podíamos desabrochar los cinturones y movernos por todo el avión a nuestro gusto.
También, para placer de Ale, nos dijeron que la cabina iba a estar abierta durante todo el viaje así que también se podía sacar fotos de ese sector. Volamos en un DC-3 de 1944, un avión pequeño que solía usar la familia real de Holanda.
Ahora lo bautizaron Princesa Amalia, por la futura reina de Holanda.
Creo que no se puede explicar mucho, no?

Les juro que no es ninguna alfombra, son tulipanes!!!

El vuelo duró algo de media hora, tiempo en el que sacamos fotos y filmamos y se nos pasó súper rápido!

Aquí estoy bajando del pequeño y movedizo avión.

Luego volvimos al aeropuerto, almorzamos allí y tomamos otro autobús que nos acercara a Keukenhof Gardens. 
Keukenhof Gardens es un parque de unas 32 hectáreas y es el lugar más grande del mundo donde se plantan y exhiben tulipanes durante solamente 8 semanas al año y así y todo atrae a unos 800.000 visitantes anuales.
Se nota, no?
Sin embargo, no te creas que se estaba incómodo. Había lugar para todos y nadie se chocaba y se empujaba. En realidad, la foto pareciera mostrar mucha gente apretujada pero no fue así en ningún momento: El predio es gigante y se podía caminar y sacar fotos cómodamente.
El paseo fue un constante deleite centímetro por centímetro porque hay sectores que tienen arbustos, otros tienen lagos; también pequeñas cascadas. 
Todo está hermosamente diseñado.
La combinación de colores! (La foto está sacada con efecto “miniatura”)
Lo que sorprende, verdaderamente, es el tamaño de los tulipanes!
Hermosos!
Hermosos!!!!!
También hay un invernadero donde se exhiben toda clase de orquídeas.
Nos subimos a un molino.
Desde donde contemplamos parte del parque.
Y campos coloridos.
Muy coloridos!
 El día que nos tocó estuvo muy lindo, soleado y con calorcito y caminamos mucho aunque como íbamos despacio no nos dábamos cuenta. Me doy cuenta ahora que me siento a escribir, a seleccionar fotos y no puedo más del sueño!
De todas maneras, este post con las fotos solas no necesita mucha descripción, sólo recomendarles que si quisieran visitar este sitio, que siempren consulten antes porque las fechas varían según cómo estuvo el clima. Este ha sido un año un poco más cálido que el resto por lo que la cosecha de tulipanes se adelantó.
Ojalá puedan hacer esta excursión! La recomiendo totalmente!
Nosotros lo disfrutamos muchísimo!
Mañana no creo que nos tengamos que levantar muy temprano pero pensamos recorrer otra hermosa ciudad. Alguna idea de cuál? A ver quién adivina!

Den Haag

Luz Y Sombra
 La caminata del día de hoy que hicimos en Den Hagg (La Haya, donde nos alojamos) dejó un poco de lado al paisaje florido y casi campestre que fue protagonista en el día de ayer por Amersfoort.
Hoy el paseo se concentró en seguir un camino pre diseñado que encontramos en una guía finita que compramos (sí, compramos!) 
en la oficina de información turística.
En Londres ya había comprado una guía Lonely Platnet de Holanda que traje aquí, por supuesto, pero vi que no tenía marcado un itinerario típico para el visitante: había sólo un mapa de un pequeño sector de la ciudad, unas cosas señaladas, una breve descripción y ya. 
En esta guía que compré a €2.50 (un robo, realmente) ya había un itinerario y más que nada era para ver y disfrutar de los nueve siglos de arquitectura en esta ciudad holandesa.

Había también un mapa pero era incompleto, tenía tres caminatas señaladas y sólo una tenía discriptos solamente seis edificios.

Pues ya listos con la guía bajo el brazo nos disponíamos a partir hasta que caímos en la cuenta de que ya era el mediodía (nos levantamos un poco tarde hoy) así que preguntamos dónde podíamos ir a almorzar comida holandesa típica.

La empleada nos miró un poco desorientada y nos preguntó: “Cómo… comida holandesa?”. Yo la miré aún más desorientada. “Lo que pasa,” explicó “es que generalmente la gente no sale a comer al mediodía o si lo hacen, comen algo simple: un sandwich, un café, una ensalada… A la noche sí, se sale más a un restaurant…”

Bueh, qué hacer? Comenzamos la caminata!
Con la primera iglesia protestante que se instaló en La Haya, en el siglo XVII.
Unos pasos adelante y llegamos a la Plein, la típica plaza y qué contraste!

Donde por supuesto hay un monumento y cafés donde sentarse al sol.

Por suerte, ahí nosotros encontramos un lugar para comer! 

Y después de almozar seguimos, admirando el antiguo Ministerio de Justicia.

Ahí nomás, a la vuelta de donde almorzamos, está la calle Herengracht y casi sin darte cuenta pasás por al lado de una farmacia.
Que de afuera no dice nada.
Pero adentro está tal cual conservada como lo era a principios del siglo XX!
Cuando llegamos a la esquina, vimos este bonito y antiguo edificio.

La Casa Mercnatil, tradicional estilo holandés del año 1920.


Pero a mí me gustó más el de enfrente!

Luego fuimos por una calle que tenía todo el aire de ser peatonal pero acá nuna se sabe! Las bicis y las motos pasan también entonces hay que mirar y prestar más atención que de costumbre porque uno encima, anda mirando para arriba todo el tiempo y cuando baja la mirada es para leer alguna información!

A lo largo de esta calle, Grote Markstraat, vimos varias esculturas coloridas y locas!
 Ale me dijo que él quería ir a un museo, el museo de M.C. Escher, un artista del cual recordaba haber visto algo en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, si no me equivoco…
La exposición permanente se lama “Escher en el Palacio”.
Esto es porque sus trabajos se exponen en el palacio que compró la Reina Emma en 1896.
El palacio es bonito por dentro también.
 
Está decorado con un estilo lindo y hasta cómico, de sus techos cuelgan arañas muy originales!

Este es el guardarropas. Sí, así y no había nadie vigilando!
Colgabas tu campera y te tenías que acordar del número de perchas. Pero también había lockers donde guardabas tus bolsos si querías.
La verdad, la visita al museo fue un flash! Porque al final del recorrido experimentabas, de alguna forma, los espacios paradójicos que él tan bien supo desarrollar.

Y nos divertimos mucho!

Un datito de color, a la salida del museo, sobre la misma calle en el  númer 80 
se encuentra la casa más pequeña de La Haya.

Hicimos un alto para tomar un delicioso helado y nuevamente, nos dirigimos a seguir disfrutando de La Haya.
Encontramos un shopping al que se apodó “Caja de bombones”, diseñado por un inglés.
Para esta última sección del paseo, fuimos para el Paleistruin, un parque 
desde donde se tiene una vista parcial del Paleis Noordeinde.

 Este palacio data del siglo XVII y fue reinaugurado en 1813, luego de que Willem I se coronara como rey.

Lo usaba la reina Beatrix para trabajar y para recibir dignatarios.

Cansados, con las pocas fuerzas que nos quedaban, bordeamos el Hofvijver desde donde veíamos los modernos edificios.
El que tiene una “cúpula” casi celeste, es apodado “exprimidor” y fue diseñado por César Pelli.

Qué día ajetreado! Por suerte el clima nos acompañó, brilló el sol y todo se hizo más bonito y llevadero!

Mañana nos espera un día… que ni quiero pensar porque será muy intenso, tal vez no porque tengamos que ir a muchos sitios pero tenemos unos horarios a cumplir y hay que madrugar!!!

Gracias por pasar y comentar, les agradezco mucho y sepan entender que no me quedan ni fuerzas para contestar cada uno, sólo estoy con piloto automático escribiendo esto!

Hasta mañana!!!

Amersfoort

Cuando este viaje a esta parte de Holanda (que no incluirá Amsterdam) estaba más o menos organizado al (casi) detalle día por día, Ale me avisa: “Ah, sabés? Tengo un amigo argentino, Tony, que vive en Amersfoort y nos invitó a pasar el día con su familia y conocer la ciudad”.
Dije que sí, vamos, pero… y el plan? 
Sinceramente, estoy empezando a entender que para visitar Holanda no hace falta planear taaaaan al dedillo las cosas…
Primero, porque pareciera ser que cada ciudad tiene el tamaño correcto para conocerla en un día a pie.
Segundo, porque es una delicia para los ojos mirar todo, hasta el empedrado de las calles y las veredas!
No estoy desmereciendo para nada las ciudades holandesas cuando digo que necesitás en un día para conocerlas.
Obvio que hay museos y galerías y rincones y esculturas
pero Holanda toda me parece uno de los países más amigables que haya visitado!
Para empezar, la gente es amablísima y todos hablan correcto inglés así que eso facilita la interacción.
Para seguir, Tony y su esposa y sus dos preciosas hijas conforman una DI-VI-NA unidad familiar y fueron hospitalarios por demás con nosotros!
Pasamos una tarde y noche súper agradables!

Nos encontramos con Tony y as chicas en la estación de trenes a donde nos fueron abuscar y desde allí emprendimos la caminata por la ciudad.

Guiados por ellos, anduvimos las prolijas calles.

Admiramos las iguales de prolijas casas.
Contemplamos sin cansarnos cada punte sobre cada canal que encontrábamos.
No había forma de no estar sacando fotos!
Y hay quienes tienen su propio puentecito!
 El día acompañó aunque el viento se sentía bastante y eso nos hacía tener frío. Tuve que ponerme gorro y guantes porque ninguna condición climática iba a limitar este paseo!
Amersfoort es tal desde el año 1259
y se respira una atmósfera entre clásica y actual y hasta algo pueblerina
más que nada por la tranquilidad que se experimenta al recorrerla y el casi silencio que lo envuelve todo, aunque, cuidado! Que las bicicletas van y vienen en todo momento!
Y hay que mirar muy bien al cruzar ya que las bicisendas se camuflan con las veredas y las calles.
Hay una plaza Lieve Vrouwekerhof donde los viernes se hace un mercado de flores.
Pero para la hora que llegamos, al mediodía, ya se estaba levantado y limpiando todo!

Ahí nomás está la Onze Lieve Vrouwe.

Es la única torre que sobrevivió a un incendio que sufrió una catedral gótica del siglo XV, a la cual pertenecía.

Al pasar por una de las entradas que sobreviven de una antigua muralla del año 1450,
la Koppelpoort,

vimos que un señor estaba abriendo una puerta para habilitarle a unos novios a sacarse fotos y muy amablemente nos invitó a pasar así que tuvimos el privilegio de ver cómo es por dentro y de enterarnos que todavía, de querer subir las compuertas, se puede hacer, eh?
Bajo condición de que te subas a esas ruedas y cual hamster, actives las poleas!
Entre cafecitos y snacks, la tarde transcurrió tranquila.

A cada paso se presentaban ante nosotros callejuelas de ensueño.

Pero llegó un momento que las nenas no daban más! Así que entendimos que era hora de volver y en la casa nos esperaba Karen que nos recibió con tanto cariño y afecto como si nos conociera de toda la vida!

Después de una cena deliciosa y ya bien entrada la noche, emprendimos el regreso en tren y aquí estoy, tipeando a las casi 2am con las mismas energías de cuando recién empecé! Habrá sido el café que me tomé después de cenar?

Vemos cómo me levanto mañana!

Nos volvemos a encontrar por acá! Dale!

Fin De Semana En Amsterdam

“Zapateando” en Amsterdam.

Anoche volvimos de pasar un fin de semana en Amsterdam, una ciudad que me gustó muchísimo y que disfrutamos en todo momento, visitándola, descubriendo cosas que nos sorprendían y se puede decir que cada rinconcito era encantador.

Llegamos el viernes a la noche al aeropuerto Schiphol y allí mismo tomamos un tren que nos dejó en la estación central y de allí tomamos un tram al Barrio de los Museos, donde nos alojamos.

El tren era de dos pisos, muy cómodo y me encantó que tuviera una puertita de vidrio!

El tren.

Los asientos vistos desde afuera.

La puertita.

El día sábado amaneció espléndido: sol y temperatura ideal para caminar, templado tirando a calorcito.

El sector donde se encontraba nuestro hotel era una belleza hecha de ladrillos!

Qué prolijidad!

Nomás salir y fue ver la cantidad de gente de toda edad que se traslada en bicicletas!

Debo reconocer que el tráfico a simple vista parece un caos total de trams, autos, bicis y gente cruzando por cualquier lado. No es una ciudad apta para el distraído y si es tu primera vez, por lo menos las primeras horas tratá de cruzar la calle por donde veas semáforos. Cruzar como lo hacen los holandeses es riesgoso si no estás atento porque de cualquier lado aparece una bici o un tram y son silenciosos.

No te digo?

Las bicisendas están a la altura de la vereda, o sea, sobre el cordón, entonces fácilmente te creés que estás caminando por la vereda cuando en realidad, no. Y ahí mismo es donde te parás para esperar que el semáforo se ponga verde para cruzarlo.

Cuidado al cruzar!

Quisimos pasear en bote y compramos un pase de 24 horas que incluía paseo ilimitado en bote y en transporte público. La verdad, no convenía hacer esta compra de 29€ porque el bote es muy lento. Conviene sí pagar 7€ por el boleto de 24 horas para el transporte público.

Recorrer Amsterdam en bote será muy romántico pero si tenés poco tiempo, mejor caminar o tomar tram. Por supuesto que el paseo por algún canal es recomendable pero un tramo solo basta para saber cómo es.

Además se tiene una vista muy linda, aunque algo hundida, de la ciudad.

Las casitas! Tan altas y finitas! Bellísimas!

A lo largo de los diferentes canales se pueden observar muchos botes convertidos a vivienda. Las hay de todos los tamaños y estilos.

Un ejemplo. Casa-bote con jardín.

Nos dirigimos con dirección a la Amsterdam Centraal, la estación a la que habíamos llegado la noche anterior, para desde allí empezar nuestro itinerario a pie llevando nuestro librito guía.

Lo primero que vimos fueron estas banderas con esas cruces y esos colores que me remitían a las banderas que aparecen en El Gran Dictador


Al rato entramos a un negocio que nos llamó la atención por la cantidad de accesorios que vendían para consumir drogas.

También tenían bebidas y chupetines hechos con marihuana.

Todo para el drogado aficionado.

En ese negocio pregunté el por qué de las banderas con las cruces y me dijeron que es la bandera de Amsterdam. Las cruces representan las cruces de San Andrés, según Wikipedia. Pero ellos dijeron que significa “Libertad, Igualdad, Fraternidad”, y leí por ahí que fue adoptado del lema usado por los revolucionarios franceses. En fin. El que sepa, que me diga.

Una aclaración: Amsterdam no es un antro de laissez-faire ni uno anda esquivando gente drogada. El consumo de drogas está penado pero en los cafés habilitados para el consumo, no. La venta de droga en las calles está prohibida como así su consumo pero sí se tiene cierta tolerancia con la gente que va fumando marihuana por las calles.

“Qué olor a porro!” Yo lo sentía a cada rato y no podía dejar de comentarlo. Para nuestro segundo día, lo tenía harrrto a Ale!!!

Los cafés donde se puede consumir tienen este sticker en la puerta donde consta su número de habilitación.

El sticker.

Miren el “charuto” que se está por fumar el de la derecha…

Y cómo lo mira el de la izquierda!!!!

Caminando, caminando, llegamos sin darnos cuenta, a la famosa Zona Roja. Era muy temprano a la mañana y la mayoría de las ventanas estaban cerradas. Se veían unas pocas señoras entradas en años y en carnes, con cara de aburridas.

Sinceramente, si no hubiera sido por las señoras que estaban allí, no nos hubiéramos enterado que estábamos en la famosa zona, donde nada es rojo, a decir verdad.

Urinales de plástico, por la zona. Y bicis, claro.

Otra aclaración: la prostitución es ilegal en las calles, su práctica sólo está regulada dentro de esos cuartos con esas señoras.

Saliendo de allí, nos encontramos con este simpático negocio donde se venden profilácticos de todo tamaño, color y diseño. Hagan click en la foto para (qué apropiado!) agrandar.

La cara de Ale!!!!

Increíble también fue ver LA CANTIDAD de parrillas argentinas que hay!!! Dos o tres por cuadra, por todos lados… Lo que leímos es que no siempre cantidad va de la mano con calidad…

Algunos restaurants terminaban siendo un pastiche de comida argentina, fish and chips o guacamole con nachos!!

Yo le saqué foto a unas 19 y sé que todavía me quedaron más por fotografiar!

En Amsterdam también se encuentra la casa de Anna Frank. Pity nos había dicho que las entradas mejor comprarlas online porque así entrás directamente. Cuando Ale las fue a comprar, ya se habían agotado.

Así que pues, no quisimos perder horas esperando porque sólo fuimos por dos días.

El edificio algo moderno es por donde se entra y la casa propiamente dicha está al lado, toda pintada de negro.

Sí visitamos el Joods Historisch Museum, el museo de la historia judía. Muy completo, muy lleno de historia con mucha multimedia y objetos de época donados por muchas personas. Ahí adentro también se encuentra la Gran Sinagoga.

La entrada al museo.

Lo que más me impresionó ver fue un trozo de lienzo amarillo (original) con muchas estrellas de David impresas y con el marcado por donde cortar, lo que se usó durante el nazismo para señalar a todo quien fuera judío.

Ahí se ven las Torás en el arca.

Llegué a Amsterdam con la idea de traerme cosas con la cara de Máxima. Yo creía que era como aquí, que la imagen de la reina, Charles, etc., aparecen por todos lados, pero no, en este país pareciera que no.

Sólo encontré unas postales…

Postales de la familia real pero la estrella es Máxima.

Y una lata de pastillas de menta! Me la compré, obvio!

Qué linda! Muestra a la familia en un lado…

…y del otro, a las nenas.

Hablando de souvenirs…

Zuecos de madera! Por supuesto!

Este negocio se encuentre enfrente de la famosa Plaza Dam donde hay un obelisco y a su vez está enfrentando al Palacio Real, un edificio divino que vimos por foto porque por lo menos hasta ayer, estaba en refacciones y totalmente cubierto!!!

Las paredes del costado contienen urnas con tierra de cada provincia y cada colonia holandesa.


Vayamos a un aspecto importante de una visita a una ciudad… Sí, amigos, la comida!!!

Fuimos a un restaurant que está considerado como uno de los mejores para comer típicos platos holadenses: Enfilamos para Moeders, que en holandés significa “Madres”. Se come comida casera y su interior (hasta en los baños!) está decorado con fotos de madres que los comensales llevan para que sean exhibidos permanentemente.

Lindo lugar.

Yo pedí suddervlees, un estofado de carne muy rico que se sirve con puré de papas aparte y sauerkraut.

Ale pidió hutspot, un puré de papas mezclado con verduras, cree él que cebollas de verdeo, con salsa, salchicha, panceta y albóndiga.

En la ollita había más!

La vajilla era ecléctica porque el día que inauguraron pidieron a quien fuera que llevara un plato, un vaso, etc…

La nota de color la dio la moza. La chica nos trajo la comida y sucedió el siguiente diálogo:

Ale: Nos sacarías una foto?
Moza: Sí.
Click!
Ale: Gracias! Nos sacarías otra con el celular, si no es mucho pedir?
Moza: Sí, es mucho pedir.

Y se fueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!!

Foto antes de que fuera mucho pedir.

También se podía comprar a toda hora en todo lugar, papas fritas. Las papas tienen otro sabor, distinto pero rico.

Se nota que a Ale le encantan, no?

Y otra cosa típica son las croquetas.

Esta la compró Ale…

… de este lugar…

Ponías 1.40€ en monedas y te autoservías una!

Yo preferí una spekkoek, una tortita dulce de varias capas con mucho gusto a nuez moscada.

Muy rica!

Bella! Bella Amsterdam por donde la mire! Hay tantas fotos que no subiré pero fíjense qué lindos edificios, qué hermosa arquitectura, qué diseños!

El Gran Plaza, un shopping.

Un canal, un puente, los botes…

Parte del Homomonument, que recuerda a aquellos perseguidos por su condición sexual.

Monumento a Rembrandt en Plaza Rembrandt.

Fotos curiosas:

Cartelito en el cuarto de hotel.

Entretenimiento para el que gusta de tomar cerveza y pedalear. Qué tendrá que ver una actividad con la otra!

Pero este carro no funcionaba si no pedaleaban!

Las casas antiguamente se construían sobre pilotes de madera.

Entre eso y el suelo pantanoso, es visible cómo muchas casas están torcidas.

Bailando rock en las calles, cuando caía la tarde.

Mercado de flores: tulipanes, flores carnívoras, flores, flores y flores…

Bicis! Bicis! Bicis!

Me parece que a esta casa llegó un bebé…

Mi foto favorita: Se dice que una viejita se negó a vender su casa del siglo XVII para luego ser demolida y así construir el Victoria Hotel.

Pues bien, no quedó otra que construir el hotel alrededor de la casa…