Historia

It’s A Boy!

Es un varón! Nena o varón, qué importa pero cuántos de nosotros estábamos SEGUROS de que iba a ser una nena!!! 
Nació en el día más caluroso del año hasta ahora y acá estoy, con los pies hinchados y doloridos de haber caminado tanto de aquí para allá pero contenta de haber podido experimentar un poquito de historia, ese placer que te da saber que estabas AHÍ. 
Bueno, qué se yo, a mí me gustó y quise aprovechar estar paseando para hacerme una escapada.
Les cuento?
Hoy tuve el cumpleaños de un amigo y fuimos a almorzar a un pub y como le preparé una torta de cumpleaños, decidimos luego ir con su tía a la casa de ella y cantarle ahí el Happy Birthday mientras tomábamos té y comíamos la torta.
Cuando se hicieron las 6pm, pusimos la BBC Radio para escuchar las noticias y escuchamos que todavía Kate no había tenido su bebé y la radio ponía las grabaciones de las noticias de cuando nació Charles y cuando nació William. Estuvo muy interesante porque contaban también las noticias más importantes de ese día.
Ya hora de volver a casa y mi amigo también se tenía que ir y se me ocurrió por qué no darme una vuelta por Paddington para acercarme al hospital y pispear algo.
Le pedí a mi amigo si me podía acercar a la estación de subte más próxima, me bajé y me tomé el tren y el subte y salí de la estación.
Obviamente, miré el mapa local, miré el mapa de la zona en Google Maps y vos te creés que yo me podía ubicar? Obvio que no. 
Maldiciéndome a mí misma por mi incapacidad total de leer mapas, comencé a andar y me crucé con dos policías y les pregunté para qué lado estaba el Lindo Wing del hospital, me dijeron para dónde ir y que enseguida me daría cuenta por los papparazzi.
Sin embargo, lo primero que vi fueron la CANTIDAD de motos de los papparazzi, claro.
Me iba acercando y veía los cables de las cámaras.
Seguí caminando y ahí nomás empecé a ver la gente.
Los periodistas.
De muchos lados del mundo. La de azul era española.
La gente fanática.
Este señor no sé las veces que apareció en la tele en la semana!
Hace rato que está acampando, acá.
Esta señora estaba segura de que era una nena!
La calle no se había cortado y había la cantidad correcta de policías y muy corteses controlaban todo aunque no tenían que hacer mucho: la gente estaba tranquila, había mucha gente sacando fotos y paseando y mirando pero nadie gritaba.
Algunos policías.
El frente. Lindo Wing.
El tráfico no se cortó.
Estuve entonces viendo esto y aquello y vi la hora y eran las 8.25pm. Decidí volver a casa porque con el olfato periodístico que me caracteriza pensé:
“No creo que haya nacido todavía porque si no, lo hubiesen anunciado enseguida y no creo que hayan especulado con dar la buena nueva para las noticias de las 8.30. No, no, no. Mejor me voy.”
Comencé mi vuelta y se hicieron las 8.30 cuando estaba por entrar a la estación y veo tres periodistas corriendo como locos en dirección al hospital. Lo llamé a Ale y le pedí que pusiera la BBC y, sí, amigos, ahí estaba la noticia de que había nacido un bebé varón a las 4.24pm.
Ah, no! Volví al lugar y se podía escuchar a la gente contenta, celebrando, los periodistas filmando, estuvo buenísimo!
Me quedé unos 5 minutos más y sí, ya con la primicia del nacimiento cortesía de mi marido, me volví a casa y acá me tenés, contándote y mostrándote qué lindo terminó el día de hoy!
La llegada de un bebé es siempre una buena noticia, sea un bebé futuro monarca o el bebé de tu vecina o mejor amiga o tu hermana, no es verdad?
Tal vez para el resto del mundo esta sea una noticia que tenga que ver con lo celebrity  y la fama y no sea muy importante pero para un país monárquico y parlamentario, es la confirmación de su identidad y tradición como pueblo y como tal, son conceptos dignos de ser respetados, como respetamos nuestra propia identidad y tradición como pueblo y como nos gusta que sean respetados.
 
Aquí una filmación del festejo de este grupito.

Dos Playas De Inglaterra

Vamos a la playa!

Está haciendo mucho calor muy seguido en Londres y lo estoy sufriendo: si salgo y estoy bajo el sol un par de horas, enseguida empiezo a estornudar y a moquear como si estuviera con gripe. Horrible.
Y este sábado sabíamos que estaba pronosticado 30°C así que Ale quiso ir a la playa, no porque seamos fanáticos del mar y del sol sino porque vio que era una oportunidad de probar el high speed train, el tren de alta velocidad, que va a unos 220km/h.
Fuimos hasta la estación Stratford International, que se inauguró para los JJOO y llegamos 50” más tarde y vimos cómo el tren, puntual, se iba. Por suerte a la media hora venía otro y lo tomamos.
Llegamos a Ramsgate, una ciudad balnearia que queda al este de Londres, sobre la costa y a una hora y algo en el tren veloz.
Caminamos desde la estación hasta la costa.

Vimos unos cuantos botes.

El museo marítimo.

Vimos que había lindos rincones.

Y sobre esta callecita donde no había tráfico, almorzamos.
Miramos los menúes de todos los negocios que eran muy chiquitos y ninguno ofrecía papas fritas, algo que me llamó la atención porque teníamos ganas de comer fish and chips.
Nos decidimos por un pequeño restaurant que ofrecía sandwiches y ensaladas y tampoco ofrecían papas fritas y nos dimos cuenta que en realidad era una casa normal que en la terraza pusieron mesas, sillas, una cocina al aire libre y ahí preparaban todo.
Después de almorzar, quisimos caminar a lo largo de la costa siguiendo un mapa que pedimos en el Tourist Information Centre.

Empezamos por la playa de arena finita y dorada.

La temperatura era de alrededor de 20°C y me parece que el agua era bastante fría porque no había muchos en el mar. 

Se veía muchas algas.

A lo largo de la caminata notamos algunas casas lindas.

Muy lindas vistas con los acantilados blancos.

El camino se podía hacer casi pegados al mar o subiendo unas escaleras, llegabas a unas veredas que estaban bien arriba. Esto es porque la marea sube muy rápidamente y tapa algunas playas.

Una de las tantas escaleras.

La vista desde arriba.

Vimos mucho verde y las casas ya empezaban a ver más bonitas.

Empezamos a ver la playa y a las típicas casitas.

Esas “casitas” son en realidad como galpones que la gente alquila o compra y suelen ser bastante caras! Ahí dejan sus cosas para la playa, se cambian y algunos también tienen una pequeña cocina.

Y así llegamos a Broadstairs.

Hermoso parque y hermosas las casas!

 La playa! Parece la Bristol!!
Me encantó ver tanto colorido! Nosotros ya habíamos hecho la digestión del almuerzo y Ale sabía de una famosa heladería llamada Morellis.
Habíamos caminado como cuatro horas, nos merecíamos un descanso, un helado…

Bueno, en el caso de la gorda, un éclair y un cappuccino…

Luego caminamos y vimos que había muchos lugares para visitar y este lugar tiene mucho que ver con mi escritor favorito, Charles Dickens!

Este es el Dickens’ House Museum.

Allí se muestran objetos del escritor y donde hay información de cuando él visitaba Broadstairs entre 1837 y 1859. Pero estaba cerrado cuando llegamos.

Y en la cuadra siguiente, encontramos esto:

Este es un pub y hotel.

Este es Dickens’ Cottage.

Y ahí nomás hay un restaurant llamado The Old Curiosity Shop. (El original está en Londres!)

Esta es Bleak House. Aquí escribió David Copperfield. Hoy es un  pub, restaurant y hotel.

El sol no tenía ganas de esconderse y la gente no tenía ganas de volver y esperaban el atardecer con una cerveza…

Ale con un calamari and chips!

Y decidimos pegar la vuelta. Ya se estaba poniendo fresco.

Ahí viene el tren!

Les gustó el paseo? A nosotros nos encantó!

El Restaurant Más Antiguo De Londres

“Here’s an idea. Let’s er, let’s have lunch tomorrow at Rules.”
(Downton Abbey, Episode 7, Season 3)

La semana pasada fue el cumpleaños de Ale y se me ocurrió que fuéramos a cenar a un restaurant por la zona de Covent Garden llamado Rules. Rules es considerado el restaurant más antiguo de Londres, fundado en 1798.
Fue fundado por Thomas Rules y ofrece típicos platos británicos y en julio y agosto suele cambiar el menú para ofrecer aves de caza o jabalí u otros animales salvajes como conejo, liebre, perdiz, patos, etc., que cazan en Lartington Estate, una hacienda que pertenece a la firma.
El restaurant es bellísimo por donde mires, muy clásico, no hay cómo negarlo. Es prolijo, es limpio, es regal, es muy British! 
Tuve la oportunidad de pasearlo bien y visitarlo dos veces para sacarle muchas fotos.
Sucedió que después de la cena, lo recorrimos con Ale y saqué fotos pero me enteré de que había unos espacios privados que se alquilan para algunas cenas o eventos especiales y uno puede pedir verlos. Esa noche justo estaban ocupados pero me dijeron que podía volver al otro día a la mañana y eso hice, volví con Pity y sacamos más fotos, por eso verán algunas que son de noche y otras de día.
Teníamos reserva para las 8pm y llegamos puntuales!
En la puerta está el doorman que te abre la puerta del restaurant o la del taxi. 

La recepción. Está el atril donde te recibe el maître d’ . Miles de detalles: almohadones, relojes, cuadros…

Nos dieron un lugar muy cómodo, de donde teníamos una muy buena vista del restaurant por dentro.

Nuestra mesa, la de la esquina. La foto la saqué al otro día cuando volví.

Nuestra mesa cuando nos sentamos. Me encantó el salero!!

Esta foto la saqué desde mi asiento.

Tomamos el menú y pedimos.

Una entrada para compartir: Guinea Fowl Caesar Salad.

Caesar Salad con gallina de Guinea. Estaba bien.

De plato principal, Ale pidió sirloin steak que venía acompañado con papas fritas y salsa Béarnaise y yo quise algo bien británico, así que pedí steak and kidney pie. Me dejaron una jarrita con gravy pero ni loca humedezco con salsa ese pastel!

Una “especie” de bife de chorizo para Ale y para mí, un pastel de carne y riñones. Riquísimo.

En general, me pareció bastante standard la comida, nada que haga que Rules sea considerado un gran restaurant por el sabor de lo que sirve. Creo que el atractivo mayor es el restaurant en sí y tal vez en julio y en agosto sí sea original. Pero no da como para volver por los platos.
Eso sí, las porciones me parecieron bien porque no quedamos así como inconscientes de llenos. Porque hoy en día las porciones suelen ser bastante generosas y aquí fueron la medida justa. Es que usualmente, si yo pido una entrada, después no me queda casi lugar para el plato principal y ni hablar del postre!
Por suerte nos quedó lugar para lo dulce y menos mal, porque fue lo más rico!
Yo pedí merengue con una crema de mascarpone y lemongrass y frambuesas.

Pavlova with raspberries with mascarpone & lemongrass.

Ale pidió una tarteleta de masa filo con relleno de mousse de chocolate blanco y decorada con arándanos.

White chocolate & blueberry filo tart with blueberry coulis.

Cuando terminamos de cenar, comencé entonces a recorrer el restaurant y saqué fotos de algunos rincones.

Se ven algunos comensales todavía.

Estas eran las mesas a nuestro lado y ya se habían vaciado.

Estos tragaluz sobrevivieron los bombardeos alemanes de la Segunda Guerra.
Adoré este espejo giganteeee!

 
Adoré esta caramelera!

Este otro sector es precioso, lástima que la foto me salió tan movida!
 Otro sector…
Al otro día cuando volví con Pity, a eso de las 11.30 am, nos atendió un señor amabilísimo, educado, divino, que, claro, creyó que estábamos ahí para visitar los Private Rooms para alquilarlos para un evento… Yo hice de cuenta que sí y así nos hizo un tour personalizado por el lugar, nos dejó sacar fotos, nos contó historias…
Pasen conmigo…
El private room más grande se llama The Graham Greene, en honor al escritor que, a pesar de vivir en Francia, volvía a Londres a festejar su cumpleaños en Rules.
 Capacidad para hasta 16 personas.

El otro private room es más pequeño y se llama The John Betjeman, en honor al poeta que tanto abogó por la conservación de edificios históricos en Londres. Él lideró una campaña para salvar Rules cuando se lo quiso demoler para extender unas calles, allá por el año 1971.

Es para hasta 10 personas.

Estos sectores están en el segundo piso.

Y en el primero se encuentra The Cocktail Bar.

Está buenísmo!

La chimenea.

Imágenes de Lartington Estate.

Y ahí en un costadito, casi escondido, se encuentra una mesita que solía ocupar Edward VII, el hijo de Queen Victoria cuando todavía era príncipe y un gran playboy

Ahí se ve el retrato de su amante.

Al lado está esta otra mesa.

Parece ser que se encontraba con su amante aquí y entraba y salía por una puerta que hoy en día no está pero está pintada.

 
Para dar una idea.
La puerta exterior por donde entraba el príncipe está pegada a la principal y actualmente por ahí entran los proveedores del restaurant.

Arriba se puede ver decoración que se encontraba en el Savoy antiguamente y cuando se  cerró, se colocó en Rules.

Bajamos a la planta baja, que es donde está el restaurant y nuestro guía nos mostró la mesa donde se filmó esa escena en Downton Abbey, donde Edith se encuentra con su editor.

Aquí fue.

Nos contó que filmaron la escena desde las 5 am hasta las 11 am y que todo el equipo fue muy profesional y dejaron todo tal cual lo encontraron.

 
Sacamos algunas otras fotos…

 
Esta no me gustó nada! 

Es una obra pintada por John Springs y muestra a una Thatcher triunfante después de la Guerra de Malvinas. Pero bueh, le saqué una foto igual. No está ahí para ofenderme a mí así que tampoco me lo voy a tomar tan personal!
Nuestro paseo había llegado a su fin y agradecimos mucho al señor su tiempo y deferencia para con nosotras y muy gentil nos dio una monona carpeta con información del lugar, menúes, precios y demás.

La carpeta.

Lo que me maravilló de este lugar fue, obviamente, cómo es, su historia y cómo una persona quien representa este negocio se tomó todo el tiempo del mundo para pasearnos, esperarnos a que sacáramos fotos… Jamás nos apuró con esto o aquello y me ha dejado una muy buena impresión del restaurant.
Les recomiendo que se acerquen a eso de las 11am si quisieran visitarlo, está muy cerca de Covent Garden. Afuera hay un cartel que dicen que ellos muestran el lugar a interesados en conocerlo, así que no se lo pierdan si se van a dar una vuelta por la zona!

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